Poemas de Marceline Desbordes

Download Poemas de Marceline Desbordes

Post on 16-Dec-2015

5 views

Category:

Documents

1 download

Embed Size (px)

DESCRIPTION

Interesante.

TRANSCRIPT

<ul><li><p>ISSN: 1579-9794 </p><p>Hikma 11 (2012), 47-69 </p><p>Marceline Desbordes-Valmore (seleccin de poemas) </p><p>(Marceline Desbordes-Valmore (a selection of poems)) </p><p> NORBERTO GIMELFARB Y MARTA GIN </p><p>mgine@filcef.udl.cat Universit de Lausanne y Universitat de Lleida </p><p> Fecha de recepcin: 15 de mayo de 2012 Fecha de aceptacin: 1 de junio de 2012 </p><p>Resumen: El artculo propuesto ofrece una breve aproximacin a la biografa de </p><p>Marceline Desbordes-Valmore, adems de una tambin breve sntesis de sus ideas poticas. Sigue una bibliografa de las principales obras publicadas en vida por la autora. Acabamos realizando una traduccin al espaol de una seleccin potica, que desea brindar un conocimiento fidedigno de las principales preocupaciones estticas de la escritora. Palabras clave: Marceline Desbordes-Valmore. Ideas poticas. Traduccin literaria. </p><p> Abstract: This article presents a short approach to the Marceline Desbordes-Valmore's </p><p>biography and also a short summary of her poetic ideas. A bibliography of the main works follows that were published during her lifetime by the author. Finally, we made a translation into Spanish of a poetic selection that wants to provide reliable knowledge of the main aesthetic worries of the author. Key words: Marceline Desbordes-Valmore. Poetic ideas Literary Translation. </p><p>INTRODUCCIN Nacida en Douai, Francia, en 1786, en el seno de una familia de </p><p>artesanos, Marceline Desbordes (que aadir ms tarde, a su nombre, el de su marido, Valmore) conocer una infancia agitada por las consecuencias de la Revolucin francesa, por una parte, y por dramas familiares, por otra. En efecto, muy jovencita, a los diez aos, en 1796, segn J. Moulin, abandonar, con su madre, el entorno familiar. La madre tiene pensado viajar a la isla de Guadalupe con la esperanza de que un primo que ha hecho fortuna all les ayude econmicamente, pero les lleva unos tres aos reunir el dinero necesario para el viaje. ste resultar un fracaso: en 1799 los esclavos africanos de la isla estn en plena rebelin, el primo ha muerto, una epidemia de fiebre amarilla se lleva a la madre de Marceline y esta debe arreglrselas para ganarse la vida y volver sola a Francia. Marceline vuelve a reunirse con su padre. Pese a todo, probablemente por la </p></li><li><p>48 Norberto Gimelfarb y Marta Gin </p><p>Hikma 11 (2012), 47-69 </p><p>nostalgia, la infancia y el pas natal son evocados como imagen de armona paradisaca en sus obras. </p><p>Muy pronto el teatro se convirti para ella en medio de subsistencia y, como actriz y cantante de pera, obtuvo un cierto xito (fue amiga de Mlle Mars). De dos relaciones amorosas nacern dos hijos que morirn muy pronto (el primero casi enseguida, el segundo a los cinco aos). De los cuatro hijos nacidos de su matrimonio con Prosper Valmore (Prosper Lachantin, alias Valmore), actor como ella, slo uno, Hippolyte, le sobrevivir (el primero morir recin nacido, de las dos hijas, Ins morir en la adolescencia y Ondine lo har despus de haber perdido tambin a un hijo): no es extrao, por lo tanto, que el amor materno, el dolor ante la muerte constituyan ejes centrales de su poesa. </p><p>A partir de 1813 empieza a publicar con bastante regularidad, aconsejada por Henri de Latouche, con quien vivir una relacin apasionada que resuena tambin en sus obras. En 1819 aparece su primera recopilacin, Les lgies, Marie et romances, a la que seguirn otras varias hasta las Posies de 1830. Esta ltima recopilacin le permitir hacerse un nombre en