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CORREDOR BIOLOGICO MESOAMERICANO 1 GUÍA METODOLÓGICA DE VALORACIÓN ECONÓMICA DE BIENES, SERVICIOS E IMPACTOS AMBIENTALES Corredor Biológico Mesoamericano

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CORREDOR BIOLOGICO MESOAMERICANO

1

GUÍA METODOLÓGICADE VALORACIÓN ECONÓMICA DE BIENES,

SERVICIOS E IMPACTOS AMBIENTALESCorredor Biológico Mesoamericano

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SERIE TÉCNICA

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CORREDOR BIOLOGICO MESOAMERICANO

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GUÍA METODOLÓGICADE VALORACIÓN ECONÓMICA

DE BIENES, SERVICIOSE IMPACTOS AMBIENTALES

Un aporte para la gestión de ecosistemas y recursos naturales en el CBM

Radoslav BarzevEditor

SERIE TÉCNICA 04

Proyecto Para La Consolidación Del Corredor Biológico Mesoamericano2002

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SERIE TÉCNICA

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CORREDOR BIOLOGICO MESOAMERICANO

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I ECONOMÍA Y MEDIO AMBIENTE 9

• Valoración económica del medio ambiente y los recursos naturales 10

• La economía circular 12

• Enfoque de la guía metodológica de valoración económica 14

• Valoración económica de la biodiversidad 15

II HERRAMIENTAS MICROECONÓMICAS 19

• El sistema de mercado 20

• La demanda 21

• La oferta 21

• Equilibrio de mercado 22

• El precio y el valor económico 23

• Teoría de la utilidad y las preferencias del consumidor 24

• Axiomas del comportamiento del consumidor 25

• Las cuatro propiedades de las curvas de indiferencia 25

• Restricciones impuestas al consumidor 27

• Optimización del consumidor: la toma de decisión individual 28

• Maximización de la utilidad por parte del consumidor 30

• Problema del consumidor 30

• La función de utilidad indirecta 31

• La función de gasto 31

• La dualidad 31

• Las medidas de cambio en el bienestar 33

III VALORACIÓN ECONÓMICA DE LOS RECURSOS NATURALES

(BIENES, SERVICIOS E IMPACTOS AMBIENTALES) 39

• Necesidades y usos 40

• El valor económico total de los BSA 42

• Análisis de impacto 44

• Análisis costo–efectividad 45

• Análisis costo–beneficio 46

• Síntesis de los métodos de valoración económica 50

EQUIPO REGIONAL

COORDINADOR REGIONAL

Lorenzo Cardenal

ESPECIALISTAS OFICINA REGIONAL

Teresa Zúñiga Biodiversidad y Áreas ProtegidasSandra Ramírez ComunicaciónRadoslav Barzev Economía AmbientalMaría Victoria Urquijo Políticas y Desarrollo Institucional

ENLACES TÉCNICOS NACIONALES

Anselmo Castañeda BeliceLuis Rojas Costa RicaLuis Ramos El SalvadorEmmy Díaz GuatemalaSonia Suazo HondurasHéctor Ruiz MéxicoNorvin Sepúlveda NicaraguaCarmen Guevara Panamá

CORREDOR BIOLÓGICO MESOAMERICANOUna plataforma para el desarrollo sostenible regional

Editor Radoslav Barzev

Diseño Jorge Paniagua

Ilustración de portada Jorge Paniagua

Managua, NicaraguaAgosto 2002

La Serie Técnica del Proyecto para la Consolidación del Corredor Biológico Mesoamericano presenta resultados de investigaciones específicas, descripción de procesos en forma detallada, metodologías o compilaciones de informes técnicos en el tema de corredores biológicos en sus diversas facetas.

Las denominaciones empleadas en esta publicación y la forma en que aparecen presentados los datos que contiene, no implican, de parte del Proyecto para la Consolidación del Corredor Biológico Mesoamericano, juicio alguno sobre la condición jurídica de países, territorios, ciudades o zonas, o de sus autoridades, ni respecto a la delimitación de sus fronteras o límites nacionales.

Las propuestas e ideas presentadas en este documento no son necesariamente las del SICA/CCAD, PNUD/GEF, GTZ, PNUMA, BANCO MUNDIAL, ni representan sus políticas oficiales.

© Las publicaciones del CBM gozan de protección de los derechos de propiedad intelectual, en virtud del protocolo anexo a la Convención Universal sobre Derechos de Autor

Extractos de esta publicación pueden citarse sin previa autorización con la condición de que se mencione la fuente:

CCAD-PNUD/GEF, 2002. “Proyecto Para La Consolidación del Corredor Biológico Mesoamericano”

Oficina Regional de Coordinación.Managua, Nicaragua

Telefax: (505) 233 1848 (505) 233 4455Email: [email protected] web: www.biomeso.net

ÍNDICE

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SERIE TÉCNICA

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CORREDOR BIOLOGICO MESOAMERICANO

7IV VALORACIÓN ECONÓMICA DE BSA

A TRAVÉS DE LOS ENFOQUES DE MERCADO 59

• Mercados hipotéticos: el método de valoración contingente (MVC) 60

• Mercados sustitutos: el método del costo del viaje (MCVj) 68

• El método de precios hedónicos 74

• Mercado real–método de costos preventivos y costos evitados 78

• Indicadores económicos ambientales 79

V MECANISMOS ECONÓMICOS DE RETRIBUCIÓN

POR EL USO DE LOS BIENES Y SERVICIOS AMBIENTALES

O POR LA INTERNALIZACIÓN DE LOS COSTOS AMBIENTALES 81

• Derechos de propiedad 82

• El fondo del ambiente 82

• El contrato entre los que tienen y los que no tienen

los derechos de propiedad sobre los recursos naturales 82

VI EVALUACIÓN ECONÓMICA DE PRÁCTICAS PRODUCTIVAS,

SOSTENIBLES Y ECO AMIGABLES 91

• Áreas y categorías de las prácticas productivas eco amigables 92

• Selección y evaluación de experiencias eco amigables 94

• Criterios para la selección y evaluación de las experiencias eco amigables 94

• Análisis económico de las experiencias eco amigables 98

• Ficha técnica para la evaluación económica

de las experiencias productivas eco amigables 100

• Ejemplos de evaluación económica de experiencias productivas eco amigables 102

VII EXPERIENCIAS REPLICABLES DE VALORACIÓN ECONÓMICA

DE BIENES Y SERVICIOS AMBIENTALES Y ESTABLECIMIENTO

DE SISTEMAS DE PAGO POR SERVICIOS AMBIENTALES 107

• Implementación de un esquema de cobro y pago por servicio ambiental hídrico

en el área urbano: el caso de la Empresa

Servicios Públicos de Heredia S.A., Costa Rica 108

• Estudio de valoración económica de la oferta y demanda hídrica del bosque

en que nace la fuente del Río Chiquito (finca El Cacao, Achuapa, Nicaragua)

Implementación de mecanismos de pago por servicios hídricos en el área rural 113

• Valoración económica del potencial turístico

de la isla de Ometepe, Nicaragua 126

• Valoración económica de los bienes y servicios ambientales

de la Reserva del Hombre y Biosfera del Río Plátano, Honduras 136

• Costos preventivos y costos evitados por la campaña de salud sobre

enfermedades diarréicos de origen hídrico. Dolores, Carazo, Nicaragua 138

VIII ESTUDIOS DE VALORACIÓN ECONÓMICA DE PAGO

POR SERVICIOS AMBIENTALES DEL RECURSO AGUA

QUE PODRÍAN CONVERTIRSE EN EXPERIENCIAS REPLICABLES 141

• Valoración económica del agua para uso urbano

proveniente del Parque Nacional La Tigra. Tegucigalpa, Honduras 142

• Valoración económica y ecológica del recurso hídrico

en la cuenca de Arenal, Costa Rica. El agua: un flujo permanente de ingresos 142

• Valoración económica del agua

en el Área Metropolitana de San Salvador, El Salvador 143

• Uso de valoración contingente para calidad de aguas en El Salvador 143

IX GLOSARIO 145

X BIBLIOGRAFÍA 147

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CORREDOR BIOLOGICO MESOAMERICANO

9

IECONOMÍAY MEDIO AMBIENTE

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SERIE TÉCNICA

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CORREDOR BIOLOGICO MESOAMERICANO

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1. (Estrategia Mundial para la Conservación, UICN 1980). (Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente /Comisión Brundtland/, Informe “Nuestro Futuro Común”, 1987).

ECONOMÍA Y MEDIO AMBIENTE I

VALORACIÓN ECONÓMICA DEL MEDIO AMBIENTE Y LOS RECURSOS NATURALES

La degradación del ambiente y de los recur-sos naturales, conocidos también bajo el nombre de bienes y servicios ambientales, puede ser oca-sionada por un excesivo desarrollo económico o por un desarrollo económico insuficiente. El crecimiento de la población, la extensión de los asentamientos humanos y la industrialización provocan creciente contaminación en los fac-tores físico–naturales más importantes para la supervivencia de las especies vivas: el aire, el agua y el suelo. Estos problemas son el resultado de un desarrollo inadecuado y parte de su solución se encuentra en un crecimiento económico bien planificado.

Sin embargo, el crecimiento económico por sí mismo, frecuentemente ocasiona degradación del medio ambiente y de los recursos naturales. Proyectos como la construcción de presas o carreteras, por ejemplo, requieren de la reubica-ción de gran cantidad de personas, provocando problemas sociales, ambientales y económicos. A la vez, incrementan los riesgos de daños en caso de desastres naturales debido a una inadecuada reubicación o expansión de los asentamientos humanos.

El asunto no es escoger entre el desarrollo y el medio ambiente, sino que proponemos incor-porar medidas de costo–eficiencia para restable-cer, sustentar y proteger los sistemas naturales y mantener la calidad ambiental al nivel que se tenía antes de la implementación de los proyec-tos o la ocurrencia de eventos naturales, como huracanes, inundaciones, terremotos, sequías, quemas, etc.

Como primer paso, es necesario recurrir a una evaluación ambiental que incluya los fac-tores físicos, naturales, sociales y económicos. Mediante un proceso de recopilación y análisis de la información podremos identificar pro-blemas potenciales y considerar alternativas de

mayor factibilidad económica y menor impacto ambiental. Se podrá hacer así los cambios nece-sarios para proteger el ambiente, antes de que sea demasiado tarde.

La evaluación ambiental permite identificar y cuantificar los impactos de los proyectos y otros eventos naturales y suministra la infor-mación necesaria para profundizar el análisis económico. De esta manera, el análisis socioeco-nómico incluye un mayor rango de beneficios y costos por cada acción analizada y determina si los beneficios (incluyendo los beneficios ambien-tales) superan esos costos (incluyendo los costos ambientales), o sucede lo contrario.

La evaluación ambiental tiene también un papel crítico en el establecimiento de prioridades regionales, sectoriales y nacionales. El estableci-miento de prioridades se basa en los resultados de la evaluación ambiental y el análisis econó-mico, pero permite reconocer que los problemas a tratar son numerosos y los recursos financieros y humano–institucionales, limitados.

Por lo tanto es esencial identificar cuáles problemas ambientales son los más severos y requieren una atención urgente, como también cuáles intervenciones son las más efectivas y económicamente más favorables. Esta informa-ción, a su vez, ayuda a los gobiernos a desarrollar mejores políticas de manejo del medio ambiente y de los recursos naturales.

Para poder realizar un análisis económico más amplio y más completo de los recursos natu-rales y el medio ambiente–lo que es el objetivo de esta guía metodológica–se debe considerar los postulados de la economía del bienestar y el trabajo multidisciplinario. Ninguna persona puede, sola, evaluar apropiadamente ambos (los efectos “económicos” y “ambientales” de cada proyecto o evento natural), lo que implica la formación de grupos compuestos por diferentes expertos que puedan analizar tanto los aspectos físico–naturales (indicadores físicos), como los aspectos socio–económicos (indicadores econó-micos–ambientales).

Dicho de otra manera, para poder tomar decisiones sobre el uso y aprovechamiento de los recursos naturales y el medio ambiente se nece-sita la generación de indicadores cuantitativos. Los expertos en las ciencias naturales generan los indicadores físicos y los expertos en economía los expresan en términos monetarios, haciendo, en conjunto, las recomendaciones sobre el uso potencial de los recursos naturales.

Debe considerarse los cambio que pueden ocu-rrir en la calidad de vida de los individuos, como consecuencia de los cambios en la calidad ambien-tal. Se necesita cuantificar e interpretar, en términos económicos, los impactos ambientales (sean estos negativos o positivos) sobre el nivel de vida de los diferentes actores integrantes de nuestra sociedad.

Para ello se necesita el conocimiento y manejo de una serie de metodologías que permi-ten la cuantificación física y monetaria del medio ambiente y la generación de los indicadores eco-nómicos–ambientales. Entre las metodologías que son objeto de estudio de esta guía están las de Valoración Económica.

Sin embargo, antes de proceder a analizar cualquier tema relacionado con la Valoración Económica de los recursos naturales y el medio ambiente, es necesario aclarar y establecer algu-nos términos y conceptos que son la base teórica de los Métodos de Valoración Económica pre-sentados en este documento y que frecuente-mente son mal interpretados:

Economía: Viene del latín y significa Admi-nistración de la Casa.

Ecología: Viene del latín y significa Cono-cimiento de la Casa. Ciencia que estudia las relaciones entre los seres vivos y las de éstos con el ambiente o el entorno. Es el estudio de la estructura y función de la naturaleza. El estudio de los ecosistemas.

Medio Ambiente: Complejo de factores físico–naturales, artificiales, sociales, cultu-rales, económicos y estéticos que afectan a los individuos y a las comunidades humanas y determinan su forma, carácter, relaciones y sobrevivencia.

Preservación: Manutención de las condi-ciones originales de los recursos naturales y del ambiente en general, reduciendo al mínimo o eliminando la intervención humana.

Conservación: Gestión de utilización de la biosfera por el ser humano de modo que se logre de forma sostenida el mayor beneficio actual, asegurando su potencial para satis-facer las necesidades de las futuras genera-ciones. Comprende acciones destinadas a la preservación, mantenimiento, utilización sostenida, restauración y mejoramiento del ambiente natural (ver Estrategia Mundial para la Conservación, UICN 1980).

Desarrollo Sostenible1: Desarrollo orien-tado a satisfacer las necesidades del pre-sente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras de satisfacer las suyas. Comprende la conciliación de al menos las siguientes condiciones y estrategias:

• Crecimiento económico endógeno, socialmente compatible.

• Aumento de equidad social nacional e internacional.

• Disminución de las altas tasas de creci-miento poblacional.

• Conservación y aumento de bases de recursos.

• Reducción de la utilización de energía y recursos naturales en el crecimiento.

• Cambios institucionales para integrar al ambiente con la economía en la toma de decisiones.

La definición de estos conceptos ayuda a aclarar que los recursos naturales son los insumos de cualquier actividad económica desarrollada por el hombre y es imposible dejar de utilizarlos porque implicaría para la humanidad dejar de producir, alimentarse y, por ende, vivir.

Por tanto, sería imposible, salvo en algunos casos en particular, pensar en preservación. En la mayoría de los casos es necesario pensar en la conservación de los recursos naturales o, mejor dicho, en su uso racional y sostenible.

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Figura 2 Economía Circular

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Fuente: Radoslav Barzev. 2000

Figura 1 Sistema Circular de los Recursos Naturales

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R Recursos Naturales. A Capacidad de absorción del MA.

RNR Recursos No Renovables. Flujos de materiales/energía.

RR Recursos Renovables. Flujos de utilidad.

y Tasa de crecimiento del recurso. W Desechos (contaminación).

h Ritmo de extracción (tasa aprovechamiento).

Fuente: David Pearce. 1995

Igualmente, es importante resaltar que el medio ambiente no se puede tratar de forma separada de los otros sectores de la economía. Más bien es un elemento transversal –es todo lo que nos rodea, incluyendo a la especie humana–es la naturaleza misma (natural y artificial).

Otra consideración importante es que, para lograr un uso sostenible de los recursos naturales es necesario su conocimiento físico (indicadores físicos) como también el conocimiento de su comportamiento en el mercado, donde se le asigna un valor económico (indicadores econó-micos, o precios de mercado). Por tanto, las áreas de trabajo de la ecología y la economía no son contradictorias sino que más bien se comple-mentan.

La ecología estudia los ecosistemas y provee la información física cuantitativa y cualitativa y la economía (ambiental) cuantifica, en términos monetarios, los flujos de insumos y servicios pro-venientes de éstos y los impactos (externalidades), positivos y negativos, sobre el entorno resultan-tes de las actividades económicas humanas.

Para concluir esta introducción, se puede

decir que las técnicas utilizadas por el econo-mista ambiental son novedosas debido a que tratan de expandir el análisis económico tradi-cional incluyendo en el sistema de mercado los bienes y servicios no transables (recursos natura-les sin precio de mercado, así como también las externalidades o impactos ambientales).

LA ECONOMÍA CIRCULAR

La “economía circular” es un concepto novedoso que, a diferencia de la economía tra-dicional, involucra en el análisis económico los bienes y servicios ambientales, siendo éstos los insumos y materias primas de cualquier activi-dad productiva; y también el sumidero de los desechos generados por su explotación y uso.

Para comprender el concepto de economía circular se puede analizar, en primer lugar, solo los flujos físicos (Figura 1). Como ya se ha men-cionado, los recursos naturales R son los insu-mos de cualquier actividad productiva humana, son las materias primas para el funcionamiento de cualquier sistema productivo.

El enfoque económico tradicional se pre-ocupa únicamente del tipo de recurso extraer, de cómo producirlo para optimizar los beneficios, de dónde distribuirlo y venderlo para maximizar las utilidades. Este enfoque es meramente lineal porque empieza en la extracción del recurso, pasa por su transformación y termina en el consumo.

Sin embargo, para garantizar la sostenibili-dad en el uso de los recurso naturales hay que considerar otros aspectos en cuanto a su aprove-chamiento.

Los recursos se dividen en renovables y no renovables. Esto implica lo siguiente:

1) La sostenibilidad de los recursos renovables depende de la tasa de extracción (h). Si la tasa de extracción es mayor que la tasa de crecimiento del recurso (y), éste se extin-guirá. Y viceversa, si la tasa de extracción es menor que la tasa de crecimiento, se permite la regeneración del recurso y se hace sosteni-ble su explotación;

2) La sostenibilidad en el uso de los recursos no renovables depende principalmente de la velocidad de extracción. O sea, cuanto más rápido se extrae, más rápido se extingue, pues estos recursos no se pueden reproducir. La sostenibilidad depende, por lo tanto, de un nivel tecnológico que permita una mayor eficiencia en el aprovechamiento del recurso y un ritmo más lento de su extracción.

Por otro lado, el uso de los recursos natu-rales no genera únicamente beneficios. Desde

el momento de su extracción, durante su trans-formación y en el consumo mismo se generan flujos permanentes de desechos que impactan negativamente el ecosistema, o sea el medio ambiente donde se generan los recursos natura-les. Esto reduce la capacidad de regeneración de los recursos mismos.

La conclusión más importante es entonces que el medio ambiente (ecosistemas, áreas pro-tegidas, cuencas hidrográficas, etc.) genera los recursos naturales (bienes y servicios ambien-tales) que, a la vez, son las materias primas e insumos de los procesos productivos humanos. Pero, a la vez, el medio ambiente es el receptor de los desechos generados en este proceso de extrac-ción, transformación, distribución y uso de los recursos naturales.

Parte de la contaminación generada (W) es absorta y reciclada de manera natural por el ecosistema. Si la contaminación es mayor que la capacidad de carga del ecosistema A, este se satura y su capacidad de producir bienes y servi-cios ambientales se reduce. Por tanto, el uso de los bienes y servicios ambientales (BSA) genera beneficios para la sociedad, pero la emisión de desechos genera impactos negativos, que se tra-ducen en costos.

El uso sostenible de los recursos se logra cuando los beneficios económicos son mayores que los costos de producción sumados a los costos ambientales generados por la contami-nación.

El flujograma económico en Figura 2 permite visualizar el concepto de “economía circular”.

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15Figura 4 COSTOS VERSUS BENEFICIOS POR EL USO DE LOS RECURSOS NATURALES

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Fuente: Radoslav Barzev. 2000

Figura 3 ELEMENTOS DEL ENFOQUE DEL DOCUMENTO

IndicadoresFísicos

Indicadores Económicos

Evaluación Económicay Social

Mediciones físicas de los recursos naturales

Cuantificación monetaria de los indicadores físicos

Determinar la viabilidad económica y social de hacer conservación

Fuente: Radoslav Barzev. 2000

Considerando el modelo social y econó-mico actual, las decisiones sobre qué producir, cómo producir y dónde distribuir se toman en el ámbito económico. Tradicionalmente no se considera los impactos ambientales sobre la productividad de los ecosistemas. Por esto es importante introducir, dentro del análisis econó-mico, los efectos de la actividad humana sobre la naturaleza, siendo que la naturaleza es la fabrica donde se generan los bienes y servicios ambien-tales, también conocidos como materias primas o insumos.

ENFOQUE DE LA GUÍA SOBRE LA VALORACIÓN ECONÓMICA DE LOS BIENES, SERVICIOS E IMPACTOS AMBIENTALES

El enfoque principal de este documento se puede resumir en tres elementos (Figura 3):

1) Indicadores Físicos Los recursos naturales (bienes y servicios

ambientales) tienen interacción física entre sí y, por lo tanto, se necesita generar indica-dores físicos ambientales.

2) Indicadores Económicos Basándose en los indicadores físicos y a través

de los diferentes métodos de valoración eco-nómica se le asigna valor de mercado a estos BSA (precios de mercado), obteniendo así los indicadores económicos ambientales.

3) Evaluación Económica y Social Se hace una evaluación financiera, econó-

mica y social para determinar si es rentable aprovechar de manera sostenible los recur-sos naturales y la forma de hacerlo. Si los beneficios de la explotación de los recursos

superan los costos de explotación sumados a los costos de contaminación, es viable dar un uso económico sostenible a los recursos y se puede financiar su conservación.

Este documento se concentra principal-mente en la cuantificación monetaria –genera-ción de indicadores económicos ambientales– y en la evaluación económica y social. Pero, a la vez, reconoce la importancia de cooperar con otras disciplinas para generar los indicadores físicos que permiten la cuantificación de los BSA y del medio ambiente para posibilitar así la valo-ración económica.

Otra consideración importante para la comprensión de la teoría detrás de la valoración económica, como hemos venido explicando, es que los recursos naturales pueden ser tangi-bles o no tangibles. Los bienes ambientales o productos son tangibles, como, por ejemplo, el agua; mientras que los servicios ambientales son intangible, como, la captación del agua. Los impactos ambientales (calidad del agua) pueden ser tangibles o intangibles porque son directa o indirectamente medibles.

Existe un conjunto de metodologías desa-rrolladas para la valoración económica los bienes, servicios e impactos ambientales. Sin embargo, la diferencia entre bienes, servicios e impactos puede implicar (aunque no necesaria-mente) el uso de diferentes metodologías para la valoración de cada uno.

En la Figura 4 se observa que los bienes y ser-vicios ambientales tienen costos de explotación y generan beneficios por su aprovechamiento. Los impactos ambientales pueden ser negativos o positivos y generan, por tanto, costos y benefi-cios ambientales. Para que sea sostenible el apro-vechamiento de los recursos naturales la suma de los beneficios debe superar la suma de los costos.

VALORACION ECONÓMICA DE LA BIODIVERSIDAD

Antes de valorar económicamente la biodi-versidad es necesario cuantificarla físicamente, subdividirla en elementos más tangibles a los cuales es más fácil asignar precios de mercado. De manera general, la biodiversidad se puede descri-bir en términos de genes, especies y ecosistemas que corresponden a los tres niveles fundamentales y jerárquicos de organización biológica.

La biodiversidad genética es la suma de la información genética contenida en los genes de los individuos de plantas, animales y micro–organismos.

Las especies son la población en la cual cada flujo de genes ocurre bajo condiciones naturales.

La diversidad ecosistémica se refiere a los dis-tintos hábitats, comunidades bióticas y procesos ecológicos en la biosfera, así como la diversidad en los ecosistemas.

Sin embargo, para efectos de valoración, la siguiente caracterización de los bienes de bio-diversidad nos permitirá expresar su valor en el mercado, ya que para éstos existen usos actuales y potenciales:

Funciones EcosistémicasSon las relaciones (flujos energéticos) entre

los distintos elementos de un ecosistema.

Bienes AmbientalesSon los recursos tangibles utilizados por el

ser humano como insumos en la producción o en el consumo final y que se gastan y transfor-man en el proceso.

Servicios AmbientalesTienen como principal característica que no

se gastan y no se transforman en el proceso, pero generan indirectamente utilidad al consumidor, como, por ejemplo, el paisaje que ofrece un eco-sistema. Son las funciones ecosistémicas utiliza-das por el hombre y al que le generan beneficios económicos.

Impactos Ambientales(También conocidos como externalidades)

Son el resultado o el efecto de la actividad econó-mica de una persona sobre el bienestar de otra.

DIFERENCIA ENTRE SERVICIOS AMBIENTALES Y FUNCIONES ECOSISTÉMICAS

En el siguiente cuadro se observa la diferen-cia entre los servicios ambientales y las funciones ecosistémicas. Las funciones ecosistémicas son las relaciones entre los elementos del ecosistema y originan los servicios ambientales. En otras palabras, los servicios ambientales son las fun-ciones ecosistémicas que utiliza el hombre.

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Tabla 2 BIENES AMBIENTALES Y SERVICIOS AMBIENTALES

BIENES AMBIENTALES SERVICIOS AMBIENTALES

Madera Belleza escénica

Plantas medicinales Fijación de carbono

Manglares Investigación

Pesca (mariscos) Captación hídrica

Productos no maderables Protección de suelos

Animales–cacería Energía

Mimbre Diversidad genética (banco de genes)

Plantas ornamentales Banco de producción de oxigeno

Semillas forestales

Plantas y frutas comestibles

Madera

Leña y carbón

Bejucos y troncos

Biocidas naturales

Material biológicos

Artesanías

Fuente: Gerardo Barrantes y Edmundo Castro, 1999.

DIFERENCIA ENTRE BIENES AMBIENTALESY SERVICIOS AMBIENTALES

De la misma manera como se diferencian las funciones ecosistémicas y los servicios ambien-tales, se pueden visualizar la diferencias entre bienes y servicios ambientales. Esto facilita el análisis de cualquier problemática ambiental. Los servicios ambientales son funciones ecosisté-micas (no tangibles) y los bienes ambientales son las materias primas que utiliza el hombre en sus actividades económicas (tangibles).

Siendo que existen miles de bienes y servi-cios ambientales, a continuación se presenta el ejemplo de bienes y servicios en un ecosistema forestal, siendo el principal ecosistema sujeto a análisis en la región centroamericana.

Con estos conceptos básicos se pretende resaltar la importancia de la interdependencia entre las ciencias naturales y las sociales. Ambas explican distintos aspectos del entorno y son mutuamente complementarias, se retroalimen-tan y permiten un manejo óptimo de los recur-sos naturales basado en criterios científicos.

La base de esta cooperación entre la ecología y la economía es la cuantificación de los recursos naturales y la calidad ambiental.

Los bienes y servicios ambientales son la expresión cuantitativa de los recursos naturales. Son los recursos naturales y funciones ecosisté-micas cuyo uso es conocido y cuyos beneficios para la humanidad son definidos.

Para su valoración económica se presentan en el siguiente capítulo las herramientas básicas que utiliza la economía para asignarles valores monetarios (precios).

Tabla 1 DIFERENCIA ENTRE SERVICIOS AMBIENTALESY FUNCIONES ECOSISTÉMICAS

No Servicios Ambientales Funciones Ejemplos

1 Regulación de Gases Regulación de composición química atmosférica

Balance CO2/O2, SOx niveles

2 Regulación de Clima Regula temperatura global, precipitación y otros procesos climáticos locales y globales

Regulación de gases de efectos invernaderos

3 Regulación de disturbios

Capacidad del ecosistema de dar respuesta y adaptarse a fluctuaciones ambientales

Protección de tormentas, inundaciones, sequías, respuesta del hábitat a cambios ambientales, etc.

4 Regulación hídrica Regulación de los flujos hidrológicos Provisión de agua (riego, agroindustria, transporte acuático).

5 Oferta de agua Almacenamiento y retención de agua

Provisión de agua mediante cuencas reservorios y acuíferos

6 Retención de sedimentosy control de erosión

Detención del suelo dentro del ecosistema

Prevención de la pérdida de suelo por viento, etc., almacenamiento de agua en lagos y humedales

7 Formación de suelos Proceso de formación de suelos Meteorización de rocas y acumulación de materia orgánica

8 Reciclado de nutrientes

Almacenamiento, reciclado interno, procesamiento y adquisición de nutrientes

Fijación de nitrógeno, fósforo, potasio, etc.

9 Tratamiento de residuos

Recuperación de nutrientes móviles, remoción y descomposición de excesos de nutrientes y compuestos

Tratamiento de residuos, control de contaminación y desintoxicación

10 Polinización Movimiento de gametos florales Provisión de polinizadores para reproducción de poblaciones de plantas

11 Control biológico Regulación trófica dinámica de poblaciones

Efecto predador para el control de especies, reducción de herbívoros por otros predadores.

12 Refugio de especies Hábitat para poblaciones residentes y migratorias

Semilleros, hábitat de especies migratorias, locales

13 Producción de Alimentos

Producción primaria bruta de bienes extractables

Producción de peces, gomas, cultivos, frutas, etc.

14 Materia prima Producción bruta primaria extractable de materias primas

Producción de madera, leña y forrajes

15 Recursos genéticos Fuentes de material biológico y productos únicos

Medicina y productos para el avance científico, genes de resistencia a patógenos y pestes de cultivos, etc.

16 Recreación Proveer oportunidades para actividades recreacionales

Ecoturismo, pesca deportiva, etc.

17 Cultural Proveer oportunidades para usos no comerciales

Estética, artística, educacional, espiritual, valores científicos del ecosistema

Fuente: Barrantes y Castro 1999.

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IIHERRAMIENTAS MICROECONÓMICAS

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SERIE TÉCNICA

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CORREDOR BIOLOGICO MESOAMERICANO

21• Mientras tanto, a las externalidades se les

llama economías y deseconomías externas. Estamos en presencia de una externalidad (economía externa) cuando la actividad de una persona (o empresa) repercute sobre el bienestar de otra (o sobre su función de pro-ducción), sin que se pueda cobrar un precio por ello, en uno u otro sentido. Existen externalidades positivas (economías externas) y externalidades negativas (deseconomías externas). Lo esencial, en cualquier caso, es que quien genera una externalidad negativa no paga por ello en un sistema de mercado, a pesar del perjuicio que causa; y quien pro-duce una externalidad positiva tampoco se ve recompensado monetariamente. Además, el sistema de mercado produce demasiadas externalidades negativas y menos externali-dades positivas que las deseables.

El mercado en sí es la interacción entre la oferta y la demanda. Y para comprender mejor su funcionamiento y como se puede valorar e introducir en este mercado los bienes ambiena-les y las externalidades hay que analizar sus dos principales elementos:

LA DEMANDA

Es una función y es la relación multidi-mensional entre la cantidad consumida y los factores que determinan cuanto se consume. Gráficamente está expresada en la Figura 5. Su pendiente es negativa porque los consumidores buscan sustitutos menos costosos cuando los precios aumentan ceteris paribus.

Qd= f (P, Ps, Pc, I, N, … )

Parámetros de movimiento

Parámetros de desplazamiento

Qd cantidad demandada del bien

P precio del producto

Ps precio del sustituto

Pc precio de los accesorios

I ingreso del consumidor

… todos los demás factores no mencionados explícitamente

El movimiento de A a B a lo largo de D0 representa una reducción en la cantidad deman-dada debido a un incremento en el precio. El cambio de la curva de la demanda de D0 a D1 representa un aumento de la demanda porque los consumidores desean comprar más a cada precio.

Figura 5 La Demanda

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LA OFERTA

Por otro lado, la oferta es una función y es la relación entre la cantidad de un bien que los productores están dispuestos a vender y todos los precios posibles, para un período de tiempo determinado.

Qs= f (P, s, r, T, … )

Parámetros de movimiento

Parámetros de desplazamiento

Qd cantidad demandada del bien

P precio del producto

s precio del trabajo

r precio del capital

T nivel de tecnología

HERRAMIENTAS MICROECONÓMICAS II

EL SISTEMA DE MERCADO

Las relaciones entre economía (administra-ción de la casa) y ecología (conocimiento de la casa) no han sido lo equilibradas que hubiera sido deseable (Azquete y Field, 1996). Es más, son abrumadoras las razones que llevan a pensar que el crecimiento económico se ha conseguido a costa del deterioro del entorno ambiental. El análisis económico ofrece, incluso, una explica-ción de por qué han ocurrido las cosas de esta manera.

Nuestra sociedad se enfrenta al problema de decidir qué producir, cómo producir y cómo distribuir lo producido. Este es el problema económico de asignación de recursos, la socie-dad debe decidir como distribuir unos recursos escasos (capital, trabajo, recursos naturales, etc.). Durante distintas épocas han existido distintas manera de resolver este problema, pero el sis-tema que se ha impuesto y que rige actualmente es el sistema de mercado.

Su funcionamiento es sencillo: en un mercado idealmente competitivo confluyen una serie de agentes económicos (productores, trabajadores, consumidores) que actúan de manera “racional” (tratan de maximizar unas funciones–objetivo, previamente definidas en el modelo), y a través de su interacción generan los precios. Estos precios son los que resuelven el problema de asignación de recursos. Los con-sumidores revelan sus preferencias a través de su disposición a pagar por una serie de bienes y servicios. Las empresas recogen esta información y organizan el proceso productivo en consecuen-cia. La competencia entre ellas, así como entre los propios consumidores y entre los oferentes de los servicios de los factores productivos, deberían garantizar un resultado óptimo.

Las cosas en la realidad no son así porque existen imperfecciones en el mercado:

Competencia Imperfecta tanto en el mercado de bienes y servicios, como en el

mercado de factores productivos: monopo-lio, oligopolio y monopsonio; rigidez en el mercado de trabajo y capital; existencia de diversas formas de racionamiento en este último; intervención del gobierno a través de impuestos; subsidios, control de precios, etc.

Incompletitud de muchos mercados, pro-blemas de falta de información, etc.

Un conjunto de bienes y servicios que care-cen de un mercado donde intercambiarse y por tanto carecen de precios (bienes no transables): los bienes públicos, los recursos comunes y las externalidades.

El último punto es de interés para el análisis que estamos desarrollando en este documento, porque el hecho de que ciertos bienes y servicios no tengan precios de mercado no implica que no tengan valor alguno. Por tanto, según el tipo de valor que tengan hay que estimar un precio para estos bienes e incluirlos dentro del sistema de mercado, para poder analizarlos.

• La principal característica de los bienes públicos es la de la no exclusión, cuando el bien en cuestión se ofrece a una persona se ofrece a todas. No puede excluirse a nadie de su disfrute, aunque no pague por ello, lo que indica que el costo marginal de ofrecérselo a una persona adicional es cero. Se dice que existe no rivalidad en el consumo porque el uso del bien por una persona no reduce el consumo potencial de los demás (ej.: emi-siones de radio y televisión, información meteorológica, alumbrado público, etc.).

• Los recursos comunes están caracterizados por la libertad de acceso. Ello implica que su uso y disfrute no tiene ningún costo pero, a diferencia de los bienes comunes, en muchos casos, existe rivalidad en el consumo.

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23El movimiento de A a B por la Curva O0

es un aumento en la cantidad ofrecida, por aumento en el precio. El productor ofrece más porque se siente estimulado por los precios más altos. El desplazamiento de la curva O0 a O1 es un incremento en la oferta, porque las empresas desean vender más a cada nivel de precio.

Figura 6 La Oferta

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EQUILIBRIO DE MERCADO

El equilibrio de mercado es un concepto hipotético porque no se da en la realidad, o al menos no se observa en la práctica por las imperfecciones de mercado antes mencionadas. Sin embargo, en principio, es el punto donde se cruzan las curvas de la oferta y la demanda.

El precio de equilibrio es Pe y la cantidad de equilibrio es Qe; en este punto no existe ni escasez ni excedente.

Si sube el precio de Pe a P1 se reduce la demanda porque los consumidores quieren adquirir menos cantidad del bien Q al nuevo precio, mientras que la industria se siente esti-mulada, pues la oferta es mayor que demanda. Así se genera un excedente. En el caso contrario, si el precio se reduce de Pe a P2, la demanda aumenta pero la industria se siente desincenti-vada por el precio menor. Por tanto hay mayor demanda que oferta y existe escasez.

En este contexto, la externalidad, como ya se ha mencionado, es un impacto ambiental o el costo social adicional producto de la actividad económica humana.

El costo privado es la oferta o costo de pro-ducción de las empresas. La externalidad o costo social (que puede ser costo ambiental) es el daño ambiental que implica un costo de mitigación (costo ambiental).

Muchas veces la empresa contaminadora no está obligada a internalizar este costo ambiental de mitigación, por lo que la sociedad paga las consecuencias (por esto es un costo social). Una empresa puede, por ejemplo, despejar contami-nantes en el agua y provocar pérdida de cultivos río abajo, o enfermedades a los vecinos de la empresa. Si no se le obliga por ley a internalizar los costos de reciclaje de agua o la utilización de filtros, la empresa seguirá contaminando y las pérdidas económicas por menor productividad y tratamiento de enfermedades las absorberán otros actores de la sociedad y no la empresa.

Algunas actividades productivas generan externalidades positivas. Si esto no se le compensa al dueño de la empresa, éste está subsidiando la sociedad al generar mayor bienestar sin ser retri-buido por ello. Este es el caso, por ejemplo, de un hotel de playa que invierte en el mantenimiento de una carretera pública para garantizar el mejor acceso de sus turistas, medida de la que se bene-ficia el público en general. (Figura 8)

EL PRECIO Y EL VALOR ECONÓMICO

El precio es la cantidad de dinero que un comprador da a un vendedor a cambio de un bien o un servicio. El precio se determina en el mercado en el proceso de interacción entre la oferta y la demanda. El precio puede sobrestimar o subestimar el verdadero valor económico de un bien o servicio.

Ocurre entonces que el medio ambiente y muchos recursos naturales, como no tienen precio, no pueden ser incluidos en el mercado. No hay información sobre estos bienes y servi-cios para poder analizarlos. Así, la degradación medioambiental, tradicionalmente ha sido considerada como una falla del mercado. Por tanto, el mercado es un sistema que opera con una información incorrecta sobre su valor: que funciona como si careciesen de valor (como si su precio fuese cero). Hardin (1968), en un texto bien conocido, caracterizó hace ya bastantes años este problema como el de la Tragedia de los Recursos Comunes.

Figura 7 Equilibrio de Mercado

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De una perspectiva económica no parece, por tanto, desencaminado el intento de encon-trar precisamente este valor, para integrar esta información a un proceso de toma de decisiones, de forma que cuando se utiliza el medio ambiente (sus funciones) se conozca (y se pague) el costo que ello representa. O que se sepa el valor para la población de un cambio determinado, cuando se adopta alguna medida que mejora la calidad ambiental de un determinado entorno.

