arcanum divinae sapientiae

Download Arcanum Divinae Sapientiae

Post on 19-Dec-2015

223 views

Category:

Documents

5 download

Embed Size (px)

DESCRIPTION

ON CHRISTIAN MARRIAGELeo XIII

TRANSCRIPT

  • pdfcrowd.comopen in browser PRO version Are you a developer? Try out the HTML to PDF API

    CARTA ENCCLICAARCANUM DIVINAE SAPIENTIAE

    DEL SUMO PONTFICELEN XIII

    SOBRE LA FAMILIA

    I. INTRODUCCIN

    Restauracin de todas las cosas en Cristo

    1. El arcano designio de la sabidura divina que Jesucristo, Salvador de los hombres,haba de llevar a cabo en la tierra tuvo por finalidad restaurar El mismo divinamente pors y en s al mundo, que pareca estar envejeciendo. Lo que expres en frase esplndiday profunda el apstol San Pablo, cuando escriba a los efesios: El sacramento de suvoluntad..., restaurarlo todo en Cristo, lo que hay en el cielo y en la tierra(1). Y,realmente, cuando Cristo Nuestro Seor decidi cumplir el mandato que recibiera delPadre, lo primero que hizo fue, despojndolas de su vejez, dar a todas las cosas unaforma y una fisonoma nuevas. El mismo cur, en efecto, las heridas que haba causadoa la naturaleza humana el pecado del primer padre; restituy a todos los hombres, pornaturaleza hijos de ira, a la amistad con Dios; trajo a la luz de la verdad a los fatigadospor una larga vida de errores; renov en toda virtud a los que se hallaban plagados detoda impureza, y dio a los recobrados para la herencia de la felicidad eterna la

  • pdfcrowd.comopen in browser PRO version Are you a developer? Try out the HTML to PDF API

    esperanza segura de que su propio cuerpo, mortal y caduco, haba de participar algnda de la inmortalidad y de la gloria celestial. Y para que unos tan singulares beneficiospermanecieran sobre la tierra mientras hubiera hombres, constituy a la Iglesia envicaria de su misin y le mand, mirando al futuro, que, si algo padeciera perturbacinen la sociedad humana, lo ordenara; que, si algo estuviere cado, que lo levantara.

    Influencia de la religin en el orden temporal

    2. Mas, aunque esta divina restauracin de que hemos hablado toca de una maneraprincipal y directa a los hombres constituidos en el orden sobrenatural de la gracia, suspreciosos y saludables frutos han trascendido, de todos modos, al orden naturalampliamente; por lo cual han recibido perfeccionamiento notable en todos los aspectostanto los individuos en particular cuanto la universal sociedad humana. Pues ocurri, tanpronto como qued establecido el orden cristiano de las cosas, que los individuoshumanos aprendieran y se acostumbraran a confiar en la paternal providencia de Dios ya alimentar una esperanza, que no defrauda, de los auxilios celestiales; con lo que seconsiguen la fortaleza, la moderacin, la constancia, la tranquilidad del espritu en paz y,finalmente, otras muchas preclaras virtudes e insignes hechos. Por lo que toca a lasociedad domstica y civil, es admirable cunto haya ganado en dignidad, en firmeza yhonestidad. Se ha hecho ms equitativa y respetable la autoridad de los prncipes, mspronta y ms fcil la obediencia de los pueblos, ms estrecha la unin entre losciudadanos, ms seguro el derecho de propiedad. La religin cristiana ha favorecido yfomentado en absoluto todas aquellas cosas que en la sociedad civil son consideradascomo tiles, y hasta tal punto que, como dice San Agustn, aun cuando hubiera nacidoexclusivamente para administrar y aumentar los bienes y comodidades de la vidaterrena, no parece que hubiera podido ella misma aportar ms en orden a una vidabuena y feliz.

    3. Pero no es nuestro propsito tratar ahora por completo de cada una de estas cosas;vamos a hablar sobre la sociedad domstica, que tiene su princpio y fundamento en el

  • pdfcrowd.comopen in browser PRO version Are you a developer? Try out the HTML to PDF API

    matrimonio.

    II. EL MATRIMONIO CRISTIANO

    Origen y propiedades

    4. Para todos consta, venerables hermanos, cul es el verdadero origen del matrimonio.Pues, a pesar de que los detractores de la fe cristiana traten de desconocer la doctrinaconstante de la Iglesia acerca de este punto y se esfuerzan ya desde tiempo por borrarla memoria de todos los siglos, no han logrado, sin embargo, ni extinguir ni siquieradebilitar la fuerza y la luz de la verdad. Recordamos cosas conocidas de todos y de quenadie duda: despus que en el sexto da de la creacin form Dios al hombre del limode la tierra e infundi en su rostro el aliento de vida, quiso darle una compaera, sacadaadmirablemente del costado de l mismo mientras dorma. Con lo cual quiso elprovidentsimo Dios que aquella pareja de cnyuges fuera el natural principio de todoslos hombres, o sea, de donde se propagara el gnero humano y medianteininterrumpidas procreaciones se conservara por todos los tiempos. Y aquella unin delhombre y de la mujer, para responder de la mejor manera a los sapientsimos designiosde Dios, manifest desde ese mismo momento dos principalsimas propiedades,nobilsimas sobre todo y como impresas y grabadas ante s: la unidad y la perpetuidad.Y esto lo vemos declarado y abiertamente confirmado en el Evangelio por la autoridaddivina de Jesucristo, que atestigu a los judos y a los apstoles que el matrimonio, porsu misma institucin, slo puede verificarse entre dos, esto es, entre un hombre y unamujer; que de estos dos viene a resultar como una sola carne, y que el vnculo nupcialest tan ntima y tan fuertemente atado por la voluntad de Dios, que por nadie de loshombres puede ser desatado o roto. Se unir (el hombre) a su esposa y sern dos enuna carne. Y as no son dos, sino una carne. Por consiguiente, lo que Dios uni, elhombre no lo separe(2).