los entornos artsticos romnticos: Lamartine, Balzac, Dumas, Sainte-Beuve, Baudelaire dirn su admiracin por la escritora. Este ltimo le dedic un clido artculo destacando su naturalidad en poesa, entre otras caractersticas positivas. Mucho ms tarde, Louis Aragon la ensalz por su doble vertiente, amorosa y poltica, que el creador de Le fou dElsa identific como la suya propia. </p><p>Obligada, por el trabajo de su marido, a viajar constantemente, vivi, entre otros lugares, en Burdeos y Lyon: all asisti a la represin contra los Canuts (1834), hecho que le inspir diversos poemas, a medio camino entre la compasin y la rebelda ante la violencia y la injusticia sociales. Su inters por los seres marginales y por los desheredados fue siempre notable. No en vano su propia vida fue tambin marginal, marcada por la escasez constante de recursos. De su poesa ms poltica puede destacarse su pacifismo y tambin su ansia de libertad frente a cualquier forma de encadenamiento. </p><p>As pues, a la hora de definir su obra potica, para ser exactos, hay que hablar de una vertiente amorosa elegaca (amor al otro, ya sea marido, amante, hijo o marginado), pero tambin de una vertiente pica y poltica. Hay que citar tambin su personal espiritualidad (Dios est muy presente en su obra pero no entendido de forma institucional) y destacar un estilo propio, alejado de escuela alguna: empieza con poemas que recuerdan al romanticismo de Musset o Lamartine, pero tambin crea poemas sociales, que hacen pensar en la vertiente ms humana de Hugo, mientras que otras poesas evocan un sentido de las correspondencias similar al que desarrollarn Baudelaire y Mallarm, todo ello de forma autodidacta pues la </p></li><li><p>Marceline Desbordes-Valmore (seleccin de poemas) 49 </p><p>Hikma 11 (2012), 47-69 </p><p>educacin recibida fue escasa... Adase que, por el uso del endecaslabo en algunos poemas, inslito en la mtrica francesa, se adelanta a Verlaine. </p><p>La modestia fue probablemente su cualidad ms destacada: nunca desarroll militancia alguna, estuvo lejos del ejemplo de George Sand. La creacin literaria fue para ella una manera de procurarse un poco de dinero, pero, sobre todo, fue la manera de ser ella misma, en un mundo dominado por los notables y por la imbecilidad. </p><p>Los ltimos aos de su vida se caracterizan tambin por las dificultades para publicar sus escritos. Tras Bouquets et prires, en 1843, su ltima recopilacin, Posies indites, ver la luz slo despus de su muerte. Adems de poesas, Marceline nos ha dejado tambin obra en prosa (cuentos para nios y novelas) y muchas cartas asimismo, si bien no destinadas a la publicacin, en principio. </p><p>La seleccin que presentamos intenta recoger las distintas vertientes de Marceline: lgie y Les spars (clebre desde que Julien Clerc le puso msica en 1997), responden a la temtica de la elega amorosa: el primero evoca, con una frescura extraordinaria, la fuerza de la voz como sinnimo del alma humana y el sentido de una vida anterior, caro a Baudelaire, por ejemplo; el segundo, partiendo tambin de la importancia de la voz, da a la escritura amada el valor primordial del recuerdo. </p><p>Algo similar puede decirse del largo poema Rvlation, si bien aqu la poetisa se abre a un sentido de las correspondencias y a una espiritualidad mayores al abordar el amor en el sentir femenino; Les roses de Saadi es uno de los poemas que evocan el impulso de generosidad de la poetisa hacia los otros amistad, amor, impulso que estalla literalmente en las imgenes: queriendo regalar unas rosas, tantas recoge que no puede contenerlas y el viento y el mar se las llevan, pero, al final, vuelve la calma y queda la fragancia de las flores de quien habla en el poema, fragancia ofrecida