Planteado así el problema, podemos comen-zar reiterando lo que es obvio: el medio ambiente carecerá de precio, pero tiene valor.

Según David Pearce (1976), el medio ambiente cumple al menos cuatro funciones que son valoradas positivamente en la sociedad:

1 Forma parte de la función de producción de gran cantidad de bienes económicos (procesos productivos que consumen agua de una determinada calidad, aire, etc.).

2 El medio ambiente actúa, en efecto, como un receptor de residuos y desechos de toda clase, producto de la actividad productiva como consuntiva de la sociedad.

3 Proporciona bienes naturales (paisaje, parques, entornos naturales, etc.), cuyos ser-vicios son demandados por la sociedad.

4 Finalmente, constituye “un sistema integrado que proporciona los medios para sostener toda clase de vida”.

Aceptando pues que el medio ambiente tiene ciertamente valor desde una perspectiva incluso estrictamente económica, el siguiente paso es intentar descubrirlo. En efecto, si fuese posible crear un mercado en el que los bienes ambien-tales fuesen objeto de compraventa, el problema se simplificaría notablemente. No sería necesario siquiera iniciar el proceso de definir y buscar un valor en cualquier caso elusivo: el mercado se encargaría de ponerle precio. El problema se cen-traría entonces en analizar las condiciones que harían aceptable tal precio como un exponente del valor del medio ambiente, pero éste ya es un problema común de todos los bienes y servicios producidos en la sociedad.

Figura 8 Externalidades(Costos/Beneficios Sociales)

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25TEORÍA DE LA UTILIDAD Y LA PREFERENCIA

El proceso de valorar económicamente el medio ambiente se da a través de la medición y cuantificación de la calidad ambiental. Los cam-bios concretos en la calidad del ambiente o los recursos naturales generan cambios en el bienes-tar de los individuos o consumidores.

Sin embargo, el consumidor desconoce el valor de su utilidad. Lo único que puede hacer es identificar si se siente mejor o peor después del cambio ocurrido en la calidad ambiental. Por tanto, el consumidor sabe cual nivel de utilidad es superior y cual inferior, producto del dete-rioro o mejora en la calidad ambiental, aunque no sepa el valor de cada uno de estos niveles de utilidad. Existen distintas interpretaciones de la utilidad:

Utilidad CardinalSe creía que los consumidores podían medir

su utilidad en números cardinales 1, 2, 3, etc. (Unidad de medida = útiles).

Utilidad OrdinalLa utilidad ordinal deriva su nombre de los

números ordinales que expresan un orden jerár-quico: primero, segundo y tercero. Por tanto, el uso de la utilidad ordinal requiere que los consumidores sean capaces de ordenar jerárqui-camente sus preferencias, en vez de atribuir a los bienes unidades cuantificables de satisfacción. Es la teoría acerca de la conducta del consumidor. Además, requiere menos información y arroja resultados similares a los de utilidad cardinal.

Utilidad MarginalÚtiles por cada unidad adicional de bien

consumido.

Utilidad TotalÚtiles totales acumulados por el consumo.

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Los conceptos de utilidad marginal y ordi-nal son los que mejor se ajustan al análisis de la calidad ambiental. Se trata de analizar como

utilidad ordinal: la Curva de la Indiferencia (CI). La CI muestra todos los paquetes de bienes que le dan una misma utilidad o satisfacción al con-sumidor. O sea, al consumidor le es indiferente la combinación entre X y Y siendo que todas las combinaciones le traen la misma satisfacción sobre este nivel de utilidad.

X y Y pueden ser cualquier producto (ropa, comida, casa, recreación, viajes, auto, etc.) o para fines de entender el enfoque de este manual podemos asumir que Y es una canasta de bienes que satisface todas las necesidades del consumi-dor y X es la cantidad de calidad ambiental que queremos analizar (calidad del agua o el aire) o recurso natural que usan los consumidores (playas, agua potable, paisaje, etc.).

LAS CUATRO PROPIEDADES DE LAS CURVAS DE INDIFERENCIA

Las CI tienen cuatro propiedades esenciales; las primeras tres se deducen de los axiomas y la cuarta se basa en la observación generalizada.

Propiedad 1 LAS CURVAS DE INDIFERENCIATIENEN PENDIENTE NEGATIVA

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La pendiente de la CI–Tasa Marginal de Sustitución (TMS)–representa el número de unidades de Y que el consumidor está dispuesto a ceder para obtener una unidad de X y quedar sobre la misma Curva de Indiferencia: TMS =∆Y/∆X = AC/AB en el rango AB.

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Siendo que la utilidad marginal es decre-ciente –o sea, por cada unidad adicional consu-mida del bien, la utilidad se reduce– la utilidad total crece hasta el punto donde la utilidad mar-ginal es igual a cero. Posteriormente, la utilidad total decrece también.

AXIOMAS DEL COMPORTAMIENTO DEL CONSUMIDOR

Se ha mencionado que el consumidor per-cibe la realidad a través de los cambios en su nivel de utilidad. Su comportamiento, según esta percepción, se puede definir de acuerdo a algunos supuestos, llamados Axiomas del Com-portamiento del Consumidor.

Axioma 1Jerarquización de Los Paquetes de Bienes

Teniendo dos paquetes A y B (canastas de bienes que satisfacen las necesidades del consu-midor), el consumidor puede hacer solamente tres combinaciones de preferencias:

A es preferible a B

B es preferible a A

A y B producen la misma utilidad= el consumidor es “indiferente”

Axioma 2Transitividad

Si A es preferible a B y B es preferible a C, entonces A es preferible a C.

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Axioma 3Insaciabilidad

Este axioma afirma que los consumidores prefieren más que menos.

Los axiomas del consumidor sostienen la herramienta analítica principal en la teoría de la

varía la utilidad por el incremento o la reducción de la calidad ambiental (o consumo de un bien) en una unidad (utilidad marginal) y la percep-ción del consumidor del cambio en el nivel de utilidad cuando se da un cambio en la calidad ambiental (utilidad ordinal).

Siendo que la utilidad total es la agregación de las utilidades marginales, se puede relacionar con la utilidad marginal.

Figura 9 Las Curvas de Utilidad Totaly de Utilidad Marginal

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En (a) la utilidad total máxima se da en el nivel de consumo de Q1. En (b) la pendiente de la curva de utilidad total a un nivel dado de consumo es igual a la utilidad marginal de la última unidad consumida. Ambas curvas, la de utilidad total y utilidad marginal, muestran una utilidad marginal decreciente –supuesto básico de la teoría de la utilidad cardinal.

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27RESTRICCIONES IMPUESTAS AL CONSUMIDOR

Hasta ahora hemos descrito un modelo teó-rico ilustrando las preferencias del consumidor con un mapa de indiferencia, el cual contiene conceptualmente un número infinito de niveles potenciales de utilidad para el consumidor. ¿Cuál de estos niveles de utilidad podrá ser alcanzado por ese consumidor? La respuesta se encuentra en la restricción presupuestaria, que limita su capacidad de compra de bienes.

Una limitación importante es el ingreso monetario del consumidor I, el que se distribuye entre comprar el bien X a precio Px y le bien Y a precio Py. Manteniendo iguales las otras varia-bles, un ingreso mayor significa un incremento en la disponibilidad de comprar de estos bienes.I = PyY + PxX

I Ingreso

Y, X las unidades compradas de cada bien

PY, PX los precios de Y y X, respectivamente

En fin, el ingreso está dividido entre el ingreso gastado en el bien Y(PyY) y el ingreso gastado en el bien X(PxX). Despejando para Y obtenemos la siguiente expresión:

Figura 10 Restricción Presupuestaria

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Donde la ecuación lineal es: Y= I/Py – Px/Py X, y la parte de la expresión es el Coeficiente de Intersección (la cantidad de dinero del presupuesto destinado a la compra de Y, según su precio), mientras que la parte de la expresión Px/Py X es la Pendiente de la Recta Presupuestaria.

Cualquier punto sobre la línea es alcanzable. Cualquier punto fuera de la línea no puede alcan-zarse (por ejemplo B), pues está por encima del presupuesto del consumidor. Cualquier punto debajo de la recta presupuestaria (por ejemplo A) representa ingreso no gastado, o ahorro.

El comportamiento de la restricción presu-puestaria es el siguiente:

A Un desplazamiento paralelo es causado por un cambio en el ingreso, manteniendo cons-tante la razón de precios.

Figura 11 Comportamientode la Recta Presupuestaría

Desplazamiento Paralelo

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B Un desplazamiento no paralelo rotando sobre el eje de Y es causado por un incre-mento en el precio de X o por el deterioro de la calidad ambiental, manteniendo cons-tantes el ingreso y el precio de Y.

Propiedad 2 LAS CURVAS DE INDIFERENCIANO SE CORTAN

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Las combinaciones A y C producen la misma utilidad sobre la CI U0, así las combinaciones A y B sobre la CI U1. Por lo tanto, el axioma de la transitividad implica que las combinaciones B y C proporcionan la misma utilidad. Sin embargo, tomando en cuenta el axioma de la insaciabili-dad, el consumidor preferiría B sobre C, porque B contiene mayor número de ambos bienes que C. Entonces si las CI se cortan se producen con-tradicciones.

Toda combinación de bienes se encuentra sobre una curva de indiferencia; el espacio de bienes se encuentra lleno de curvas de indiferen-cias; este es el significado matemático. La familia de curvas de indiferencia es llamada el mapa de indiferencia del consumidor. En la gráfica apare-cen solamente tres del infinito número de curvas de indiferencia en el mapa de un consumidor. La utilidad aumenta en dirección de la flecha.

Propiedad 4 LAS CURVASDE INDIFERENCIA

SON CONVEXAS AL ORIGEN

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La Tasa Marginal de Sustitución es la pen-diente de la curva de indiferencia. La propiedad de la convexidad afirma que la pendiente de la curva de indiferencia se hará más pequeña en valor absoluto (más horizontal) mientas se obtenga más X. O sea, el deseo de ceder Y para obtener X disminuye a medida que el consumi-dor tiene menos de Y y más de X. Por tanto, la pendiente de la CI es menor, en valor absoluto, al moverse hacia abajo y a la derecha. Formal-mente, la propiedad de la convexidad se refiere a la Tasa Marginal de Sustitución Decreciente.

Propiedad 3 LAS CURVASDE INDIFERENCIA

SON DENSAS

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29Figura 12 Comportamiento

de la Recta PresupuestaríaDesplazamiento No Paralelo

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OPTIMIZACIÓN DEL CONSUMIDOR:LA TOMA DE DECISIÓN INDIVIDUAL

¿Cómo distribuyen los consumidores las compras de los bienes X e Y con un presupuesto limitado?

Figura 13 Optimización del Consumidor

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Como habíamos observado, el consumidor puede distribuir su presupuesto entre la compra de los bienes X e Y. X es la cantidad de dinero que destina para adquirir todos los bienes que satisfacen sus necesidades y Y es la parte del pre-supuesto que el consumidor gasta en adquirir el

bien o servicio ambiental o garantizar su calidad. Si el consumidor gasta por debajo de la recta presupuestaria, está gastando menos de lo que tiene disponible, está ahorrando pero no está optimizando su utilidad.

Por encima de esta recta observamos que los puntos son inalcanzables porque el consumidor no dispone de recursos financieros para com-prarlos.

Por tanto, para optimizar el aprovecha-miento de los recursos el consumidor debe ubi-carse sobre la recta presupuestaría (utilizando el máximo de dinero para satisfacer sus necesidades adquiriendo bienes), pero, a la vez, sobre la curva de indiferencia donde se determina la combina-ción de los bienes adquiridos.

El punto óptimo es donde la Curva de Indiferencia CI y la Recta de la Restricción Presupuestaría se hacen tangentes (se tocan). De esta manera se gasta el todo el dinero en la combinación de X y Y que se ajusta a este nivel de gasto.

Figura 14 Curva Ingreso–Consumo CIC

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Por otro lado, si se modifica el ingreso del consumidor este puede pasar de un nivel de uti-lidad a otro. El consumidor puede ubicarse en diferentes Curvas de Indiferencia.

La Curva Ingreso–consumo (CIC) se com-pone de varios paquetes de bienes que el con-sumidor compra cuando cambia de ingreso, manteniendo los precios relativos constantes. Es la unión de los puntos óptimos a cada nivel de utilidad.

Siendo que el consumidor desconoce su nivel de utilidad–únicamente puede identificar cual nivel es mayor o menor que los demás–, la expresión monetaria de la utilidad no se puede obtener directamente en las curvas de indiferen-cia. Esto se logra en el siguiente gráfico donde se muestra el incremento de ingreso y su reper-cusión sobre las cantidades consumidas del bien X. En este plano, la utilidad se analiza en dinero versus cantidad física del bien consumido.

Figura 15 Curva Ingreso–Consumo CICy la Curva de Engel

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La curva de Engel se deriva del la CIC y registra las cantidades demandadas del bien X a los diferentes niveles de ingreso, manteniendo constantes los precios relativos.

Sin embargo, la curva de mayor interés para la valoración económica de los bienes y servicios ambientales o para los impactos ambientales sobre la calidad ambiental es la Curva de Precio–Consumo CPC.

Figura 16 Curva Precio–Consumo CPC

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Si no hay un cambio en el ingreso del con-sumidor, pero hay un cambio en el precio del bien X, o un cambio en la calidad ambiental del bien X, hay un desplazamiento de la restricción presupuestaria; pero no paralelo, sino solo por el lado del bien X. Un incremento en el precio de X implica una reducción en la cantidad consumida de X y viceversa; un incremento en la calidad ambiental de X implica un incremento en el consumo del bien X (o sea, por el mismo precio el consumidor tiene mayor calidad o cantidad del bien X).

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31Estos movimientos de la restricción presu-

puestaria implican para el consumidor pasar de un nivel de utilidad a otro.

Finalmente, la Curva Consumo-Precio mues-tra las diferentes combinaciones de bienes X y Y que se comprarían a diferentes precios de X, man-teniendo constantes el ingreso y el precio de Y.

Estos cambios en la utilidad se expresan monetariamente en la curva de la demanda, la que se deriva de la CPC y registra las cantidades demandadas del bien X a diferentes precios de X, manteniendo constantes el ingreso y todos los demás parámetros de desplazamiento.

MAXIMIZACIÓN DE LA UTILIDAD POR PARTE DEL CONSUMIDOR

Para maximizar la utilidad, dada una can-tidad fija de dinero para gastar, una persona compra las cantidades de bienes y servicios que agoten su ingreso total; y para las que la relación psíquica de intercambio de dos bienes cualesquiera –la Tasa Marginal de Sustitución TMS– sea igual a la relación a la que pueden intercambiarse éstos en el mercado.

Hay que recordar que la pendiente de la CI es la Tasa Marginal de Sustitución (TMS) y representa el número de unidades de Y que el consumidor está dispuesto a ceder para obtener una unidad de X y quedar sobre la misma Curva de Indiferencia: TMS =∆Y/∆X

Este es el modelo más básico de microeco-nomía, quizás más importante del equilibrio del mercado y la cruza de la oferta y la demanda.

Función Objetivo del Modelo

Maximizar Utilidad

Minimizar Costos

Maximizar Ganancias

Restricciones del Modelo

Restricción de Presupuesto

Restricción de Tiempo

Restricción de Insumos

Método de Maximización–Lagrange

Utiliza Proceso Matemático

Facilita Útil Interpretación Económica

PROBLEMA DEL CONSUMIDOR

Max U(X, Z, Q)s.a. I = M – C = XP + Z

X Bien ambiental analizado

Z Bien Hicksiano (agrupa todos los demás bienes)

Q Vector de Bienes y Servicios Ambientales (calidad ambiental)

I Ingreso Disponible

M Ingreso Total

C Impuesto Fijo (provisión de bienes públicos)

P Precios

Resolviendo:

Max U = U(X1, X2, … , Xn)s.a I = P1X1 + P2X2 + … + PnXn

Formulando Multiplicador de Lagrange:

L = U(X1, X2) + λ(I – P1X1 – P2X2 – … PnXn)

Derivando respecto a X – Condiciones de Primer Orden (CPO)

1. L1 = U1–λP1 = 02. L2 = U2–λP2 = 0n. Ln = Un–λPn = 0n+1. Lλ = I–P1X1–P2X2 – … – PnXn = 0

Despejando λ,

λ = U1/P1 = U2/P2 = … = Un/Pn o,

UI/UJ = PI/PJ ∀ i=1, 2, …, n ∀ j=1, 2, …, n

donde, RMS (Xj por Xi) = PI/PJ

Interpretando el Multiplicador de Lagrange tenemos los siguientes resultados:

λ = U1/P1 = U2/P2 = … = Un/Pn

Cada uno de los bienes comprados debe gene-rar la misma utilidad marginal por cada peso gastado en él.

Ui Utilidad Marginal de bien i

Pi Costo Marginal del bien i

La relación costo–beneficio es la misma por cada bien i. Esta relación, λ, es el valor sombra de un peso adicional de ingreso, o sea el valor en bienes y servicios de ingreso adicional.

LA FUNCIÓN DE UTILIDAD INDIRECTA

Max U= XYs.a. I = XPx + YPy

Formulando Multiplicador de Lagrange:

L = XY + λ(I – XPx – Y Py)

Derivando (CPO):

1) ∂L/∂X = Y – λPx = 0 λ = Y/Px2) ∂L/∂Y = X – λPy = 0 λ = Y/Py 3) ∂L/∂λ = I – PxX – PyY = 0

Igualando 1) y 2):

4) Y/Px = X/Py; XPx = YPy

Sustituyendo 4) en 3):

I – YPy – YPy = 0I = 2YPyY = I/2Py

I – XPx–XPx = 0I = 2XPxX = I/2Px

Esta es la curva de la Demanda Marshalliana:

X* = XM(P, M)Y* = YM(P, M)

Al reemplazar los X* e Y* en U = XY se obtiene la Función de Utilidad Indirecta

V = V(P, M)

LA FUNCIÓN DE GASTO

Min E = XPx + YPys.a. U = XY

E Gasto Total

Formulando Multiplicador de Lagrange:

L = XPx–YPy + λ(U0–XY)

Derivando (CPO):

1) ∂L/∂X = Px – λY = 0 λ = Px/Y

2) ∂L/∂Y = Py – λX = 0 λ = Py/X

3) ∂L/∂λ = U – XY = 0

Igualando 1) y 2):

4) Px/Y = Py/X; XPx = YPy; Y = XPx/Py

Sustituyendo 4) en 3):

U0 – X (XPx/Y) = 0U0 – Y (YPy/X) = 0

Esta es la curva de la Demanda Hicksiana:

X* = XH(P, U)Y* = YH(P, U)

Al reemplazar los X* e Y* en E = XPx + YPy se obtiene la Función de Gasto

E = E(P, U)

Cualquiera de los dos enfoques, el de la Fun-ción de Utilidad Indirecta (maximizar utilidad sujeto a una restricción presupuestaria) o el de la Función de Gasto (minimizar costo sujeto a un nivel de utilidad), proporciona un punto óptimo de consumo.

Los enfoques son válidos y producen los mismos resultados y se puede pasar de la Fun-ción de Utilidad Indirecta a la Función de Gasto y viceversa, siendo que existe una dualidad.

La forma de hacer eso está descrita en la Figura 17.

LA DUALIDAD

Se puede pasar de la Función Indirecta a la Función de Gastos y viceversa. La forma de hacerlo es la siguiente:

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Figura 17 DUALIDAD LAS MEDIDAS DE CAMBIO EN EL BIENESTAR

El problema que se plantea ahora es el siguiente: ante la mejora en la calidad de un bien ambiental, el agua, por ejemplo, suponemos que la persona experimenta un aumento en su bien-estar. Se siente mejor. Ahora bien, esta es una sensación puramente subjetiva, y de lo que se trata es de expresarla en algún tipo de unidad de medida que resulte fácil de entender y, además, permita comparar la situación de dos personas distintas. El empeño no es sencillo, pero el aná-lisis económico ofrece algunas alternativas para expresar, en dinero, estos cambios subjetivos en el bienestar personal.

Recordando algunos conceptos elementales de microeconomía, sabemos que existen formas de expresar, en términos monetarios, las modifi-caciones en algo tan subjetivo como el bienestar personal.

EL EXCEDENTE DEL CONSUMIDOR (EC)

Podría, en efecto, utilizarse el excedente neto del consumidor para medir el cambio producido. El excedente del consumidor es el área que queda entre la curva de demanda de una persona por un bien cualquiera (su disposición a pagar por él), y la línea del precio del mismo; dicho de otro modo, es la diferencia, en términos intuitivos, entre lo que la persona estaría dispuesta a pagar por cada cantidad consumida de un bien, como máximo, y lo que realmente paga. En la Figura, en la que se ha representado la demanda del bien X como una línea recta, en función de su precio, el excedente del consumidor en el punto A estaría dado por el área del triángulo AP0D. Ante una caída del precio del bien X, hasta P1 por ejemplo, el beneficio que obtendría por ello la persona, que ahora se sitúa en el punto B, estaría dado por el área ABP1P0. Obsérvese que la superficie indicada está medida en dinero, que es, al fin y al cabo, lo que interesaba: traducir el cambio en el bienestar a unidades monetarias.

El problema de utilizar las variaciones en el excedente del consumidor, como medida de cambios en el bienestar, estriba en que, como es de sobra conocido, al no haberse neutralizado el efecto renta que también produce la caída del precio, la utilidad marginal de la renta cambia al

variar ésta, y, por tanto, se modifican, asimismo, las utilidades marginales de todos los bienes con-sumidos.

Figura 18 Excedente del Consumidor

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Expresión matemática del Excedente del Con-sumidor:

EC = ∫X(P, I) DP

LA VARIACIÓN COMPENSADA (VC)

La variación compensada viene dada por la cantidad de dinero que, ante el cambio produ-cido, la persona tendría que pagar (o recibir), para que su nivel de bienestar permaneciera inalterable.

Pongamos un ejemplo: supongamos que el ayuntamiento de una localidad está analizando la viabilidad de un plan que haga potable el agua distribuida en el municipio. Se sabe que la potabilización del agua aumenta el bienestar de sus habitantes, pero se quiere precisar cuánto, de forma que se pueda tener una aproximación monetaria de estos beneficios, comparable con los costos de construcción y funcionamiento de una planta de tratamiento.

La VC es la cantidad de dinero que se le qui-tará a un consumidor después de un cambio, al dejarlo a su nivel de bienestar original:

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CORREDOR BIOLOGICO MESOAMERICANO

35i) Cantidad máxima que el individuo está

dispuesto a pagar DAP por un cambio favo-rable (El Consumidor no tiene el derecho).

ii) Cantidad mínima que el individuo está dis-puesto a aceptar DAA por un cambio desfa-vorable (El Consumidor tiene el derecho).

VC=E(P, Q0, U0)–E(P, Q1, U0) =

∫Q1

∂E/∂Qi (P, Q, U0)dQi

donde,

Q0 es la calidad ambiental antes de cambios negativos.

Q1 es la calidad ambiental después de cambios.

(Q1<Q0) la calidad ambiental inicial es la mejor, trae mayor nivel de bienestar para el consumidor.

E(P,Q0,U1) es la función de gasto cuando se evita la desmejora.

E(P,Q1,U1) es la función de gasto con una desmejora en la calidad ambiental.

También, la VC se puede expresar así:

V(P, Q1, M±VC) = V(P, Q0, Y) = U0 = VC

Signo: (+) para DAA y (–) para DAP

El problema puede plantearse con ayuda de un gráfico (Figura 19). Aceptemos, para facilitar la ilustración, que las preferencias de las personas pueden representarse mediante las bien conoci-das Curvas de Indiferencia. Tenemos pues, en la Figura 18, la situación enunciada: en el eje hori-zontal medimos la cantidad consumida de agua potable (X); en el vertical, la cantidad consumida de todos los demás bienes (Y), medida en térmi-nos de un numerario (unidades monetarias de utilidad constante). Dada la restricción presu-puestaria de la persona, y el precio relativo del agua potable con respecto al resto de los bienes, representado por la pendiente de la recta V0V0 (a), la persona se sitúa en el punto A, alcanzando el nivel de bienestar representado por la curva de indiferencia I0.

El abastecimiento municipal de agua pota-ble abarata su precio (o mejora su calidad), con lo que la recta de restricción presupuestaria pivota alrededor del punto V0 en el eje vertical (que mide el poder adquisitivo en términos del numerario), en sentido contrario al de las agujas del reloj. La pendiente de dicha recta mide los precios relativos del agua potable con respecto a los demás bienes, que ahora pasan a ser β. En la nueva situación la persona se sitúa en el punto B, alcanzando el nivel de bienestar representado por la curva de indiferencia I1.

Figura 19 Cambio de Nivelde Utilidad por cambio

en Calidad Ambiental

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¿Cómo podría medirse esta mejora del bienestar, en términos monetarios? Una posi-bilidad consiste, precisamente, en preguntarse por la cantidad de dinero que, restada de la renta de la persona ante los nuevos precios del agua, le permitiría mantener inalterable su nivel de bienestar original (I0). Esta sería la cantidad V0V1: la variación compensada. En efecto, si le priváramos de esa cantidad, manteniendo los nuevos precios relativos del agua, se situará en el punto C, alcanzando el nivel de bienestar original: I0. Parece, por tanto, también un buen indicador monetario del cambio en el bienestar producido.

LA VARIACIÓN EQUIVALENTE (VE)

Podríamos, alternativamente, haber pregun-tado a la persona por la cantidad de dinero que tendríamos que darle para alcanzar el mismo

nivel de bienestar, como si el agua del grifo fuera potable, cuando no lo es, pues la potabilización no se ha llevado a cabo. En otras palabras: el aumento de renta que tendría que experimen-tar para poder alcanzar la curva de indiferencia I1, si el precio del agua se mantiene en su nivel original a, es decir, si no se potabiliza. Esta es la Variación Equivalente.

La VE es la cantidad de dinero que se le entregará al consumidor si el cambio no se da, pero que lo hará pasar a un nuevo nivel de bien-estar, como si el cambio se hubiera dado:

iii) Cantidad máxima que el individuo está dis-puesto a pagar DAP por evitar un cambio desfavorable. (Consumidor no tiene el derecho).

iv) Cantidad mínima que el individuo está dispuesto a aceptar DAA por renunciar a un cambio favorable. (Consumidor tiene el derecho).

VE=E(P, Q0, U1)–E(P, Q1, U1) =

∫Q1

∂E/∂Qi (P, Q, U0)dQi

También la VE se puede expresar a través de la función de utilidad indirecta V del individuo, siendo que V(P, Q, M) = E(P, Q, U) por el Lema de Shepard–Uzawa en la teoría de la dualidad:

V(P, Q0, M±VE) = V(P, Q1, Y) = U1 = VE

Signo: (+) para DAA y (–) para DAP

Volviendo a la figura anterior, puede obser-varse que esta medida vendría dada por la dis-tancia V0V2. En efecto, si a partir de la situación original (precios relativos igual a α, y la persona situada en A), aumentamos su renta en dicha cantidad, manteniendo los precios constantes, se trasladará al punto E, alcanzando, por tanto, el nivel de bienestar reflejado por la Curva de Indiferencia I1, el que se había obtenido después del cambio propuesto.

Se trata, pues, de dos medidas alternativas que intentan reflejar lo mismo: el incremento de bienestar que le supone a la persona el hecho de que las autoridades municipales potabilicen el agua, y que podrían ser aplicadas, asimismo, en caso de un empeoramiento de la situación.

Podría ocurrir, siguiendo con el ejemplo anterior, que el ayuntamiento estuviera con-templando la posibilidad de permitir nuevos asentamientos de población; un incremento de la producción agrícola, con el consiguiente consumo de fertilizantes y pesticidas; o deter-minadas obras públicas de infraestructura, que tuvieran como consecuencia la necesidad de un suministro alternativo de agua, en este caso no potable. El perjuicio causado a la población podría intentar medirse, de nuevo, a través de dos vías alternativas:

¿Qué cantidad de dinero tendríamos que pagar a cada familia para que aceptara el cambio; para que se declarara indiferente entre tener el agua potable y el nivel de renta original; o para seguir con el agua no potable y una renta que ha aumen-tado en esa cuantía?

En la Figura, esta situación vendría ilustrada por el paso de B (situación original) a A (cuando el agua corriente ha dejado de ser potable: el agua potable se hace más cara). La respuesta a la pregunta anterior vendría dada por la cantidad V0V2: dándosela, la persona alcanzaría, en E, la curva de indiferencia original (en este caso I1). Esta sería la variación compensada.

¿Qué cantidad de dinero estaría dispuesto a pagar para evitar el cambio, de tal forma que se declarara indiferente entre no tener agua potable en el grifo, o tenerla pero con una renta que se ha reducido en esa cuantía?

En la Figura, esta cantidad sería V0V1. si le privamos de la misma, y mantenemos los precios originales (pendiente de V0B, en este caso), la persona pasaría de B a C, con lo que alcanzaría el nivel de bienestar a que le lleva el cambio pro-puesto (I0). Esta es la variación equivalente.

En cualquier caso, ambas medidas tienen en común el hecho de que permiten una reasigna-ción en las cantidades consumidas de todos los bienes. Como se observa en la Figura, al pasar de A a B o de B a C, la persona modifica la cantidad consumida de agua potable y de todo lo demás.

Podría darse el caso, sin embargo, de que esta reasignación no fuera posible para el bien objeto de la modificación, ya que la persona no

P1

P0

Q0

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37podría elegir libremente la cantidad de ese bien que consumiría. Esta es una situación bastante frecuente en el terreno de los bienes públicos, a la que Misham (1971) se refirió introduciendo la categoría de bienes no operativos. En principio, no se puede modificar la cantidad consumida de aire (o de defensa nacional), por ejemplo, aunque mejoraremos su calidad. Las personas han de consumir una cantidad X0 determinada al precio original, y otra cantidad X1 al precio final.

Figura 20 Variación Compensaday Variación Equivalente

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Para una baja en el precio de X, o una mejora en la calidad ambiental de X tenemos:

Donde; VE > EC > VC

En caso contrario, para un aumento en el precio de X, o una desmejora en la calidad ambiental:

VE < EC < VC

En la parte inferior de la Figura están las correspondientes curvas de demanda. En el caso normal, ante una caída del precio de P0 a P1, (representados por a y b respectivamente) la persona se traslada de A a B en la parte superior, elevando, por tanto, su consumo del bien en cuestión de X0 a X1: este movimiento genera los puntos A y B de la curva de demanda normal (D) que aparece en la parte inferior de la Figura. Si la persona se mantuviera en el nivel de bienestar original antes y después de la caída del precio (para lo que tendríamos que privarle de su variación compensada), el movimiento sería ahora de A a C, y el aumento en el consumo de X0 a X2, lo que generaría los puntos A y C de una curva de demanda compensada de Hicks (D1). Finalmente, si fuera mantenido constante el nivel de bienestar final, antes y después del cambio, el paso hubiera sido de E a B, lo que hubiera generado los correspondientes puntos de una segunda curva de demanda compensada de Hicks (D2). Puede ahora fácilmente explicarse el por qué de las diferencias en las tres medidas: ante una caída del precio desde P0 hasta P1, el cambio en el excedente del consumidor vendría medido por el área P0ACF1 y la variación equi-valente, por el área P0EBP1.

Las tres medidas producen, pues, resultados distintos ante el mismo cambio. Y esto es pre-ocupante, si la diferencia resulta sustancial. Bien pudiera darse el caso de que una determinada inversión pública apareciera como rentable si se midieran sus beneficios a través de una de las alternativas propuestas (la variación equivalente,

por ejemplo), y no si se utilizara otra (la varia-ción compensada). Y no parece existir una razón aparente para ello. Únicamente en el caso de que las preferencias de una persona fueran cua-silineales (las respectivas curvas de indiferencia fueran paralelas verticalmente), las dos medidas coincidirían. Una hipótesis, sin embargo, muy poco realista (Varían, 1987).

¿CUÁL DE LAS MEDIDAS DE BIENESTAR ELEGIR?

Las tres medidas alternativas para valorar cambios en el bienestar funcionan para el caso en que el individuo puede ajustar las cantida-des consumidas de los bienes (excedente del consumidor, variación compensada y variación equivalente).

Hemos visto que aplicada una misma modi-ficación en la oferta de un bien (cambios en el precio o en la cantidad o calidad ofrecidas), las diferentes medidas no arrojan la misma valora-ción del cambio en el bienestar que ello produce en la persona.

Precisando un poco más puede afirmarse que, en el caso de una caída en el precio, o una mejora en las condiciones de la oferta (mejoras en la calidad ambiental) del bien considerado:

VC<EC<VE

Es decir, la variación equivalente supera el excedente neto del consumidor, y éste a la varia-ción compensada.

Cuando nos encontramos ante una subida del precio, o un deterioro en las condiciones de la oferta (calidad ambiental), la situación se invierte:

VC>EC>VE

El excedente del consumidor aparece, en ambos casos, ocupando la posición intermedia, entre la variación equivalente y la variación com-pensada.

Es bien sabido, además, que la diferencia entre estas tres medidas será tanto mayor cuanto mayor sea la elasticidad demanda–renta del bien cuyo precio cambia, y que las tres serían idénti-cas cuando la elasticidad–precio fuese uno. De

esta forma desaparecía el efecto–renta y las tres curvas de demanda serían una. Como éste no suele ser el caso, es obligado optar entre ellas, teniendo en cuenta que la selección por una u otra modificará la valoración de los cambios en el bienestar producido.

FACILIDAD DE CÁLCULO

Comenzando por el excedente del consumi-dor (EC): la gran ventaja del EC sobre las otras dos medidas alternativas es clara. Al partir de la función de demanda normal, su cálculo se deriva de una magnitud, en principio observable, lo que facilita enormemente las cosas, pues las curvas de demanda compensadas son construcciones teó-ricas y, como tales, no directamente derivables de la actuación de la persona. Su cálculo, como tendremos ocasión de comprobar enseguida, aunque no imposible, es bastante más complejo. Desde un punto de vista práctico, no cabe duda de que el excedente del consumidor resultaría preferido a las otras dos.

Desgraciadamente, esto es todo lo que puede decirse a favor del EC. Y lo que puede decirse en contra es bastante contundente: como ya ha sido señalado con anterioridad, y debido a que no se aísla el efecto–renta, la utilidad mar-ginal producida por el consumo de todos los bienes varía, lo que hace imposible identificar el cambio en el bienestar atribuible estrictamente a la modificación analizada. Únicamente en el caso de que la elasticidad renta del bien en cuestión fuera cero, o su elasticidad–precio, uno, el cambio en el excedente del consumidor representaría fielmente el cambio en el bienestar producido por la modificación de su precio: caso en el que, sin embargo, no tendríamos que preocuparnos de elegir, ya que, como decíamos unas líneas más arriba, las tres medidas serían iguales. Ello explica por qué Marshall–quien descubrió los problemas de la medida propuesta originalmente por Dupuit, en 1844–, analizaba los cambios en el EC para aquellos bienes que no tenían ninguna importancia en la estructura de gasto del consumidor (la sal por ejemplo). Como lamentablemente, y a pesar de Marshall, estos casos son más bien infrecuentes, es necesario elegir entre las dos restantes, si se considera que el efecto renta puede ser significativo.

Q0

Área bajo la Curva Hicksiana D2 (a+b+c)

Variación Equivalente

Área bajo la Curva Marshalliana D (a+b)

Excedente del Consumidor

Área bajo la Curva Hicksiana D1 (a)

Variación Compensada

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39El cálculo de las variaciones compensada

y equivalente es algo más complejo, pero no imposible. A partir de las funciones de gasto se pueden calcular tanto la variación compensada, como la variación equivalente.

En efecto:

VC=E[P0, P, U0]–E[P1P, U0]

La variación compensada también se puede interpretar como la diferencia en el gasto nece-sario para alcanzar en nivel de utilidad original, cuando el precio del bien X (el agua, por ejem-plo) cambia (pasa de P0 a P1), y el del resto de los bienes (P) permanece constante.

Por otra parte, la variación equivalente ven-dría dada por:

VE=E[P0, P, U1]–E[P1P, U0]

Es decir, la diferencia entre lo que habría que gastar, a los precios originales y tras el cambio en los mismos, para alcanzar el nivel de utilidad resultante del cambio.

IIIVALORACIÓN ECONÓMICADE LOS RECURSOS NATURALES

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NECESIDADES Y USOS

La necesidad de contar con estimaciones monetarias del valor de los recursos naturales (bienes, servicios–BSA–e impactos ambientales), y de los beneficios o costos asociados a cambios en sus condiciones surgen de diversas fuentes.

Por un lado, para la adecuada evaluación de proyectos de inversión y las correspondien-tes evaluaciones de impacto ambiental que hoy deben realizarse especialmente con aquellos proyectos que hacen uso intensivo de la base de recursos naturales o generan impactos ambien-tales importantes. La consideración de los temas ambientales hace que las decisiones de inversión tomen en cuenta importantes aspectos que afec-tan la calidad de vida y el bienestar económico, otorgándole, de esta manera, mayor robustez a estos criterios como indicadores de eficiencia económica en la asignación de recursos.

Por otro lado, el uso inadecuado de la base de BSA y su creciente degradación es el resultado de la actividad de miles de individuos actuando descentralizadamente en diversos puntos del país y haciendo uso de diversos recursos. Las inter-conexiones dentro de los ecosistemas (bosques, cuencas, estuarios, bahías, etc.) y las relaciones intersectoriales implican que estas acciones tienen importantes efectos colaterales agregados (externalidades) no internalizados por los agentes emisores y tampoco considerados aún en el cál-culo de los costos totales de producción e inter-cambio a nivel sectorial y nacional. Las cuentas nacionales, por tanto, tienden, en la mayoría de los casos, a sobrevalorar la producción nacional y a generar indicadores erróneos a los agentes pro-ductivos y a las personas que toman decisiones.

El problema anterior se agrava aún más cuando muchos de los recursos naturales y ambientales son de naturaleza renovable, como los hidrobiológicos (peces, crustáceos, cetáceos, moluscos, algas), la fauna (aves, reptiles, mamí-feros e insectos) o la flora (árboles, arbustos,

plantas), cuyos derechos de propiedad o uso están, en general, poco o malamente definidos. Ello conlleva generalmente a la tendencia per-versa de sobreexplotación, toda vez que existen relaciones de precio–costo o costo–beneficio que incentivan el uso por sobre sus rendimien-tos máximos sostenidos y su sobreexplotación comercial (Agüero, 1989). Surge, por tanto, la necesidad de conocer los costos ambientales de tales procesos, a fin de diseñar los mecanismos de regulación e incentivos apropiados y contar con sus valores económicos a fin de corregir los indicadores correspondientes.

De igual manera, se requiere conocer los beneficios que la sociedad atribuye a mejorar la calidad ambiental y los costos que los distintos niveles de intervención implican en el desem-peño de los BSA. El manejo de la contaminación ambiental, por ejemplo, requiere de la determi-nación de estándares ambientales basados en procedimientos objetivos, no sólo técnicamente, sino también sustentados en métodos que per-mitan comparar los beneficios y costos que su implementación implica.