  • pdfcrowd.comopen in browser PRO version Are you a developer? Try out the HTML to PDF API

    Corrupcin del matrimonio antiguo

    5. Pero esta forma del matrimonio, tan excelente y superior, comenz poco a poco acorromperse y desaparecer entre los pueblos gentiles; incluso entre los mismoshebreos pareci nublarse y oscurecerse. Entre stos, en efecto, haba prevalecido lacostumbre de que fuera lcito al varn tener ms de una mujer; y luego, cuando, por ladureza de corazn de los mismos(3), Moiss les permiti indulgentemente la facultadde repudio, se abri la puerta a los divorcios. Por lo que toca a la sociedad pagana,apenas cabe creerse cunto degener y qu cambios experiment el matrimonio,expuesto como se hallaba al oleaje de los errores y de las ms torpes pasiones decada pueblo.Todas las naciones parecieron olvidar, ms o menos, la nocin y el verdadero origendel matrimonio, dndose por doquiera leyes emanadas, desde luego, de la autoridadpblica, pero no las que la naturaleza dicta. Ritos solemnes, instituidos al capricho delos legisladores, conferan a las mujeres el ttulo honesto de esposas o el torpe deconcubinas; se lleg incluso a que determinara la autoridad de los gobernantes aquines les estaba permitido contraer matrimonio y a quines no, leyes queconculcaban gravemente la equidad y el honor. La poligamia, la poliandria, el divorcio,fueron otras tantas causas, adems, de que se relajara enormemente el vnculoconyugal. Gran desorden hubo tambin en lo que atae a los mutuos derechos ydeberes de los cnyuges, ya que el marido adquira el dominio de la mujer y muchasveces la despeda sin motivo alguno justo; en cambio, a l, entregado a una sensualidaddesenfrenada e indomable, le estaba permitido discurrir impunemente entre lupanares yesclavas, como si la culpa dependiera de la dignidad y no de la voluntad(4). Imperandola licencia marital, nada era ms miserable que la esposa, relegada a un grado deabyeccin tal, que se la consideraba como un mero instrumento para satisfaccin delvicio o para engendrar hijos. Impdicamente se compraba y venda a las que iban acasarse, cual si se tratara de cosas materiales(5), concedindose a veces al padre y almarido incluso la potestad de castigar a la esposa con el ltimo suplicio. La familia

  • pdfcrowd.comopen in browser PRO version Are you a developer? Try out the HTML to PDF API

    nacida de tales matrimonios necesariamente tena que contarse entre los bienes delEstado o se hallaba bajo el dominio del padre, a quien las leyes facultaban, adems,para proponer y concertar a su arbitrio los matrimonios de sus hijos y hasta para ejercersobre los mismos la monstruosa potestad de vida y muerte.

    Su ennoblecimiento por Cristo

    6. Tan numerosos vicios, tan enormes ignominias como mancillaban el matrimonio,tuvieron, finalmente, alivio y remedio, sin embargo, pues Jesucristo, restaurador de ladignidad humana y perfeccionador de las leyes mosaicas, dedic al matrimonio un nopequeo ni el menor de sus cuidados. Ennobleci, en efecto, con su presencia lasbodas de Can de Galilea, inmortalizndolas con el primero de sus milagros(6), motivopor el que, ya desde aquel momento, el matrimonio parece haber sido perfeccionadocon principios de nueva santidad. Restituy luego el matrimonio a la nobleza de suprimer origen, ya reprobando las costumbres de los hebreos, que abusaban de lapluralidad de mujeres y de la facultad de repudio, ya sobre todo mandando que nadiedesatara lo que el mismo Dios haba atado con un vnculo de unin perpetua. Por todoello, despus de refutar las objeciones fundadas en la ley mosaica, revistindose de ladignidad de legislador supremo, estableci sobre el matrimonio esto: Os digo, pues,que todo el que abandona a su mujer, a no ser por causa de fornicacin, y toma otra,adultera; y el que toma a la abandonada, adultera(7).

    Transmisin de su doctrina por los apstoles

    7. Cuanto por voluntad de Dios ha sido decretado y establecido sobre los matrimonios,sin embargo, nos lo han transmitido por escrito y ms claramente los apstoles,mensajeros de las leyes divinas. Y dentro del magisterio apostlico, debe considerarselo que los Santos Padres, los concilios y la tradicin de la Iglesia universal hanenseado siempre(8), esto es, que Cristo Nuestro Seor elev el matrimonio a ladignidad de sacramento, haciendo al mismo tiempo que los cnyuges, protegidos y

  • pdfcrowd.comopen in browser PRO version Are you a developer? Try out the HTML to PDF API

    auxiliados p

Recommended

View more >