cuando fuimos policias

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El Policía se puso de pie, ya no había sangre ni barro en su uniforme, ya no había dolor ni queja. Ahora se sentía bien, estaba ante Dios: Miró presuroso los detalles de su presencia, era una revista muy importante; la hebilla, el lustre de sus zapatos, el cabello estaba corto, los bronces y las insignias exageradamente pulidas, Todo en orden… La voz de Dios era suave aunque, fuerte y clara al ordenar: -Un paso al frente, Policía!

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  • 1. El Polica se puso de pie, ya no haba sangre ni barro en su uniforme, ya no haba dolor ni queja. Ahora se senta bien, estaba ante Dios:Mir presuroso los detalles de su presencia, era una revista muy importante; la hebilla, el lustre de sus zapatos, el cabello estaba corto, los bronces y las insignias exageradamente pulidas, Todo en orden La voz de Dios era suave aunque, fuerte y clara al ordenar: -Un paso al frente, Polica!

2. La voz se torno suave, serena pero clara y precisa al preguntar: -Cumpliste con tu deber y tus juramentos? -Fuiste fiel a la autoridad que un da te conced a travs de los hombres para que sirvas a tus semejantes? -El deber estuvo siempre ante tus debilidades y compromisos? -Honraste con tu conducta a tus seres ms amados y a aquellos camaradas que ofrendaron su vida antes que vos? -Fuiste justo, leal a tus principios, leal a tus convicciones y a la sociedad en su conjunto? 3. El Polica tom aliento, hinch su pecho y levant an ms su cabeza para luego decir:-Seor, es cierto que muchas veces me olvid de vos, que en los momentos ms tremendos te llamaba y te clamaba a pesar de que no te rezaba. -Seor, es cierto que cuando las balas de mis enemigos golpeaban cerca, te nombraba mientras gema pero no retroceda. -Seor tambin es cierto que te agravi cuando te llevabas a cada uno de mis camaradas y que lloraba al ver que la lista de los cados era cada vez ms larga . 4. Seor, tambin te agravi cuando mis hijos pasaban hambre a pesar de mis largas jornadas de servicio diario, porque la paga es tan poca, pero amaba mi faccin! Cuando enfermaba alguno de mis hijos y no poda quedarme en casa -Tambin Seor, me olvidaba de vos cuando el fro de la alta noche morda mi carne, en la soledad de una esquina. Y que an me arde en las entraas la fra indiferencia e, incomprensin y el silencio casi cmplice de quienes custodiamos cada da, a pesar de nuestra gran impotencia y sin embargo, a ellos ofrendamos nuestras ms caras lgrimas!! 5. -Renegaba. S Seor! Renegaba de vos Seor cuando la gente, la misma a la que serva a diario, a travs de tantos aos, me escarneca cuando mi deber no era para sus intereses y luego, cuando me necesitaban me llamaban. Cuando la gente, adivinando mis necesidades me tentaban y trataban de prostituirme con ddivas o monedas. -Tambin es cierto Seor, he amado a todas esas personas a pesar de que cuando me tenan cerca, se alejaban y cuando no estaba se quejaban y mi proceder nunca los saciaba. 6. - Pero s, s te invoqu cada vez que tuve que sofocar las muchedumbres y era abandonado por mis superiores y slo estbamos los Policas y vos Seor -Hubo veces que tema cumplir con mi deber pero lo haca! -Y no, jams he traicionado el uniforme que hoy es mi mortaja. -Tampoco he violado el juramento de servicio, siempre lo cumpl an a riesgo de mi vida. 7. -Jams me doblegaron los lujos, los vicios, ni las comodidades: cumpl acabadamente mi deber! -Honr a aquellos que marcaron mi camino con su luz y en mi mesa jams hubo alimento mal habido Seor, aunque ese alimento haya faltado 8. -He tratado de ser justo, pero soy humano Seor y quizs por eso me haya equivocado pero s he seguido firmemente los mandatos de mi corazn, jams traicion a mis compaeros y por la sociedad en su conjunto, por ellos Seor, di la vida! 9. Dios observ profundamente el rostro cetrino, bronceado por los soles de tantos eneros y rociado por las heladas de cientos de noches y sus rondas; mir aquellos ojos hartos de tanta violencia, de injusticia; secos de llantos, que miraban ms all que los dems, cargados de dolorosa impotencia ante la enorme corrupcin y con voz calma dijo: Polica, entonces irs de guardia a aquel lucero, el ms azul y pondr en tus ojos mil estrellas y colmar tus fros con nubes de algodn y sers parte de ese inmenso ejrcito de valientes caballeros que guan desde este cielo la tortuosa, tremenda tarea Policial. 10. Dedicado a todos los Seores Policas del Mundo. Activos, o en situacin de retiro y para aquellosque ya montan guardia en los luceros de la alta noche y que dejaron plasmadas sus figuras de campeones en lasretinas de sus seres amados yen el norte de su esfuerzo y su deber.Para ellosmi eterna gratitud!!! 11.