Por otro lado, la necesidad de contar con valores monetarios de los recursos naturales y ambientales aparece en forma aún más directa en la determinación de indemnizaciones por perjuicios asociados a la contaminación sufrida por particulares o la comunidad o debido a la explotación o uso irracional de su base de recursos. Las instituciones depositarias de la administración de ciertos bienes naturales o ambientales, como es, por ejemplo, el Ministerio del Ambiente, encargado de la administración de grandes e importantes áreas del país, tienen la necesidad de contar con estos indicadores.

Las acciones judiciales contra los responsa-bles de la contaminación ambiental o el mal uso de la base de recursos naturales pueden invo-lucrar importantes transferencias de ingresos y afectar, de forma significativa, la asignación de recursos en la economía. Esto implica que

contando con un marco legal que permita asig-nar responsabilidades a los causantes del daño ambiental o BSA, debamos hacer una estima-ción lo más exacta posible del valor monetario del deterioro del recurso o el costo de su restau-ración o rehabilitación.

Varios son los usos del valor económico y social de los recursos naturales y de los impactos ambientales. Estos usos se hacen particularmente evidentes en una economía como la chilena, en la que la creciente apertura e integración al comercio internacional y el rol cada vez mayor que juega el mercado como mecanismo asigna-dor de recursos, deja al país altamente vulnerable a importantes efectos externos indeseables. Des-tacan, entre otros, los fuertes incentivos al uso y explotación de la base de recursos naturales promovidos por las atractivas condiciones de los mercados externos; la institucionalidad liberal respecto de los movimientos internacionales de capital (inversión extranjera); y los bajos costos privados en el país, asociados al uso de los eco-sistemas y el medio ambiente (externalidades) resultante de un sistema de derechos de propie-dad y de su uso poco definidos.

De esta forma, al no reflejar adecuadamente los costos ambientales y ecosistémicos que los procesos de uso y explotación de los BSA gene-ran, el mercado provee indicadores incorrectos a los operadores productivos privados y a los encargados del diseño de políticas de desarrollo. Así, por un lado, se subdimensionan los costos sociales de las actividades extractivas y de manu-factura y, por otro, se generan fuertes incentivos a los operadores privados para sobreexplotar los recursos renovables y sobrecapitalizar sus proce-sos productivos, a fin de aprovechar al máximo las condiciones prevalecientes en el mercado.

Lo anterior indica que, por un lado, se debe establecer mecanismos institucionales que definan adecuadamente los derechos de propiedad y uso de los recursos naturales y el medio ambiente, y, por otro, identificar y explicitar aquellos costos ambientales (sociales) no reflejados adecuadamente por el mercado, a fin de determinar las tasas de uso, las medidas de mitigación, los sistemas de compensación y las regulaciones que aseguren el mayor nivel de beneficios que estos son capaces de generar en forma sustentable (Agüero, 1994).

Esta valoración económica permite así gene-rar la información necesaria para la adecuada planificación y gestión de los BSA, la debida contabilidad de los cambios en el valor de la base de recursos naturales y ambientales del país que se produce anualmente por la propia actividad productiva, el establecimiento de las normas, controles de regulación ambiental y planes de mitigación ambiental, consistentes con la sustentabilidad de los recursos naturales y sus ecosistemas.

En síntesis, la valoración económica debe proveer la necesaria información que permita al menos:

Realizar las evaluaciones de impacto ambiental de los proyectos de inversión

Incorporar los cambios producidos en la base de recursos naturales y los impactos ambientales en la contabilidad nacional y el sistema de cuentas ambientales.

Conocer el valor de los bienes y servicios naturales nacionales para su apropiada administración y gestión.

Diseñar y planificar el desarrollo nacional en con-sistencia con un uso sustentable de los BSA y sus ecosistemas.

Proveer la información necesaria para mejorar el desempeño del mercado en la asignación de recursos y uso de los BSA.

Así, la naturaleza renovable, por un lado, y la característica de bien público, por otro, de la mayoría de los recursos naturales y ambientales hace que estos no sean generalmente transados en mercados formales y no se cuente, por tanto, con indicadores adecuados de su valor. Ello ha llevado al desarrollo de diversos métodos de valoración que ajustan los valores de mercado a las externalidades o al desarrollo de técnicas y métodos que permiten estimar el valor eco-nómico a través de estimaciones indirectas o mediante encuestas o métodos experimentales (contingentes).

Antes de hacer una revisión de los distintos métodos existentes para valorar los beneficios y costos asociados a los recursos naturales reno-vables y el medio ambiente, se hace necesario discutir la base conceptual de los métodos, de modo que nos permita adaptarlos y estar aten-

VALORACIÓN ECONÓMICA IIIDE LOS RECURSOS NATURALESBienes, Servicios e Impactos Ambientales

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VALOR ECONÓMICO TOTAL DE LOS SERVICIOS AMBIENTALISTAS DE UN ECOSISTEMA

Valor de Uso

Valor de No Uso

Valor Uso Directo

Valor Uso Indirecto

Valor de Opción

Valor de Existencia

Madera/Leña

Alimentos Vegetales

Alimentos Animales

Artesanía

Agua Potable

Agua para la Agricultura

Agua para la Industria

Turismo/Recreación

Farmacéuticos

Construcción

Materia Prima

Investigación

Educación

Reproducción Especies

Biomasa

Plantas Medicinales

Plantas Ornamentales

Suplidor Agua Subterránea

Control Inundaciones

Retención de Sedimentos

Retención de Nutrientes

Mantenimiento Calidad del Agua

Soporte a Biodiversidad

Producción de O2

Secuestro CO2

Belleza Escénica

Protección Cuenca

Polinización

Reproducción Especies

Especies

Conservación de Hábitat

Protección de Biodiversidad

Potencial Farmacéutico

Potencial Turístico

Especies en Extinción

Estética

Conservación

Consumo de Videos

tos a las limitaciones que puedan existir en una aplicación determinada. No se considera, en esta revisión, la valoración de los recursos no reno-vables, ya que por su naturaleza finita y gracias a que cuentan con derechos de propiedad mas claramente definidos, su regulación y manejo es menos complicada y no tan necesaria.

EL VALOR ECONÓMICO TOTAL DE LOS BSA

El valor de los bienes, servicios y funciones que los recursos naturales y ambientales generan pueden ser divididos en varias categorías.

Según se determinen o no en el mercadoNo todos los bienes, servicios y funciones

que los recursos naturales generan son transados en los mercados. La leña que recolectan las fami-lias rurales para su propio consumo o su produc-ción agrícola para autoconsumo no es transada ni valorada en el mercado. Tampoco lo es la función de protección contra vientos y mareas que cumplen los manglares en las zonas costeras tropicales, o la capacidad de absorción de resi-duos que cumple el caudal de un río depositario de efluentes urbanos o la belleza escénica que provee la majestuosidad de un volcán nevado. No obstante, todos ellos constituyen, directa o indirectamente, beneficios importantes para el hombre. Se distingue, de esta forma, dos tipos de valores:

Valores de bienes de mercado

Valores de bienes de no–mercado

Según se determinen en el uso directo o no–directo

Los beneficios que los recursos naturales brindan pueden realizarse (obtenerse) de diver-sas formas. Por ejemplo: los beneficios recreacio-nales de un lago pueden materializarse mediante su uso directo, es decir, visitando el lugar; alter-nativamente, en forma indirecta, degustando un salmón que otro individuo capturó en ese mismo lago o gozando de la visión de una buena fotografía del lugar. Se distingue, de esta forma, dos tipos de valores:

• Valores de uso directo• Valores de uso indirecto

Según se consuma el bien o noAlgunos tipos de bienes o servicios requie-

ren, para realizar su beneficio, que éstos sean con-sumidos, en el sentido que, luego de su consumo ya no está disponible a futuro para el consumo de otros. Tal es el caso del ejemplo anterior, en el que luego de la captura y consumo del salmón, éste ya no está disponible para la captura o consumo por parte de otros pescadores (ni tam-poco para el que lo consumió). Sin embargo, el beneficio de recreación obtenido por el goce de la belleza escénica del lago no impide que otros gocen del mismo servicio simultáneamente o posteriormente (no–consuntivo).

Se distingue, dentro de esta última cate-goría, valores derivados de algunos tipos de bienes o servicios para los cuales no se necesita contacto físico ni consumo de los mismos, tales como el beneficio derivado de saber que existen las ballenas en la Antártica o los cóndores en las montañas de los Andes. El beneficio de este tipo de bienes o servicios se logra aunque se tenga la seguridad de que nunca se irá a la Antártica o nunca se verá directamente un cóndor. A este tipo de valores se les denomina “valores de no uso” o de “existencia”. Finalmente, dentro de esta misma categoría, podemos encontrar valores determinados por la mera posibilidad de poder gozar de un bien o recurso en el periodo presente o futuro. A este tipo de valores se les denomina “valor de uso presente” o “valor de uso opcional”. Se distingue así los siguientes tipos de valor:

• Valores de uso consumptivo• Valores de uso no–consumptivo• Valores de no–uso o de existencia• Valores opcionales (y cuasi–opcional)

Se observa así que el concepto de valor ha sido analizado y formalizado de varias maneras y se le ha dado diversas interpretaciones en el tiempo. Sin embargo, en la actualidad se ha llegado a acep-tar de manera más o menos amplia, el concepto de “Valor Económico Total” (Randall 1987). En esta conceptualización, las preferencias individuales son el factor fundamental que determina el valor. En otras palabras, los recursos naturales y ambien-tales son considerados en términos económicos solo en su capacidad para satisfacer necesidades humanas y, por lo tanto, valorados en tanto entran en las escalas de preferencias humanas.

El concepto de Valor Económico Total (VET) es más amplio que la evaluación tradicio-nal de costo/beneficios, ya que permite incluir tanto los bienes y servicios tradicionales (tangi-bles) como las funciones del medio ambiente, además de los valores asociados al uso del recurso mismo.

Conceptualmente, el VET de un recurso consiste en: valor de uso + valor de no uso.

Dado que el valor de uso puede descompo-nerse en valor de uso directo e indirecto y valor opcional, se debe tener cuidado de no duplicar en la contabilidad las funciones indirectas en adición al valor de uso directo resultante de ese mismo recurso.

En términos simbólicos, podemos resumir el concepto de VET en:

VET = VU+VNU

VET = (VUD+VUI)+ VO–VE

Donde:

VET Valor Económico Total

VU Valor de Uso

VNU Valor de no Uso

VUD Valor de Uso Directo

VUI Valor de Uso Indirecto

VO Valor de Opción

VE Valor de Existencia

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2 Paul J. J. Veenendaal and Hoor M. Brouwer, “Consequences of Ammonia Emission Abatement Policies for Agricultural Practices in the Netherlands”, en Frank 1. Diet7 et al. (eds.), Environrnental Policy and the Economy, North–Holland, Amsterdam, 1991, cap. 12, pp. 241–279.

ANÁLISIS DE IMPACTO

Las decisiones de política requieren informa-ción y aunque la disponibilidad de información apropiada no significa, en forma automática, que las decisiones sean buenas, su no disponibilidad casi siempre contribuirá a tomar decisiones erró-neas. Existe una variedad de estructuras diferen-tes con el fin de generar y presentar información útil para los diseñadores de políticas, las cuales exigen diferentes habilidades y procesos de inves-tigación. Antes de concentrarse en el análisis de costo–beneficio, brevemente se repasará lo más importante de estos aspectos.

“Impacto” es una palabra muy general, que se refiere a los efectos de cualquier política vigente o propuesta. Puesto que existen muchas clases de efectos, hay muchos tipos diferentes de análisis de impacto. Este capítulo se concentra en dos de ellos: los impactos ambientales y los impactos económicos.

ANÁLISIS DE IMPACTO AMBIENTAL

Un análisis de impacto ambiental (AIA) es básicamente la identificación y estudio de todas las repercusiones ambientales significativas que se generan a partir de una actividad. En su mayor parte, éstas se concentran en los impactos que puedan surgir de una decisión propuesta, aunque, en retrospectiva, los AIA son también de gran valor, especialmente cuando se realizan para asegurar que los pronósticos anteriores hayan sido precisos. Los AIA pueden llevarse a cabo para cualquier acción social, pública o privada, industrial o doméstica, local o nacio-nal. Son parte importante del trabajo de los científicos naturales, quienes se concentran en el rastreo y descripción de los impactos físicos de proyectos o programas, siguiendo, en particu-lar, los complejos vínculos que diseminan estos impactos a través del ecosistema. Los científicos no apuntan directamente a establecer los valores sociales a esos impactos.

Muchos países poseen leyes que requieren estudios de impacto ambiental para la reali-zación de programas y proyectos públicos de importancia, así como para algunos proyectos privados. En EEUU la National Environmental Policy Act of 1970 (NEPA) exige que las entida-

des del gobierno federal realicen evaluaciones del impacto ambiental de la legislación propuesta y “otras importantes acciones federales que afecten en forma significativa la calidad del entorno humano”. Con el paso de los años esta ley se ha ampliado para incluir cualquier acción finan-ciada parcialmente o regulada por el gobierno federal, aunque la ejecuten partes privadas. El resultado de la evaluación es un informe de impacto ambiental (IIA). Los IIA proporciona-rán información sobre los siguientes temas:

• Una descripción del impacto ambiental de la acción propuesta;

• Cualquier efecto ambiental adverso que no se pueda evitar si se implementase la pro-puesta;

• Alternativas a la acción propuesta;• La relación entre usos de corto plazo del

ambiente por el hombre y el mantenimiento y mejoramiento de la productividad a largo plazo; y

• Cualquier compromiso irreversible e irre-cuperable de los recursos posiblemente involucrados en la acción propuesta si se implementara la propuesta

La NEPA también creó el Council on Environmental Quality (Consejo de Calidad Ambiental), una entidad ejecutiva cuyo trabajo consiste en manejar el proceso de los IIA y publicar un informe anual sobre el estado del ambiente.

Aunque los IIA básicamente son el trabajo de los científicos naturales, la economía también tiene una función específica que desempeñar. No son los vínculos ecológicos los únicos a través de los cuales se diseminan los impactos ambienta-les; éstos también se difunden a través de vín-culos económicos. Supóngase, por ejemplo, que en un lugar se propone construir una represa que inundará cierto valle, aunque suministrará nuevas posibilidades recreativas acuáticas. La inundación provocará una parte considerable del impacto ambiental, será responsable de las pérdidas de animales y plantas, de la recreación en un área silvestre, de lo relacionado con los terrenos para cultivar, etc. Sin embargo, muchos impactos también pueden surgir de los cambios en los patrones de comportamiento de las per-

sonas afectadas por el proyecto. Las personas que viajan interna y externamente en busca de recreación pueden afectar la región con la con-taminación del aire y la congestión del tráfico automotor. El nuevo desarrollo urbanístico o comercial, estimulado por las oportunidades de recreación, puede tener efectos ambientales negativos. Por tanto, para estudiar el rango com-pleto de los impactos ambientales provocados por la represa es necesario incluir no sólo los efectos físicos de la construcción y su embalse, sino también la forma como las personas reaccio-narán y se adaptarán a este nuevo medio.

ANÁLISIS DEL IMPACTO ECONÓMICO

Cuando el interés se concentra en cómo una acción determinada (una nueva ley, una nueva invención tecnológica, una nueva fuente de importaciones) afectará un sistema económico, en su totalidad o en sus diversas partes, se puede hablar de análisis del impacto económico. En la mayoría de los países, especialmente en aquellos que están en vías de desarrollo, usualmente existe un amplio interés sobre el impacto de las regu-laciones ambientales en las tasas de crecimiento económico. Algunas veces la atención estará en las ramificaciones de un programa público, en el seguimiento de determinadas variables económi-cas que se consideran particularmente importan-tes. Podría haber especial interés, por ejemplo, en el impacto de una regulación ambiental en las tasas de empleo; en el impacto de las restriccio-nes a las importaciones en la tasa de cambio tec-nológico en una industria; en los efectos de una ley ambiental en el crecimiento de la industria para el control de la contaminación, en la res-puesta de la industria de alimentos a las nuevas regulaciones de empaque, y así sucesivamente.

Un buen ejemplo de un análisis de impactos es un reciente estudio realizado por dos econo-mistas ambientales holandeses2. En los Países Bajos existe un problema importante con la aci-dificación de los suelos, que resulta, en parte, de las emisiones industriales de dióxido de sulfuro (SO2) y óxidos de nitrógeno (NOx), y también parcialmente por las prácticas agrícolas de ali-

mentación de animales y disposición del estiér-col. Se han realizado varias propuestas con el fin de reducir las emisiones agrícolas de amoníaco (NH3). El objetivo de los investigadores era el de rastrear los impactos de estas regulaciones en el sector agrícola. Ellos concluyeron que el pro-grama de control llevaría a una disminución en los ingresos netos de la agricultura de un 35% durante el periodo 1985–2010, a una reducción en la cantidad de vacas lecheras, a aumentos en el rendimiento por res, a reducción en la cantidad de otros animales y a una disminución conside-rable en las cantidades de amoníaco provenientes del sector agrícola.

Los análisis del impacto económico pueden ser dirigidos a cualquier nivel. Los grupos ambientales locales podrían interesarse por el impacto de una ley de humedales en la tasa de crecimiento poblacional y en la base de impuestos en su comunidad. Los grupos regio-nales podrían interesarse por los impactos de una regulación nacional, de acuerdo con sus situacio-nes económicas particulares. A escala mundial, una pregunta importante consiste en saber cómo los esfuerzos para controlar las emisiones de CO2 podrían tener efectos en las tasas relativas de crecimiento de los países ricos y pobres. Cual-quiera que sea el nivel, el análisis del impacto económico requiere un entendimiento básico de cómo funcionan las economías, y cómo se inte-gran sus diversas partes.

ANÁLISIS COSTO–EFECTIVIDAD

En la economía ambiental es común contar con diversos tipos de análisis ambientales. Uno de estos análisis se denomina “costo–efectivi-dad”. Este es simplemente un análisis en el cual se observa la manera más económica de lograr determinada calidad ambiental o, expresándolo en términos equivalentes, de lograr el máximo mejoramiento de cierto objetivo ambiental para un gasto determinado de recursos.

Supóngase que en una comunidad se esta-bleció que su actual suministro de agua está contaminado con algún químico, y que se debe buscar alguna alternativa de suministro.

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47Supóngase que hay diversas posibilidades: se puede perforar nuevos pozos dentro de una zona acuífera no contaminada; instalar una ramifica-ción al suministro de agua proveniente de una población vecina; o construir su propia represa de agua. Mediante un análisis costo–efectividad se calcularía los costos de estas alternativas con el objetivo de compararlas en términos de, por ejemplo, los costos por millón de galones de agua suministrada al sistema de acueducto de la población. En otras palabras, en el análisis costo–efectividad esencialmente se supone que el objetivo ya está dado, y luego se calculan los costos de las diferentes alternativas para lograr ese objetivo. Se podría considerar como la mitad de un análisis de costo–beneficio en el que los costos, pero no los beneficios, se calculan en tér-minos monetarios.

El análisis de costo–efectividad se puede uti-lizar junto con el principio equimarginal, apli-cado, en este caso, a comparaciones mediante las diversas tecnologías de reducción de emisiones. Al organizar un programa efectivo de control, las autoridades deberían escoger técnicas que tengan los menores costos marginales para esa reduc-ción, y combinarlas de tal manera que satisfagan el principio equimarginal. Por supuesto, esto excluye el importante cuestionamiento previo. En este ejemplo, ¿qué tanta reducción de COV es eficiente a la luz de los daños causados por esas emisiones? Sin embargo, se puede observar que el problema de la eficiencia está enlazado con el problema del costo–efectividad. No se puede resolver la cuestión de la eficiencia hasta no saber qué costos de reducción de emisiones se van a generar, pero estos costos dependen del costo–efectividad de las técnicas particulares escogidas para reducir las emisiones.

Puede tener sentido realizar un análisis de costo–efectividad aun antes de que exista un fuerte compromiso público con el objetivo en cuestión. En muchos casos, las personas pueden no saber de forma exacta en cuánto valorar determinado objetivo. Una vez que se haya rea-lizado un análisis de costo–efectividad, las per-sonas pueden estar en capacidad de manifestar, por lo menos en términos relativos, si algunas de las diversas alternativas pueden ser aconseja-bles. Pueden expresar algo como: “No sabemos exactamente cuánto beneficio hay en términos

monetarios, pero sentimos que son mayores que los costos de varias de las alternativas que se han calculado; por tanto, continuaremos con una o dos de estas opciones”.

ANÁLISIS COSTO–BENEFICIO

En el análisis costo–efectividad, los econo-mistas se interesan sólo en los costos para alcan-zar determinada meta ambiental. En el análisis costo–beneficio, tanto los costos como los bene-ficios de una política o programa se miden y se expresan en términos comparables. El análisis costo–beneficio es la principal herramienta ana-lítica utilizada por los economistas para evaluar las decisiones ambientales. Este se utilizó por primera vez en Estados Unidos a comienzos del siglo XX para evaluar los proyectos de desarrollo hídrico del U.S. Army Corps of Engineers. En la actualidad este análisis se utiliza en todo el sector público. Algunas veces sirve como guía para la selección de políticas eficaces; otras veces hace uso de él alguna institución para justificar qué desea hacer, y en otras ocasiones se utiliza para proponer o detener nuevas reglamentaciones, o restar efecto a las antiguas.

El análisis de costo–beneficio representa para el sector público lo que un estado de pér-didas y ganancias constituye para una compañía de negocios. Si una compañía automotriz se pro-pone introducir un nuevo modelo, desearía tener una idea sobre cómo afectaría sus ganancias. Por una parte, calcularía los costos de producción y distribución: mano de obra, materias primas, energía, equipo para el control de emisiones, transporte, etc. Por otra parte, calcularía los ingresos mediante el análisis de mercado. Luego compararía los ingresos esperados con los costos anticipados. El análisis costo–beneficio es un ejercicio análogo para programas en el sector público. Pero existen dos diferencias críticas entre el análisis costo–beneficio y el ejemplo sobre el automóvil: este análisis es una herramienta para ayudar a tomar decisiones públicas, tomando en cuenta los intereses de la sociedad en general y no desde el criterio de una sola empresa con ánimo de lucro; con frecuencia este análisis se aplica a políticas y programas que tienen tipos de productos fuera del mercado como, por ejemplo, los mejoramientos en la calidad ambiental.

El análisis costo–beneficio ha conducido a dos vidas entrelazadas. La primera se encuentra entre sus practicantes, economistas de dentro y fuera de las entidades públicas que han desa-rrollado estas técnicas, tratado de producir mejores datos y extendido el campo de acción del análisis. La segunda está entre los políticos y administradores, quienes han establecido las reglas y procedimientos que rigen el uso del aná-lisis costo–beneficio para la toma de decisiones públicas. En Estados Unidos, el análisis costo–beneficio se utilizó por primera vez en conjunto con el United States Flood Control Act de 1936. En esa ley se especificó que sería justificable la participación federal en proyectos para controlar el desbordamiento de ríos importantes del país “…si los beneficios acumulados para cualquiera exceden los costos calculados… ”. Con el fin de determinar si un proyecto cumplía este criterio, ya fuera la construcción de una represa para el control de desbordamientos o un gran proyecto para construir un dique, fue necesario desarro-llar procedimientos para medir estos beneficios y costos.

Estos procedimientos se han modificado en varias ocasiones, a medida que ha evolucionado y se ha desarrollado el análisis costo–beneficio. El estatus y el papel del análisis costo–beneficio de los recursos naturales públicos y en la toma de decisiones ambientales ha sido tema de continuas discusiones, como también de con-flictos políticos y administrativos. Las entidades públicas han sido censuradas con frecuencia por parte de agentes externos por tratar de uti-lizar el análisis costo–beneficio para justificar mayores presupuestos. Algunos observadores han adoptado la posición de que el análisis costo–beneficio realmente constituye un intento de frustrar el proceso de discusión y de toma de decisiones políticas que tendría lugar alrededor de potenciales programas y proyectos públicos. En la década de los 80, la administración conser-vadora de Washington buscó utilizar el análisis costo–beneficio como un obstáculo más para la aprobación de programas públicos, a fin de reducir su alcance.

No obstante, a pesar de su historial de altiba-jos, el análisis costo–beneficio es actualmente la principal herramienta para la evaluación econó-mica de programas públicos en la administración

de recursos naturales, tales como proyectos para el control de inundaciones, irrigación, fuerza hidroeléctrica, mejoramientos de puertos y pro-yectos alternativos de suministro de energía. El análisis costo–beneficio forma parte integral del proceso de análisis del impacto ambiental dise-ñado para evaluar los impactos de los desarrollos públicos y privados en los recursos ambientales. Su uso en la evaluación de programas de con-trol de la contaminación ambiental está menos difundido. La Environmental Protection Agency (EPA) de Estados Unidos no realiza, en forma rutinaria, análisis costo–beneficio para todos sus programas reguladores. Esto se debe en parte a que las leyes no lo requieren, y probablemente a que la medición de beneficios es bastante difícil. Sin embargo, algunos programas se han evaluado desde una perspectiva costo–beneficio; por ejem-plo, el plan para sustituir por etapas la gasolina con plomo, la eliminación de sedimentos en las plantas de tratamiento de alcantarillado, y el establecimiento de regulaciones de terrenos municipales para la eliminación de desperdicios sólidos. Además, la EPA, al igual que otras enti-dades federales, ha buscado desarrollar mejores métodos para calcular los beneficios y los costos de los programas ambientales.

EL MARCO CONCEPTUAL BÁSICO DEL ANÁLISIS COSTO–BENEFICIO

Como su nombre lo indica, el análisis costo–beneficio implica medir, adicionar y comparar todos los beneficios y costos de un proyecto o programa público determinado. Exis-ten esencialmente cuatro pasos en un análisis costo–beneficio:

1 Especificar en forma clara el proyecto o programa.

2 Describir en forma cuantitativa las entradas (insumos) y salidas (resultados) del pro-grama.

3 Calcular los costos y beneficios sociales de estas entradas y salidas.

4 Comparar estos beneficios y costos.

Cada uno de estos pasos está conformado por varios componentes. Al realizar un análisis

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49costo–beneficio, el primer paso consiste en deci-dir la perspectiva desde la cual se va a realizar el estudio. El análisis costo–beneficio es una herramienta de análisis público, pero en reali-dad existen muchos públicos. Si el lector fuera a realizar un estudio de costo–beneficio para una entidad nacional, lo “público” normalmente estaría constituido por todas las personas que viven en el país específico. Pero si fuera para una entidad de planeación urbana o regional, a fin de realizar un análisis costo–beneficio de un programa ambiental local, indudablemente se concentraría en los beneficios y los costos que se generaran para las personas que viven en aquellas áreas. En el otro extremo, el aumento de problemas ambientales globales ha forzado a emprender algunos análisis costo–beneficio desde una perspectiva mundial.

Cuando se haya decidido la perspectiva desde la cual se va a realizar el estudio, el primer paso incluye una especificación completa de los principales elementos del proyecto o programa: localización, calendario, grupos involucrados, vínculos con otros programas, etc. Se puede dis-tinguir entre los dos tipos básicos de programas ambientales públicos para los cuales se realizan los análisis costo–beneficio:

1 Proyectos Físicos Involucran la producción pública directa: las

plantas públicas de tratamiento de desper-dicios, proyectos de recuperación de playas, incineradores de desechos peligrosos, pro-yectos de mejoramiento de hábitat, compra de tierras para la preservación, y otros pro-yectos.

2 Programas de Regulación Se proyectan para ejecutar las leyes y regu-

laciones ambientales, como los estándares para el control de la contaminación, opcio-nes tecnológicas, prácticas de eliminación de desperdicios, restricciones a los proyectos de urbanización, y otros programas.

Cuando se haya especificado el proyecto o programa básico, el siguiente paso consiste en determinar los flujos relevantes de entradas y salidas. En algunos proyectos esto es razo-nablemente fácil. Si se proyecta construir una

instalación para el tratamiento de aguas de desperdicios, el personal de ingeniería estará en capacidad de suministrar una especificación física completa de la planta, junto con los insu-mos requeridos para construirla y mantenerla en funcionamiento. Para otros tipos de programas esto es mucho más difícil. Por ejemplo, se puede esperar que una restricción a la urbanización de una región particular desvíe las actividades de construcción hacia otras áreas circundantes. Esto se debe pronosticar con precisión acepta-ble. En esta etapa es en la que inicialmente se debe reconocer la gran importancia del tiempo. Los proyectos o programas relacionados con el ambiente, por lo general no duran un solo año, sino que se extienden por largos periodos. Por consiguiente, la tarea de especificar entradas y salidas involucra pronósticos de acontecimien-tos futuros, con frecuencia bastante remotos. Esto destaca la importancia de conocer con la mayor precisión posible los patrones de creci-miento futuro y tasas futuras de cambio tec-nológico, además de los posibles cambios en las preferencias de los consumidores.

El próximo paso consiste en asignar un valor a los flujos de entradas y salidas; es decir, medir costos y beneficios. Esto se podría hacer con cualquier unidad que se desee, pero normal-mente se intenta medir los beneficios y los costos en términos monetarios. Esto no significa que se realicen en términos de los valores de mercado, debido a que, en muchos casos, se estarán tra-tando los efectos, especialmente los beneficios, que no están registrados en forma directa en los mercados. Tampoco implica que solamente los valores monetarios cuentan de manera fun-damental. Esto significa que se necesita una métrica única con la cual se puedan interpretar todos los impactos de un proyecto o programa, con el fin de compararlos entre sí, al igual que con otros tipos de actividades públicas. Al final, ciertos impactos ambientales de un programa no se podrán reducir a términos monetarios debido a que no es posible hallar una forma para medir cuánto valoran las personas estos impactos. En este caso, los resultados monetarios del análisis costo–beneficio se deben complementar con los cálculos intangibles de esos impactos.

Para finalizar, es necesario comparar los beneficios y los costos.

LOS MÉTODOS DE VALORACIÓN ECONÓMICA

Existen diversos métodos y técnicas de valoración (EDIEN 1995, OECD 1994, Dixon 1994, Reveret et al. 1990, Dixon et al. 1988, Hufschmidt et al. 1983). Generalmente se cla-sifican bajo distintas formas, según el concepto de valor adoptado, los algoritmos de solución usados y el grado de disponibilidad de la infor-mación requerida (Agüero, 1995).

CLASIFICACIÓN DE LOS MÉTODOS DE VALORACIÓN ECONÓMICA DE LOS BIENES, SERVICIOS E IMPACTOS AMBIENTALES

Hufschmidt et al (1983) y Dixon et al (1988) clasifican los métodos de valoración existentes (llamados por ellos como “métodos de valoración de la calidad ambiental”) en dos grandes categorías:

Métodos que valoran beneficios

Métodos que valoran costos

Las técnicas que valoran beneficios resul-tantes de un cambio en la calidad ambiental o disponibilidad de un recurso dado asignan valor a los beneficios obtenidos por el uso de los bienes ambientales que se convertirían en costos si estos usos se perdieran.

Las técnicas que valoran costos, lo hacen midiendo los costos de prevenir (mitigar) cam-bios ambientales que, de otra manera, tendrían un impacto negativo en el bienestar económico, a través de cambios negativos en el medio ambiente.

Otras clasificaciones (Dixon et al. 1988, Reveret et al. 1990) agrupan ambos tipos de métodos anteriores, de acuerdo a:

1 Aquellos que usan valores directos de mercado o cambios de productividad

2 Aquellos que usan valores de mercado de bienes o servicios complementarios o sustitutos (subrogados) y

3 Aquellos que usan valores determinados bajo condiciones hipotéticas o contingentes (uso de encuestas)

De acuerdo a la tabla anterior, tenemos que los métodos de valoración se pueden clasificar, de acuerdo al origen y disponibilidad de la infor-mación en:

Métodos de valoración directos

Métodos de valoración indirectos

Métodos de valoración contingentes

Otra clasificación propuesta por Muna-singhe, (1992), se hace de acuerdo al método analítico usado. Se divide en:

Métodos basados en comportamientos observados

Métodos basados en comportamientos potenciales

Poniendo el énfasis en la valoración de los impactos ambientales, EDIEN 1995, propone una tipología alternativa para los métodos de valoración, en la cual las técnicas se dividen en dos categorías, según el enfoque usado para valorar los costos sociales del daño ambiental o beneficios de prevenir daño. El primer conjunto se denomina Enfoques de Valoración Objetivos (EVO) y el segundo Enfoque de Valoración Sub-jetivo (EVS).

Los métodos agrupados bajo el EVO se basan en medidas del daño derivados de rela-ciones técnicas o físicas subyacentes, posibles de medir o estimar estadísticamente, entre el nivel de actividad dañina y la magnitud del daño (“función de daño”). En el uso de estas técnicas, el comportamiento de los consumidores o indi-viduos es asumido.

Los métodos agrupados en el EVS se basan en las percepciones de los individuos y evalua-ciones subjetivas de los posibles costos del daño, estimados a partir de comportamientos observa-dos en el mercado o en disponibilidades a pagar o aceptar compensaciones expresados en encues-tas. La tabla 3 resume los diferentes métodos bajo estas dos categorías.

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3 Pearse & Markandya (1989) llaman a estos métodos procedimientos de valoración indirecta, ya que no se mide directa-mente las preferencias por bienes ambientales sino que se calcula una relación dosis–respuesta. Es decir, si existe una relación entre daño y causa, ésta se estima a través de la respuesta y se valora a precios de mercado. Por ejemplo, se establece una “función de daño” que relaciona contaminación con daño físico a las personas (muerte). Una función monetaria que pondera la función de daño por el precio o valor de cada unidad de daño físico establece entonces el valor del daño. (SNP 1993).

Tabla 3 TIPOLOGÍAS ALTERNATIVAS PARA LOS MÉTODOSDE VALORACIÓN DE LOS IMPACTOS AMBIENTALES

Método de Valoración Efectos Valorados Bases para la Valoración

Valoración Objetiva

Cambios en la Productividad Productividad Técnico/físicoComportamiento asumido

Costos de Salud Salud (Morbilidad) Técnico/físicoComportamiento asumido

Capital Humano Salud (Mortalidad) Técnico/físicoComportamiento asumido

Costos de Reposición/Reubicación Activos de CapitalActivos de Recursos Naturales

Técnico/físicoComportamiento asumido

Valoración Subjetiva

Gastos Preventivos/de Mitigación

Salud, Productividad,Activos de Capital,Activos de Recursos Naturales

Comportamiento (Revelado)

Precios HedónicosValor de la propiedad/terreno

Calidad Ambiental, Productividad Comportamiento (Revelado)

Diferencial de Salario Salud Comportamiento (Revelado)

Costo del Viaje Activos de Recursos Naturales Comportamiento (Revelado)

Valoración Contingente Salud, Activos de Recursos Naturales

Comportamiento (Expresado)

Fuente: John Dixon, 1996, (Economic Analysis of Environmental Impact)

SÍNTESIS DE LOS MÉTODOSDE VALORACIÓN ECONÓMICA

A continuación se presenta un resumen de los diversos métodos de valoración siguiendo la clasificación de Dixon (1988) y de Revered (1990) por incluir estas la gran mayoría de méto-dos de valoración. No obstante, el uso de otras clasificaciones puede ser igualmente útil.

De acuerdo con lo anterior, se revisará cada uno de los métodos, agrupándolos de acuerdo al origen de la información en:

Métodos de Valoración Directa

Métodos de Valoración Indirecta

Métodos de Valoración Contingente

Otros métodos

MÉTODOS DE VALORACIÓN DIRECTA (Valores Directos de Mercado)

Estos métodos se basan en precios de mer-cado disponibles o en observación de cambios en la productividad. Se aplican cuando un cambio en la calidad ambiental o disponibilidad de un recurso afecta la producción o la productividad3. La fuente de información se basa en parámetros de conductas observada, como los precios paga-dos o gastos efectuados (según la clasificación de Munasinghe), reflejada en mercados convencio-nales.

Los siguientes métodos específicos se inclu-yen generalmente en esta categoría, según la información usada para la valoración, sea obte-nida de mercados convencionales o de compor-tamientos efectivamente observados:

Cambio en productividad

Pérdidas de ganancia (efectos en la salud)

Costo de oportunidad

Cambio en productividadEs una extensión directa del análisis tradi-

cional de costo–beneficio. Cuando proyectos de desarrollo afectan la producción o la producti-vidad (positiva o negativamente), los cambios pueden ser valorados usando precios económicos normales (estándares) o corregidos, cuando exis-ten distorsiones en los mercados. Este método está basado en la economía del bienestar neoclá-sica. Los costos y beneficios de una acción son contabilizados ya sea que ocurran dentro de la frontera o contexto del proyecto o fuera de él.

En el estudio de J. Bojo, para la conserva-ción y mejoramiento de suelos en Lesotho, en 1985, se usa este método para valorar el incre-mento en la producción por conservación de suelo. Esta técnica fue usada también para valo-rar los cambios de productividad resultantes de un proyecto de conservación de suelos en Nepal (Fleming, 1983), y usado por E. Barbier (1991) en el estudio de los humedales (“wetlands”) en Nigeria y los efectos de la sedimentación en la diversidad de especies y producción de peces en las áreas coralinas, desarrollado por Hodgson & Dixon, (1988) y Palawan, Filipinas.

Pérdidas de Ganancia (efectos en la salud)Aunque similar a la técnica de valorar cam-

bios en la productividad, bajo este método se valoran los cambios en la productividad humana resultantes de efectos negativos sobre la salud por contaminación o degradación ambiental o cambios en la disponibilidad de recursos natu-rales. La pérdida de ganancias (salarios) y gastos médicos, resultantes de un daño ambiental en la salud, son valorados y considerados como “pérdidas de ganancia o de capital humano”. Se asume que las ganancias (salarios y otros pagos) son un reflejo del valor producto marginal del trabajo. La aplicación de este método se dificulta cuando la relación causal entre calidad ambiental y enfermedad no está claramente establecida o la enfermedad es crónica. Se evita, en el uso de esta técnica, el controvertido problema ético de valorar la vida humana, a través de la asignación

de valores a los cambios en la probabilidad esta-dística de enfermedad o muerte (al estilo de las primas de seguros de vida), ya que se argumenta que la vida tiene valor infinito. Este enfoque puede ser útil en el análisis de la seguridad industrial o carretera y en proyectos que afectan la calidad del aire en grandes urbes de países en desarrollo como ciudad de México, Santiago o Buenos Aires.

Esta técnica fue usada para analizar y valorar los efectos de proyectos tabacaleros financiados por el Banco Mundial entre 1974 y 1991, inclu-yendo los costos de vida por muerte prematura y los costos directos e indirectos de morbilidad adicional.

Costo de OportunidadSe basa en la idea de que los costos de usar

un recurso para propósitos que no tienen precios en el mercado o no son comercializados pueden ser estimados usando el ingreso perdido por no usar el recurso en otros usos como variable proxy. Tal es el caso, por ejemplo, de preservar un área para un parque nacional en vez de usarlo para fines agrícolas. Los ingresos dejados de per-cibir en la actividad agrícola representan, en este caso, el costo de oportunidad del parque. Así, en vez de valorar directamente los beneficios del parque, se estima los ingresos dejados de ganar por preservar el área. El costo de oportunidad es considerado como el costo de la preservación.