como un don de s. </p><p>Otro poema, L'amie, que celebra la amistad, pero de manera misteriosa: la soledad negada por un posible desdoblamiento de s, por la presencia de una sombra eterna, divina que con todo no es Dios y amiga. Lme errante ofrece un aspecto de su vertiente ms comprometida con todos aquellos que sufren, a partir de la experiencia de la muerte del hijo </p><p>Los puntos suspensivos podran ser el final de esta breve presentacin de la obra de Marceline Desbordes-Valmore, admirada, olvidada, relegada, renacida, reolvidada Pero preferimos recordar que, de los grandes poetas y escritores que la admiraron, fue Arthur Rimbaud quien le revel a Paul Verlaine la poesa de esa gran mujer y terminar citando el juicio perentorio de Louis Aragon, que en 1948 escriba: Uno de los ms grandes poetas, no dira del siglo XIX francs, sino de todas las pocas. </p></li><li><p>50 Norberto Gimelfarb y Marta Gin </p><p>Hikma 11 (2012), 47-69 </p><p> 1. PRINCIPALES LIBROS (si no se indica, el lugar de edicin es Pars): </p><p>- Les lgies, Marie et Romances. Fr. Louis, 1819. - Posies de Mme Desbordes-Valmore. Fr. Louis, 1820. - Posies. Th. Grandin, 1822. - lgies et posies nouvelles. Ladvocat, 1825. - Posies, 2 vls. A. Bouland, 1830. - Album du jeune ge, 2 vls. A. Bouland, 1830. - Les Pleurs, posies nouvelles, prface dAlexandre Dumas. </p><p>Charpentier, 1833. - Pauvres fleurs. Dumont, 1839. - Contes en vers pour les enfants. Lyon: Boitel, 1840. - Le livre des mres et des enfants, 2 vls. Lyon: Boitel, 1840. - Bouquets et Prires. Dumont, 1843. - Les Anges de la famille. Desesserts, 1849. - Posies indites, edicin pstuma publicada por G. Rvilliod. </p><p>Ginebra: Jules Fick, 1860. </p></li><li><p>Marceline Desbordes-Valmore (seleccin de poemas) 51 </p><p>Hikma 11 (2012), 47-69 </p><p>2. INFORMACIONES BIBLIOGRFICAS: </p><p>- Moulin, Jeannine, Marceline Desbordes-Valmore. Paris : Seghers, collection Potes daujourdhui , 1955. </p><p>- Moulin, Jeannine, La Posie fminine. Paris, Seghers : 1966. - Bonnefoy, Yves. Prface et choix des Posies de Marceline </p><p>Desbordes-Valmore. Paris : Gallimard, collection Posie, 2005 [ 1983]. </p><p>- Sitio oficial de la Asociacin Marceline Desbordes-Valmore: http://www.desbordes-valmore.net/ </p><p> *** </p></li><li><p>52 Norberto Gimelfarb y Marta Gin </p><p>Hikma 11 (2012), 47-69 </p><p>SELECCIN DE POEMAS (TRADUCCIN) LGIE Jtais toi peut-tre avant de tavoir vu, Ma vie, en se formant, fut promise la tienne; Ton nom men avertit par un trouble imprvu; Ton me sy cachait pour veiller la mienne. Je lentendis un jour et je perdis la voix; Je lcoutais longtemps, joubliais de rpondre; Mon tre avec le tien venait de se confondre; Je crus quon mappelait pour la premire fois. Savais-tu ce prodige ? Eh bien ! Sans te connatre, Jai devin par lui mon amant et mon matre, Et je le reconnus dans tes premiers accents, Quand tu vins clairer mes beaux jours languissants. Ta voix me fit plir, et mes yeux se baissrent. Dans un regard muet nos mes sembrassrent; Au fond de ce regard ton nom se rvla, Et sans le demander javais dit: Le voil ! Ds lors il ressaisit mon oreille tonne ; Et y devint soumise, elle y fut enchane. Jexprimais par lui seul mes plus doux sentiments; Je lunissais au mien pour signer mes serments. Je le lisais partout, ce nom rempli de charmes, Et je versais des larmes. Dun loge enchanteur toujours environn, A mes yeux blouis il soffrait couronn. Je lcrivais bientt je nosais plus lcrire, Et mon timide amour le changeait en sourire. Il me cherchait la nuit, il berait mon sommeil, Il rsonnait encore autour de mon rveil : Il errait dans mon souffle, et, lorsque je soupire, Cest lui qui me caresse et que mon cur respire. Nom chri ! nom charmant ! oracle