politika nº80

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Hace falta "inteligencia" para nuestra decaída seguridad

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  • POLITIKAPOLITIKA 1Ao V - Edicin Digital N 80 (15.09.2014)

    No escuchis lo que dicen, Mirad lo que hacen

    Hace falta inteligencia para nuestra decada

    seguridad

    Seguridad del empleoSeguridad de la Salud

    Seguridad de la EducacinSeguridad de la ViviendaSeguridad de la Previsin

    Seguridad Anti-delincuencia

    POLI

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  • POLITIKAPOLITIKA2 Ao V - Edicin Digital N 80 (15.09.2014)

    As, en plural. Porque desafortunadamen-te los hay de todos colores y variedades.

    Infelizmente, aqu y all el trmino es usado para designar a quienes no hacen sino de-fender sus derechos. Los ejemplos no faltan. Los combatientes del Viet-Minh que lucha-ban contra el colonialismo francs eran terroristas. Los combatientes del Viet-Cong que terminaron por expulsar las tropas americanas, eran terroristas. Los miem-bros de la Resistencia francesa que dieron sus vidas en el combate contra la ocupacin nazi eran terroristas. Los fellaghas del FLN, que lograron la independencia de Ar-gelia, eran, desde luego terroristas. Los peshmergas kurdos, que hoy reciben armas francesas y americanas para combatir al Es-tado Islmico, cada vez que luchan para re-cuperar un territorio propio (en Turqua, en Irak o en Irn) son terroristas. En casa, los mapuche que prolongan, al cabo de cin-co siglos, la lucha de Lautaro, son tratados de terroristas.

    Nunca fueron terroristas los colonialistas franceses, belgas, espaoles, portugueses, ni los americanos que lanzaron la bomba atmica en Hiroshima y Nagasaki, ni los eminentes torturadores de la DINA y la CNI. Todos ellos eran qu? Benefactores de la humanidad?

    En estos das, Francia e Inglaterra confron-tan un curioso problema: ciudadanos fran-ceses e ingleses se van al Medio Oriente a participar de la djihad (la guerra santa) des-atada por los brbaros del Estado Islmico. Ni Francia ni Inglaterra recuerdan que es-timularon, armaron, financiaron y/o parti-ciparon directamente en cruentas guerras que mataron a cientos de miles de iraques, afganos, libios, sirios, egipcios, kuwaites e iranes.

    Franois Hollande reacciona indignado, y se propone endurecer la legislacin anti-terrorista.

    nico mtodo conocido para terminar con la agresin y la guerra la agresin y la gue-rra. Nunca, ningn presidente francs ima-gin perseguir y encarcelar a los numerosos mercenarios que la Repblica formaba, fi-

    nanciaba, armaba, y enviaba a las colonias a masacrar independentistas.

    Particularidad francesa, y de muchos otros pases: los jvenes de confesin juda suelen ir a hacer su servicio militar a Israel, y par-ticipan frecuentemente en las acciones mi-litares (para llamar de algn modo a lo que la ONU califica de crimen contra la Humani-dad) contra la poblacin palestina. A nadie se le ha ocurrido tratarles de terroristas, ni perseguirlos y encarcelarlos.

    Todas las potencias (grandes, medianas y pequeas) ignoran con arrogancia las di-mensiones social, cultural, econmica, pa-tritica, humanitaria de las crisis que ellos mismos han provocado.

    No les pasara por la mente interrogarse so-bre las causas del extremismo, del funda-mentalismo, del odio militante que muchas veces no es sino la reaccin que provoca un comportamiento imperialista.

    La respuesta es siempre la misma: la repre-sin, la agresin, la guerra. Muchas guerras.

    En Chile, el bombazo en la Estacin Escuela Militar provoca el mismo tipo de reaccin: se convoca a especialistas internacionales de la lucha anti-terrorista. La nica respuesta parece ser una suerte de acuerdo transver-sal para endurecer la legislacin policaca heredada de la dictadura.

    Curiosamente, nunca se ha convocado a na-die para luchar contra la discriminacin en la Educacin, la Salud o la Previsin. Se mi-litariz la Araucana como nica respuesta a un conflicto que no tiene solucin militar, sin convocar especialistas internacionales de la descolonizacin.

    En materia de terrorismo, un modesto ca-nal de televisin comunal, Seal 3 de la po-blacin La Victoria, hizo mucho ms, y ms inteligentemente. Su respuesta al terroris-mo fue recordar, con imgenes, de donde surgi en Chile el terrorismo, el verdadero, ese que mata indiscriminadamente para proteger intereses indefendibles. El video puede verse en:

    http://youtu.be/SUmJ1gXz3oE

    Terrorismos

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  • POLITIKAPOLITIKA 3Ao V - Edicin Digital N 80 (15.09.2014)

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    Un terrorista mapuche, debidamente reprimido por losespecialistas de la lucha anti-terrorista

    Esto no es terrorismo...Es la proteccin de los intereses occidentales

  • POLITIKAPOLITIKA4 Ao V - Edicin Digital N 80 (15.09.2014)

    Desde que puso en ridculo a los EEUU en una memora-ble sesin del Consejo de Seguridad de la ONU, Domini-que de Villepin, a la sazn ministro de RREE de Francia, no ha perdido nada de su agudeza, ni de la franqueza de su lenguaje. He aqu sus declaraciones en entrevista a BFMTV, canal francs de informacin.