Por ejemplo, el costo de oportunidad de la conservación de la biodiversidad en parques, reservas y bosques en Kenia fue estudiado como el valor neto dejado de ganar por la agricultura y ganadería en 203 millones de dólares por año. (EOIEN, 1994).

Este valor se compara con los 42 millones de dólares por año calculado como los retor-nos netos de actividades compatibles con la conservación como son turismo, silvicultura y otras (uso directo de áreas de conservación). La diferencia de 161 millones de dólares se puede descomponer en otros valores de uso indirecto y de no uso.

(Valores Directos de Gastos)Estos métodos usan precios de mercado

para valorar costos efectivamente incurridos. Es importante notar que estos métodos no intentan

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4 Munasinghe 1992, hace notar una inconsistencia en el Sistema de Cuentas Nacionales en relación a los gastos defensivos. Aquellos realizados por las firmas son incluidos en el Sistema de Cuentas Nacionales como costos intermedios y por tanto no son parte del valor agregado ni del producto Mal. Sin embargo, los gastos defensivos realizados por los individuos o gobierno son considerados como gastos finales y si incluidos en el P18. Para mayores detalles ver Lutz & Munasinghe, (1991).

estimar un valor monetario de los beneficios producidos por un proyecto o acción. Al usar el criterio de costos, el analista determina los beneficios potenciales que justifican los costos incurridos.

Método de Costo–EfectividadEste método no intenta medir directamente

el valor del bien o beneficio ambiental por la protección, o el costo de su daño, sino que intenta estimar el costo de la protección ambien-tal en términos del costo de formas alternativas de lograr un determinado nivel (objetivo), tales como: estándares de calidad del agua o del aire.

A través de esta técnica se puede identifi-car los costos de implementar una política o acción específica y determinar si tal acción es deseable o no. Se usa para evaluar las ventajas o desventajas de los beneficios percibidos pero no mensurables de una acción y los costos de ejecutar dicha acción. Se usa generalmente para evaluar los costos relativos de opciones alterna-tivas para lograr un objetivo ambiental preesta-blecido, como por ejemplo el logro de un nivel determinado de calidad (estándar) de agua. Se selecciona la alternativa (política) que minimiza los costos de realizar tal acción para el logro de los objetivos.

No indica si la acción o política–invertir dinero en una determinada acción–vale la pena o no. Sin embargo, una vez que la decisión (acción) está tomada, el método constituye una herramienta importante para asegurar el uso racional de los recursos limitados. Tampoco se hace necesario conocer los beneficios que genera. Se centra más en la información dispo-nible. Provee valores implícitos en el objetivo de la acción (por ejemplo, el valor marginal de aumentar la producción en una unidad). De igual manera, no considera la importancia rela-tiva de los resultados (output).

Un estudio reciente realizado por el Banco Mundial y el gobierno de México para evaluar la efectividad del costo de varias opciones de reducción de emisiones contaminantes del aire

de fuentes urbanas de transporte en Ciudad de México, usó este método. Se incluyó en el estudio el uso de gas natural para vehículos de alto uso, estándares y programas de inspección a todos los vehículos, reposición de taxis antiguos con modelos nuevos, con convertidores catalíti-cos, y mejoras en la calidad de la gasolina.

Gastos Defensivos o PreventivosMediante este método, se pretende estimar

el valor de un daño ambiental a través de los gastos efectivos realizados por los individuos, firmas, gobiernos o comunidades, para preve-nir o mitigar efectos ambientales indeseables, o para revertir daños ocurridos. Dado que los daños ambientales son generalmente difíciles de evaluar (por su magnitud, extensión y percep-ción social), la información acerca de los gastos defensivos constituye una buena aproximación a dicho valor. El método asume que los indi-viduos, firmas o gobiernos juzgan el beneficio resultante de sus gastos como mejoras a dichos costos. El gasto defensivo por tanto, es conside-rado como la mínima valoración del beneficio. Sin embargo, cuando los gastos defensivos son impuestos por el gobierno en forma obligatoria, estos pierden su capacidad para reflejar compor-tamiento, elección o preferencias individuales.4

Existen otras técnicas que también podrían utilizarse considerando los aspectos de costos, ya sea defensivos o preventivos, como el análisis costo–beneficio. Sin embargo, estas técnicas, uti-lizadas fundamentalmente para medir y evaluar el desempeño económico de un proyecto especí-fico, no constituyen métodos de valoración bajo la agrupación de valoración directa en sentido estricto, de acuerdo a la clasificación seguida en este análisis, planteada por Dixon (1994).

MÉTODOS DE VALORACIÓN INDIRECTA (VALORES SUSTITUTOS DE MERCADO, USO DE MERCADOS SUBROGADOS)

Hacen uso de los precios de mercado en forma indirecta. Estos métodos se usan cuando

diversos aspectos o atributos de los recursos naturales o servicios ambientales no tienen pre-cios reflejados en un mercado establecido.

Ejemplos de estos son el aire limpio, la belleza escénica o vecindarios agradables, que son generalmente bienes de carácter público y que no se transan explícitamente en los mer-cados. Sin embargo, es posible estimar su valor (implícito) a través de precios pagados por otros bienes o servicios (subrogados) en mercados establecidos. El supuesto básico es que el dife-rencial de precio obtenido después de que todas las variables han sido consideradas, reflejan la valoración que los individuos hacen del bien o servicio en cuestión.

Entre los método agrupados bajo este crite-rio tenemos:

Valores de la propiedad (precios hedónicos)

Diferenciales de salario

Costo de viaje

Valores de la Propiedad(Precios Hedónicos)

Conocido también como método de los precios hedónicos, se basa en determinar los precios implícitos de ciertas características de una propiedad que determinan su valor. Así, por ejemplo, el de una casa está determinado, entre otros factores, por la calidad del entorno (vecindario), tamaño, tipo de construcción, ubi-cación y arquitectura. La consideración de varia-bles como tamaño (numero de m2), ubicación (proximidad a fuente laboral, transporte, comer-cio, etc.) y tipo de construcción (albañilería, madera, etc.) es generalmente posible de diluci-dar mas fácilmente. El diferencial de precios con propiedades similares en otras localidades puede constituir una buena aproximación al valor del entorno o calidad ambiental. Se usa para estimar el valor de la contaminación en ciertas áreas (en comparación con otras libres de contaminación) y supone la existencia de un mercado relativa-mente competitivo. También asume que los compradores revelarán sus preferencias por un conjunto de atributos (estéticos, ambientales, estructurales, etc.) a través de su disposición a pagar. Así como es posible estimar atributos positivos, el método puede identificar atributos

negativos como se ve reflejado, por ejemplo, en el menor valor de una propiedad similar (estruc-turalmente) a otra, pero ubicada en una zona de alto ruido o contaminación.

Diferencial de SalariosConsiste en estimar el diferencial de salario

requerido por un trabajador para aceptar un trabajo a realizar bajo condiciones ambienta-les distintas a aquellas en que habitualmente se desarrolla. Se basa en la teoría de mercados competitivos en la que la demanda por trabajo es igual al valor del producto marginal del tra-bajo y la oferta laboral varia de acuerdo a las condiciones del área o lugar de trabajo. Así, se requerirá un mayor salario para atraer mano de obra a lugares más contaminados o degradados. Por tanto, al igual que el método del valor de la propiedad, deben existir mercados altamente competitivos. Permite identificar numerosos atributos del medio donde se realiza la actividad laboral; sin embargo, cabe destacar dos de esos atributos: los riesgos de salud y la mayor o menor presencia de elementos de diversión (amenida-des). Así, el precio implícito de las amenidades urbanas puede proveer una relación entre la contaminación atmosférica y el ingreso. El uso de esta técnica (al igual que la anterior) es de limitada aplicación en países en desarrollo dado la poca competitividad de los mercados.

Costo del ViajeEs uno de los métodos mas usados en países

desarrollados para valorar bienes y servicios turís-ticos o recursos escénicos. Se basa en el supuesto que el comportamiento observado puede ser usado para estimar el valor de bienes ambientales sin precio en los mercados, mediante la estima-ción de los costos involucrados en el uso del bien o servicio turístico.

Mediante encuestas y estimaciones de costo de traslado del lugar de origen al lugar turístico (parque, playa, montaña, etc.) se determinan los costos incurridos por los visitantes según distan-cia, medio de transporte y condiciones de uso. Se determina así precios implícitos para el uso de un lugar o amenidad. Las encuestas permiten identificar características socioeconómicas de los entrevistados, lugar de origen, días asignados al uso del lugar (incluyendo tiempo de viaje) e

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55ingresos dejados de ganar. Con la información recogida se determina el excedente (beneficio) obtenido con los costos incurridos y este se toma como representante del valor de recurso natural o servicio ambiental.

(Valores de Gasto Potencial)Estos métodos usan información de mer-

cado en forma indirecta. Acciones potenciales o futuras pueden ser valoradas a través de merca-dos convencionales para proveer una medida de degradación ambiental, siempre y cuando exista seguridad que dichas acciones se llevarán efecti-vamente a cabo. Los principales métodos en esta categoría son:

Costos de reposición

Costos de relocalización

Proyectos (precios) sombra

Costo de ReposiciónSe usa fundamentalmente para estimar los

costos de la contaminación (polución). Se basa en la medición de los costos potenciales del daño, medidos por estimadores ingenieriles o contables ex–ante de los costos de reposición o restauración de un activo físico o recurso natural si la con-taminación tuviera lugar. Asume que es posible predecir la naturaleza y extensión del daño físico esperado y que los costos de reposición o restau-ración pueden ser estimados con un nivel razo-nable de precisión y ser usados como proxy de los costos del daño ambiental. Estos supuestos le imponen algunas restricciones al método ya que generalmente cuesta más reponer un determinado activo que su valor original; además, pueden exis-tir formas más eficientes para compensar el daño que restaurar o reponer el recurso natural o la función ambiental original. De esta manera, si existen substitutos adecuados, el método tiende a sobreestimar el valor del daño.

Su uso puede ser útil en la estimación de los costos de la contaminación de agua potable (pesticidas, agro químicos, etc.). Estimar una función de daño en la salud puede ser difícil o poco precisa (dificultad para aislar efectos de calidad de agua, exposición y enfermedades), mientras que valorar fuentes alternativas de agua puede ser más eficiente.

Costos de RelocalizaciónEste método se basa en los costos estimados

necesarios para reubicar un determinado recurso natural, comunidad o activo físico debido a daños ambientales. Constituye una cota superior de costo ambiental y es, por tanto, una medida indirecta del beneficio derivado de prevenir un daño. Los costos de reubicación de asentamien-tos humanos, de zonas peligrosas (centros de energía nuclear) a áreas mas seguras, constituyen medidas indirectas del beneficio de evitar que un daño ocurra.

Proyectos o Precios SombraEste método, similar al de reposición o res-

tauración de un activo físico o recurso natural, se basa en los costos de reponer o sustituir los servicios ambientales perdidos por un daño ambiental o recurso natural, mas que el recurso o activo mismo. Implica diseñar y determinar los costos de un proyecto “sombra” o equivalente que ofrezca un servicio ambiental sustituto de manera de compensar la pérdida de los bienes o servicios de los recursos naturales o la calidad ambiental. Es especialmente útil cuando se requiere mantener las condiciones de los recur-sos ambientales intactas frente a eventuales ries-gos. Por ejemplo, la plantación de un bosque en compensación por las emisiones de una planta de generación térmica, en cuyo caso los costos de la planta serían los costos equivalentes de la plantación del bosque.

MÉTODOS DE VALORACIÓN CONTINGENTE–MERCADOS CONSTRUIDOS

Estos métodos son usados cuando no existe información de mercado ni valores subrogados acerca de las preferencias de los individuos (dis-posición a pagar o aceptar) respecto de ciertos recursos naturales o servicios ambientales. Con-siste en presentar a los individuos situaciones hipotéticas (contingentes a) y preguntarles sobre su posible reacción a tal situación (como, por ejemplo, preservar un aérea silvestre, construir un puente, mejorar o empeorar la calidad ambien-tal etc.). La entrevista puede ser directamente a través de cuestionarios o a través de diversas téc-nicas experimentales en las cuales los individuos

responden a estímulos presentados bajo condi-ciones controladas. Se busca, por tanto, conocer las valoraciones que los individuos hacen de aumentos o disminuciones en cantidad o calidad de un recurso o servicio ambiental, bajo condi-ciones simuladas de mercados hipotéticos.

A pesar de tener varias limitaciones, tanto en su diseño como en su implementación e inter-pretación, está adquiriendo popularidad para la valoración de una amplia gama de bienes y ser-vicios naturales y ambientales por su flexibilidad y facilidad de uso, sobretodo cuando no existe información al respecto. Comparando los resul-tados en la aplicación de este método con otros, basados en información de mercado (Pearce & Markandya), tenemos que sus valores se encuen-tran dentro de + 60 % de las estimaciones hechas con los primeros.

Existe una amplia gama de técnicas contin-gentes específicas, basadas principalmente en la teoría de las decisiones y juego y que persiguen “auscultar” el comportamiento de lo individuos ante situaciones concretas, entre las que desta-can:

Juegos de Licitación

Experimentos “tómalo o déjalo”

Juegos de intercambio

Elección de menor costo

Técnicas Delphi

Juegos de LicitaciónEsta aproximación es usada para estimar la

disposición a pagar (recibir compensación) por un bien (daño) ambiental. Está basada en la crea-ción hipotética de un mercado para estos bienes o servicios, sustentada en los conceptos hicksia-nos de variación compensada y variación equiva-lente. La idea de fondo de la licitación es poder determinar el área bajo la curva de demanda para estos bienes no transados en el mercado.

El juego consta de un listado de preguntas, tipo encuesta. O simplemente un test que pre-gunta cuánto es la disponibilidad a pagar (DAP) de un individuo por preservar un bien ambiental o en cuánto está dispuesto a ser compensado, a cambio que se efectúe un daño ambiental. La pregunta se efectúa en forma iterativa y si el encuestado responde afirmativamente, entonces

se repite la pregunta pero con un precio mayor hasta que ésta se vuelva negativa. Si la respuesta inicial es negativa, entonces se repite el ejercicio hasta que la respuesta sea afirmativa. El ordena-miento de mayor a menor de las respuestas críti-cas permite dibujar la curva de demanda.

Si bien es cierto que existen problemas de sesgo (ompson & Roberts, 1983; Mitchell & Carson, 1985) en la aplicación de este método, y que éstos se han solucionado en su parte medular en los países desarrollados gracias a la confección de encuestas con ítemes de validación, en los países en desarrollo existen factores culturales que impiden esto, ya que los sesgos desvían los resultados, haciendo que las disponibilidades a pagar y a ser compensado no sean equivalentes en el sentido hicksiano. En los países en desarro-llo, más bien se cumplen las explicaciones dadas por Samuelson (1954).

Tómalo o DéjaloEsta técnica también es usada para estimar

la disponibilidad a pagar (recibir compensación) por un bien (daño) ambiental, al igual que los juegos de licitación. Este método específico está basado en la teoría de preferencias reveladas y la teoría de la demanda todo o nada. La idea de fondo consiste en hacer una sola pregunta a los encuestados, para determinar si están o no dis-puestos a recibir una compensación a cambio de un daño. La forma dual de la pregunta es si están o no dispuestos a pagar cierta cantidad a cambio de preservar un bien ambiental. La idea central es poder extractar todo el excedente del consu-midor mediante el ofrecimiento de un paquete completo de beneficios o daños. De esta forma, si el encuestado acepta recibir por el paquete el valor ofrecido, su excedente es positivo, mientras que, si no acepta, entonces su excedente neto por el paquete es negativo.

Es difícil pensar que una aproximación al mercado a través de la demanda todo o nada (tómalo o déjalo) pueda reflejar las preferen-cias de las personas en los países en desarrollo. Ocurre con frecuencia que a la persona encues-tada hay que explicarle con detalles y en forma sumamente clara de qué se trata el juego para que la respuesta tenga un mínimo de validez. Si no, el encuestado contesta con sesgo, ya que tiene incentivos para gozar del beneficios no

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57pagados (“free–rider”). En la disponibilidad a pagar por preservar un bien va a subvalorar sus preferencias y para la forma de compensación por daño va a sobrevalorarla, debido a que las personas de bajos ingresos tienen prioridades más inmediatas que los impulsan a conseguir cualquier beneficio que puedan, principalmente si viene del Estado.

Juegos de IntercambioEsta aproximación busca, por otra vía, acer-

carse a las preferencias de los consumidores. Esta vez la idea es presentar al potencial consumidor paquetes de bienes en los que se incluye sumas de dinero y niveles de recursos ambientales. Se ofrecen distintas combinaciones de estos bienes y se procede a intercambiar paquetes. El inter-cambio denota las equivalencias entre dinero y aumentos del nivel de bienes ambientales, lo que permite conocer las disponibilidades a pagar (intercambiar) por uno y por otro.

El inconveniente que presenta esta aproxi-mación es que resulta difícil mantener un nivel de utilidad constante que permita hacer compa-raciones exentas de efecto ingreso.

Método de la Elección de Menor CostoA través de esta aproximación se intenta

medir la valoración implícita de los bienes ambientales. A las personas se les pide elegir entre varios grupos hipotéticos de recursos natu-rales, como forma de confeccionar una curva de indiferencia que permita establecer un ordena-miento de las alternativas, de las más preferidas a las menos preferidas. Una vez que éstas se deter-minan se opta por preservar el grupo de bienes que implique menor costo para la sociedad, según las preferencias de los encuestados.

No incorpora dinero y por lo tanto es más útil en situaciones en las que existe autoproduc-ción y bienes, más que dinero.

El criterio que predomina es determinado por quien tiene la decisión política de hacerlo y no es posible incorporar un criterio técnico a ese nivel. Los parámetros considerados son preferen-cias versus costos, pudiendo confeccionarse una tabla de doble entrada que permita realizar las comparaciones pertinentes.

El método tiene potencial en los países menos desarrollados y posee la ventaja de que,

como los capitales a invertir son escasos, éstos pueden asignarse según el criterio que su sistema político proyecte. El inconveniente está en el sesgo que puede haber de parte de los encues-tados a la hora de responder la encuesta, ya que estos pueden tener incentivos perversos que afec-ten sus respuestas.

Técnica DelphiA través de ésta técnica se rehusa determi-

nar la valoración de los bienes por la vía de los consumidores directamente. Por lo tanto, se le pregunta a expertos, los cuales supuestamente responden con una óptica social respecto del valor de un bien o servicio de los recursos natu-rales. El método se aplica en un proceso itera-tivo de retroalimentación entre los grupos de expertos, después de cada iteración. La primera ronda de preguntas se hace en forma normal, la segunda incluye, además, las respuestas de los demás participantes y pregunta al experto si desea modificar su respuesta, a la luz de la res-puestas de los otros expertos. La idea de fondo es que la retroalimentación produzca un consenso en la valoración que los expertos asignan al recurso natural o ambiental en cuestión.

Linstone and Turoff (1975) definieron la técnica Delphi como “un método de estructura-ción en un proceso comunicacional de grupo tal que es efectivo en permitir a un grupo de indi-viduos, como un todo, tratar con un problema complejo” (sic).

Este método ha sido usado por Richey, Mar & Horner (1985), Dámore (1977), Kaynak & Macaulay (1984), Moeller, Shafer & Getty (1 977) y Taylor (1976), fundamentalmente para determinar el impacto en turismo, tanto ambiental como urbano.

Las dos mayores ventajas que ésta tiene es que pone la opinión experta por sobre la individual y, por otra, mantiene el anonimato de los que contestan, ya que las respuestas son grupales, sin olvidar el hecho de que la aplica-ción de esta técnica es de bajo costo y bastante rápida en cuanto a la obtención de resultados, comparada con otros métodos de valoración contingente. De una u otra forma, esta meto-dología se aproxima a la valoración de los bienes ambientales por la vía del valor económico total, aunque es discutible que el valor arrojado corres-

ponda efectivamente a lo real. Pero tras la técnica Delphi existe un criterio multidisciplinario que favorece esta hipótesis.

Parece bastante factible el uso de esta téc-nica, considerando que en los países en desa-rrollo existen especialistas en el tema y que las encuestas también son posibles de confeccionar. Posiblemente el único problema que presenta es la dificultad de poder determinar cuándo es conveniente usarla, en detrimento de las prefe-rencias de los consumidores (o afectados). Por otra parte, el uso exitoso de esta técnica puede incentivar al no uso de otros métodos de valora-ción contingentes que pudieran ser apropiados, en vista del bajo costo implícito en la aplicación de la técnica Delphi.

OTROS MÉTODOS DE VALORACIÓN

La matriz insumo–producto, que fue elabo-rada por Leontieff, Isard y otros, supone factores de producción fijos para todos los sectores. Este método se enmarca dentro de la escuela marxista de pensamiento económico. Posteriormente Isard incorporó la emisión de polutantes dentro de la matriz insumo–producto, como parte de los sectores económicos productivos.

La programación lineal es un método basado en matrices matemáticas que incorpora los valo-res del proyecto y sus impactos en términos lineales en cada uno de los sectores involucrados. Kantorovich y sus seguidores fueron los prime-ros en aplicar la programación lineal al modelo de Leontieff y darle valores a la matriz.

En ambos casos existen limitaciones en cuanto a los supuestos y las bases de datos requeridos para obtener resultados satisfactorios. Ambas metodologías se enfrascan en un análisis macroeconómico de equilibrio general, por lo que su óptica está más cerca de la concepción keynesiana que de la neoclásica.

El Método de los Coeficientes Integra-les, desarrollado en la CEPAL por un equipo interdisciplinario, hace uso de técnicas de pro-gramación matemática en sus diversas formas (lineal, no lineal, por objetivos, dinámica), como medio para integrar los diferentes componen-tes del valor en una función objetivo (función de beneficio social neto) y poder incorporar los diferentes factores exógenos (restricciones

ambientales, biológicas, socioculturales, tecnoló-gicas, etc.). El planteamiento, bajo un esquema de optimización (programación matemática), permite, además, determinar el valor de los recursos naturales bajo su mejor uso alternativo y, por tanto, identificar el nivel de las actividades (en el contexto de programación) que pueden constituir trabas o cuellos de botella al logro del máximo valor de éste. Por otro lado, el vector de precio sombra (shadow prices) que se obtiene al resolver el problema de programación mate-mática constituye un valioso aporte al valor del recurso “in–situ”, para el caso de los recursos renovables, e inter–temporal para el caso de los recursos renovables. Por definición, este muestra el valor que asume la función objetivo o el bene-ficio social neto, ante la posibilidad de disponer de una unidad adicional del bien restrictivo (bio-masa, tierra, especie, etc.).

Su aplicación a la valoración de diversos recursos naturales costeros en América Latina, tales como los manglares en el estuario de Shone y golfo de Guayaquil (Ecuador); bahía de Tumaco, en Colombia; o áreas turístico–pes-queras en la X región de Chile, ha mostrado su eficacia y robustez en identificar y determinar los componentes determinantes del valor de estos recursos (Informe Técnico, Proyecto Cola-borativo CEPAL–ICLARM, 1994); Agüero, González, 1995; Bell, 1994; Agüero, 1995. Este método se encuentra actualmente aplicándose a la valoración de los bosques en el Resguardo Indígena Emberá–Katio, en Chageradó (Antio-quía, Colombia) y su manual de uso y aplicación se encuentra en preparación por ICSED.

Existen otros modelos no clasificados y que también han contribuido a la valoración de los impactos de los proyectos de desarrollo en el ambiente.

Algunos son los que intentan determinar el valor de la vida humana (Dwyer, 1986). Otros, en cambio, han tratado de medir los impactos en la salud de las personas afectadas (Scott, 1987).

Hay, además, otros métodos de aplicación todavía más escasa, como el “método del gasto bruto”, el “método residual” o los “análisis mul-ticriterio”, pero conviene tenerlos en cuenta, ya que, a pesar de las dificultades implícitas en ellos, es posible que sea conveniente valorar algún pro-yecto por medio de estas alternativas.

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Figura 21 FLUJOGRAMA DE VALORACION ECONÓMICA

IVVALORACIÓN ECONÓMICA DE LOS BSA A TRAVÉS DE LOS ENFOQUES DE MERCADO

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61VALORACIÓN ECONÓMICA DE LOS BSA IVA TRAVÉS DE LOS ENFOQUES DE MERCADO

MERCADOS HIPOTÉTICOS–EL METODO DE VALORACIÓN CONTINGENTE (MVC)

El método de valoración contingente intenta averiguar, a través de la pregunta directa, la valo-ración que otorgan las personas a los cambios en el bienestar que les produce la modificación en las condiciones de oferta de un bien ambiental no transado en el mercado. El hecho de que la valoración finalmente obtenida dependa de la opinión expresada por la persona a partir de la información recibida es lo que explica el nombre que se le da a este método.

Bishop y Heberlein (1979) introdujeron una variante del método, llamada referéndum (formato dicotómico), que requiere de los entre-vistados únicamente respuestas del tipo “sí” o “no”, a diferencia de los métodos anteriores que exigían repreguntar varias veces hasta que el entrevistado cambiaba el signo de su respuesta. Esta variante tiene enormes ventajas en compa-ración con los procedimientos utilizados ante-riormente, porque elimina el sesgo que inducen las repreguntas, además de que tiene un menor costo de aplicación.

M. Hanemann (1984) y T. A. Cameron (1988) desarrollaron formulaciones teóricas del MVC FD que permiten estimar cambios en el bienestar de las personas. Hanemann formula el problema como la comparación entre dos funciones indirectas de utilidad. Cameron inter-preta la respuesta como una comparación entre la cantidad de dinero sugerida en la encuesta y la diferencia entre los valores dados por la función de gasto evaluada con y sin posibilidad de acceso al bien público que se pretende valorar. McCon-nel (1990) demostró que las porciones determi-nísticas de los dos modelos sugeridos son duales entre sí. La diferencia entre los dos enfoques es el momento en que se agrega el término estocástico a las funciones.

En este estudio se utiliza el enfoque de Hane-mann para la estimación de las medidas de bien-

estar, estableciendo la diferencia en las funciones de utilidad indirecta DV, pero se hace una adap-tación de la forma funcional lineal de Hanemann para DV agregándole la variable ingreso debido a su significancia estadística en los tres modelos.

ESTRUCTURA DEL MODELO DE HANEMANN

Para Hanemann, el turista–como consumi-dor–tiene una función de utilidad de la siguiente forma:

U = U(J, Q, Z, S)

Donde,

U Función de utilidad.

J Toma valor “1” en situación de actuación (para hacer una mejora o evitar una desme-jora) y “0” en situación de no actuación.

Q Actividad complementaria con nivel de cali-dad ambiental (turística).

Z Bien hicksiano ( todos los demás bienes que consume el individuo).

S Atributos observables del individuo, los cuales pueden afectar sus preferencias (características sociales).

W W(J, P, Y; S) es la función de utilidad indi-recta determinística para el individuo, la que se utiliza para describir e analizar las medi-das de cambio en el bienestar.

MEDIDAS DE CAMBIO EN EL BIENESTAR

Variación Compensada y Variación Equivalente

Las dos formas comúnmente utilizadas con esta metodología para determinar un cambio en el bienestar del individuo son la Variación Com-pensada (VC) y la Variación Equivalente (VE). Cada forma tiene dos opciones, en dependencia de quien de las partes involucradas tiene el dere-cho sobre el uso del recurso.

La VC es la cantidad de dinero que se le quitará a un individuo después de un cambio, al dejarlo en su nivel de bienestar original:

i) Cantidad máxima que el individuo está dispuesto a pagar DAP por un cambio favorable. (El Consumidor no tiene el derecho).

ii) Cantidad mínima que el individuo está dispuesto a aceptar DAA por un cambio desfavorable (El Consumidor tiene el derecho).

La VC se puede expresar de la siguiente forma:

VC=E(P, Q0, U0)–E(P, Q1, U0) =

∫ ∂E/∂Qi (P, Q, U0)dQi

donde,

Q0 es la calidad ambiental antes de un deterioro.

Q1 es la calidad ambiental deteriorada.

(Q1<Q0) la calidad ambiental se ha deteriorado producto de una actividad humana.

E(P, Q0, U1) es la función de gasto cuando se evita la desmejora.

E(P, Q1, U1) es la función de gasto con una desmejora en la calidad ambiental.

También, la VC se puede expresar así:

V(P, Q1, Y+VC) = V(P, Q0, Y) = U0 = VC

donde Y es el ingreso del consumidor y la expre-sión significa la cantidad mínima que él estaría dispuesto a recibir (DAA) para aceptar una desme-jora en la calidad ambiental, cuando se encuentra en el nivel de utilidad U0 (Concepto ii).

Mientras tanto, la VE es la cantidad de dinero que se le entregará al consumidor si el cambio no se dio, pero que lo hará pasar a un nuevo nivel de bienestar, como si el cambio se hubiera dado:

iii) Cantidad máxima que el individuo está dispuesto a pagar DAP por evitar un cambio desfavorable. (El Consumidor no tiene el derecho).

iv) Cantidad mínima que el individuo está dispuesto a aceptar DAA por renunciar a un cambio favorable. (El Consumidor tiene el derecho).

El cálculo de la VE se hace a partir de la función de gasto del individuo. Se traduce en la diferencia en el gasto necesario para alcanzar el nuevo nivel de bienestar, evitando un cambio desfavorable en el bien ambiental, dado un nivel de precios P y el nivel de utilidad después de la instalación de la planta de celulosa U1, (U0 es el nivel de utilidad antes de la intervención humana que deteriora la calidad ambiental):

VE=E(P, Q0, U1)–E(P, Q1, U1) =∫ ∂E/∂Qi (P, Q, U1)dQi

También la VE se puede expresar a través de la función de utilidad indirecta V del individuo, siendo que V(P, Q, Y) = E(P, Q, U) por el lema de Shepard–Uzawa en la teoría de la dualidad:

V(P, Q0, Y–VE) = V(P, Q1, Y) = U1 = VE

donde Y es el ingreso del consumidor y la expre-sión significa la cantidad máxima que él estaría dispuesto a sacrificar (DAP) por una desmejora en la calidad ambiental, cuando se encuentra en el nivel de utilidad U1, una vez afectada negati-vamente la calidad ambiental (Concepto iii).

Según el enfoque de Hanemann (1984), la función de utilidad indirecta del entrevistado se puede expresar también W(J, Y; S), donde Y es el ingreso, J=1 cuando se ha tomado acción para evitar la desmejora (J=0 cuando no se ha tomado acción), y S son las características socioeconómi-cas del encuestado.

Dado que no se conoce esta función, se puede expresar de la siguiente forma:

W(J, Y; S)=V(J, Y; S) + εJ,

donde εJ es un error estocástico debido a que la parte izquierda de la expresión es una aproxi-mación de la verdadera función de utilidad. Siguiendo con el despeje:

V(1, Y–C; S)+ε1 = V(0, Y; S)+ε0,

Q1

Q0

Q1

Q0

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CORREDOR BIOLOGICO MESOAMERICANO

63Tabla FORMAS FUNCIONALES PARA V Y DV

Función V Forma Funcional ∆V

1)* VJ=αJ+βY+ei ∆V=α–βX+η

2) VJ=αJ+βlogY ∆V= α–βlog(1–X/Y)+η

3) Sin formulación ∆V=α–βlogX+ηFuente: Hanemann 1984, Bishop 1979

Tabla Medidas de Cambio en el Bienestar para las distintas Formas Funcionales

Modelo Media C+ Mediana C* Integral Positiva C’

1) * C = (α+η)/β α/β α/β log(1+eα)/β2) C = Y(1–e–α/βeη/α) Y[1–e–α/β π/βsin(π/β)] Y[1–e–α/β] Sin Sol. Anal.3) C = eα/βeη/α eα/β π/βsin(π/β) eα/β eα/β π/βsin(π/β)Fuente: Cuadro elaborado por Ardila 1993

Mientras tanto, en una encuesta no se pre-gunta por la variación equivalente del consumi-dor, sino que se trata de averiguar a través de su DAP. Ahora bien, si el encuestado acepta pagar $X, para evitar la desmejora resulta la siguiente expresión:

V(1, Y–X;S)+ε1 = V(0, Y; S)+ε0,V(1, Y–C;S)–V(0, Y;S)>ε0–ε1, ∆V= V(1, Y–C;S)–V(0, Y; S) y η=ε0–ε1,∆V>η

Dado que la respuesta de la pregunta (SI/NO) es variable aleatoria para nosotros, la pro-babilidad de una respuesta positiva está dada por:

Pr [Respuesta SI] = F[∆V],

donde F es la función de probabilidad acumu-lada de η: F(∆V) = ∫∆Vƒ(η), con f(η) la función de densidad de probabilidad de η, indica la pro-babilidad que η sea menor o igual a ∆V.

Por otro lado, volviendo a la expresión V(1, Y–C; S)+ε1 = V(0, Y;S)+ε0, se puede expresar C en función del ingreso Y, utilizando la función de gasto E(V, J;S), que es dual de V. Con la iden-tidad Y–C=E(P, 1, V(1, Y–C;S); S) se obtiene:

Y–C=E(P, 1, V(0, Y;S)+ε0–ε1;S),C=Y–E(P, 1, V(0, Y;S)+η;S),

ecuación que confirma la aleatoriedad de C. Entonces la respuesta del encuestado se modela así:

Pr[Respuesta SI]=Pr[C>X] = 1–Gc(X),

donde Gc(X) es la función de probabilidad acu-mulada de C evaluada en X.5

Finalmente, se pueden obtener las tres medi-das de bienestar.

La Media C+

Esta medida de bienestar es el valor esperado de C, denominado C+. Se calcula con el método de integración por partes, a partir de la función de probabilidad acumulada (Hanemann, 1989; Ardila, 1993):

C+= ∫1–Gc(X)dX–∫Gc(X)dx,

La Mediana C*

Una segunda medida de la variación equi-valente es la mediana C*, que hace que la pro-babilidad de una respuesta afirmativa sea 0.5, definiéndose de manera implícita:

Pr[V(1, Y–C*;S)+ε1≥V(0, Y;S)+ε0]=0.5F[V(1, Y–C*;S)–V(0, Y;S)≥ε0–ε1]=0.5F[∆V]=0.5

donde F es la distribución de probabilidad acu-mulada de η=ε0–ε1. Dado que F(∆V)=1–Gc(X), la última expresión implica que C* define el punto donde Gc toma el valor 0.5, entonces C* es la mediana de C.

La Integral Positiva C’

Siendo que se espera que la disponibilidad a pagar sea positiva, lo que es económicamente correcto, no tiene sentido calcular el valor espe-rado de la disponibilidad a pagar incluyendo los valores negativos. En este caso Hanemann (1989), sugiere únicamente el primer término de la ecuación (13) para calcular el valor espe-rado. Este valor se denomina C’ y es la Integral Positiva.

LAS FORMAS FUNCIONALES

V(.) puede adoptar distintas formas fun-cionales. ∆V depende de X según la forma funcional asumida para V. Hanemann (1984), ha propuesto dos formas, una lineal 1) y otra semilogarítmica 2). Mientras que Bishop (1979)

propone también una forma semilogarítmica 3), donde no especifica la función indirecta de utili-dad, sino que especifica directamente ∆V.

DISEÑO DE LA ENCUESTA DEL MÉTODO DE VALORACIÓN CONTINGENTE

Para obtener respuestas realistas se debe presentar una situación creíble, aunque ésta sea hipotética. La encuesta se debe diseñar de manera que se pueda identificar las principa-les variables que influyen en la decisión de los encuestados, evitando sesgos y facilitando los cálculos econométricos posteriores.

ELEMENTOS DE LA ENCUESTA

Siendo que se trabaja con una situación hipotética y respuestas subjetivas, deben tomarse en cuenta ciertas normas y elementos que com-ponen la encuesta para asegurar su adecuado diseño. Para eso, la encuesta se elabora de acuerdo a las pautas generales entregadas por Mitchell y Carson (1989, 1995), pero se hace énfasis en los siguientes elementos (Duffield y Patterson, 1991, Cooper, 1993):

Los Bloques de preguntas de la encuesta

• Las preguntas de la encuesta se dividen en tres bloques. El primer bloque está com-puesto por preguntas generales sobre los gustos y preferencias del encuestado.

• En el segundo bloque se describe el pro-blema, la forma y medios de solución propuestos (mercado hipotético y vehículo de pago). Esta información utilizó material de apoyo como mapas, fotos, estadísticas de otros lugares similares afectados por un problema similar, etc. El encuestado debe visualizar el problema y revelar su DAP para evitar una desmejora en la calidad ambiental, a través de una pregunta dico-tómica donde debe responder solamente SI está o NO dispuesto a pagar DAP una cantidad $X previamente determinada. Para las respuestas negativas se hace una pregunta adicional para ver el motivo del rechazo.

• En el tercer bloque se hacen preguntas para obtener las características socioeconómicas del encuestado como nivel de educación, edad, sexo, ocupación, nivel de ingreso, etc.

De hecho, las preguntas sirven para estable-cer las variables independientes que determinan la DAP (la variable dependiente en la regresión) del individuo.

Tamaño de la Muestra “N”Según Joseph Cooper (1993), el número

total de observaciones en la encuesta N se fija según los recursos disponibles del investigador. Sin embargo, a medida en que se vaya incre-mentando N los valores estimados se van aproxi-mando a los verdaderos valores poblacionales. Debido a que en este trabajo se estudió el com-

C variación equivalente VE y es la verdadera DAP.

ε1 error cuando se trata de evitar la desmejora.

ε0 error en situación con desmejora.

ε1 y ε0 son variables aleatorias e idénticamente distribuidas.

5 Gc(X) da la probalidad que C sea menor o igual que X, que es la probabilidad de obtener una respuesta negativa, y 1-Gc(X) la probalidad que C sea mayor que X.

0

0

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65portamiento de tres distintos diseños de encuesta y se contó con una cantidad limitada de recursos para la investigación, se utilizaron únicamente cien observaciones por cada encuesta.

Rangos de Pagos “$bm” y el Vector de Pagos “m”

En el Formato Dicotómico se fija un Vector de Cantidades Ofrecidas (Pagos) “m” compuesto por varios rangos de pagos “bm”. El número de rangos, la cantidad por rango y la submuestra de N por cada rango “nm” se determinaron a través de distintos métodos analizados en la sección 2.2.1.

Límites Inferior y Superior de los PagosCon las cantidades mínima y máxima

que los turistas están dispuestos a pagar DAP, obtenidas a través de preguntas abiertas en la preencuesta, se determinaron los límites inferior y superior del vector de pagos.

La Distribución Estadística de la DAP–de las submuestras “nm”

La muestra total N está subdividida en “nm” submuestras que están distribuidas entre los dis-tintos rangos de pagos. La distribución esta-dística de la DAP determina la distribución de los “n” entre los rangos. Puede ser simétrica (ej.: normal, logística) o asimétrica (ej.: lognormal, gamma). Existe poca evidencia para indicar de qué forma se distribuye la DAP, por tanto el supuesto de la distribución afecta el diseño de la encuesta y por ende los valores estimados de las medidas de bienestar. Siendo que el diseño de la encuesta depende de la combinación de los elementos descritos, es muy importante la forma de determinación de cada uno de ellos.