de mon sort ! Hlas ! que tu me plais, que ta grce me touche ! Tu mannonas la vie, et, ml dans la mort, Comme un dernier baiser fermeras ma bouche. </p><p>De Posies, 1822 </p></li><li><p>Marceline Desbordes-Valmore (seleccin de poemas) 53 </p><p>Hikma 11 (2012), 47-69 </p><p> ELEGA Era tuya, quizs, antes de conocerte. Mi vida, al tomar forma, a la tuya fue prometida; tu nombre me lo dijo, al turbarme de imprevisto. Tu alma, en l oculta, se revel a la ma. Un buen da lo o y la voz perd; lo escuch largo tiempo, responder olvid. Y mi ser, con el tuyo, se fusion al instante. Cre que me nombraban por primera vez. Sabas de ese prodigio? Pues bien! Sin conocerte, gracias a l intu a mi amante y seor, y lo reconoc en tus primeros acentos, cuando mis melanclicos das iluminaste. Palidec al orte, se entornaron mis ojos; con una muda mirada nuestras almas se besaron; en esa profunda mirada se revel tu nombre, y sin preguntarlo, me dije: Ah est! Desde entonces se apoder de mi asombrado odo; a l se someti, a l se encaden, expresaba por l mis ms dulces afectos; lo un al mo para rubricar mis promesas. Por doquier lea ese nombre lleno de encantos, y lgrimas verta: de un mgico encanto siempre aureolado, a mis ojos deslumbrados se ofreca coronado. Lo escrib muy pronto no os ya escribirlo. Y mi tmido amor lo torn sonrisa, me buscaba de noche, acunaba mis sueos; segua oyndolo cuando me despertaba: vagaba en mi aliento y, cuando suspiro, es l quien me acaricia, por quien mi corazn respira. Nombre amado! Admirable! De mi destino orculo! Ay! Cmo me gustas, cmo tu gracia me atrapa! Me has anunciado la vida y, unido en la muerte como un ltimo beso, cerrars t mi boca. </p><p>De Posies, 1822 </p></li><li><p>54 Norberto Gimelfarb y Marta Gin </p><p>Hikma 11 (2012), 47-69 </p><p>LES SPARS Ncris pas. Je suis triste, et je voudrais mteindre. Les beaux ts sans toi, cest la nuit sans flambeau. Jai referm mes bras qui ne peuvent tatteindre, Et frapper mon cur, cest frapper au tombeau. Ncris pas ! Ncris pas. Napprenons qu mourir nous-mmes. Ne demande qu Dieu qu toi, si te jaimais ! Au fond de ton absence couter que tu maimes, Cest entendre le ciel sans y monter jamais. Ncris pas ! Ncris pas. Je te crains ; jai peur de ma mmoire ; Elle a gard ta voix qui mappelle souvent. Ne montre pas leau vive qui ne peut la boire. Une chre criture est un portrait vivant. Ncris pas ! Ncris pas ces doux mots que je nose plus lire : Il semble que ta voix les rpand sur mon cur ; Que je les vois brler travers ton sourire ; Il semble quun baiser les empreint sur mon cur. Ncris pas ! De Posies, 1822 </p></li><li><p>Marceline Desbordes-Valmore (seleccin de poemas) 55 </p><p>Hikma 11 (2012), 47-69 </p><p>SEPARADOS No me escribas. Estoy triste, deseara morirme. Los veranos sin ti son como noche sombra. He cerrado los brazos, que abrazarte no pueden, invocar mi corazn, es invocar la tumba. No me escribas! No me escribas. Aprendamos nicamente a morir en nosotros. Pregunta slo a Dios, slo a ti mismo, cmo te amaba! Desde tu profunda ausencia, escuchar que me amas es como or el cielo sin poder alcanzarlo. No me escribas! No me escribas. Te temo y temo mis recuerdos; han guardado tu voz, que me llama a menudo. No muestres agua viva a quien beberla no puede. Una caligrafa amada es un retrato vivo. No me escribas! No me escribas dulces mensajes: no me atrevo a leerlos: parece que tu voz, en mi corazn, los vierte; los veo brillar a travs de tu sonrisa; como si un beso, en mi corazn, los estampara. No me escribas! De Posies, 1822 </p></li><li><p>56 Norberto Gimelfarb y Marta Gin </p><p>Hikma 11 (2012), 47-69 </p><p>REVELATION Vois-tu! D'un cur de femme il faut avoir piti; Quelque chose d'enfant s'y mle tous les ges;...</p></li></ul>