    El anuncio por el presidente Obama de una gran coa-licin para iniciar una tercera guerra de Iraq es una de-cisin absurda y peligrosa, fustig Villepin mientras Franois Hollande estaba precisamente en Bagdad el viernes pasado. Ya sera tiempo que los pases occiden-tales sacasen lecciones de lo de Afganistn. Haba en el ao 2001 un foco central de terrorismo. Hoy da hay una quincena. Nosotros los multiplicamos.

    Hoy, ir a hacer la guerra en esta regin, es tomar el ries-go de federarlos contra nosotros, asest Dominique de Villepin, deplorando una guerra precipitada por la emo-cin, e interrogndose: Cuntos terroristas vamos a crear?.

    La guerra en el terrorismo y las crisis de identidad, es echarle aceite al fuego. Cada vez que se hace una guerra, hay que hacer otra para reparar nuestra incompetencia para responder a la amenaza terrorista, deplor.

    A la pregunta, cmo luchar contra el terrorismo?, Vi-llepin responde: La primera cosa que hay que hacer es respetar siempre el derecho internacional. Segundo, no conviene precipitar esta regin a una nueva guerra, sino hacerla asumir sus responsabilidades.

    POLITIKA ya lo haba dicho hace semanas La inva-sin americana dio al traste con todas las instituciones iraques: justicia, polica, ejrcito, estructuras polticas, etc., bajo el pretexto que eran soportes de la dictadura de Saddam Hussein. Luego, el rgimen iraqu impuesto por los EEUU con Nuri al-Maliki, un agente de la CIA , como primer ministro de ese pas se dio a la tarea de discriminar a la minora sunita, profundizando las divi-siones internas y empujndoles en los brazos del extre-mismo.

    Es preciso agregar que la invasin y el bombardeo de Li-bia y Siria por parte de los EEUU, Francia y Gran Bretaa, con el concurso de integristas islmicos financiados por sus aliados Qatar y Arabia Saudita, generaron el peligro que desean combatir ahora. Dominique de Villepin tiene razn. Los occidentales crean los grupos terroristas, los arman, los entrenan, y cuando dejan de ser tiles a sus designios y se expanden como fuego en la pradera, or-ganizan una nueva guerra.

    Contando la guerra entre Iraq e Irn estimulada por occidente para castigar a Tehern Iraq ha conocido ya

    cuatro guerras seguidas en 34 aos!

    Dominique de Villepin no slo l estima que es hora de practicar la diplomacia, de reintegrar a los excluidos, a los perseguidos, a los torturados, a los que padecieron prisin por el simple hecho de formar parte de una co-munidad religiosa a priori hostil a los intereses america-nos.

    Respetar el derecho internacional significa que Obama no puede decidir, por cojones, bombardear Siria para deshacerse de sus antiguos aliados, despreciando una vez ms la existencia de un gobierno soberano. Que ese gobierno nos guste o no, es otro cuento.

    Lo ms extraordinario es que Obama reflexiona en voz alta bombardear Siria o no, esa es la cuestin mientras monta un esquema de guerra contra Rusia, acusada sin pruebas de intervenir en Ucrania!

    Lo de sin pruebas no lo inventamos nosotros, lo dice la portavoz del Departamento de Estado, Jen Psaki, que afirm el 3 de septiembre en una conferencia de pren-sa que Washington no puede confirmar las afirmaciones de Kiev sobre la supuesta penetracin de tropas rusas en territorio ucraniano (AFP). POLITIKA dio cuenta, en su da, de esas declaraciones.

    Los pases de Europa obedecen mansamente las instruc-ciones de Washington. Tal parece que el imperio (as le llaman en Europa) necesita una guerra, una de verdad, pero por pases interpuestos. El Papa Francisco declara que la Tercera Guerra Mundial ya est en marcha, por partes.

    Dominique de Villepin, el Papa no se trata de polticos histricos, sino de personalidades cuyas intervenciones suelen estar marcadas por el signo de la razn.

    En Europa, en donde me encuentro, estas vicisitudes cobran un carcter siniestro y opresivo. No se trata del terrorismo que pone histricos a los servicios de inte-ligencia en Chile (algunos atentados de diversa grave-dad cuyo origen es ms que sospechoso), sino de Rusia, de Europa, de la OTAN, de Siria, de Irak, de la barbarie del Estado Islmico que controla un territorio casi tan grande como el Reino Unido en el que viven ms de seis millones de personas, de los ms poderosos ejrcitos del mundo que se preparan para otra guerra mundial?

    Los antecedentes histricos muestran que cada vez que el capitalismo no pudo vencer una de sus grandes crisis peridicas recurri precisamente a eso: la guerra.

    Como dice Dominique de Villepin, absurda y peligrosa.

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    Absurda y peligrosaescribe Luis Casado

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    El asesinato del tra