EL PROCESO DE ENCUESTACIÓN

El método más recomendable es el de entre-vista personal, que es más directo y asegura la calidad de la aplicación de la encuesta: control del tiempo, información presentada al encuestado, mantener el orden de las preguntas y el uso de material visual. Sin embargo, existen otras formas de encuestar: por correo, por teléfono, etc.

Se aplican X encuestas, una para cada diseño. El número de observaciones para cada muestra es N=Y. Se mezclaron las Y encuestas

y se aplicaron durante varios días, en distintos sitios previamente seleccionados. Cada encuesta-dor hace igual número de encuestas al día. Estas medidas se toman para asegurar mayor aleatorie-dad de los datos. Las encuestas con problemas de omisiones por descuido y las que tienen respues-tas protesta (donde el encuestado no cree que era su responsabilidad pagar) fueron anuladas y se aplicaron nuevamente. Así se asegura un N igual para cada encuesta, facilitando la comparación de los resultados.

El Mercado Hipotético y el Vehículo de PagoLa base del método de valoración contin-

gente es estimar cambios en el bienestar de las personas cuando cambia la calidad de un bien ambiental. Siendo que este bien no es transable en ningún mercado específico, se debe crear un mercado hipotético lo suficientemente creíble como para obtener respuestas realistas por parte de los encuestados. Siendo que las preguntas hipotéticas están frecuentemente formuladas para cambios en la calidad ambiental de un bien que no está claramente definido, los encuestados pueden utilizar bienes complementarios para valorar.

Preencuesta con Formato Abierto Antes de la encuesta final, se aplica una

preencuesta con formato abierto donde se le pregunta abiertamente al encuestado sobre la cantidad que está DAP para evitar la desmejora ambiental. Se realizaron un 10% de preencuestas de la encuesta final. Esto se hace con el propó-sito de verificar el funcionamiento general de la encuesta, determinar los límites inferior y supe-rior del vector de pagos y seleccionar la distribu-ción de la DAP.

Encuesta Final con Formato DicotómicoEn la encuesta final se utilizan las mismas

preguntas que en la preencuesta, con la dife-rencia de que la DAP se obtiene mediante una pregunta dicotómica:

“Teniendo en cuenta sus ingresos, gastos, número de visitas que realiza al año y sus preferen-cias hacia la calidad ambiental “Y”, ¿estaría Ud. dispuesto a pagar $ ______ X ______ adicional al valor de su factura de “Z” servicio, para mantener la calidad ambiental “Y”?”

DISEÑO OPTIMO DEL VECTOR DE PAGOS BAJO DISTINTOS SUPUESTOS DE DISTRIBUCIÓN PARA LA DAP

Se pueden asumir distintas distribuciones de la DAP para cada diseño, ej.: A) simétrica uniforme; B) simétrica logística y; C) asimétrica lognormal. Con las distribuciones B) y C) se aplican los modelos DWEABS y DWEABS2 para optimizar el vector de pagos.

Los estimadores de los parámetros de la dis-tribución de la DAP, necesarios para los mode-los DWEABS y DWEABS2, se obtienen de la preencuesta con formato abierto (FA). Debido a que la teoría económica no da ninguna orien-tación sobre la distribución estadística esperada, es difícil determinar la naturaleza de la distribu-ción. A pesar de ello, en los estudios empíricos frecuentemente se asume que la distribución de la DAP es simétrica. En el diseño A) se asume una distribución simétrica uniforme y en el diseño B) una distribución simétrica logística para la DAP. Mientras tanto, para el diseño C) se selecciona la distribución asimétrica lognormal.

Existen varias técnicas para determinar cual de estas distribuciones es apropiada. Se puede utilizar el Test Gráfico Q–Q Plot y el Test Box–Cox (Johnson, 1982) para verificar la nor-malidad de los datos a partir de la preencuesta. Con el Test Q–Q Plot se grafican los cuantiles de la muestra versus una situación hipotética donde los cuantiles están distribuidos normalmente (los datos hipotéticos forman una línea recta). Si los puntos de los dos gráficos sobrepuestos están cerca se puede asumir la normalidad de los datos. Al mismo tiempo, la distribución logística puede ser utilizada cuando los datos están aproximada-mente normalmente distribuidos, porque son distribuciones parecidas.

También, con el Test Gráfico Q–Q Plot aplicado en los datos de la preencuesta se puede verificar si los datos están distribuidos lognormal-mente. Si es así, entonces el logaritmo de los datos debe dar aproximadamente una línea recta.

Con el test Box–Cox aplicado a los datos de la DAP con formato abierto se asume que existe un valor λ para el cual la variable aleato-ria DAP es transformada de la siguiente forma: (DAPFAλt–1)/λ, si la DAP está distribuida log-normalmente λ=0, y si la DAP está distribuida

normalmente λ=1. Por tanto, se probó la hipóte-sis nula de que DAP está distribuida lognormal-mente ante la hipótesis alternativa de que tiene distribución normal.

Para formalizar lo anteriormente expuesto consideremos la formula especificada, que es un modelo probabilístico para la distribución de frecuencias de una variable aleatoria conti-nua representado por una curva continua que corresponde a la llamada función de densidad acumulada:

E(DAP) = ∫[1-F(b)]db

Esta densidad puede tomar una gran varie-dad de formas. Las que se analizan aquí son la distribución de probabilidad normal, la distribu-ción de probabilidad logística y la distribución de probabilidad lognormal.

La Distribución de Probabilidad NormalEs una distribución continua en forma de

campana, que es la más utilizada en una gran variedad de aplicaciones estadísticas. Como la ecuación de la función de densidad se construye de manera que el área bajo la curva representa probabilidad, el área total es igual a 1.

Función de densidadde probabilidad normal

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Su forma funcional de densidad viene dada por:

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donde μ es su media y σ es su desviación están-dar y σ2 es su varianza. Entonces b sigue una distribución normal con media μ y varianza σ2 de la siguiente forma b~N(μ, σ2).

0

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CORREDOR BIOLOGICO MESOAMERICANO

67Esta distribución puede adoptar también

una forma uniforme, como en el caso del diseño A) de este trabajo, donde los cuantiles están igualmente distribuidos bajo la curva de función de densidad.

Función de densidadde probabilidad uniforme

� ���

�� �

La Distribución Logística

Si f(bi) es logística, los estimadores de los parámetros necesarios para calcular F(bi) pueden ser expresados a través de la siguiente forma fun-cional logística:

Función de densidadde probabilidad logística y lognormal

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���������

F(bi)= [1+exp(–(α+βbi))]–1, donde α+βbi, β<0

Esta distribución simétrica es la que se utiliza en el diseño B) de este trabajo.

La Distribución Lognormal

Esta distribución de probabilidad es la que se utiliza para el diseño C) de este trabajo y es la que representa una distribución asimétrica. Una variable b se dice que tiene una distribu-ción logarítmica normal si logeb sigue una dis-tribución normal. Si se supone que y=log b es N(μ, σ2), entonces b=ey sigue una distribución

logarítmica normal LN(μ, σ2). Su media y su varianza están dadas por,

E(b) = E(ey) = eμ+(1⁄2)σ2

y,

V(b) = V(ey) = e2μ+σ2(eσ2

–1)

La curva de frecuencia de la distribución logarítmica normal aparece también en la grá-fica, donde se puede apreciar la diferencia en la forma de la curva de la función de densidad entre una distribución simétrica y una distribu-ción asimétrica.

Hay que mencionar también que, como muchas otras variables en economía, éstas no pueden tener valores negativos.

FORMAS FUNCIONALES PARA LAS MEDIDAS DE BIENESTAR

La medida de bienestar se determina como la cantidad máxima que los consumidores de la calidad ambiental estarían dispuestos a pagar por evitar un cambio desfavorable: esta es la defini-ción de la Variación Equivalente.

La forma funcional mas sencilla es la lineal de Hanemann (1984), ∆V=α–βX+η. Para tener mejor análisis de las medidas de bienestar es aceptable adaptar la forma funcional lineal de Hanemann agregándole otras variables (A) que resultan estadísticamente significativas, obteniendo así la siguiente expresión ∆V=α–β1X+β2A+η.

DISTRIBUCIÓN “LOGIT” PARA “η”

Para poder estimar los parámetros de las medidas de bienestar, primeramente hay que asumir una distribución para el término esto-cástico η. Las distribuciones Logit (logística) y Probit (normal), son las que comúnmente se usan en estudios de valoración contingente y producen resultados similares porque sus dis-tribuciones son simétricas y parecidas cuando N tiende a infinito. La distribución Logit tiene las colas tenuamente mayores. Generalmente no importa cual distribución se aplica, siempre y cuando los datos no estén concentrados en las colas. Generalmente se utiliza Logit.

Entonces, una vez obtenidos los datos de la encuesta con formato dicotómico, donde también se obtiene la información sobre las características socioeconómicas del encuestado (McConnel y Ducci, 1989), la probabilidad de una respuesta positiva estará dada por la función de probabi-lidad acumulada de η evaluada en ∆V, que se asume sigue la distribución logística Logit:

Pr(P=1) = F(V) = 1–Gc(X) = 1– 1/1+e–∆V

MÉTODO DE MÁXIMA VEROSIMILITUD

El método que se usa para estimar el modelo Logit es el Método de Máxima Verosimilitud. Este método estima los parámetros del modelo maximizando la función de verosimilitud con respecto a los parámetros del modelo, encon-trando los valores de los parámetros que maxi-mizan la probabilidad de encontrar las respuestas obtenidas en la encuesta.

Asumiendo que F sigue la función Logit, el logaritmo de la función de verosimilitud L sobre la totalidad de la muestra, o el logaritmo de la probabilidad de obtener la muestra que se obtuvo, donde cada individuo tuvo la opción de escoger Pi= 0.1, está dada por:

L = Log[∏ F(∆V) ∏(1–F(∆V)]

L = Log[∏ (1/1+e–∆V) ∏(e–∆V/1+e–∆V)]

L=∑Pi∗Log(1+e–∆V)+∑(1–Pi)∗Log(e–∆V/1+e–∆V)

donde ∆V puede reemplazarse por cualesquiera de las formas funcionales vistas en la sección anterior. Todos los cálculos se efectuaron con el programa computacional LIMDEP 6.0 (Green, 1991).

INTERVALOS DE CONFIANZA

Para determinar la significancia de los esti-madores y hacer comparación entre ellos, se desarrollaron intervalos de confianza para las medidas de bienestar. El procedimiento consiste en estimar la distribución de probabilidad de las medidas de cambio de bienestar. Siendo que los estimadores de los cambios en el bienestar son variables aleatorias, dependen de los coeficientes

de los modelos econométricos estimados. Por tanto tienen una distribución de probabilidad que depende de la distribución de los coefi-cientes del modelo adoptado. La estimación del modelo Logit utilizando el método de Máxima Verosimilitud proporciona estimadores asintóti-camente normales y tienen propiedades asintóti-camente deseables (Amemiya, 1981).

Los estimadores de las medidas de bienes-tar son funciones no lineales de los parámetros estimados en el modelo econométrico y por esta razón no es fácil derivar analíticamente expresio-nes para la varianza de estas medidas. Krinsky y Robb (1986) propusieron un método basado en simulación, que Park, Loomis y Creel (1991) utilizaron para estimar límites de confianza de medidas de bienestar basadas en modelos de valoración contingente.

El método consiste en generar una muestra de gran tamaño de los coeficientes del modelo de regresión, utilizando los estimadores de la matriz de varianza–covarianza generados al estimar el modelo vía máxima verosimilitud. Dadas las pro-piedades de estos estimadores, se supone enton-ces que los parámetros βi siguen una distribución normal multivariada con media y varianza cono-cidas. Para cada una de las realizaciones de los parámetros del modelo econométrico en la mues-tra generada se calcula la medida de bienestar correspondiente, obteniéndose de esta manera tantas como se desee. Se obtiene un intervalo de confianza (1–α) al organizar el vector de valores calculados de las medidas en orden ascendiente y eliminar α/2 de los valores de cada cola del vector para que sea en forma no paramétrica.

Se pueden utilizar mil iteraciones para cons-truir los intervalos de confianza simulados de las medidas de bienestar, utilizando el programa LIMDEP 6.0 (Green, 1991), para hacer las iteraciones.

Después se observa si la medida de bienestar originalmente calculada está dentro del intervalo de confianza construido. Si esto ocurre, entonces su estimador es significativo. Después se compa-ran los intervalos de confianza de los distintos modelos para ver si se traslapan. Y si esto ocurre, entonces las distintas medidas de bienestar no son estadísticamente diferentes. La medida con menor intervalo de confianza tiene mayor signi-ficancia, debido a la menor varianza.

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CORREDOR BIOLOGICO MESOAMERICANO

69MERCADOS SUSTITUTOSEL METODO DEL COSTO DEL VIAJE (MCV)

La relación entre bienes privados y ambien-tales puede tomar una forma diferente: Cuando ambos bienes son complementarios dentro de la función de utilidad de la persona. En otras palabras, cuando el disfrute del bien ambiental requiere del consumo de un bien privado.

Se establece una relación de complementarie-dad muy concreta como, por ejemplo, en el caso de los parques naturales: las personas disfrutan de las áreas naturales (consumen sus servicios), pero para hacerlo necesitan recurrir al consumo de algunos bienes privados ya que tienen, entre otras cosas, que desplazarse hasta allí.

FUNCIÓN DE PRODUCCIÓN DE UTILIDAD Y COMPLEMENTARIEDAD DÉBIL

La demanda de un bien privado (Y) depende, entre otras cosas, de la cantidad consumida de un determinado bien público (el bien ambiental X), a través de una relación de complementariedad (ej.: la demanda de billetes de bus para acudir a un parque natural).

Y = Y(PY, P, X, I)

PY es el precio del bien Y

P es el vector de precios de otros bienes privados

X es la cantidad o calidad del bien ambiental

I es el ingreso de la persona

• Una vez estimada la función de demanda, a través de un proceso de integración, se calcula la función de gasto correspondiente, así como la función de utilidad subyacente. Con ello sería posible derivar el precio implí-cito del bien ambiental X para esta persona (su disposición marginal a pagar por el).

• Sin embargo, el resultado matemático de la integración va a contener una serie de valores desconocidos, ya que no sabemos en qué medida el gasto en Y es una función del nivel de X.

• Para resolver el sistema se requiere el esta-blecimiento de condiciones iniciales en la

función de utilidad que Mäler (1974) deno-mina complementariedad débil:

Existe complementariedad débil entre un buen privado (Y) y un bien ambiental (X) si la utilidad marginal que proporciona el bien ambiental (y por tanto la disposición marginal a pagar por una unidad adicional del mismo: su precio implícito) se hace cero, cuando la demanda del bien privado (Y) se hace cero.

Esta propiedad puede descomponerse en dos:

A) Existe un precio de Y, PY*, el llamado precio de exclusión, tal que:

Y(PY*, P, X, I) = 0

Es decir, que la demanda de Y se hace cero para este precio.

B) Dada la función de gasto correspondiente a este precio de exclusión:

E = E(PY*, P, X, U0)

Se cumple que:

∂E/∂X = 0

Es decir, que cuando la demanda del bien privado Y es cero, una mejora en la oferta del bien ambiental X (en calidad o cantidad) no tiene ningún efecto sobre la función de utilidad de la persona: ésta no modifica su gasto en el bien privado, sino que sigue sin consumirlo.

• La condición de complementariedad débil permite estimar el precio implícito de X sin necesidad de calcular previamente las fun-ciones de gasto y de utilidad subyacentes.

• En el gráfico se observa la demanda del bien privado Y como función de su precio, PY, y de la calidad del bien ambiental X: D(X).

• Supongamos que el precio de Y permanece constante y se produce una mejora en la calidad de X: ésta pasa ahora a ser X’. Como la relación de ambos bienes es de comple-mentariedad, la mejora producida lleva a aumentar la demanda de Y. De esta forma, la curva de Y se desplaza hacia la derecha, a D’(X’).

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• En estas condiciones, el beneficio de la mejora puede estimarse a partir del área ABEF.

• Sin embargo, si el precio aumenta a PY’ supondría una pérdida de bienestar igual a ABC: a este nuevo precio el consumo de Y = 0 y por tanto tampoco hay consumo del bien ambiental X. Lo mismo pasa si el precio aumenta a PY’’ la pérdida de bienestar es ECF.

• Entonces, si se da la mejora en la calidad de X y se mantiene el precio constante en PY, en términos netos, el bienestar del individuo está dado por el área ABEF = CEF–ABC.

El Método de Costo de Viaje se aplica a la valoración de áreas naturales que cumplen una función de recreación en la función de producción de utilidad familiar: que la gente visita para su esparcimiento.

Se trataría, por tanto, de intentar estimar cómo varía la demanda del bien ambiental (el número de visitas), ante cambios en este costo del disfrute. Con ello tendríamos estimada la curva de demanda del bien y se podría analizar los cambios en el excedente del consumidor que una modificación en el mismo (su cierre por ejemplo) produciría.

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DATOS SOBRE LA UTILIZACIÓN DEL BIEN AMBIENTAL

En primer lugar necesitamos estimar en qué medida se demanda el bien objeto de estudio: un paisaje por ejemplo.

Tasas de participación

La tasa de participación informa sobre la realización de una serie de actividades recreati-vas que tienen que ver con la naturaleza: mon-tañismo, vela, acampar, playas, pesca, etc. Se obtienen a través de encuestas a muestras repre-sentativas de la población, sin hacer referencia a ningún lugar concreto.

Información específica sobre el lugar determinado

Se intenta descubrir la demanda por los ser-vicios de un lugar determinado: un determinado lago, por ejemplo. (Se puede visitar el lago para pescar, nadar, remar, hacer vela o simplemente pasar la tarde, etc.).

PROBLEMAS DE DETERMINACIÓN DE LA DEMANDA

Demanda por zona de origen

Se trata de averiguar la propensión media a visitar el lugar en cuestión para distintas zonas previamente seleccionadas, cuyo costo de acceso difiere.

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CORREDOR BIOLOGICO MESOAMERICANO

71Vhj/Ph = f(Chj, Sh, Ajk, ehj)

Vhj es el número de visitas al lugar “j” desde la zona “h”.

Ph es la población de la zona “h”.

Chj es el costo de llegar al sitio “j” desde la zona “h”.

Sh es el conjunto de características socioeco-nómicas de la población de la zona “h”.

Ajk es un vector de características del lugar “j”, en comparación con lugares alterna-tivos “k” que podrían ser sustitutivos.

ehj es un término de error.

Demanda individual

Se intenta averiguar la demanda de los servi-cios del lugar para cada persona en particular, en función no sólo del costo de acceso, sino de sus propias características.

Vij = f(Cij, Mi, Fi, Gi, Ni, Pij, Eij, Lij, Ai, Qi, eij)

Vij es número de visitas que la persona “i” efec-túa al sitio “j”.

Cij es el costo que le supone llegar a dicho lugar.

Mi es variable ficticia que toma el valor “1” si la persona pertenece a asociación ambien-talista.

Fi variable ficticia que es “1” cuando una per-sona nombre un lugar sustituto (de la misma categoría: lago) cuando se le pregunte por ello.

Gi lo mismo que Fi solo que nombre un lugar sustituto de otra categoría (ej.: bosque).

Ni es el tamaño del grupo que acompaña el individuo “i”.

Pij otra variable ficticia que toma valor “1” si la visita al lugar “j” fue el único propósito del viaje.

Eij es la proporción en que la persona estima que la visita a “j” contribuyó al disfrute de la excursión.

Lij es el número de horas pasadas en “j”.

Ai es la edad de la persona.

Qi es su ingreso.

eij es el término de error.

Es importante señalar que estas dos formas de estimar la función de demanda (por zona y por persona) pueden dar lugar a diferencias en cuanto a la valoración del recurso ambiental evaluado. Por esto algunos autores, con base en la comparación de los resultados obtenidos con otros métodos para valorar los mismos bienes naturales, se inclinan por la segunda vía (Willis y Garrod, 1991).

MODELOS GENERALES DEL MÉTODO DEL COSTO DEL VIAJE (MCVJ)

En este tipo de modelos se trata de for-malizar el comportamiento de un individuo o grupo de personas en lo que respecta al número de viajes que serán realizados a un determinado sitio. Estos modelos de comportamiento están basados en una hipótesis común de maximi-zación de la utilidad sujeta a una restricción presupuestaria (Hueth y Strong, 1984). Para el caso particular del MCV es posible considerar un modelo de producción familiar como base teórica de la técnica de valoración de beneficios recreacionales (Muellbauer, 1974; Bockstael y McConnell, 1983). Desde el punto de vista económico, se puede estudiar la familia como una unidad productora que compra bienes en el mercado y usa tiempo para realizar actividades que le producen satisfacción (Becker, 1965). Si se asume, por ahora, que existe solamente un sitio disponible y que todas las visitas tienen la misma duración, es factible adaptar de las notas de Niklitschek (1996) el problema de decisión de la familia de la siguiente manera:

MAX U (x, z)

s.a.: M = m + wtw = z + ( c1 + c2) x

T = tw + ( t1 + t2) x

donde:

x número de visitas o viajes

z bien compuesto hicksiano (no necesita de tiempo en la restricción de tiempo T.)

m ingreso disponible no asociado al trabajo (ganancias de intereses, dividendos, rentas, etc.)

w tasa de salarios

M ingreso total

tw tiempo de trabajo

t1 tiempo de viaje

t2 tiempo de permanencia en el sitio

T tiempo total

c1 costo monetario de viaje

c2 costo monetario en el sitio

Si se asume que las personas pueden elegir discrecionalmente las horas de trabajo, y que el costo de oportunidad del tiempo está relacio-nado con la tasa de salarios, es posible despejar tw de (2) de tal forma que:

tw = T–(t1 + t2 ) x

Al sustituir (3) en (1), es posible llegar a las siguientes expresiones:

M = m + w [T–(t1 + t2) x)] = z + (c1 +c2) x

m + wT = w (t1 + t2) x + z + (c1 + c2) x

m + wT = z + [(c1 + wt1) + (c2 + wt2)] x

De la ecuación (4) se deduce que wT corres-ponde al ingreso obtenido si se dedicara todo el tiempo a trabajar; (c1 + wt1) equivale al costo de viaje y (c2 + wt2) representa el costo de perma-nencia. A su vez, la ecuación (4) puede reescri-birse de la siguiente manera:

m* = z + px x

donde:

m* = m + wTpx =(c1+wt1 ) + (c2 + wt2)y el precio del bien hicksiano es uno.

El problema de maximización de utilidad se ha transformado en:

MAX U (x, z)

s.a.: m* = z + px x

En esencia se trata de estimar x = x (px, m) y z = z (pz, m). Al respecto es importante señalar que la restricción presupuestaria (6) es de carác-ter lineal y que, además, en la práctica no es fre-

cuente estimar un sistema de demanda completo (Lafrance y Hanemann, 1989; Hanemann y Morey, 1992; Moschini, Moro y Green, 1994). Los supuestos implícitos en el modelo teórico esbozado son los siguientes:

a) Se considera que el número de viajes (x) y la calidad ambiental del sitio son complemen-tarios dentro de la función de utilidad. Por lo tanto, el número de viajes es una función creciente de la calidad ambiental del sitio.

b) Se asume que los individuos perciben y res-ponden a cambios en el costo de viaje, de la misma forma que responderían a cambios en precios de admisión al sitio. Esto obliga a prestar mucha atención al cálculo del valor monetario del costo de viaje.

c) El único motivo del viaje es visitar el sitio de interés. En el caso de visitar más de un sitio durante el viaje, el costo deberá ser repartido entre los diferentes sitios.

d) El tiempo de permanencia en el lugar de recreación no es parte del proceso de deci-sión del individuo. Por lo tanto el tiempo de permanencia es exógeno y fijo, lo cual ignora la heterogeneidad de los viajes en lo corres-pondiente a su duración.

e) No existen sitios alternativos; es decir, no se tiene en cuenta posibles sustitutos.

f ) La tasa de salarios representa el costo de oportunidad del tiempo.

g) El individuo no percibe utilidad o desutili-dad durante el viaje.

Como se puede inferir, la formulación de los modelos iniciales posee un marco conceptual basado en supuestos que necesitan ser revisados para casos y situaciones particulares. Igualmente es factible y prudente indagar sobre los posibles sesgos y las dificultades que pueden originarse en los aspectos operacionales del MCV. Dentro de este contexto apareció el trabajo de Bishop y Heberlein (1979) donde se advierte sobre la fuente de sesgos atribuibles a diferencias en los gustos y preferencias, el acceso a sustitutos y los niveles de ingreso de los recreacionistas. Tam-bién se perfilaron inconvenientes relacionados con viajes de propósito múltiple (recreación y trabajo por ejemplo), o viajes a múltiples sitios (Haspel y Johnson, 1982).

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CORREDOR BIOLOGICO MESOAMERICANO

73A medida en que transcurre el desarrollo del

método, los esfuerzos se concentran en la configu-ración de nuevos modelos, en la evaluación de los supuestos inherentes a distintas especificaciones y en el análisis de las dificultades econométricas de la estimación. Smith y Kaoru (1990), en una extensa revisión de estudios de beneficios recrea-cionales, destacan los siguientes temas relevantes en el MCV: clasificación de sitios para recreación, definición de un sitio recreacional y de su calidad, modelación del costo de oportunidad, tanto de viaje como de permanencia en el sitio, descrip-ción del papel de sustitutos en la provisión de flujos de servicios recreacionales y, por último, vinculación entre la demanda y un modelo de comportamiento. A continuación se hará una breve referencia a cada uno de estos tópicos.

• Tipos de sitios de recreación: inicialmente Clawson y Knetsch identificaron tres clases de sitios. Aquellos orientados por el usuario y que están básicamente circunscritos al entorno de la ciudad (parques, piscinas, can-chas de golf, etc.); sitios intermedios referi-dos a reservas, parques estatales o federales y también sitios basados en el recurso, los cuales poseen cualidades únicas y singulares. Sin embargo, es factible opta, en muchos casos, por la inclusión de variables cualita-tivas en los modelos, de tal forma que den cuenta de las actividades recreativas que se llevan a cabo en el lugar.

• Identificación de un sitio de recreación: en algunas ocasiones es difícil considerar un sitio como una entidad bien definida. La definición del sitio de recreación puede conducir a imprecisiones en el caso de recur-sos de una gran extensión (como bosques o estuarios), en los cuales las áreas no tienen características uniformes; cuando es posible contar con recursos similares y cercanos los unos a los otros (lagos o sitios para ski por ejemplo), o en el caso en que los datos existentes no permitan aislar el recurso que proporciona el servicio de recreación.

• Costo de oportunidad del tiempo: en el pro-blema general de maximización de utilidad por parte de la unidad familiar se considera el costo, tanto de viaje como de permanencia en el sitio. Además, es factible estructurar una

gran variedad de restricciones relacionadas con tecnología, ingreso y tiempo. El concepto de ingreso total, según la definición de Becker, vincula restricciones de tiempo e ingreso al considerar este último en función de salarios y ganancias no asociadas directamente al trabajo. Por su parte se asume que el tiempo es libremente asignado a cualquier uso, por lo cual todos los usos de tiempo tienen los mismos costos de oportunidad, equivalentes a la tasa de salario (Smith y Kaoru, 1990).

Por consiguiente, se asume que el tiempo de trabajo puede ser libremente escogido por el individuo, lo que permite obtener un costo monetario del tiempo equivalente a la tasa de salario implícita. Una dificultad práctica en el uso de la tasa de salario consiste en que los datos recogidos se refieren generalmente al ingreso familiar. Si este ingreso se divide por el número aproximado de horas trabajadas en el año es probable que se incluya errores en la medición. Smith, Desvousges y McGivney (1983) afirman que una forma de evitar tal situación sería esti-mar separadamente una ecuación de salarios hedónicos, con el propósito de predecir la tasa de salario para cada individuo de la muestra.

Es también razonable incluir el componente del costo del tiempo dentro de la función de utilidad y distinguir entre quienes pueden y no pueden alterar marginalmente las horas de tra-bajo tal y como lo sugieren Bockstael, Strand y Hanemann (1987), o inclusive pensar en merca-dos laborales en desequilibrio para ciertos recrea-cionistas (McKean, Johnson y Walsh, 1995). Por su parte Hausman, Leonard y McFadden (1995), utilizan la selección del modo de trans-porte como una posibilidad de determinar el costo de oportunidad del tiempo.

Especificación del Modelo de Costo del Viaje (CVj)

Es importante manifestar que el proceso de decisión de la familia consta de dos etapas. Pri-mero se decide cuál sitio visitar y, posteriormente, cuántos viajes hacer a ese sitio seleccionado. Este documento enfatiza la modelación del segundo estado del proceso de decisión. El modelo de costo de viaje estimado fue el siguiente:

VIAJESi = β0 + β1 TCVi + β2 + β3 Ingresoi + β4 Otras Variablesi + ξi

donde “viajes” representa el número de viajes realizado a la Isla de Ometepe durante el año por la i–ésima familia; TCVi equivale al precio o costo variable de viaje para acceder a la isla por parte de la i–ésima familia; “ingreso” es el ingreso liquido mensual de la familiar; “otras variables” son el resto de variables que afectan la demanda de viajes a la isla de Ometepe y; ξi es el error estocástico o aleatorio.

En términos teóricos, el signo de los coefi-cientes de la variable costo de viaje debería ser negativo. Esto debido a que un mayor costo de viaje a la playa conducirá a hacer un número menor de viajes. Por último, se considera que la isla de Ometepe puede concebirse como un bien normal, lo cual arrojaría un signo positivo de la variable ingreso.

Para calcular el costo variable de viaje a Ometepe (TCPi) de la función de demanda, se utilizó la siguiente expresión:

TCVi =[(Dist∗2)∗ (Costo/km)) + (% tasa salarial ∗ Ingreso Anual / mins trabajados por mes)] + (Otros Gastos)

donde Distancia es la distancia en km de ida y vuelta desde el sitio de residencia del visitante hasta la playa; costo/km representa el costo por kilómetro recorrido; (% tasa salarial ∗ Ingreso Anual /2000) constituye el costo de oportunidad del tiempo de viaje, valorado como un porcen-taje del salario–minuto. El costo de oportunidad del tiempo de viaje fue evaluado en 50% del salario–minuto.

COMPONENTES DEL COSTO DEL VIAJE

El segundo tipo de información requerida es la relativa al costo de acceso al lugar:

Costos ineludibles

Existen algunos costos que son ineludibles y, por tanto, nadie discute si deben ser incluidos en el cómputo total. Se considera así los deriva-dos estrictamente del desplazamiento: costo de

gasolina por kilómetro más los costos de amor-tización y mantenimiento del vehículo; costo del billete del autobús, pasajes aéreos, costo de parqueo y entrada al sitio, etc.

Costos discrecionales

El traslado al lugar de visita puede implicar la necesidad de comer por el camino, o incluso pernoctar en él. ¿Pueden ser considerados estos gastos como parte del costo de disfrutar de los servicios recreativos del lugar?

Sólo se consideran parte del costo de viaje aquellos gastos que no son discrecionales (en el sentido de que añaden un componente propio de utilidad a toda la experiencia).

El tiempo y su Valor Económico

Existe una doble pregunta: ¿ha de ser incluido como un costo más? Si es así, ¿cómo valorarlo?

El punto de partida para la estimación del precio del tiempo lo constituye el concepto de costo de oportunidad: el tiempo invertido en algo hubiera podido dedicarse a una actividad alternativa, o, mejor dicho, la persona puede dedicar ese tiempo a una actividad productiva (trabajo) o a disfrutar de un mayor cantidad de tiempo libre (ocio).

Valor económico del trabajo

El tiempo tiene un costo de oportunidad que se expresa en términos de producción. Como medida del valor económico del trabajo ha sido utilizado el salario recibido por la per-sona afectada –donde este salario es un reflejo de su productividad marginal (contribución a la producción total).

El valor económico del tiempo vendría dado por el salario–hora.

Valor económico del ocio

Como en el caso anterior, se utiliza como medida del valor económico el salario–hora.

El valor económico del tiempo libre del individuo viene dado por lo que deja de ganar durante esas horas (costo de oportunidad).

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75Pasos Metodológicos para la aplicación del Método de Costo de Viaje

• Se divide el entorno de influencia del parque en zonas: círculos concéntricos por ejemplo. Cada zona se caracteriza por un determi-nado costo de viaje.

• Se realiza una encuesta entre la población de estas zonas (o bien entre los visitantes del parque) que informe, entre otras cosas, sobre el número de visitas al año para el primer caso; y de la zona de procedencia y número de visitas, para el segundo caso. Se pregunta también por las características socioeconó-micas.

• Con estos datos se efectúa una regresión en la que la propensión media a visitar el lugar sea la variable dependiente y el costo de viaje sea la variable independiente.

• Alternativamente, con la información ante-rior se puede estimar directamente la curva de demanda en función de las diferencias en el costo de viaje para cada persona y las características de las mismas.

• Esa curva de demanda implícita es la que permitiría valorar, en términos monetarios, cualquier cambio que se produzca en la cantidad o en la calidad de estos servicios, mediante un análisis de las modificaciones producidas en el excedente neto de los con-sumidores.

EL MÉTODO DE PRECIOS HEDÓNICOSVALORACIÓN DE ESPACIOS URBANOS

Argumentos Básicos

Muchos de los bienes que se comercializan habitualmente en el mercado son un agregado de características o atributos que no pueden ser vendidos o comprados por separado.

Cuando compramos un bien, realmente compramos un conjunto de atributos y calidades que no pueden adquirirse por separado, ya que para ellos no existe un mercado independiente.

Si un bien es en realidad un conjunto de atributos, entonces el precio del mercado debe ser un agregado de los precios individuales de los atributos que tal bien contiene–hipótesis hedónica.

Ej.: Cuando se adquiere una vivienda, no sólo se está comprando metros cuadrados de una determinada calidad, sino que también se está escogiendo un entorno, que tiene una serie de características, tanto con respecto al barrio como con respecto al medio ambiente, en tér-minos muy generales.

Objetivos de la Técnica Hedónica

1) Sacar a la luz (hacer explícitos) los precios de los bienes o atributos para los que no existe un mercado formal.

2) Utilizar estos precios para evaluar decisiones que afecten la oferta de tales atributos (cam-bios en la calidad).

Ej.: Si encontramos dos viviendas iguales en todas sus características excepto en un–el nivel de ruido, por ejemplo–la diferencia de precio entre ellas reflejaría el valor de este atributo que, en principio, carece de un precio explícito de mercado.

Modelo Hedónico desarrollado por Rosen (1974)

• En los mercados de bienes multiatributos participan vendedores y compradores, tra-tando de maximizar su bienestar individual.

• Muchos atributos son dados: por ejemplo, el constructor decidirá el tamaño de los pisos, pero no el grado de congestión de la carretera de acceso a la ciudad, y otros son el resultado de externalidades.

• El mercado alcanzará el equilibrio cuando, con los precios existentes, compradores y vendedores consideren que su mejor deci-sión es la que han tomado, cuando ninguno de ellos considere que podría estar en mejor situación residiendo en otro lugar o constru-yendo viviendas con otras especificaciones.

Función de Precios Hedónicos: es una rela-ción de equilibrio entre los precios de cada uno de los bienes y los atributos o calidades que contienen. La forma de dicha función lleva implícitas todas las preferencias y posibilidades financieras de los com-pradores, así como la tecnología y las posibilidades de los constructores y la oferta de atributos exógenos al mercado.

• Cada vivienda = conjunto “m” de atributos (i = 1, … m)

• La vivienda “j” esta representada por un vector “Z” que indica las cantidades de cada uno de los atributos considerados:

Zj = (Z1j, Z2j, … Zmj)

Donde “Z” contiene:

Sj = S1j, … Smj

es el vector de características estructurales de la vivienda: metros cuadrados, materiales de construcción, zonas comunes, terraza, ascensor, número de baños, etc.

Nj = N1j, … Nmj

es el vector de características del vecindario: dotación de comercios, colegios, centros recrea-tivos, composición de la población, nivel de seguridad ciudadana, proximidad del centro comercial, etc.

Qj = Q1j, … Qmj

es el vector de características ambientales del entorno: calidad del aire y del agua, nivel de ruido, proximidad de zonas verdes, de la playa en dado caso, vistas, etc.

El Consumidor debe tomar dos tipos de decisiones

1) Qué parte de su presupuesto destinar al consumo de vivienda y qué parte destinar al consumo de otros bienes. El primer tipo de decisión determina el precio de las vivien-das.

2) Concierne al tipo de vivienda particular que desean y pueden adquirir. El segundo tipo de decisión determina los precios implícitos de los atributos.

Los precios finales de cada vivienda, así como los atributos que las caracterizan, son observables en el mercado. Hay que encontrar una función de precios que relacione ambas observaciones y nos permita determinar, para cada bien, el precio correspondiente al conjunto de atributos que lo caracteriza:

Pj = h(Sj, Nj, Qj)

O se puede expresar así:

Pj = h(Zj; α)

P es el precio de la vivienda “j”.

Z es el vector de atributos correspondiente.

α es un vector de parámetros que describen la forma de la función y que dependen del número de la naturaleza de compradores y vendedores.

VALORACIÓN DE CAMBIO EN EL BIENESTAR

• La función de precios puede tomar distintas formas.

• Es una función creciente en los atributos deseables del bien a valorar (ej.: seguridad del barrio, proximidad a un parque, pureza del aire, etc.) y decreciente con respecto a los atributos negativos (ej.: niveles de ruido, congestión de las vías de acceso, etc.).

• Los estudios aplicados suponen que la función de precios hedónicos puede aproxi-marse a la función que mejor se ajusta a los datos del tipo:

Pj = h(Zj) + ej

Pj es el precio de venta de la vivienda “j”.

h es la función de forma desconocida a estimar.

Zj es el vector de atributos de dicha vivienda.

ej es un término aleatorio.

• La función de precios hedónicos nos per-mite resolver un problema fundamental: la inexistencia de precios explícitos de los atributos

• La siguiente tarea es ver cómo interpretar tales precios y ver qué relación guardan tales precios implícitos con los cambios en el bienestar que resultan de una modifica-ción en la oferta de los atributos.– Para ello necesitamos un modelo de decisiones de la familia que nos indique cómo se comportan los consumidores y cómo reaccionan frente a los cambios.

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77• Se supone que dentro de todas las viviendas

existentes se puede seleccionar un número grande cuya única diferencia es la cantidad de un atributo particular que llamaremos calidad de vida.

• Las diferencias de precio entre tales viviendas deben reflejar exclusivamente las diferencias respecto al atributo diferencial.

Función de Precios Hedónicos

La función de precios hedónicos (a) implica que al adquirir mayor calidad ambiental ZA el precio aumenta P(Z). Es una función de produc-ción del bienestar del consumidor.

(a) FUNCIÓN DE PRECIOS HEDÓNICOS

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Bajo estas condiciones, el consumidor se enfrenta a la decisión de dividir su presupuesto entre el consumo de los otros bienes necesarios XA y la calidad ambiental (tipo de vivienda que le guste) ZA.

(b) DECISIONES DEL CONSUMIDOR

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La curva de la demanda de la calidad ambiental esta expresada en el gráfico como DMP(Z). A mayor precio se demanda menor calidad ambiental.

La curva PZ es la pendiente del precio de la propiedad, que no necesariamente coincide con la demanda del consumidor. Los cambios en la calidad ambiental DF producen cambios en el bienestar del consumidor y se miden a través de los cambios en el excedente del consumidor bajo la curva de la demanda DMP(Z).

(c) VALORACIÓN DE CAMBIOSEN EL BIENESTAR

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VALIDEZ DEL MÉTODO DE LOS PRECIOS HEDÓNICOS: SUPUESTOS NECESARIOS Y LIMITACIONES

Supuesto de MovilidadPara que la persona pueda expresar su dispo-

sición a pagar por un bien cualquiera tiene que poder elegir distintas cantidades de dicho bien. Es decir, los costos de transacción no han de ser prohibitivos, ha de ser lo suficientemente móvil como para poder escoger, por ejemplo, viviendas afectadas por distintos niveles de contaminación ambiental y poder optar, llegado el caso, por cambiarse a otra zona, donde el nivel de conta-minación sea distinto.

En ausencia de movilidad, cuando la per-sona no tiene elección, los precios de los bienes de mercado no reflejan el cambio producido.

El papel del Ingreso per capita

El ingreso per capita es una variable fun-damental a la hora de estimar la función de los precios hedónicos. Como se ha visto, la dispo-sición a pagar (DAP) por un bien cualquiera es una función, entre otras cosas, de la capacidad de pago. En el caso de los bienes ambientales, lo que se observa es que la DAP aumenta más que proporcionalmente con el ingreso.

Este es un resultado corroborado sistemáti-camente por la evidencia empírica: la revaloriza-ción de las viviendas es porcentualmente mayor, ante una mejora, cuanto mayor sea su valor de mercado.

Si aceptamos sin más este hecho, el resultado más inmediato sería la tendencia a concentrar todas las medidas de mejora en los estratos de ingreso más alto ya que tienen DAP más elevada. Y este escenario no parece muy aceptable desde el punto de vista redistributivo, o de simple jus-ticia.

Valor de Uso y Valores de No–usoLa técnica de los precios hedónicos, como

es obvio, refleja el valor que los usuarios de un bien privado, que se ve afectado por la modifica-ción en la calidad del ambiental, proyectan en el mercado. Se trata, por tanto, de un método que permite reflejar el valor de uso del bien ambien-tal para las personas afectadas.

No se incluyen, por lo tanto, todos los posi-bles valores de no–uso que el recurso pueda tener para otra serie distinta de personas, lo que no deja de representar una limitación importante del método en cuanto a su ámbito de aplicación. Además, esta limitación es doble, ya que tam-poco permite recoger todos los cambios produ-cidos en los propios valores de uso.

También existe el problema de los usuarios “transeúntes”: aquellos que son afectados por la calidad del bien ambiental, pero no a través de su posesión (ej.: el nivel de contaminación del aire en una zona urbana afecta no solo los que viven en ella, sino también a los que la atraviesan, pasean por ella o simplemente hacen un trámite allí). El bien ambiental forma parte de la función de producción de utilidad de estas personas. Sin embargo no está relacionado con la vivienda como bien privado, lo que impide al mercado de

este bien recoger el cambio en el bienestar expe-rimentado por ellos.

Finalmente, considerando el problema de las generaciones futuras, lo cierto es que sus intere-ses, en la medida en que se vean afectados por las modificaciones en la calidad ambiental, quedan a expensas de lo que opinen hoy al respecto los demandantes de los bienes privados cuyo precio se ve afectado. Existen serias dudas sobre si esta es la forma idónea de garantizar el bienestar de los que todavía no pueden expresarse.

LA FUNCIÓN DE PRECIOS HEDÓNICOS EN LA PRÁCTICA: ALGUNOS PROBLEMAS OPERATIVOS

EL MERCADO INMOBILIARIO Y EL PRECIO HEDÓNICO DE LA VIVIENDA

Valor de la ViviendaSe hace necesario elegir entre valor de la

vivienda o el valor del suelo en la zona (metro cuadrado). El valor del suelo es muy adecuado, pero si se quiere incluir múltiples características, hay que recurrir al valor de la vivienda.

Fuente de InformaciónSe plantea el problema de qué fuente de

información sobre el valor de la vivienda utilizar ya que existen, al menos, tres posibilidades:

Transacciones reales: efectuadas en el mer-cado inmobiliario.

Ventaja reflejan lo que realmente ocurre.

Desventajas en condiciones normales es un mercado “poco movido”. Se duda de que el precio alcanzado sea realmente de equilibrio. No es un precio óptimo.

Opinión de expertos corredores de propie-dades.

Ventajas Se trata de una opinión autorizada e informada.

Desventajas Puede ser excesivamente general por desconocer las características de cada caso concreto.

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79Opinión del propietario

Ventaja el dueño es el que mejor conoce las características de la vivienda y sabe si se han tomado algunas medidas defensivas.

Desventajas la vivienda puede tener un valor particular y el dueño puede dar una respuesta estratégica.

Tipo de PrecioPuede surgir la duda sobre qué tipo de

precio utilizar: ¿precio de venta de la vivienda o precio de alquiler?

Ventaja del alquiler

El precio del error” es menor. Por su característica más dinámica este precio se encuentra mejor pre-parado para reflejar los cambios que se van pro-duciendo en el entorno y en las características del objeto de atención. Es un precio más actualizado.

Desventaja del alquiler

Al ser una actividad con tasa de rotación mayor puede acentuar el problema de conducta no óptima, sino satisfactoria.

Los ImpuestosProblemas originados en la existencia de

impuestos sobre la propiedad. Los impuestos se interponen entre la aparición de una mejora (o un cambio en términos generales) y la capitaliza-ción de dicho cambio en el precio de la vivienda, lo que distorsiona la información recogida en los precios hedónicos.

La Medición de la Variable Ambiental

La medida del cambioEl problema surge al medir cambios en la

calidad de un bien ambiental cuando es difícil identificar una única variable.

¿Se toma una medida múltiple, que incluya a todos ellos? ¿O se analizan únicamente los más significativos? Se recomienda el uso del método del componente principal para construir una medida agregada.

La evolución en el tiempoEl problema se relaciona con la evolución

de la variable a lo largo del tiempo. Al adquirir

una vivienda se conocen sus características; pero, con el paso del tiempo, éstas cambian y surgen nuevas: congestión, ruido, etc. Si se conocieran, el precio de las mismas sería distinto.

MERCADO REAL–MÉTODO DE COSTOS PREVENTIVOS Y COSTOS EVITADOS

Este método, a diferencia de los anteriores, utiliza precios de mercado: sea los precios del bien ambiental analizado (si existen), o los pre-cios de algunos bienes relacionados directamente o indirectamente con el bien en cuestión. El cambio en el bienestar de los individuos se mide a través de los excedentes del consumidor y del productor.

Como ya se había mencionado, el excedente del consumidor es el área que queda entre la curva de demanda de una persona por un bien cualquiera (su disposición a pagar por él) y la línea del precio del mismo, la diferencia, en tér-minos intuitivos, entre lo que la persona estaría dispuesta a pagar por cada cantidad consumida de un bien, como máximo, y lo que realmente paga.

El excedente del productor es el área entre la curva de precio y la curva de la oferta. Es la diferencia, en términos intuitivos, entre lo que el productor estaría dispuesto a aceptar por cada unidad producida de un bien, como mínimo y lo que realmente recibe.

Figura 20 Excedentes del Consumidory del Productor

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La idea de esta metodología es que, al inver-tir en medidas defensivas o de mitigación (costos preventivos), mejorará la calidad ambiental Q, generando así mayores beneficios para la socie-dad.

En términos reales esto significa:

1) Un incremento en la calidad ambiental–incremento en la calidad del bien ambiental (ej.: agua potable).

2) Un incremento en la cantidad del bien–la curva de la oferta (costo marginal de pro-ducción) se desplaza a la derecha en el grá-fico. Esto implica mayor cantidad del bien a menores precios.

3) El incremento de la oferta generará mayor consumo del bien analizado.

4) Los beneficios sociales se reflejan en el aumento de los excedentes del consumidor y del productor. Nuevo EC = EC + EC’; Nuevo EP = EP + EP’

Figura 21 Cambios en los Excedentesdel Consumidory del Productor

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En conclusión, es una técnica relativamente sencilla y bastante práctica porque se puede eva-luar los efectos positivos de la inversión pública en obras de conservación, medidas preventivas contra desastres naturales, campañas de pre-vención para la salud, campañas para manejo de recursos o problemáticas ambientales como incendios, etc.

Se puede observar el efecto directo que ha tenido la inversión sobre los bienes analizados o los efectos indirectos sobre bienes relacionados con el principal bien analizado pero que garanti-zan su sostenibilidad.

Finalmente, cuanto más efectos positivos logren identificarse (costos evitados), mayor será el beneficio social generado por la inversión en prevención.

Sin embargo, existen algunas desventajas en esta metodología, justamente relacionadas con la estimación de los beneficios no tangibles:

• Es difícil estimar los beneficios económicos y sociales y determinar como se reparten entre el excedente del consumidor y el exce-dente del productor.

• Cuando ocurren cambios en la calidad ambiental, los productores toman medidas defensivas (ej.: cambio a cultivos más resis-tentes), lo que dificulta medir si el aumento de la calidad ambiental y la cantidad del bien se deben únicamente a las medidas preventivas adoptadas.

• Por esta misma razón, los precios no se man-tienen constantes. Por tanto su cambio no necesariamente refleja únicamente la mejora ambiental, producto de las medidas preven-tivas.

• En otras palabras, la combinación de fac-tores ha cambiado. Por tanto, no son dos situaciones fácilmente comparables.

INDICADORES ECONÓMICOS AMBIENTALES

Utilizando los Métodos de Valoración se generan diferentes Indicadores Económicos Ambientales. Sin embargo, antes de obtener los valores económicos, deben generarse los indicadores que midan la calidad ambiental físicamente. Para ello, el medio ambiente puede dividirse en categorías, para desglosar sus com-ponentes y definir indicadores físicos cuantifi-cables y medibles. Cuanto más información se tiene sobre el medio estudiado, o conocimiento de sus elemento, mayor número de indicadores se pueden generar y de manera más exacta se pueden expresar en términos monetarios.

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81Categorías Componente

AmbientalIndicadores Ambientales Metodo

ValorarIndicador Elementos

Desarrollo Físico Territorial

Medio físico inerte

Aire PolvoHumoAserrínGases y malos oloresRuido

VC

Suelo Pérdida de suelo por erosión VC, CO

Agua Déficit anual en abastecimiento de agua potable

PM, CR

Contaminación del agua/costos de salud

CS

Desarrollo Turístico

Medio físico perceptivo, cultural e histórico

Paisaje naturalPaisaje urbanoZonas verdesParquesMonumentosBalnearios de ríos

Potencial turístico VC

Desarrollo Urbano

Medio urbano construido, equipamiento e infraestructura

Viviendas Casas CR, CP

Otra infraestructur. CR, CP

Puentes Grandes CR, CP

De caja CR, CP

Estructura vial Carreteras CR, CP

Caminos CR, CP

Centr. educ y salud Centros dañados CR, CP

Tratamiento agua Planta CR, CP

Energía eléctrica Déficit CR, CP

Tratamiento basura Planta CR, CP

Desarrollo socio económicos

Medio socio económico

Ingreso familiar Miembros/familia PM

Actividad Primaria Industria PM

Activ. secundaria Agricultura PM

Activ. terciaria Supermercados PM

Servicios Instituciones. financieras PM

Desempleo %

Inversiones PMVC Valoración ContingenteCO Costo de OportunidadCR Costos de Reposición/ Reubicación

CS Costos de SaludPM Precios de MercadoCP Costos Preventivos y Costos Evitados

Fuente: Rado Barzev (Enero, 1999).

VMECANISMOS ECONÓMICOS DE RETRIBUCIÓN POR EL USO DE LOS BIENES Y SERVICIOS AMBIENTALES O POR LA INTERNALIZACIÓN DE LOS COSTOS AMBIENTALES

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Figura 22 Negociación con base en Criterios Económicos (Costos y Beneficios)y los Derechos de Propiedad sobre los Recursos Naturales

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1 El Beneficio Marginal significa el beneficio por producir una unidad adicional del producto; el Costo Marginal de Contaminación es el costo por producir una unidad adicional de contaminación.

MECANISMOS ECONÓMICOS VDE RETRIBUCIÓN POR EL USODE LOS BIENES Y SERVICIOS AMBIENTALES O POR LA INTERNALIZACIÓNDE LOS COSTOS AMBIENTALES

LOS DERECHOS DE PROPIEDAD

A pesar del aparente significado de las pala-bras, un derecho de propiedad se relaciona con el derecho a usar un recurso. Esto puede implicar el derecho a cultivar la tierra que se posee, derecho a usar la casa propia y el derecho a hacer deter-minado uso del medio ambiente. Tales derechos se ven limitados por las normas sociales general-mente aceptadas.

También “propiedad” tiene una aceptación mucho más amplia que en el lenguaje corriente, al poder referirse a cualquier bien o recurso. De igual modo, el medio ambiente es un recurso y, por tanto, “propiedad”.

Los derechos pueden ser privados, esto es, propiedad de unos individuos perfectamente identificables, o comunales, en cuyo caso el uso de la propiedad en cuestión se comparte con otros. Este último tipo de propiedad se conoce como propiedad común.

En muchos países, el tipo de propiedad de la tierra ayuda a explicar el proceso de degradación de los recursos naturales.

EL FONDO DEL AMBIENTE (FA)

La constitución del Fondo del Ambiente expresa la voluntad de los actores económicos para conservar los servicios ambientales de la biodiversidad y, a la vez, disfrutar de nuevos servicios ambientales. La constitución de un FA puede ser sencillo en el caso de una empresas pri-vada (ej.: empresa hidroeléctrica) al tomar una forma contable, o ser más complejo, resultando

el producto de un proceso de concertación par-ticipativo (negociación) entre distintos deman-dantes y oferentes de servicios ambientales, en un sistema de mercado.

El rol del FA es generar los recursos finan-cieros necesarios para internalizar los costos ambientales, considerando los derechos de pro-piedad. Si el “contaminador” tiene los derechos de propiedad sobre los recursos naturales (ej.: agua del río), debe ser compensado por dejar de emitir contaminantes o por adquirir tecnología más limpia. Caso contrario, si el “contaminado” tiene los derechos de propiedad sobre los recur-sos naturales (ej.: agua potable proveniente del río), el contaminador debe compensar a los afectados por los daños causados o invertir en tecnología más limpia.

EL CONTRATO ENTRE LOS QUE TIENEN Y LOS QUE NO TIENEN LOS DERECHOS DE PROPIEDAD SOBRE LOS RECURSOS NATURALES

Se ha mencionado que los oferentes y demandantes de servicios ambientales se orga-nizan para la negociación. Luego se establecen relaciones contractuales, “convenios”, donde se estipula claramente los montos y formas de pago por la venta de bienes y servicios ambientales.

La negociación se da sobre la base de crite-rios económicos (costos y beneficios) y primor-dialmente depende de quien tiene los derechos de propiedad del bien o servicio ambiental. En el caso de la oferta hídrica, por ejemplo, podemos decir que los que viven río arriba (generalmente

los contaminadores) han tenido derecho histó-rico sobre el uso del agua y por esto vierten dese-chos en él. Ejemplos de esta situación pueden ser desde el caso de verter aguas residuales de uso doméstico, hasta aguas mieles generados por los beneficios de café, etc.(Figura 22)

Bajo estas condiciones, el contaminador produce al máximo hasta Q5 y esto significa que contamina al máximo (Q es nivel de producción y al mismo tiempo nivel de contaminación). Suponiendo que un estudio químico indica que el nivel aceptable de contaminación del agua está en Q3, significa que el contaminador debe reducir su producción de Q5 a Q3. Esto implica menor producción para él y, por ende, mayores costos: las áreas h, i. Pero, a la vez, las áreas C y D implican beneficios sociales–o, mejor dicho, son costos “evitados” que se ahorra la sociedad, porque al contaminar menos ocasionan menos enfermedades y menos costos en salud, etc. Si comparamos las áreas de los beneficios y los costos, nos damos cuenta que los beneficios sociales C y D son mayores que los costos del contaminador h, i. Por tanto, en términos eco-

nómicos es viable restar de los beneficios C y D una cantidad para pagar los costos de reducción de producción del contaminador, evitándole así pérdidas y garantizando la satisfacción de todos los interesados. Como se observa, esta negociación se da sobre la base de los derechos de propiedad sobre el recurso y de un análisis costos–beneficios.

En caso contrario, si el derecho de propie-dad sobre el recurso agua es de los habitantes de río abajo (generalmente los contaminados), éstos pueden legalmente impedir la emisión de contaminante por el contaminador, llevando la producción a Q0: o sea, cero producción y cero contaminación.

Sin embargo, la cero producción es impo-sible porque, en muchos casos, no producir implicaría no comer. Por tanto, toda actividad productiva que se está llevando a cabo, aún con las mejores intenciones y para resolver las nece-sidades más básicas del hombre, implicará algún nivel de contaminación. La idea es determinar el nivel de contaminación aceptable. En esta caso, se puede suponer que, de acuerdo con un estudio

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Figura 23 Costos de Mitigación de Impactos (Externalidades) Negativos

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químico, este nivel es Q2. Entonces la negocia-ción se da de la siguiente manera:

El contaminado permite al contaminador producir de Q0 a Q2. Esto implica costos por contaminación para la sociedad, traducidos en las áreas f, g. Sin embargo, los beneficios que obtiene el contaminador son mucho más gran-des: áreas A y B. Por tanto, es viable, desde el punto de vista económico, obligar al productor a cubrir los costos ocasionados por la contami-nación, siendo que los beneficios obtenidos por desarrollar esta actividad son muchísimo más grandes que los daños causados.

Para que el dueño del recurso tenga poder de negociación se necesita un aparato legislativo funcional que contemple los bienes y servicios ambientales de la biodiversidad, para poder hacer cumplir los términos del contrato después de la negociación.

El pago de los servicios ambientales debe ser continuo y gradual. Se espera, que en muchos casos los pagos sean mayores al inicio (primer año) y luego haya una disminución, ya que se tratará de darle mantenimiento a las medidas de mitigación implementadas. (Figura 23)

Finalmente, es importante mencionar que los costos de reducir la contaminación son más bajos al inicio: a un alto nivel de contaminación Q1, el costo de descontaminación es apenas C1. Sin embargo, si queremos descontaminar más (mayor mitigación de los impactos negativos), esto implica la adquisición de tecnología más

avanzada y más costosa. Así, para llegar a un nivel Q2, el costo de descontaminación salta a C2. Por eso es muy importante encontrar un punto de equilibrio entre contaminación y producción ya que los dos extremos (cero pro-ducción o máxima producción) son perjudiciales para el ser humano.

Hemos mencionado que los oferentes y demandantes de servicios ambientales se orga-nizan para la negociación. Luego se establecen relaciones contractuales, “el convenio”, donde se establece claramente qué se espera de los oferen-tes y se definen los montos y formas de pago.

En el gráfico de la página siguiente se resu-men todos los procesos de valoración económica hasta ahora mencionados. El principio más básico detrás de este esquema es que los ecosis-temas generan los bienes y servicios de biodiver-sidad que son los insumos dentro del sistema productivo humano. A la vez, los ecosistemas absorben los desechos (sufriendo así impactos negativos), producto de las mismas actividades productivas humanas.

Entonces, por un lado, en un sistema de mercado considerando los derechos de propie-dad sobre los recurso naturales provenientes de estos ecosistemas, tenemos la interacción entre los que poseen los recursos (oferentes) y los que necesitan satisfacer sus necesidades consumién-dolos (demandantes). En esta interacción se esta-blecen las cantidades producidas y consumidas y los precios a los cuales se da el intercambio entre

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Figura 21 LOS MECANISMOS DE PAGO POR EL USO DE BIENESY SERVICIOS AMBIENTALES DE LA BIODIVERSIDAD

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Figura 24 Externalidades

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Externalidad Negativa = Costo Social; Externalidad Positiva = Beneficio Social

Figura 25 Impuestos Ambientales

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oferentes (productores) y demandantes (consu-midores). El precio considera principalmente los costos de producción en los que incurre el ofe-rente (productor). Sin embargo, es importante el costo de producción del mismo ecosistema, siendo que para la producción de los bienes y servicios ambientales se necesitan condiciones específicas, pues la naturaleza no genera de manera gratuita estos bienes y servicios.

Al reconocer el esfuerzo productivo de los ecosistemas surge la necesidad de crear mecanis-mos que garanticen el pago correspondiente a la misma naturaleza: el precio de mercado debe ser la suma del costo de producción más el costo ambiental, que viene siendo el esfuerzo del eco-sistema por generar un bien o servicio ambiental más el esfuerzo por mitigar cualquier impacto negativo producto de la misma actividad pro-ductiva del hombre. Solo así se puede garantizar actividades económicas productivas sostenibles. En el fondo, cualquier gestión ambiental que permita un mejor manejo de los recursos natu-rales implica costos adicionales (costos ambien-tales).

El desarrollo de mecanismos y políticas de venta de servicios ambientales tienen precisa-mente como objetivo asignarle el valor corres-pondiente a los bienes y servicios que sirven de insumo en procesos productivos o para garanti-zar la mitigación de los impactos negativos, pro-ductos de estos mismos procesos productivos. Las metodologías de valoración sirven para asig-narle valor económico de mercado a los bienes, servicios o impactos que no tienen precio de mercado, debido a su característica de ser bienes comunes tradicionalmente considerados de uso gratuito e ilimitado. Justamente la subestima-ción de su valor real ha llevado a la degradación de muchas ecosistemas en el planeta.

Sin embargo, las metodologías de valoración no resuelven, por sí solas, el problema de com-pensar la naturaleza por la generación de estos bienes o por tolerar los impactos negativos. Las metodologías apenas generan los criterios econó-mico que servirán a los tomadores de decisiones para generar políticas sobre el uso de estos recur-sos. La ejecución de las políticas se llevará a cabo a través de mecanismos que tornan operativos los conceptos arriba desarrollados.

Las dos formas más básicas y fundamentales de cuantificar los recursos o controlar los impac-tos son:

1) A través de intervención en los precios.2) A través de intervención en las cantidades

consumidas.

Los mecanismos relacionados con la inter-vención de los precios pueden ser:

• Establecimiento de un precio fijo por el uso de un recurso: tarifas.

• Establecimiento de multas por el mal uso o sobreexplotación de los recursos.

• Establecimiento de sobreprecios fijos o pro-porcionales por el uso del recurso: impues-tos ambientales.

• Establecimiento de incentivos económicos fijos o proporcionales, según la explotación de un recurso: subsidios ambientales.

Los mecanismos relacionados con el control de cantidades explotadas del recurso son los estándares:

• Establecimiento de normas de emisión.• Emisión de permisos transables (permisos

de producción que se pueden adquirir en el mercado).

• Otorgamiento de licencias de explotación.

Una tercera forma de financiar los bienes y servicios ambientales o mitigar los impactos ambientales es a través de:

• Donaciones.• Programas de patrocinio y hermanamiento.

LOS IMPUESTOS AMBIENTALES

Los impuestos ambientales tienen muchas virtudes. Usan mecanismos de mercado para cargar un precio sobre servicios hasta entonces no tasados pero muy valiosos que proporciona el medio natural. Hasta cierto punto “imitan” el mercado, ya que el impuesto podría ser variado para reflejar la creciente escasez de estos servicios. Tienen propiedades de optimización si se conoce tanto los costos del daño como los de limitación y, aún si no se conocen, tienen propiedades de menor costo.

Como se había analizado en el capítulo de deseconomías, el costo marginal privado es el costo del productor privado = P0. Si el productor utiliza gratuitamente recursos naturales o emite contaminantes en el ambiente, ocasiona impac-tos negativos para el ecosistema y por ende para la sociedad en general, traduciéndose así en el costo marginal social = P1. El costo social implica un precio más alto del bien que se genera en este proceso productivo porque incluye los costos ambientales. A un precio más alto, también hay

un menor consumo del bien, por la reducción de su calidad y de su disponibilidad.

La forma de hacer que la industria internalice este tipo de externalidad es a través del estableci-miento de un impuesto “T” igual a la diferencia del sobreprecio producto del impacto (P1–P0).

Visto desde el punto de vista de los benefi-cios marginales neto del productor (BMNP), sin regulación éste produciría hasta QMAX, porque hasta este nivel de producción su actividad es rentable. Sin embargo, el nivel óptimo de emi-

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89Figura 26 Los Estándares Ambientales

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sión o uso de un bien o servicios ambiental es en Q*, donde se interceptan la curva del beneficio marginal neto del productor y la curva del costo marginal del impacto (esta curva puede expresar también así: a mayor nivel de producción hay mayor nivel de contaminación).

En el gráfico Figura 25, t* es el impuesto óptimo y logra disminuir la producción a un nivel óptimo de contaminación Q*, si se trata de control de impactos, o un nivel óptimo de uso de los bienes y servicios ambientales, si se trata de insumos productivos.

Sin embargo, en el mundo real los impuestos ambientales son la excepción, no la regla. Esto es comprensible hasta cierto punto; la industria siempre se resistirá al establecimiento de nuevos impuestos, pero esto no basta para explicar su oposición si la alternativa es la introducción de algún tipo de regulación. Sin embargo, un temor es que el impuesto irá “más allá” de gravar la contaminación.

Por otro lado, para establecer un impuesto ambiental necesitamos conocer la función de daño resultado de la actividad productiva. Las funciones de daño son muy difíciles de estimar en la prác-tica. Además, según la metodología utilizada, la función de daño puede ser estimada de diferente manera, abriendo camino a disputas legales para el establecimiento del impuesto ambiental.

En todo caso, el Impuesto Ambiental “ade-cuado” está relacionado con el valor monetario del daño ocasionado. Es más probable que los impuestos, si se deben introducir, se valoren sobre la base de las emisiones o la concentración en el ambiente, medidas en términos físicos.

Los subsidios pueden interpretarse de manera inversa. Una actividad económica puede también generar impactos positivos o beneficios sociales. En este caso el precio real del bien baja e incrementa su calidad y disponibilidad. Entonces, hay que compensar al productor a seguir con esta actividad económica, a través de diferentes incentivos que, en última instancia, se pueden traducir en subsidios (ej.: una medida sencilla de conservación de suelo, como sembrar barreras vivas, implica trabajo adicional e insu-mos adicionales para el productor. Sin embargo, garantiza la reducción de la erosión. En una fase inicial, el productor puede necesitar alguna ayuda financiera, “un subsidio” o préstamo para

iniciar con la actividad, pero a largo plazo podrá generar los fondos para seguir financiándola, debido a que su parcela tendrá mayor sosteni-bilidad, mayor rentabilidad y por ende disponi-bilidad de fondos para seguir internalizando los costos ambientales).

Los subsidios pueden ser también una reducción en los impuestos de los productores por internalizar los costos ambientales, redu-ciendo la producción o por adoptando tecnolo-gía ecoamigable.

LOS ESTÁNDARES

La forma más habitual de regulación ambien-tal es a través del establecimiento de estándares ambientales. El establecimiento de estándares suele implicar el establecimiento de determina-dos niveles de concentración ambiental para cada elemento contaminante. Es más probable que los estándares se establezcan con referencia a algún criterio relacionado con la salud (por ejemplo, un nivel de contaminantes que no debe sobrepasarse para que el agua sea potable).

Sin embargo, el problema de establecer estándares es que su resultado será económica-mente eficiente solamente de forma accidental, es decir, es poco probable que asegure el nivel óptimo del impacto o de uso de los recursos.

En el gráfico Figura 26 se observa que al establecer un estándar se ejerce el control a través de las cantidades emitidas. La cantidad máxima permitida sería QS1, pero esta está muy por debajo de la cantidad óptima de emisión Q*. Igualmente, si se establece un estándar o una norma de emisión en QS2 se emite más conta-minantes que la cantidad óptima.

En cualquiera de los casos, tanto en el uso de impuesto o de estándares, es necesario conocer la función de daño, o sea, se necesita llevar a cabo estudios físicos previos que deben generar los indicadores necesarios para calcular, posterior-mente, los económicos.

PERMISOS Y LICENCIAS

Como en el caso de establecimiento de estándares, la autoridad reguladora sólo permite un determinado nivel de emisiones contami-nantes y concede permisos por esta cantidad.

Sin embargo, mientras el establecimiento de estándares termina ahí, los permisos de conta-minación son negociables: se pueden vender y comprar en un mercado de permisos.

Las ventajas de los permisos, con relación a los impuestos y los estándares, son:

• Posibilitan la admisión de nuevos partici-pantes en la actividad y esto genera compe-tencia y minimización de costos.

• Hay una oportunidad hasta para los que no contaminan, o sea, los que no contaminan pueden comprar parte de los permisos con la intención de impedir a los productores producir y contaminar al máximo nivel.

• Los permisos evitan algunos problemas relacionados con los impuestos ambientales: por ejemplo, si existe inflación, el valor real de los impuestos variará. Como los permisos responden a la oferta y a la demanda estos incorporan la dinámica de la inflación. Además, los impuestos se deben ajustar por las entradas y salidas del sector, mientras que los permisos se ajustan automáticamente a tales cambios.

• El impuesto puede ser mal estimado y sub-estimar o sobreestimar el nivel de misión óptimo. Con el permiso basta definir el estándar y encontrar un mecanismo para la concesión de permisos.

• Otra desventaja con los impuestos es que, en la práctica, existen muchas fuentes de contaminación y muchos afectados, lo que implica el establecimiento de varios tipos de impuestos. Esto plantea un sistema suma-mente complejo y administrativamente muy costoso. Los permisos evitan este problema espacial de un modo considerable.

LAS DONACIONES Y PROGRAMAS DE PATROCINIO

Fuentes alternativas para el financiamiento de los bienes y servicios ambientales de la bio-diversidad son los donantes o patrocinadores: agencias internacionales de apoyo, gobiernos extranjeros, organismos financieros, empresas privadas, instituciones gubernamentales, etc.

Para regularizar este tipo de fondos es reco-mendable crear un programa de patrocinio y hermanamiento, lo que implica la generación de un fondo concreto y una cartera de proyectos. Los posibles donantes y patrocinadores pueden escoger a dónde dirigir su ayuda financiera según el tipo de proyecto o área a proteger. Los patro-cinadores pueden tener la capacidad de financiar uno o varios proyectos, como también contri-buir apenas a parte al financiamiento de algún proyecto.

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VIEVALUACIÓN ECONÓMICA DE PRÁCTICAS PRODUCTIVAS, SOSTENIBLES Y ECOAMIGABLES

Ejemplos de Mecanismos de Venta de Bienes y Servicios Ambientales

Existen muchos ejemplos no documentados de venta de servicios ambientales. Dentro de esta categoría entran todas las obras de conservación de recursos naturales: medidas de conservación de suelos y agua, reforestación, cambio tecnoló-gico en procesos productivos agrícolas e indus-triales, desarrollo de proyectos ecoturísticos, etc.

Como se ha planteado en los capítulos de este estudio, algunos mecanismos están directa-mente relacionados con la venta de servicios y la generación de beneficios económicos. Otros, están relacionados con la internalización de los costos ambientales, producto de los impactos negativos de los procesos productivos.

Cualquiera que sea el caso, la valoración económica de los recursos naturales y del medio ambiente se efectúa a través de la cuantificación de cambios en la calidad y cantidad de estos recursos. Las metodologías para valorar económicamente los costos y los beneficios son las mismas.

Lo más importante es resaltar que la valora-ción económica, en sí, no es el fin sino el medio para alcanzar un objetivo mucho más amplio e integral. La valoración económica genera los indicadores económicos en base a los cuales se fortalece la toma de decisiones y la generación de políticas. Los indicadores miden los flujos de costos y beneficios relacionados con el uso de los BSA y permiten su monitoreo periódico.

Los mecanismos de venta de bienes y servi-cios ambientales se seleccionan de acuerdo con la particularidad de cada situación o problemática. Nacionalmente existe un gran número de eco-sistemas con características únicas e irrepetibles.

Esto implica que para la generación de indica-dores económicos sobre problemáticas en estos ecosistemas se necesita llevar a cabo una serie de estudios previos que caractericen físicamente el área. En muchas ocasiones hasta datos sobre la oferta hídrica son imposibles de extrapolar a otras áreas, debido a las particularidades y uni-cidad de un ecosistema. Por esto es muy difícil cuantificar todos los bienes y servicios a nivel nacional y esta es la razón para cuantificar un pequeño número de bienes, servicios e impactos en este trabajo.

Por otro lado, no nos interesa cuantificar de manera general el Producto Interno Bruto Agrí-cola por ejemplo, porque, a pesar de que este está en función directa de los bienes y servicios de la biodiversidad (semillas, suelo, agua, etc.) tam-poco separa el efecto de cada bien y el servicio ambiental. Por otro lado, contiene los beneficios por uso de otros bienes y servicios que no son ambientales. Finalmente, si ya está incluido en las cuentas nacionales, sería llevar una doble contabilidad el utilizarlo nuevamente.

En la práctica nos interesa lo que el consu-midor pague por bienes y servicios ambientales de forma neta. Obviamente que para poder consumir un paisaje, por ejemplo, se necesita infraestructura de acceso y esto implica costos de producción no ambientales y beneficios por servicios no ambientales. Sin embargo, con la metodología de valoración económica de bienes y servicios no transables, justamente se pretende explicitar la parte del valor que corresponde a los bienes y servicios ambientales. Así se puede demostrar su peso dentro de la estructura de costos y beneficios y su relevancia para la econo-mía nacional.

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CORREDOR BIOLOGICO MESOAMERICANO

93EVALUACIÓN ECONÓMICA VIDE PRÁCTICAS PRODUCTIVAS,SOSTENIBLES Y ECOAMIGABLESÁREAS Y CATEGORÍASDE PRACTICAS PRODUCTIVAS ECOAMIGABLES

El concepto “experiencia de producción ecoamigable” se define en dos umbrales:

1 Umbral Alfa

experiencia en producción de bienes que apoyan la conservación del medio ambiente aprove-chando los servicios ambientales de los ecosiste-mas.

2 Umbral Beta

proceso de producción (agropecuaria, forestal, industrial etc.) que contiene elementos para mini-mizar el impacto ambiental del proceso de pro-ducción mismo. En este caso no se diferencia del concepto de “producción limpia”. El mecanismo de priorización asignará mayor importancia a las experiencias que existan dentro del Umbral Alfa, debido a su importancia económica como futuras empresas ambientales.

Se puede identificar experiencias ecoami-gables existentes de acuerdo a las siguientes cate-gorías:

1 Energía renovable (producción de energía eólica, solar, biomasa etc.).

2 Sistemas de tratamiento y conservación de aguas (fabricación de filtros, plantas, letrinas, etc.).

3 Sistemas de tratamiento de desechos agrope-cuarios, domésticos y urbanos (fabricación de basureros, containers, incineradores rellenos sanitarios etc.).

4 Reciclados (producción de papel, plástico, vidrio, metal etc.).

5 Productos orgánicos (producción de abono, pesticidas, vegetales, frutas, madera, no–maderables, vinos, lácteos etc.) .

6 Agricultura orgánica.

7 Control integrado de plagas (producción de material para control biológico, etc.).

8 Biotecnología (producción de fermentos como levaduras, vinos, vinagres, etc, y cultivo de tejidos).

9 Plantaciones forestales y agroforestales.

10 Crianza de animales silvestres.

11 Lombricultura o producción de lombriabono.

12 Producción de no–maderables (colorantes naturales, fibras etc.).

13 Producción de plantas medicinales.

14 Otros.

Para el registro de la información primaria se utilizará una matriz (una por categoría). Para seleccionar las experiencias ecoamigables se asume que éstas pasan por diferentes etapas de madura-ción que comienzan en la etapa experimental y, subsecuentemente, puede ser financiada, comer-cializada y promocionada. Eventualmente, en ciertos casos las experiencias también son divul-gadas o utilizadas para capacitación y transferen-cia de tecnología. En esta matriz se registrará la etapa en que se ubica cada experiencia.

Se asignará un valor a cada experiencia, de acuerdo a las etapas de maduración que comprenda. Los puntajes para calificar serán los siguientes: experimentación (1 punto), financiamiento (2 puntos), comercialización (3 puntos), promoción (1 punto), divulgación (1 punto), capacitación y transferencia de tecnolo-gía (1 punto). Se asignarán 3 puntos adicionales a aquellas experiencias que estén dentro del Umbral Alfa. (Ejemplo 1)

Paralelamente a la creación de este registro, se identificarán los controles legales (leyes, regla-mentos y normativas) que existen para ordenar y fomentar las experiencias ecoamigables.

Ejemplo1

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CATEGORÍA: ENERGÍA RENOVABLE SITIO ANALIZADO X

Proyecto (1 pto)

Experim. (1 pto) Producción de biogas (Biodigestores)1

Bosque energético–con POSAF2

Biodigestor3

Refrigeración con gas3

Comerc. (3 pts) Estufa mejorada4

Promoc. (3 pts)

Divulga. (1 pto)

C/T de T. (2 pts)

CATEGORÍA: TRATAMIENTO Y CONSERVACIÓN DE AGUAS

Proyecto (1 pto) Manejo de aguas mieles de café (300 Mz)6

Experim. (1 pto) Validación de letrinas bolivianas7

Diagnóstico fuentes de agua en Moropotente8

Comerc. (3 pts)

Promoc. (3 pts) Reforestar fuentes de agua5

Fabrica de cloro para agua potable5

Divulga. (1 pto)

C/T de T. (2 pts) Fabricación de filtros para patio1 Elab. diques para áreas secas9

Micropresas5

1 UNICAM2 FIDER3 EMSA

4 POLDES–Pueblo Nuevo, Nueva Segovia5 CODEPARD6 POSAF–MARENA

7 Eduardo Casademunt, TROPISEC–IDR8 Julio Gómez, Áreas Protegidas. MARENA9 INTA

Cada experiencia ecoamigable será descrita en términos del proceso técnico que involucra, contactos (nombre del propietario, teléfono etc.) y bien que produce. Si está disponible se registrará la información acerca del número de empleados o productores involucrados, volumen de ventas y origen de la tecnología.

Como fuente de información se recurrirá, en primer lugar, a las alcaldías y las Organiza-

ciones No Gubernamentales con acción en los departamentos. Para ubicar las Organizaciones No Gubernamentales se utilizará el directorio de ONG´s así como la información suministrada por las delegaciones territoriales del Ministerio de Ambiente. Se registrará el nombre del orga-nismo o de la empresa que realice la actividad ecoamigable y se explicará brevemente en que consiste la actividad.

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CORREDOR BIOLOGICO MESOAMERICANO

95SELECCIÓN Y EVALUACIÓN DE EXPERIENCIAS ECOAMIGABLES E IDENTIFICACIÓN DE SERVICIOS AMBIENTALES POTENCIALES COMO FUENTE DE FINANCIAMIENTO DE ACTIVIDADES DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL

Sobre la base de los resultados de la actividad anterior se procederá a seleccionar aquellas expe-riencias relevantes para ser tomadas como ejem-plos de tecnologías productivas ecoamigables y demostrables. Las experiencias priorizadas serán objeto de una visita para evaluar su viabilidad económica, nivel de competitividad y caracte-rísticas ambientales, así como para determinar si ameritan estudios de factibilidad económica.

Las experiencias financieras también serán priorizadas y evaluadas de la misma manera, identificando (en aquellas experiencias priori-zadas) las que efectivamente están orientadas al financiamiento para el desarrollo de alternativas de producción ecoamigable.

Las experiencias seleccionadas, serán visita-das para evaluar sus alcances atendiendo a los siguientes criterios:

Que sean económicamente viables:

Por haber superado una escala mínima de eficiencia.

Por no depender de donaciones.

Que sean competitivas:

Que tenga ganancias mayores que el promedio de su sector.

Que posea características ambientales:

Que haga esfuerzos por reducir el impacto ambiental.

Que haga esfuerzos por conservar los recursos naturales.

Que muestre resultados por la vía de la gestión ambiental en términos de ahorro de insumos, disminución de residuos, generación de ingresos, costos evitados e imagen de la empresa.

CRITERIOS PARA LA SELECCIÓN Y EVALUACIÓN DE LAS EXPERIENCIAS ECOAMIGABLES

Las experiencias ecoamigables encontra-das en las áreas del CBM serán seleccionadas atendiendo a su posibilidad de representar tecnologías productivas demostrables de bienes y servicios de bajo impacto ambiental, con pers-pectivas de desarrollarse como una empresa o negocio ambiental.

Cada experiencia particular es seleccionada atendiendo a los criterios siguientes:

Su grado de madurez como empresa.

Accesibilidad o facilidad de implementación.

Existencia de un mercado potencial.

Disponibilidad de un sistema de gestión o elementos ambientales.

Capacidad de respuesta a problemas económicos inmediatos.

Posibilidad de generar servicios ambientales.

Posteriormente, las experiencias selecciona-das serán objeto de visitas de campo para evaluar o determinar su grado organizacional y otros aspectos de índole empresarial, con el fin de obtener la información siguiente:

Aspectos técnicos

capacidad productiva, balance de personal, alternativas tecnológicas que sustituye o mejora.

Aspectos competitivos

productos, precios de los productos, insumos, precios de los insumos, demanda actual y potencial y oferta actual y potencial.

Aspectos organizativos

estructura organizacional.

Fianciamiento

inversión inicial, costos de operación.

Finalmente, con la información obtenida, se evalúa cada experiencia ecoamigable atendiendo a su costo–efectividad mediante la aplicación de un modelo económico La información final obtenida se presentó en forma de una ficha descriptiva para cada experiencia ecoamigable seleccionada.

ASIGNACIÓN DE PUNTAJES A LOS CRITERIOS DE SELECCIÓN

GRADO DE MADUREZ COMO EMPRESA

Para determinar el grado de madurez, se estableció un rango de calificación entre 1 y 3, asignando el menor valor (1) a aquellas expe-riencias que estuvieron más alejadas de llegar a comercializarse o que no tenían perspectivas de comercialización. La mayor calificación (3) se asignó a aquellas experiencias que estuvieron más cerca de la comercialización o con mayores perspectivas de alcanzarla, y el puntaje (2) es una calificación intermedia. Los grados de madurez establecidos y sus valores respectivos fueron los siguientes:

ProyectoExperiencias sin ejecutar, presentes úni-

camente en propuestas o planes escritos: se la asigna el valor de 1 punto.

ExperimentaciónExperiencias ejecutándose en etapa experi-

mental: se les asigna el valor de 1 punto, ya que aún se desconoce si tendrá posibilidades comer-ciales o productivas.

ComercializaciónExperiencias produciendo bienes o servicios:

se les asigna el valor de 3 puntos debido a su importancia económica.

PromociónExperiencias que además de estar produ-

ciendo bienes y servicios, están realizando pro-moción o publicidad: se les asigna el valor de 3 puntos debido a su importancia económica.

DivulgaciónExperiencias que divulgan su acción o resul-

tados sin sentido promocional y no tienen pers-pectivas comerciales: se les asigna el valor de 1 punto debido a que no representa una tendencia productiva.

Capacitación y Transferencia de Tecnología Experiencias que poseen solamente activi-

dades de transferencia tecnológica, pero que los métodos, instrumentos o tecnologías empleadas,

tienen potencial o podrían conducir a actividades productivas: se les asigna el valor de 2 puntos.

ACCESIBILIDAD O FACILIDAD DE IMPLEMENTACIÓN

Para determinar la accesibilidad o facilidad con que la experiencia pueda implementarse o multiplicarse, se acudió al componente tecnoló-gico. La mayor calificación, en un rango de 1 a 3, se asignó a las experiencias de mayor accesibi-lidad, y la menor calificación se le dio a aquellas experiencias que implicaron un mayor o más complejo componente tecnológico.

AccesibleUna experiencia que utilizó tecnologías tra-

dicionales locales y accesibles no especializadas y fácil de comprender, utilizando materiales y equipos que se encuentran disponibles en la zona: se le asignó el valor de 3 puntos.

Medianamente AccesibleSe entendieron como aquellas experiencias

que no son locales ni utilizan materiales o equi-pos de la zona, pero que son fáciles de compren-der con un entrenamiento de al menos un día: se les asignó el valor de 2 puntos.

Poco AccesibleExperiencias que cuentan con tecnología,

materiales y equipos foráneos, generalmente provenientes de otra región del país y cuya com-prensión necesita de un entrenamiento de varios días: se les asignó el valor de 1 punto.

EXISTENCIA DE UN MERCADO POTENCIAL

La existencia de un mercado potencial agrega valor a una experiencia ecoamigable desde un punto de vista empresarial. La investigación de nichos de mercado para muchos productos nuevos como productos orgánicos, maderas certificadas, pesticidas y fertilizantes naturales, fibras y otros productos no–maderables, requiere de atención especial y dedicada, por lo que hemos utilizado un criterio amplio para valorar la existencia de mercado. Las opciones han sido si existe o no existe un mercado potencial para una experiencia particular.

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MATRIZ DE SELECCIÓN, SITIO “X”

Experiencias ecoamigables

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Energía renovable

Biogestores 2 2 3 3 3 13

Bosque energético 1 2 2 3 3 11

Estufa mejorada 3 2 3 3 3 14

Refrigeración con gas 1 2 2 3 2 10

Total para energía renovable 7 8 10 12 11 48 12.00

Conservación de Agua

Reforestar fuentes de agua 3 3 2 3 3 14

Fabrica de cloro para agua potable 3 2 2 3 3 13

Fabricación de filtros para patio 2 2 2 3 2 11

Micropresas 2 2 2 3 3 12

Diques para áreas secas 2 2 2 3 3 12

Manejo de aguas mieles de café–300Mz 1 2 2 3 2 10

Letrinas bolivianas 1 2 2 3 2 10

Total para conservación de agua 14 15 14 21 18 82 11.71

Sí existe un mercadoHay seguridad demostrable inmediata de

que existe un mercado a nivel nacional o mun-dial para la experiencia. Se conoce literatura o se posee información por otros medios acerca de su existencia: se le asignó el valor de 3 puntos.

No hay seguridad de la existencia de un mercado

No hay seguridad demostrable inmediata, aunque sí se conoce o se ha oído mencionar de la existencia de un mercado a nivel nacional o mundial para la experiencia, o se sospecha que bajo ciertos requisitos podría tener mercado: se le asignó el valor de 2 puntos.

No existe un MercadoHay seguridad de que no existe mercado

a nivel nacional o mundial para la experiencia, aunque se sospecha que bajo ciertos requisitos podría crearse un mercado: se le asignó el valor de 1 punto.

DISPONIBILIDAD DE UN SISTEMA DE GESTIÓN AMBIENTAL

La incorporación de la gestión ambiental aumenta el valor de la experiencia como ecoami-gable. Ya sea durante los procesos de diseño, producción, comercialización o tratamiento de residuos, la incorporación de la gestión ambien-tal como disminución de residuos, conduce a disminuir el impacto en el medio ambiente. El valor mas alto fue asignado a aquellas experien-cias que incorporan la gestión ambiental.

Incorpora gestión ambiental desde la etapa de diseño

Hay seguridad de que la experiencia incor-pora elementos de minimización de impacto, seguridad, planes de contingencia o educación ambiental desde la etapa de diseño: se le asignó el valor de 3 puntos.

Incorpora gestión ambiental en otras etapas o procesos

Hay seguridad de que la experiencia incor-pora elementos o planes de minimización de impacto, seguridad, planes de contingencia o educación ambiental en otras etapas pero no en la etapa de diseño: se le asignó el valor de 2 puntos.

No incorpora gestión ambiental en ninguna de las etapas o procesos

La experiencia no incorpora gestión ambien-tal alguna, ni planes para hacerlo: se le asignó el valor de 1 punto.

CAPACIDAD DE RESPUESTA A PROBLEMAS ECONÓMICOS INMEDIATOS

En la medida en que las experiencias eco-amigables mejoren la economía local, a través de trabajo, capacitación y valor socio–cultural, tam-bién tendrán mayores posibilidades de consoli-darse y desarrollarse. A aquellas experiencias que cumplan con este principio se les ha asignado el puntaje más alto.

Ofrece trabajo, capacitación y valores socio–culturales

Ofrece las tres posibilidades juntas: se le asignó el valor de 3 puntos.

Ofrece solamente trabajoSe le asignó el valor de 2 puntos.

No ofrece mejoras en la economía localSe le asignó el valor de 1 punto.

POSIBILIDAD DE GENERAR SERVICIOS AMBIENTALES

Cuando la experiencia se basa en la gene-ración o producción de un servicio ambiental primordial tal como agua, suelo, biodiversidad o aire puro, posee más valor como experiencia ecoamigable. Existen otros servicios ambientales como valor paisajístico, educación ambiental o recreación, que para el efecto de evaluación se consideraron no primordiales y recibió un menor puntaje.

Genera algún servicio ambiental primordial

Se le asignó el valor de 3 puntos.

Genera servicios ambientales no primordiales

Se le asignó el valor de 2 puntos.

No genera algún servicio ambientalSe le asignó el valor de 1 punto.

De acuerdo al puntaje asignado y explicado anteriormente, las experiencias ecoamigables más altas recibieron un puntaje máximo de 18 puntos y las más bajas, un puntaje mínimo de 3 puntos. Aquellas experiencias que obtuvieron calificaciones entre 18 y 14 puntos fueron esco-gidas para ser visitadas para evaluar sus alcances atendiendo a los siguientes criterios:

Que sean económicamente viables:

Por haber superado una escala mínima de eficiencia.

Por no depender de donaciones.

Que sean competitivas:

Que tengan ganancias mayores que el promedio de su sector.

Las experiencias priorizadas, por haber cumplido con los criterios descritos, serán con-sideradas experiencias con potencial de inversión y podrán ser recomendadas para estudios de fac-tibilidad económica.

Que posean características ambientales:

Que hagan esfuerzos por reducir el impacto ambiental.

Que hagan esfuerzos por conservar los recursos naturales.

Que muestren resultados por la vía de la gestión ambiental, en términos de ahorro de insumos, disminución de residuos, generación de ingresos, costos evitados e imagen de la empresa.

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CORREDOR BIOLOGICO MESOAMERICANO

99ANÁLISIS ECONÓMICO DE EXPERIENCIAS ECOAMIGABLES–MARCO CONCEPTUAL Y PASOS METODOLÓGICOS

EL MARCO CONCEPTUAL BÁSICO DEL ANÁLISIS COSTO–BENEFICIO (C–B)

Como su nombre lo indica, un análisis costo–beneficio implica medir, adicionar y comparar todos los beneficios y todos los costos de un proyecto o programa público particular. Existen esencialmente cuatro pasos en un análi-sis costo–beneficio:

1 Especificar en forma clara el proyecto o pro-grama.

2 Describir en forma cuantitativa las entradas (insumos) y salidas (resultados) del proyecto.

3 Calcular los costos y beneficios sociales de estas entradas y salidas.

4 Comparar estos beneficios y costos.

EL MODELO ECONÓMICO UTILIZADO

El modelo económico utilizado retoma tres principales criterios que definen una práctica o producto como ecoamigable:

1 Competitividad

Tecnología utilizada en determinada alternativa económica.

2 Las medidas ambientales

Es la cuantificación de los impactos negativos (traducidos en costos) y las medidas propuestas para mitigarlos, generando así beneficios sociales.

3 La viabilidad económica

Es la aplicación de la técnica costo–beneficio para comparar los costos con los beneficios de la actividad económica (incluyendo los costos y beneficios ambientales).

Para su interpretación y análisis, dentro del modelo propuesto, todas las variables están expresadas de manera cuantitativa, en unidades monetarias: costos vrs. beneficios económicos.

Se aplica el análisis costo–beneficio para demostrar lo siguiente:

Es mejor consumir productos que provienen de procesos productivos con gestión ambiental porque son menos dañinos para el consumidor y para el medio ambienta en general.

El consumo de estos productos no es a costa de la rentabilidad económica, pues adoptar medidas de mitigación no afecta la rentabilidad; más bien puede generar beneficios económicos adicionales.

PASOS METODOLÓGICOS PARA EL ANÁLISIS ECONÓMICO DE EXPERIENCIAS ECOAMIGABLES

DESCRIPCIÓN DE LA ACTIVIDAD PRODUCTIVA ECOAMIGABLE

Actividad productiva.

Sistema de gestión ambiental propuesta.

Necesidad de financiamiento.

Organismo ejecutor de la experiencia.

Departamento del país donde se implementará la experiencia.

EVALUACIÓN ECONÓMICA DE LA ACTIVIDAD ECOAMIGABLE

Competitividad

Descripción de tecnología

Inversión inicial

Rendimientos (en unidades producidas)

Eficiencia (costos por unidad producida)

Precios de mercado para productos ecoamigables

Ingresos de la actividad

Costos de la actividad

Medidas Ambientales

Inversión ambiental

Costos ambientales (medidas de mitigación)

Ingresos ambientales (costos evitados y aumento de productividad)

Viabilidad Económica

Inversión total (inversión inicial + inversión ambiental)

Ingreso total

Costo total

Beneficios netos

Rentabilidad de la actividad ecoamigable.

Período de recuperación de la inversión.

ANÁLISIS FINANCIERO–PROYECCIÓN A “N” AÑOS

El criterio del valor actual netoEste criterio plantea que el proyecto debe

aceptarse si su valor actual neto (VAN) es igual o superior a cero, donde el VAN es la diferencia entre todos sus ingresos y egresos expresados en moneda actual.

Al utilizar las ecuaciones del apartado ante-rior, se puede expresar la formulación matemá-tica de este criterio de la siguiente forma3:

��� � � � � � ����

��������

�������

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donde Yt representa el flujo de ingresos del pro-yecto, Et sus egresos e I0 la inversión inicial en el momento cero de la evaluación. La tasa de descuento se representa mediante i.

Aunque es posible aplicar directamente esta ecuación, la operación se puede simplificar a una sola actualización mediante:

��� � � � �����������

���

donde BNt representa el beneficio neto del flujo en el periodo t. Obviamente, BNt puede tomar un valor positivo o negativo.

Al aplicar este criterio, el VAN puede tener un resultado igual a cero, indicando que el pro-yecto produce exactamente lo que el inversio-nista exige de la inversión; si el resultado fuese, por ejemplo, 100 positivos, indicaría que el proyecto proporciona esa cantidad de remanente por sobre lo exigido. Si el resultado fuere 100 negativos, debe interpretarse como la cantidad que falta para que el proyecto produzca lo exi-gido por el inversionista.

El criterio de la tasa interna de retornoEl criterio de la tasa interna de retorno

(TIR) evalúa el proyecto en función de una única tasa de rendimiento por periodo, con la cual la totalidad de los beneficios actualizados son exactamente iguales a los desembolsos expre-sados en moneda actual. Como señalan Bierman y Smidt5, la TIR “representa la tasa de interés más alta que un inversionista podría pagar sin perder dinero, si todos los fondos para el finan-ciamiento de la inversión se tomaran prestados y el préstamo (principal e interés acumulado) se pagara con las entradas en efectivo de la inversión a medida que se fuesen produciendo”. Aunque ésta es una apreciación muy particular de estos autores (no incluye los conceptos de costo de oportunidad, riesgo, ni evaluación del contexto de la empresa en conjunto), sirve para aclarar la intención del criterio.

La tasa interna de retorno puede calcularse aplicando la ecuación:

� � � � ����

��������

�������

���

���

donde r es la tasa interna de retorno. Al sim-plificar y agrupar los términos, se obtiene lo siguiente:

� � ��� ��� ���������

���

� � ��� ����������

���

��� �� �� ����� ����

Puede apreciarse que este criterio es equiva-lente a hacer el VAN igual a cero y determinar la tasa que permite que el flujo actualizado sea cero.

La tasa así calculada se compara con la tasa de descuento de la empresa. Si la TIR es igual o mayor que ésta, el proyecto debe aceptarse y, si es menor, debe rechazarse.

Finalmente se hace la interpretación de los Resultados Cuantitativos y Cualitativos de la Experiencia Ecoamigable.

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SERIE TÉCNICA

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CORREDOR BIOLOGICO MESOAMERICANO

101FICHA TÉCNICA PARA EVALUAR ECONÓMICAMENTE LAS ALTERNATIVAS PRODUCTIVAS

DESCRIPCIÓN DE ACTIVIDAD PRODUCTIVA ECOAMIGABLE

Actividad Productiva Descripción de la Actividad Productiva

Descripción del Sistema de Gestión Ambiental:

Describir el sistema tecnológico que garantiza la internalización de los costos ambientales

Necesidad de financiamiento: Explicar la necesidad de financiamiento¿Cuál es el componente ambiental?

Organismo: Nombre del organismo o empresa ejecutora

Departamento (Municipio): Departamento donde está ubicada la experiencia ecoamigable

Sitio (Localidad): Sitio físico donde la experiencia está ubicada

EVALUACIÓN ECONÓMICA DE LA ACTIVIDAD PRODUCTIVA ECOAMIGABLE

Categorías Sub Categorías Alternativa Productiva

COMPETIVIDAD

Descripción Tecnología

Se hace una descripción de la tecnología utilizada y se explica en qué consiste el sistema de gestión ambiental propuesto.

Inversión Actividad

Inicial (InvI) Inversión en la actividad =InvI+InvK+InvO Es la sumatoria de las necesidades de inversión para implementar la actividad ecoamigable

Capital (InvK)

Operación (InvO)

Rendimiento Qx/tiempo El rendimiento se mide en unidades producidas por un período de tiempo específico (día, mes, año, etc.)

Eficiencia Costo de producción/und (Cprod)

Cx/und=(Qx*Cprod)+Cadmón La eficiencia se mide a través del costo por unidad producida. Es la suma de los costos directos de producción y los costos indirectos administrativos, etc.

Costo administración (Cadmón)

Precio de X Px/und Es el precio de mercado por unidad producida del producto de la experiencia ecoamigable.

Ingresos de la Actividad

Ingresos Actividad = Px*QxEl ingreso es la cantidad vendida multiplicada por el precio de mercado.

Costos de la Actividad

Costos Actividad = Cx*Qx El costo es la cantidad producida por el costo unitario de producción.

MEDIDAS AMBIENTALES Las medidas ambientales son los costos e ingresos adicionales, producto del manejo y protección del Medio Ambiente.

Inversión Ambiental

Invers Amb = $/infraestructura La Inversión Ambiental es la cantidad invertida propiamente en el sistema de gestión ambiental (obras físicas que permiten mitigar los impactos negativos de las actividades productivas)

Costos Ambientales

Costos Preventivos (Cprev)

Costos Amb=Cprev+Cmitig+Ocostos El costo ambiental es la suma de las distintas medidas de mitigación de impactos negativos: preventivos (ej.: campañas de salud, diques de contención, barrera viva en las parcelas sembradas, etc.); de mitigación: son los costos en que incurrimos para eliminar un efecto negativo producto de alguna actividad productiva humana y; otros costos en que incurrimos para garantizar el manejo de los impactos ambientales.

Costos de Mitigación (Cmitig)

Otros Costos (Ocostos)

Ingresos Ambientales

Costos Evitados (Cevit)

Ing Amb=Cevit+MayorProd+OingresosLos Ingresos Ambientales son los beneficios económicos producto de implementar un sistema de gestión ambiental y adoptar algunas medidas de mitigación de impactos negativos. Tienen carácter social: costos evitados podrían ser los daño evitados en concepto de inundaciones por haber construido de antemano diques de contención, etc.; La mayor productividad en un cultivo puede ser la consecuencia de haber protegido la parcela contra erosión y uso de productos químicos incrementando así su productividad y; cualquier otro ingreso resultado de la mejora en la calidad ambiental.

Mayor Productividad (MayorProd)

Otros Ingresos (Oingresos)

VIABILIDAD ECONÓMICA La Viabilidad Económica se determina a través del análisis Costo–Beneficio, pero incluyendo también los costos y beneficios ambientales.

Inversión Total Inversión Total=Inversión Actividad+Inversión AmbientalLa inversión total es la suma de la inversión en la actividad productiva más la inversión en infraestructura para garantizar el sistema de gestión ambiental

Ingreso Total Ingreso Total = Ingreso Actividad +Ingreso AmbientalEl ingreso total es el ingreso por la actividad tradicional más el ingreso por mejoras en la calidad ambiental

Costo Total Costo Total = Costo Actividad + Costos AmbientalesEl costo total es el costo de la actividad tradicional más el costo de mitigar los efectos negativos de esta actividad.

Utilidad = Beneficios Netos

Beneficios Netos = Ingreso Total–Costo TotalLos beneficios netos son la diferencia entre el Ingreso total y los Costos Totales de la actividad productiva, una vez incluida el Sistema de Gestión Ambiental

Rentabilidad Rentabilidad = (Ingreso Total/Costo Total–1)*100La rentabilidad se obtiene dividiendo el ingreso total entre el costo total para determinar la tasa de retorno de la inversión.

Período de Recuperación de la Inversión (Años)

Período Recuperación = Inversión/UtilidadEl período de recuperación nos indica el tiempo de recuperar la inversión.

ANÁLISIS FINANCIERO Y EVALUACIÓN DE LAS ALTERNATIVAS PRODUCTIVAS (Flujo de Caja)

Proyeccion a “n” años

Inversión Beneficios Netos Flujo Caja Actualizado

Año 0 Inversión Total

Año 1 Ingreso Total–Costo Total Beneficios Netos Actualizados

Año 2 Ingreso Total–Costo Total Beneficios Netos Actualizados

Año 3 Ingreso Total–Costo Total Beneficios Netos Actualizados

Año 4 Ingreso Total–Costo Total Beneficios Netos Actualizados

Año n Ingreso Total–Costo Total Beneficios Netos Actualizados

Tasa de Descuento TDLa tasa de descuento del mercado–Costo de Oportunidad del dinero invertido

Tasa Internade Retorno

TIRTasa a la que el proyecto recupera la inversión

Valor Actual Neto VANValor Actual Neto del proyecto al cabo de “n” años

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SERIE TÉCNICA

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CORREDOR BIOLOGICO MESOAMERICANO

103ANÁLISIS FINANCIERO–BIOGESTOR (ESTELÍ)

Proyección a “n” años Inversiones Beneficios Netos Flujo Caja Actualizado

Año 0 –1650 –1650 –1650

Año 1 1234.5 1046

Año 2 1234.5 887

Año 3 1234.5 751

Año 4 1234.5 637

Año 5 1234.5 540

Tasa de Descuento 0.18

Tasa Interna de Retorno

TIR 69%

Valor Actual Neto VAN 2210

INTERPRETACIÓN–PRODUCCIÓN DE BIOGAS (INSTALACIÓN DE BIOGESTOR)

EMSA, dentro de sus actividades, tiene pro-gramada la implementación del proyecto de pro-ducción de biogas. La tecnología utilizada para la construcción de biogestores es accesible desde el punto de vista práctico y también financiero. El biogestor para la producción del gas utilizará principalmente estiércol de cerdos, que serán criados por los dueños del biogestor como una actividad complementaria.

La inversión inicial es de aproximadamente 1,650 dólares. El Biogestor cuesta 400 dóla-res, la construcción de infraestructura para los cerdos cuesta mil y la compra de cinco cerdos que deben generar de 10 a 15 libras de estiércol para hacer funcionar una cocina de tres quema-dores durante dos horas/día, o equivalente a 730 horas/año. El costo de producción de gas, por hora, es de aproximadamente 1.5 dólares o el equivalente a 1,095 dólares por año.

Como el gas producido no es para comercia-lización, sino para el consumo del propietario, no hay un precio de venta directo. Sin embargo, se calculan los beneficios generados por la implementación de esta tecnología. En concepto

de costos evitados por ahorrar 3650 rajas de leña/año (10 rajas/día/familia), a un precio de 0.17 dólares, se obtiene un ahorro social de 620 dólares. También se ahorran aproximadamente 365 horas/año en concepto de recoger leña (1 hora/día). Calculando que en el área rural una jornada laboral de ocho horas equivale a 2.50 dólares, tenemos que una hora laboral equivale a 30 centavos. El ahorro en tiempo anual es de 109.50 dólares.

Simultáneamente, por producción y venta de cerdos (32 cerdos/año) se obtienen 1.600 dólares adicionales.

La utilidad neta es de 1,234.5 dólares, con una rentabilidad anual de 113%. La recupe-ración de la inversión se da a los ocho meses y medio. El análisis financiero, basado en una proyección de cinco años, revela una TIR del proyecto de 69% y el VAN es 2,210 dólares.

Según los criterios de evaluación y conside-rando la información preliminar aquí analizada, se sugiere invertir en esta actividad siendo, por un lado, rentable y, por otro, produce beneficios económicos, sociales y ambientales demostrables por ahorro de energía, por menos presión sobre los bosques por uso de leña y menos emisiones de CO2 en el atmósfera.

EJEMPLO DE EVALUACIÓN ECONÓMICA DE EXPERIENCIAS ECOAMIGABLES SOSTENIBLES

Actividad Productiva: Producción de Biogas

Descripción del Sistema de Gestión Ambiental Biogestor en base de desperdicios orgánicos

Necesidad de financiamiento Elaboración de un biogestor (Aprox: $400)

Organismo EMSA

Departamento Estelí

Sitio Estelí

EVALUACIÓN ECONÓMICA–BIOGESTOR (ESTELÍ)

Categorías Und/medición Sub Categorías Alternativa Productiva

COMPETIVIDAD

Descripción Tecnología Producción de Biogás

Inversión Actividad –1650

Inicial 1 biogestor $400 e infraestructura para los cerdos $1000

–1400

Capital 0

Operación 5 cerdos –250

Rendimiento horas cocina/año (2h/día) 730 730

Eficiencia Costo/unidad 1.5

Costo producción 1.5

Costo administración 0

Precio de X 0 0

Ingresos de la Actividad 0

Costos de la Actividad 1095

MEDIDAS AMBIENTALES

Inversión Ambiental 0 0

Costos Ambientales 0

Costos preventivos 0

Costos de mitigación 0

Otros costos 0

Ingresos Ambientales 2329.5

Costos evitados 3650 rajas/año a $0.17 = $620 y 365 horas recolecta leña/año a $0.30 = $109.50

729.5

Mayor productividad

Otros ingresos Venta de 32 cerdos a $50 c/u 1600

VIABILIDAD ECONÓMICA

Inversión Total –1650

Ingreso Total 2329.5

Costo Total 1095

Utilidad 1234.5

Rentabilidad % 113

Recuperación de Inversión (Años)

0.71

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SERIE TÉCNICA

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CORREDOR BIOLOGICO MESOAMERICANO

105ANÁLISIS FINANCIERO–ABONO ORGÁNICO (ESTELÍ, SOMOTO)

Proyección a “n” años Inversiones Beneficios Netos Flujo Caja Actualizado

Año 0 –1610 –1610 –1610

Año 1 1150 975

Año 2 1150 826

Año 3 1150 700

Año 4 1150 593

Año 5 1150 503

Tasa de Descuento 0.18

Tasa Interna de Retorno TIR 66%

Valor Actual Neto VAN 1986

INTERPRETACIÓN–PRODUCCIÓN DE ABONO ORGÁNICO

Para el cultivo de lombriz no se necesitan grandes extensiones de tierra, ni gasto exagerado de dinero y de tiempo. Las razones principales de cultivarlo son las siguientes: bajo costo de producción; disminución de contaminación del medio ambiente; alto contenido de nutrientes:

Materia Orgánica 65–70%

Humedad 40–45%

Nitrógeno 1.5–2%

Fósforo 2–2.5%

Potasio 1–1.5%

Flora Bacteriana 3.5–4%

Este rubro se desarrolla en dos momentos:

1 Sólo en reproducción de lombrices (se obtendrá lombri–humus en menor escala). Primer Trimestre.

2 Se mantendrá la producción, tanto de lombrices como de lombri–humus, para fines de comercialización.

La inversión inicial es de 1,610 dólares. Los rendimientos para abono orgánico son 25 qq por abonera por trimestre, o 100 qq/año por abo-nera. De esta misma abonera se pueden reprodu-cir 40 kilos de lombrices para comercializar. La inversión inicial cubre los costos de instalación de la abonera. Los costos de mantenimiento son principalmente el trabajo diario de aproximada-mente una hora que debe invertir el dueño para agregar estiércol, regar y revolver la masa. El costo de la hora de trabajo es aproximadamente un dólar, o 365 dólares al año.

El precio de venta del abono orgánico es 6.50 dólares por quintal y el precio de venta de un kilo de lombrices es de 15 dólares. La utilidad anual es de 885 dólares, con una rentabilidad de 242% por año.

El período de recuperación de la inversión es 1.8 años.

La tasa interna de retorno TIR del proyecto es de 47% y el valor actual neto VAN es de 1,158 dólares. Según los criterios de evaluación, esta actividad es considerada rentable y es oportuno invertir en ella.

Actividad Productiva PRODUCCIÓN DE ABONO ORGÁNICO Y LOMBRI HUMUS

Descripción del Sistema de Gestión Ambiental Producción de abono orgánico a base de la transformación de desperdicios orgánicos con lombrices.

Necesidad de financiamiento Aproximadamente $ 1.600

Organismo INPRHU, Instituto de Promoción Humana–Estelí

Movimiento Comunal–Somoto

Departamento Estelí y Madriz

Sitio Estelí y Somoto

EVALUACIÓN ECONÓMICA–ABONO ORGÁNICO (ESTELÍ, SOMOTO)

Categorías Und/medición

COMPETIVIDAD

Descripción Tecnología Producción de abono orgánico y lombrices

Inversión Actividad –1610

Inicial 10 cajas lombrices, 50 cajas de madera, equipamiento, acondicionamiento

–1610

Capital 0

Operación 0

Rendimiento

Abono Orgánico quintales/año 100 100

Lombrices kilos/año 40 40

Eficiencia 365

Costo Mantenimiento $1/día 365

Costo Administración 0

Precio De Xi

Abono Orgánico quintal 6.5 6.5

Lombrices 1 kilo 15 15

Ingresos de la Actividad 1250

Costos de la Actividad 365

MEDIDAS AMBIENTALES

Inversión Ambiental 0

Costos Ambientales 0

Costos Preventivos 0

Costos De Mitigación 0

Otros Costos 0

Ingresos Ambientales 0

Costos Evitados 0

Mayor Productividad 0

Otros Ingresos 0

VIABILIDAD ECONÓMICA

Inversión Total –1610

Ingreso Total 1250

Costo Total 365

Utilidad 885

Rentabilidad % 242

Recuperación de inversión (años) 1.8

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VIIEXPERIENCIAS REPLICABLESDE VALORACIÓN ECONÓMICADE BIENES Y SERVICIOS AMBIENTALES Y ESTABLECIMIENTODE SISTEMAS DE PAGOPOR SERVICIOS AMBIENTALES

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CORREDOR BIOLOGICO MESOAMERICANO

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6 Empresa encargada de los servicios de abastecimiento de agua potable, alcantarillado sanitario, electricidad y alumbrado público en tres cantones de la provincia de Heredia, Costa Rica.

7 Entidad encargada de fijar las tarifas de los servicios públicos en Costa Rica.5 Empresa encargada de los servicios de abastecimiento de agua potable, alcantarillado sanitario, electricidad y alum-

brado público en tres cantones de la provincia de Heredia, Costa Rica.

EXPERIENCIAS REPLICABLES VIIDE VALORACIÓN ECONÓMICADE BIENES Y SERVICIOS AMBIENTALES Y ESTABLECIMIENTO DE SISTEMAS DE PAGO POR SERVICIOS AMBIENTALESImplementación de un Esquema de Cobro y Pago por Servicio Ambiental Hídrico: el Caso de la Empresa de Servicios Públicos de Heredia S.A.Gerardo Barrantes y Edmundo Castro, 1999

RESUMEN

El reconocimiento y pago de los servicios ambientales se inicia en Costa Rica con la pro-mulgación de la Ley Forestal 7575 que reconoce cuatro servicios ambientales: mitigación de gases con efecto invernadero; protección del agua para uso urbano, rural e hidroeléctrico; protección y uso sostenible de la biodiversidad y belleza escé-nica natural para fines turísticos y científicos.

Leyes conexas consideran el recurso hídrico como un servicio ambiental que debe ser valo-rado económicamente, cobrado a los usuarios en las tarifas por abastecimiento de agua potable y revertido a los propietarios que participan en la protección del bosque por su función hídrica, como un principio de equidad social. Este prin-cipio sirvió de base a la Empresa de Servicios Públicos de Heredia Sociedad Anónima5 (ESPH S.A.), para desarrollar un esquema de cobro y pago por servicio ambiental hídrico.

Así, desde marzo de 2000 la empresa logró ajustar ambientalmente su tarifa por abasteci-miento de agua potable. El ajuste ambiental consiste en incluir, dentro de la tarifa por servi-cio de agua potable, la tarifa hídrica. Esta ha sido definida como: a) el valor económico del servi-

cio ambiental hídrico o servicio de producción de agua que brindan los bosques, y b) el costo ambiental requerido para recuperar y conservar las áreas donde se ubican las fuentes de agua.

La ESPH S.A. recauda los fondos prove-nientes de la tarifa hídrica de la tasa que cobra mensualmente a sus abonados. Este dinero se deposita en un fondo y se utiliza para financiar PROCUENCAS, un programa de la ESPH S.A. para la conservación y recuperación de las microcuencas de los ríos Ciruelas, Segundo, Ber-múdez y Tibás de la provincia de Heredia. Este programa se encarga de hacer efectivo el pago por Servicio Ambiental Hídrico, promoviendo actividades de protección, regeneración natural del bosque y reforestación en los terrenos donde se ubican las fuentes de abastecimiento de agua potable administradas por la empresa.

De esta manera, se compensa a los dueños de la tierra para que se responsabilicen de prote-ger el bosque en función del recurso hídrico. El bosque no es solamente un productor de madera, sino también un productor de agua, cuya renta-bilidad puede ser igual o más atractiva que la de los usos tradicionales del suelo. Esto asegurará el abastecimiento futuro de agua en calidad y can-tidad a los abonados de la ESPH S.A.

El principal objetivo de la ESPH S.A., al impulsar este proyecto, es conservar las fuentes de agua y apoyar así el desarrollo de la región hacia un modelo que haga compatible el creci-miento económico, el desarrollo social y la con-servación ambiental.

INTRODUCCIÓN

La Empresa de Servicios Públicos de Here-dia Sociedad Anónima6 (ESPH S.A), en su afán de proteger el recurso hídrico y asegurar su abastecimiento futuro en calidad y cantidad, logró ajustar ambientalmente sus tarifas por ser-vicio de agua potable. De esta manera, se lleva a la práctica el uso creativo de un instrumento económico para obtener fondos que son rein-vertidos en la protección y recuperación de las microcuencas que abastecen de agua potable a la provincia de Heredia, Costa Rica.

En este artículo, la autora resume las activi-dades realizadas para alcanzar la internalización de variables ambientales en la tarifa por suminis-tro de agua potable que cobra la ESPH S.A. a sus clientes; así como para la implementación de un esquema de cobro vía tarifa y pago por servicio ambiental hídrico.

ANTECEDENTES

Ante los problemas de escasez y degradación del recurso hídrico; la ESPH S.A. se plantea la necesidad de ajustar ambientalmente sus tarifas por servicio de agua potable, como un meca-nismo para contribuir a la protección y recupera-ción de las microcuencas utilizadas para proveer de agua potable a sus clientes.

La promulgación de legislación nacional que reconoce el recurso hídrico como un servi-cio ambiental que debe ser cobrado mediante la tarifa a los usuarios y revertido a los propieta-rios que participan en la protección del bosque por su función hídrica, sirvió de sustento legal para diseñar e implementar una tarifa hídrica ambientalmente ajustada, así como un esquema de cobro y pago por servicio ambiental hídrico

(Ley de la Autoridad Reguladora de los Servi-cios Públicos7, Ley Orgánica del Ambiente, Ley Forestal 7575 y Ley de Biodiversidad).

Sobre esta base, la empresa financió el estu-dio “Estructura tarifaria hídrica ambientalmente ajustada: internalización del valor de variables ambientales” (Barrantes y Castro, 1999), con el fin de obtener los principales lineamientos para el cobro del servicio ambiental hídrico, la admi-nistración y distribución de los fondos, así como para justificar el ajuste tarifario ante la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (ARESEP).

Posteriormente, se desarrolló el estudio “Valor económico del servicio ambiental hídrico a la salida del bosque: Análisis de oferta” (Castro y Salazar, 2000). En este se analiza la disposición de los propietarios de las áreas de interés para vender el servicio ambiental hídrico mediante la conservación de los bosques y la recuperación de áreas degradadas orientadas a mantener la dispo-nibilidad de agua en calidad y cantidad.

VALORACIÓN ECONÓMICO–ECOLÓGICA DEL RECURSO HÍDRICO

Se realizó una valoración económico–ecoló-gica del recurso hídrico en la zona alta –sobre los 1,500 metros– de las microcuencas de los ríos Ciruelas, Segundo y Tibás de la provincia de Heredia.

VALOR DE CAPTACIÓN

La valoración del servicio ambiental hídrico se fundamentó en el enfoque del costo de oportunidad del uso de la tierra, identificando la ganadería como la actividad responsable del cambio de uso del suelo, de bosque a pasto. El costo de oportunidad de la actividad ganadera se estimó en 53,000 colones/ha/año.

Una vez definido el costo de oportunidad, se ponderó la importancia del bosque en función del recurso hídrico, mediante consultas a exper-tos y una encuesta al sector residencial atendido por la ESPH S.A. Los resultados muestran una ponderación de 41.4% a la importancia del

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SERIE TÉCNICA

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CORREDOR BIOLOGICO MESOAMERICANO

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Cuadro 1 ESTRUCTURA TARIFARIA AMBIENTALMENTE AJUSTADA PARA EL AGUA1

Categoría Valor de Captación

Valor de Recuperación

Valor Actual

Valor de Tratamiento Post–servicio

Total

Domiciliar 2.70 4.89 50.35 18.13 76.25

Ordinaria 2.70 4.89 168.33 32.26 208.18

Reproductiva 2.70 4.89 217.65 38.82 264.06

Preferencial 2.70 4.89 41.74 21.86 71.19

Gobierno 2.70 4.89 145.46 32.78 185.831 Administrada por ESPH S.A. propuesta a la ARESEP en diciembre 1999 (¢/m3). Incluye el costo de tratamiento pre–servicio, costos

operativos y administrativos.2 Tarifas en colones de Costa Rica. Tasa de cambio 1 US$= 324 colones

Fuente: Adaptado de Barrantes y Castro, 1999.

Cuadro 2 ESTRUCTURA TARIFARIA AMBIENTALMENTE AJUSTADA PARA EL AGUA1

Categoría Tarifa hídrica2 (¢/m3) Valor Actual3 (hasta 15 m3) Total4

Domiciliar 1.90 789.00 817.50

Ordinaria 1.90 3.307.00 3.335.50

Reproductiva 1.90 4.161.00 4.189.50

Preferencial 1.90 789.00 817.50

Gobierno 1.90 1.707.00 1.735.501 Administrada por ESPH S.A. vigente (¢/m3)2 Este monto corresponde a la cantidad aprobada por la ARESEP de los valores de captación y recuperación propuestos. Monto

equivalente a US$ 0.00058/m3.3 Los consumos entre 0 y 15 m3 mensuales tienen un precio especial; cada m3 adicional consumido tiene un precio mayor.4 Precio para un consumo de hasta 15 m3. Los clientes del cantón Central de Heredia deben pagar, además, los costos del tratamiento

post–servicio. Los clientes con servicio fijo (sin medidor) pagan un monto mensual de ¢46.00 por concepto de tarifa hídrica, equivalente a US$ 0.14/mes.

Fuente: Elaboración propia.

bosque en función del recurso hídrico. Este porcentaje representa la porción del costo de oportunidad que debe ser compensado por los usuarios del agua a los dueños de la tierra que se involucren en actividades de protección y recuperación. El otro 58.6% se atribuye a otros servicios del bosque, como la fijación de gases de efecto invernadero, biodiversidad, paisaje, etc.

El área de bosque que interesa hidroló-gicamente se localiza en las partes altas de las montañas de Heredia y es de aproximadamente 5561.56 hectáreas (21.34% del área de estudio). Esta área capta un volumen de agua de 8.39 millones m3/año. Con los datos anteriores y aplicando la Ecuación 1, se obtiene un valor de captación de ¢2.70/m3.

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Donde:

VC Valor de captación hídrica del bosque (¢/m3) (cantidad + calidad)

αi Importancia del bosque en la cuenca i en función del recurso hídrico (%)

Bi Costo de oportunidad de la ganadería que compite con el bosque en la cuenca i ¢/ha/año)

Abi Área bajo bosque en la cuenca i (ha)

Oci Volumen de agua captada por bosques de la cuenca i (m3/ha/año)

βi Valoración de la calidad del agua de escorrentía captada por el bosque (%)

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VC es el valor de la productividad hídrica del bosque equivalente al valor de captación y reten-ción de agua. Este valor comprende solamente la productividad del bosque desde el punto de vista del servicio hídrico.

VALOR DE RECUPERACIÓN

El valor de recuperación está asociado a los costos de desarrollar actividades de reforestación

para la rehabilitación de cuencas. Asumiendo un período de cinco años para el establecimiento y manejo inicial de una plantación forestal, el costo total de esta inversión es de ¢297.316/ha. De estos costos totales, el 43.31% se invierte el primer año de operación del sistema. A partir del ahí la inversión se reduce, hasta llegar a un monto relativamente fijo, relacionado con costos de mantenimiento básicamente.

Para el cálculo del valor de recuperación se tomó en cuenta el volumen de agua captado anualmente por los bosques de las partes altas de las montañas de Heredia, estimado en aproxima-damente 81.39 millones m3/año; la ponderación de 41.4% que la sociedad le asigna al bosque en función del agua y el número de hectáreas a recuperar, aproximadamente 7469.28 hectáreas (tomando como referencia el área descubierta de bosque en las partes altas de las montañas de Heredia); de modo que, aplicando la Ecuación siguiente, se obtiene un valor de recuperación de ¢4.89/m3.

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Donde:

VR Valor de recuperación de cuencas hidrográficas (¢/m3)

αi Importancia del bosque en la cuenca i en función del recurso hídrico (%)

Cij Costos para la actividad j destinada a la recuperación de la cuenca i (¢/ha/año)

Ari Área a recuperar en la cuenca i (ha)

Oci Volumen de agua captada por bosques de la cuenca i (m3/ha/año)

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��������� �� ����

VR corresponde al costo en que se debe incurrir el primer año para el establecimiento de plantaciones forestales en las partes altas de las montañas de Heredia. Dicho valor debe mostrar un comportamiento descendente en los años siguientes.

ESTRUCTURA TARIFARIAAMBIENTALMENTE AJUSTADA:MODELO ECONÓMICO–ECOLÓGICO

Con los valores estimados para el servicio ambiental hídrico (valor de captación) y para la recuperación de cuencas (valor de recuperación) se desarrolló un modelo tarifario económico–ecológico. Este nuevo modelo incorpora el valor de la tarifa tradicional (costos de tratamiento pre–servicio, gastos operativos y administrativos para la distribución del recurso) y la internali-zación de las variables ambientales descritas. El nuevo modelo tarifario propuesto se muestra en el Cuadro 1.

Esta estructura tarifaría fue propuesta al ARESEP en diciembre de 1999 y aprobada en marzo de 2000 con algunas variantes, las cuales

se muestran en el Cuadro 2. Los rubros “valor de captación” y “valor de recuperación” fueron fusionados con el nombre tarifa hídrica.

La tarifa hídrica o ajuste ambiental com-prende: a) el valor económico del servicio ambiental hídrico o servicio de producción de agua que brindan los bosques y b) el costo ambiental requerido para recuperar y conservar las áreas donde se ubican las fuentes de agua, mediante actividades de regeneración natural del bosque y reforestación.

Como parte del proceso previo a la interna-lización de las variables ambientales en la tarifa por servicio de agua potable, la empresa realizó talleres de capacitación y giras de campo con téc-nicos de la Autoridad Reguladora, el Ministerio de Ambiente y Energía y la Defensoría de los Habitantes.

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CORREDOR BIOLOGICO MESOAMERICANO

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8 El estudio es financiado por PASOLAC para apoyar la Alcaldía de Achuapa.

ESTUDIO DE VALORACIÓN ECONÓMICADE LA OFERTA Y DEMANDA HÍDRICADEL BOSQUE EN QUE NACE LA FUENTEDEL RÍO CHIQUITO. FINCA EL CACAO, ACHUAPAImplementación de Mecanismos de Pagospor Servicios Hídricos8

Radoslav Barzev, 2000

El desarrollo de una tarifa hídrica ambien-talmente ajustada representa el mecanismo con el que se cobra a los usuarios y, con ello, se com-pensa a los dueños de la tierra para que se res-ponsabilicen de proteger y recuperar el bosque en función del recurso hídrico. De esta manera se considera el bosque no solamente como un productor de madera sino también como un productor de servicios ambientales, cuya renta-bilidad puede ser igual o más atractiva que la de los usos tradicionales del suelo (Barrantes y Castro, 1999).

ANÁLISIS DE LA OFERTA:ACEPTACIÓN DE PAGO A LOS PROPIETARIOS

Se realizó un levantamiento de información con los propietarios de fincas del área de interés con el fin de identificar los montos mínimos y óptimos que estos deberían recibir para par-ticipar en un programa de Pago por Servicio Ambiental Hídrico. Los finqueros encuestados demostraron estar totalmente identificados con los beneficios sociales y ambientales de la con-servación y, a la vez, dispuestos a involucrarse en la protección del bosque y en la recuperación de áreas que están siendo sobreutilizadas dentro de sus propiedades; esto siempre que la decisión se respalde en un sistema de pago que les garantice un ingreso económico, en retribución por el ser-vicio ambiental que proveen a la sociedad.

ANÁLISIS DE LA DEMANDA: DISPONIBILIDAD DE PAGO DE LOS CONSUMIDORES

Con el objeto de justificar ante la ARESEP el aumento tarifario se evaluó la demanda o dis-posición de pago de los clientes de la ESPH S.A., utilizando el enfoque de valoración contingente (willingness to pay). Se realizó una encuesta telefónica a una muestra estadísticamente repre-sentativa de los clientes del sector domiciliario, de donde se concluye que la sociedad herediana está dispuesta a pagar un monto de ¢15.53/m3 (US$ 0.0048/m3) para la protección y recupe-

ración de los bosques ubicados en la zona de recarga acuífera de la provincia, suma superior al ajuste realizado. Esto siempre y cuando se asegure a los usuarios del servicio un manejo transparente y eficaz de dichos fondos.

MECANISMO INSTITUCIONAL: IMPLEMENTACIÓN DE UN ESQUEMA DE COBRO Y PAGO POR SERVICIO AMBIENTAL HÍDRICO

Actualmente se trabaja en el desarrollo de una estructura institucional ágil y flexible para el cobro, administración y distribución de los ingresos generados por la tarifa hídrica. La empresa recauda los fondos de la tarifa hídrica de la tasa que cobra mensualmente a sus abonados; en cada recibo por servicio de agua potable, el rubro tarifa hídrica está claramente diferenciado. El dinero recaudado se deposita en una cuenta especial y se utiliza para financiar PROCUEN-CAS (Programa de la ESPH S.A. para la protec-ción y recuperación de las microcuencas de los ríos Ciruelas, Segundo, Bermúdez y Tibás de la provincia de Heredia). Este programa se encarga de promover actividades de protección y rege-neración del bosque natural en los sitios donde se ubican las fuentes de abastecimiento de agua potable administradas por la empresa. También se impulsan actividades de reforestación, siempre y cuando sean sitios con potencial productivo.

Los criterios de priorización, así como los requisitos técnicos y legales para los propie-tarios que voluntariamente deseen ser parte de PROCUENCAS, están establecidos en un reglamento.

En este momento, se tiene como meta pro-teger o recuperar un radio de 0.5 a 1 km aguas arriba de cada fuente de abastecimiento de agua potable. Paralelamente, se desarrollan estudios para definir las áreas de recarga acuífera y los sitios que deberán protegerse en el mediano plazo.

El principal objetivo de la ESPH S.A., al impulsar este proyecto, es conservar las fuentes de agua y apoyar así el desarrollo de la región hacia un modelo que haga compatible el creci-miento económico, el desarrollo social y la con-servación ambiental.

INTRODUCCIÓN

El municipio de Achuapa está ubicado en el departamento de León y tiene una superficie de 33,300 km2, con una población de 12.800 habitantes. El municipio pertenece a una zona extremadamente seca en los veranos. Especial-mente en los últimos años se han agravado los problemas de agua por los efectos del fenómeno del Niño. En el municipio hay tres ríos impor-tantes : el río Grande, el río Chiquito y el río Coyolar. El río Chiquito nace en la finca El Cacao ubicada en la comunidad de San Nicolás. Este río es el más importante para Achuapa y no se seca ni en los años menos lluviosos. Todos los ríos mencionados, además, son de cierta impor-tancia para gran parte de los municipios vecinos, así como para los departamentos de Chinandega y León.

La fuente está cubierta de un bosque autóc-tono con relativamente poca intervención del hombre. Este bosque es un reducto del subtipo forestal tropical seco. Es la única reserva de la biodiversidad de este tipo de bosque en la muni-cipalidad de Achuapa.

Don Pablo Lanuza es propietario de la finca El Cacao desde hace 45 años. La finca tiene 60 manzanas (42 ha) de las cuales 19 mz (13, 30 ha) están cubiertas de bosque. Desde hace mucho tiempo conserva la fuente y el bosque, tratándolo como una reserva.

El bosque de don Pablo tiene todavía gran cantidad de árboles de alto valor. Como muchas de esas especies están bien cotizadas en los mercados y el hecho de que quedan muy pocos bosques de este tipo, causa una gran demanda por la madera de don Pablo. Los madereros empezaron a ofrecer mucho dinero, especialmente por los Guapinoles. Don Pablo decidió, con la asistencia técnica apro-piada, buscar una oportunidad de conservar el bosque, pero con una alternativa de ingresos.

Se propone compartir la responsabilidad de conservar la fuente del río a largo plazo entre la alcaldía, el dueño del bosque y las comunidades afectadas. La alcaldía, junto con las comunida-des, mediante un contrato, se comprometen a compensar a don Pablo para que este no corte el bosque y proteja así la fuente.

De esta manera, se establece una negocia-ción y mecanismos de retribución por el uso de los servicios ambientales que provienen del bosque de don Pablo, que son cantidad y calidad del agua, principalmente.

OBJETIVOS DEL ESTUDIO

El objetivo del estudio es valorar econó-micamente la oferta hídrica como un servicio ambiental ofrecido por el bosque en que nace el Río Chiquito (finca El Cacao, Achuapa), a fin de generar un flujo de ingresos que contribuya a la conservación del bosque y de la micro cuenca.

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SERIE TÉCNICA

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CORREDOR BIOLOGICO MESOAMERICANO

115METODOLOGÍA DE VALORACIÓN ECONÓMICA

VALORACIÓN DE LA OFERTA HÍDRICA

El valor del agua se mide a través de los costos incurridos en el proceso productivo y de mantenimiento y se puede desagregar de la siguiente forma:

Valor de los costos de captación de agua.

Valor de los costos de protección de la cuenca.

Valor de los costos de restauración de ecosistemas.

Valor de los costos administrativos y de operación.

Valor del agua como insumo de la producción.

VALOR DE LA PRODUCTIVIDAD HÍDRICA DEL BOSQUE

En la valoración del agua–como servicio ambiental ofrecido por los bosques, que requiere sostenibilidad de la producción en términos de calidad, cantidad y perpetuidad–, se requiere considerar el valor de los bosques en función de la captación y producción de agua (Valor de Uso Directo), más que por los otros servicios ambientales (CO2, belleza escénica, biodiversi-dad y otros).

La productividad del bosque, en este caso, está determinada por la cantidad de agua cap-tada, y su valor–como se describió anterior-mente–corresponde a un porcentaje cercano al costo total de oportunidad. Si se ve la produc-tividad del bosque en términos económicos, entonces el no usar el bosque para otras activi-dades se valora por la cantidad de agua captada, ese es su costo de oportunidad. El valor de uso directo del bosque y del agua no puede separarse, al depender el uno del otro.

VALOR DE PROTECCIÓN Y MANTENIMIENTO

La protección es un mecanismo que ayuda a la conservación de las aguas superficiales y subterráneas, y evita la sedimentación de los ríos porque disminuye la erosión de los suelos. Estos beneficios, asociados a la protección y con-

servación del bosque, llevan implícito un costo que debe ser considerado dentro de la estructura de valoración económica–ecológica del uso del agua.

Los costos incurridos en la protección de áreas de bosque se determinan por los gastos en salarios, cargas sociales del personal destinado a la protección, más los montos correspondientes a combustible, transporte, infraestructura y otros gastos de operación e incentivos utilizados para la protección ambiental.

Se incluye, además, los costos de reforesta-ción con fines de mitigación y mantenimiento de la calidad y cantidad de caudales, la regeneración de áreas, desembolsos necesarios para el sosteni-miento de laderas y otros gastos preventivos para evitar el desgaste de la cuenca, impedir la erosión de suelos y reducir el impacto de los flujos de agua superficial en el arrastre de sedimentos o en la formación de cárcavas.

Valor del Agua según su Uso (Insumo de la Producción)–Valor Monetario del Agua en la Producción Agrícola

La agricultura usa el agua para el riego de los cultivos y es una de las actividades que mayor consumo hace del recurso. En condiciones nor-males, más del 80% del agua disponible se dedica a la agricultura. El riego incrementa la produc-tividad agrícola y este cambio en la producción puede ser usado para calcular el valor del agua, pues multiplicado por el precio del producto agrícola (mercado) nos da un valor aproximado del agua usada en agricultura.

La productividad agrícola está en función de una serie de condiciones climáticas y agroeco-lógicas, donde el recurso hídrico es vital para que se realice el balance hídrico de la planta, como parte del proceso de fotosíntesis. En este proceso, la energía lumínica es transformada en energía química; esta energía química tiene un valor de mercado cuando se trata de bienes agrí-colas y no puede ser producida sin agua.

Lo anterior implica que el agua es insusti-tuible en la producción agrícola y, por lo tanto, se debe hacer esfuerzos por separar–en términos de valor–el aporte de las variables climáticas agroecológicas y, específicamente, hídricas, en su contribución al cambio de productividad, de manera tal que se pueda valorar el aporte del agua en ese cambio.

EL RECURSO HÍDRICO COMO UN FLUJO PERMANENTE DE INGRESO

En un escenario de ausencia total de bos-ques es de esperar que el volumen del recurso en épocas secas se vea reducido y limite el desem-peño de la actividad económica. Esto significa que la permanencia y ampliación de las áreas de bosque natural (primario y secundario) son de gran importancia para garantizar un flujo hídrico durante todo el año.

La internalización de los costos ambientales en el valor del agua y la presencia de un flujo hidrológico que se potencializa con la presencia de bosques con poder de captación y retención, favorece la generación de ingreso por venta de recurso bajo la presencia de mercados.

Si el recurso se valora desde el punto de vista económico y ecológico mediante la internaliza-ción de los costos ambientales y partiendo del hecho de que los usuarios deban pagar por la uti-lización del mismo, el ingreso por los servicios ambientales podría ser la base financiera para el desarrollo sostenible de la cuenca y, a la vez, convertirse en un flujo permanente que podría ir aumentando conforme se vayan incrementando las áreas boscosas captadoras del recurso.

VALORACIÓN DE LA DEMANDA HÍDRICA–MÉTODO DE VALORACIÓN CONTINGENTE (MVC)

Para el cálculo de la demanda hídrica actual se utilizan los datos estadísticos existentes reco-lectados por la administración de estas áreas u otras instituciones. Sin embargo, si no existe este tipo de información para estimar la demanda de bienes y servicios ambientales, es necesario recurrir a técnicas estadísticas más sofisticada, basadas en la opinión directa de los consumido-res sobre los servicios ambientales que reciben de forma directa o indirecta del bosque, relaciona-dos con el recurso hídrico. Esto se logra a través de la aplicación de encuestas in situ: el Método de Valoración Contingente.

El Método de Valoración Contingente (MVC) intenta averiguar, a través de la pregunta directa, la valoración que otorgan las personas al bienestar que les produce la modificación en las condiciones de oferta de un bien ambiental.

Básicamente, se les pregunta, mediante una encuesta directa, cuánto estarían dispuestos a pagar para recibir un beneficio. Lo que se busca son las valoraciones personales de los encues-tados frente al crecimiento o la reducción de la cantidad de un bien, un contingente, en un mercado hipotético. Se considera que el mercado contingente no incluiría sólo el bien (mejor cali-dad y cantidad del agua, retención de la erosión, procesamiento de nutrientes, etc.), sino también el contexto institucional en el que éste sería ofer-tado y la forma en que se financiaría.

El Método de Valoración Contingente ha sido ampliamente utilizado en la valoración de bienes que no tienen mercado específico, siendo que, en muchos casos, será la única técnica de estimación del beneficio. Además es aplicable a la mayor parte de los contextos de la política ambiental.

PROCESO DE ENCUESTAS

El método más recomendable es el método de entrevista personal, más directo, que asegura la calidad de la aplicación de la encuesta: control del tiempo, información presentada al encues-tado, manutención del orden de las preguntas y uso de material visual. La encuesta se aplicó en cinco de las 19 comunidades:

Río arriba: Guanacaste y San Nicolás

Mitad del río: Achuapa

Río abajo: Los Caraos y Los Llanitos

Las muestras en cada comunidad fueron proporcionales al tamaño de su población, pero con la intención de mantener el 10% de la población total de la microcuenca. De las 2,100 familias se encuestaron 210.

Para descubrir la disposición a pagar DAP de los encuestados se utilizó una pregunta de for-mato subasta. Se le presentó a los encuestados un vector de cinco pagos y ellos tenían que escoger una cantidad entre las cinco ofrecidas, o simple-mente no pagar, si no les parecía ninguna.

El pago mínimo fue de 3 córdobas/mes por familia (0.25 dólares/mes) y el pago máximo fue de 15 córdobas/mes por familia, equivalente a 1.25 dólares. Como pago anual, el pago mínimo es de 3 dólares y el pago máximo es de 15 dólares.

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BIENES Y SERVICIOS AMBIENTALES PARA EL BOSQUE DE LA FINCA EL CACAO

Bienes Ambientales Servicios Ambientales

Agua para Uso Doméstico Captación Hídrica

Agua para la Agricultura Suplidor de Agua Subterránea

Agua para la Ganadería Protección de Suelo

Madera Fijación de Nutrientes

Plantas Medicinales Control de Inundaciones

Leña y Carbón Retención de Sedimentos

Semillas Forestales Fijación de Carbono

Alimento Vegetal Belleza Escénica

Plantas y Frutos Comestibles Protección de la Cuenca

Bejucos y Troncos

Material Biológico

Productos No Maderables

Animales

Artesanía

Fuente: Elaboración Propia

Independientemente de si los encuestados respondieron positivamente a la pregunta de DAP en efectivo, se les hizo una segunda pre-gunta: si estaban dispuestos a pagar en trabajo comunitario, con un número cualquiera de días al mes.

RESULTADOS

BIENES Y SERVICIOS AMBIENTALES DEL BOSQUE DE LA FINCA EL CACAO

En el presente estudio, para el bosque de la finca El Cacao se han identificado los siguientes bienes y servicios ambientales (eso no implica que se van a valorar todos, por lo menos de manera explícita). El presente estudio está enfo-cado en la valoración de la oferta hídrica y pro-bablemente en su valor están implícitos valores de otros bienes y servicios relacionados.

OFERTA HÍDRICA DE LA MICROCUENCA

No existe información estadística sobre las variables que determinan la oferta hídrica de la microcuenca. Sin embargo, se conoce el área total de la microcuenca, la precipitación anual y,

con base en estimaciones, se estima el porcentaje de escorrentía, evapotranspiración e infiltración en el suelo.

En este cálculo, de manera general, se estima el agua de infiltración como la cantidad correspondiente a la oferta hídrica, sin tomar en cuenta la distinta capacidad de infiltración según el tipo de suelo en las distintas partes de la cuenca y según su ubicación, ya sea la parte superior, media o baja de la cuenca.

Sin embargo, el propósito del estudio es cuantificar la oferta hídrica del área del bosque en que nace el río Chiquito, para determinar su aporte a la demanda hídrica de la cuenca y los beneficios económicos que genera.

Se observa en el cálculo anterior que el aporte del bosque a la oferta hídrica total es de aproximadamente el 1%, 79,800 m3.

DEMANDA HÍDRICA DE LAS 19 COMUNIDADES DE LA MICROCUENCA

La demanda hídrica de la microcuenca depende de los usos del agua. Se han identificado tres usos principales: doméstico, agrícola y gana-dería. A continuación se presentan los cálculos de demanda física de agua según cada uso.

OFERTA HÍDRICA DE LA MICRO CUENCA

Oferta Total Hídricade la microcuenca

Precipitaciones 1,500 mm / año = 1.5 m / año

Área micro cuenca 19, 5 km2 = 19.500.000 m2

Oferta Hídrica Total / año 19,500,000 m2 * 1, 5 m = 29.250.000 m3

Escorrentías 40% del Agua Precipitada 11.700.000 m3

Evapotranspiración 30% del Agua Precipitada 8.775.000 m3

Infiltración de Aguaen el Suelo–Oferta Real Hídrica

30% del Agua Precipitada 8.775.000 m3

Fuente: Elaboración Propia.

OFERTA HÍDRICA DEL BOSQUE DE LA FINCA EL CACAO

Oferta Total Hídrica del Bosque Precipitaciones 1,500 mm / año = 1.5 m / año

Área micro cuenca 13.3 ha = 133,000 m2

Oferta Hídrica Total / año 133,000 m2 * 1, 5 m = 199.500 m3

Escorrentías 30% del Agua Precipitada 59.850 m3

Evapotranspiración 30% del Agua Precipitada 59.850 m3

Infiltración de Agua en el Suelo 40% del Agua Precipitada 79,800 m3

La oferta hídrica del bosque representa el 1% de la oferta de la micro cuenca.Fuente: Elaboración Propia

DEMANDA HÍDRICA DE LA MICRO CUENCA SEGÚN USOS DEL AGUA

Uso Doméstico

Consumo promedio por familia 30m3/mes

Número de familias 2,100 familias

Precio de mercado $0.5/m3

Consumo por mes total 63,000m3 = $31,500

Consumo año 756,000m3

Valor año US $ 378,000

Ganadería

Número cabezas ganado 12,600

Consumo por cabeza 10 gl /día

Total consumo 12,000 gls/día

Equivale a 477m3/día (174,105m3/año)

Valor año US$ 87,053

Agricultura–Área cultivada 2,218 ha = 22,180,000 m2

Agua por precipitación 33,270,000 m3

Agua que que se infiltra en el suelo 9,981,000 m3

Agua captada por los cultivos 40% = 3,992,400 m3

Valor año US$ 1,996,200

Total demanda hídrica física 4,922,505 m3

Total valor agua utilizada en la micro cuenca: US$ 2,461,253

Fuente: Elaboración Propia

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CORREDOR BIOLOGICO MESOAMERICANO

119Costo de Conservación y Mantenimiento del bosque de la finca El CacaoEl Costo de Producción del Recurso Hídrico

Medidas de Conservación Costo 1er Año Costo Años Siguientes

Cercado perimetral del bosque $1,739

Guardabosque $1,102 $1,102

Mantenimiento de rondas $43 $43

Bebederos de ganado $315

Control de incendios $219 $219

Total por Año $3,418 $1,364Fuente: Elaboración Propia según Propuesta de Actores Locales.

Balance Hídrico para la Micro Cuenca

Oferta–Demanda Hídrica Física de la Micro Cuenca

Oferta Hídrica en el Suelo: 8.775.000 m3

Demanda Hídrica según uso: 4.922.505 m3

Balance Hídrico: 3.852.492 m3

Beneficios Económicos por Consumo de Agua en la Micro cuenca

Demanda Hídrica según uso: 4.922.505 m3

Precio de agua por m3: $0, 5/m3

Beneficios Económicos: $2,461,253

Fuente: Elaboración Propia

COSTO DE OPORTUNIDAD DEL BOSQUE SEGÚN USO POTENCIAL

Valor Comercial del Bosque en el Mercado Local13.3 ha bosque = 3.383, 35 m3 madera explotable (254, 38 m3/ha). 50% aprovechable inmediatamente.

Precio Promedio por m3 $30/m3*

Valor comercial del bosque US $50,750

Valor por ha US $3,816

Costo de Oportunidad del Crecimiento anual del Bosque 6m3/ha/año*13.3 ha*50% aprovechables

Valor adicional por año US $ 2.394

Valor adicional por año por ha US $180

Costo de Oportunidad de la Ganadería

Utilidad promedio a nivel nacional (promedio producción de leche y vacuno): $50/ha/año

Valor total anual US $665/año

Costo de Oportunidad de la Agricultura

Utilidad promedio a nivel nacional (promedio producción de maíz, frijol y sorgo) $30/ha/año

Valor total año US $399/año

Costo de Oportunidad del Alquilar la Tierra

Precio de alquiler por ha/ ciclo productivo $ 20/ha

Valor anual por alquilar (13.3 ha * $20) US $266/añoFuente: Según Corea Pino, Roberto y Burschel Heinrich (1999), Anteproyecto: “Conservación del bosque en que nace la fuente del Río Chiquito”. Con el Apoyo de PROCHILEON

Analizando estos resultados se observa que el consumo doméstico representa el 15% de la demanda total, el consumo en ganadería repre-senta el 4% y el consumo de agua agrícola repre-senta el 81%. Obviamente, el sector agrícola, con o sin riego, es el que ejerce mayor presión sobre el recurso hídrico.

VALORACIÓN ECONÓMICA DE LA OFERTA HÍDRICA DEL BOSQUE.EL COSTO DE PRODUCCIÓN

La valoración económica de la Oferta Hídrica del bosque se basa principalmente en el costo marginal de producir el agua.

El Costo de Producción de la Oferta Hídrica del bosque de la finca El Cacao tiene dos com-ponentes principales: 1) el valor de captación y 2) el valor de conservación y mantenimiento. El bosque puede tener varias alternativas de uso y, por tanto, cada alternativa representa un dife-rente costo de oportunidad.

Se estima también los costos de manteni-miento del bosque en función de las medidas de conservación propuestas por los mismos actores locales que son quienes mejor conocen el área.

El Valor de Captación de Agua se asigna según el Costo de Oportunidad de la actividad alternativa más rentable: en este caso es la gana-dería, que generaría al dueño del bosque 665 dólares por año.

La extracción total del bosque no se consi-dera como alternativa porque sería una actividad puntual que generaría beneficios económicos una sola vez por aproximadamente 50,750 dólares. Posteriormente, esta acción más bien generaría pérdidas no solo para las comunidades río abajo, sino para el mismo dueño, porque la fuente de agua se verá afectada y, en consecuencia, también las actividades productivas asociadas al uso de agua, como la agricultura y la ganadería.

Sin embargo, se recomienda la extracción de madera sostenible, como una actividad comple-mentaria, manejando únicamente el crecimiento anual del bosque, lo que generaría beneficios económicos de aproximadamente 2,394 dólares para su dueño.

Considerando lo anterior, el Valor de Pro-ducción es la suma del Valor de Captación y el Valor de Protección. Para el primer año el Valor de Captación es de 665 dólares y el Valor de Protección es de 3,418 dólares, igual a 4,083

dólares por año. Esto equivale a 307 dólares/ha. Para los siguientes años el Valor de Captación es 655 dólares y el Valor de Protección es de 1,364 dólares, igual a 2,029 dólares. Esto equivale a 153 dólares/ha–la mitad de lo registrado en el primer año. Por tanto, en términos de servicios ambientales, al bosque se le debe compensar por un mínimo de 307 dólares/ha el primer año y 153 dólares/ha los siguientes años, para no cortarlo desmedidamente, no introducir ganado cerca de la fuente y adoptar medidas de con-servación para garantizar la oferta hídrica que genera el recurso forestal.

BALANCE HÍDRICO DE LA MICROCUENCA Y DEL BOSQUE

Primero se determina, de manera general, el Balance Hídrico Físico de la microcuenca. Se determinan también los beneficios económicos que goza la sociedad por seguir consumiendo agua gratis de la naturaleza.

En segundo lugar, se determina el Balance Hídrico del Bosque en términos económicos.

Se asume que la cantidad producida es consu-mida y genera beneficios económicos concretos para las comunidades afectadas. Sin embargo, al mismo tiempo, implica costos de manteni-miento indispensables para la sostenibilidad del ecosistema.

El bosque genera aproximadamente 79,800 m3 que representan el 1% de la Oferta Hídrica de la microcuenca. Los beneficios económicos por uso de agua del bosque ascienden, a excep-ción del primer año, a 40,265 dólares.

Los costos de producir agua son de 2,029 dólares/año y representan el 4.79% de los bene-ficios económicos por uso de agua.

Con estos datos se puede concluir que el beneficio económico de consumir agua corres-pondiente únicamente al bosque, distribuido entre las 2,100 familias en la microcuenca, es de 19.17 dólares por familia/año.

El costo de producción de agua del bosque, distribuido igualmente entre las 2,100 familias de la microcuenca, es de 1.94 dólares el primer año y 0.97 los siguientes años, por familia.

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CORREDOR BIOLOGICO MESOAMERICANO

121BALANCE HÍDRICO EN TÉRMINOS ECONÓMICOS PARA EL BOSQUE DE LA FINCA EL CACAO

Beneficios Económicos por Uso del Agua

Demanda de Agua del Bosque: 79.800 m3

Precio de Mercado del Agua: $0, 5/m3

Beneficio por uso de Agua $39.900

Beneficio por explotar Bosque Adicional $ 2.394

Beneficios Económicos Total $42.294/año

Costos de Producción de Agua en el Bosque 1er Año Otros Años

Costo de Oportunidad de la Ganadería $ 665 $ 665

Costo de Conservación del Bosque $3.418 $ 1.365

Total Costos por no explotar el bosque/año $4.083 $2.029

Porcentaje del Beneficio Económico (9, 65%) (4, 79%)

Balance Económico Anual $38,211 $40,265Fuente: Elaboración Propia

ANÁLISIS DE LA DISPOSICIÓNA PAGAR DAP DE LAS PERSONASDE LAS COMUNIDADES PARA CONTRIBUIR AL PROYECTO DE MANTENIMIENTO DEL BOSQUE DE LA FINCA EL CACAO

Se aplicaron 210 encuestas, lo que repre-senta una muestra del 10% de la población total de familias que viven en la microcuenca y están siendo afectadas por la oferta hídrica que genera el bosque en la finca El Cacao.

USOS DEL AGUA

Uso Actual Porcentaje de la Muestra

Cantidad

Uso doméstico 100% 2.4 barriles/día

Uso agrícola 63% 2.8 mzs/familia

Uso Ganadería 32% 3.2 cbz/familia

Fuente: Basado en Encuestas

Analizando estos datos se observa que todas las familias le dan un uso doméstico al recurso hídrico, con 2.4 barriles/día. Sigue el uso agrí-cola, con 63% de las familias, con un promedio de 2.8 manzanas cada una. Finalmente, está el uso de ganadería, con 32% de las familias, donde cada una tiene, en promedio, 3.2 cabezas de ganado.

La principal fuente de agua para los pobla-dores del área urbana es la tubería. El resto de esta área y las áreas rurales se abastecen princi-palmente de pozos, seguido por puestos de agua y del río, directamente. Un pequeño porcentaje utiliza agua de manantial. La calidad de la oferta de agua se analiza a través de la percepción de los mismos consumidores.

CALIDAD DE LA OFERTA HÍDRICA

Fuente de Agua Unidad de Medición

Calidad del Agua 2.5*

Tiempo de llevar agua a la casa de la fuente (en minutos)

13.85

Meses con agua 11.36 meses

Población sin agua permanente 24%

Meses sin agua 2.7 meses* (1 a 3), 1=mala, 2=regular, 3=buena

Fuente: Basado en Encuestas

La calidad del agua es relativamente buena, pues los pobladores la perciben con una calidad de 2.5 en una escala de 1–3. Esto equivale a 83% del total. El tiempo promedio invertido por fami-lia en traer agua a la casa es de 13.85 minutos, igual a 415.5 minutos al mes o siete horas. Si un jornal de ocho horas vale 2.5 dólares, entonces siete horas valen 2.2 dólares. O sea, cada familia invierte 2.2 dólares al mes en conseguir agua. En un año la familia invierte 26.4 dólares. Para las 2,100 familias de la microcuenca representa una inversión de 55,440 dólares anualmente. Si el agua se hace más escasa, el tiempo para conse-guirla aumentaría, así como el costo asociado.

Por otro lado, 24% (una cuarta parte de la población) de la muestra afirma no tener agua durante 2.7 meses por año.

La DAP es la variable más importante de este estudio, pues revela la disposición y aceptación de la gente hacia el proyecto de mantenimiento del bosque y, a la vez, su voluntad de contribuir con recursos económicos a sostenerlo. La DAP se analiza de dos formas: la DAP en efectivo y la DAP en trabajo comunitario.

La media estadística de la DAP en efectivo es de 0.26 dólares por mes, por familia, o 3.12 dólares por año, por familia. Sin embargo, solo el 66% de las familias colaborarían de esta manera.

La media de la DAP en trabajo comunitario es de 1.2 días/mes/familia, o el equivalente de 14.4 días/año/familia. Traducido en términos económicos, 1.2 días equivalen a tres dólares. Esto significa 36 dólares/año/familia. La DAP en trabajo es más alta que la DAP en efectivo y con una mayor aceptación por parte de los poblado-res (69%). Eso es entendible pues la gente en el área tiene más tiempo disponible que dinero en efectivo, especialmente los pobladores pertene-cientes al estrato social más pobre.

Para resumir el análisis de la Disposición a Pagar DAP, en efectivo y en trabajo, tenemos que la mayoría de los pobladores está dispuesta a contribuir al proyecto. El total de contribución anual es de 56.484 dólares. Sin embargo, 92% de la DAP total corresponde a pago con trabajo comunitario y tan solo 8% corresponde a pago en efectivo.

FUENTES DE AGUA

Fuente de Agua Porcentaje de la Muestra

Tubería 45%

Río 9%

Pozo 35%

Puesto de Agua 17%

Manantial 4%

Fuente: Basado en EncuestasDISPOSICIÓN A PAGAR EN EFECTIVO POR FAMILIA

Descripción DAP Mensual DAP Anual

DAP en Efectivo C$ 3.32 = $0.26 C$ 40 = $3.12

Porcentaje Respuestas Positivas en la Muestra 66% 66%Fuente: Basado en Encuestas

DISPOSICIÓN A PAGAR CON TRABAJO COMUNITARIO POR FAMILIA

Descripción DAP Mensual DAP Anual

DAP en Trabajo 1.2 días 14.4 días

Porcentaje respuestas positivas en la muestra 69% 69%

Valor Económico de la DAP en trabajo $3* $36* El Valor Económico para la DAP en trabajo está basado en el hecho de que un jornal de 8 horas para el área se paga en promedio

a $2.5. Si el encuestado invierte 1.2 días por mes de trabajo, equivale a $3 por mes, o $36 al año.

Fuente: Basado en Encuestas

DISPOSICIÓN A PAGAR TOTAL

Descripción DAP Familias con Respuesta Si Valor Económico Mensual Valor Económico Anual

DAP Efectivo $0.26 1,386 (66%) $360 $4,320

DAP Trabajo $3 1,449 (69%) $4,347 $52,164

Total $4,707 $56,484Fuente: Basado en Encuestas

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CORREDOR BIOLOGICO MESOAMERICANO

123TABLA 1EVALUACIÓN FINANCIERA DEL PROYECTO*

Año 0 Año 1 Año 2 Año 3 Año 4 Año 5 Año 6 Año 7 Año 8 Año 9

Costos

Producción 665 665 665 665 665 665 665 665 665 665

Conservación 3418 1364 1364 1364 1364 1364 1364 1364 1364 1364

Costo de traer agua 55440 55440 55440 55440 55440 55440 55440 55440 55440

Costo Total 4083 57469 57469 57469 57469 57469 57469 57469 57469 57469

Ingresos

DAP Efectivo 4320 4320 4320 4320 4320 4320 4320 4320 4320

DAP Trabajo 52164 52164 52164 52164 52164 52164 52164 52164 52164

Explotar Bosque 2394 2394 2394 2394 2394 2394 2394 2394 2394

Ingreso Total 58878 58878 58878 58878 58878 58878 58878 58878 58878

Beneficios Netos –4083 1409 1409 1409 1409 1409 1409 1409 1409 1409

BN Actualizados –4083 1409 1011.9 857.56 726.75 615.89 521.94 442.32 374.85 317.67

Tasa Descuento 18%

TIR 32%

VAN 2194.9VALORACIÓN DE LAS MEDIDAS PROPUESTAS POR EL PROYECTO

Medidas Propuestas Valor de 0 a 10

Compensar Don Pablo Lanuza para no cortar bosque 7.64

Cercado Perimetral del bosque 9.26

Contratar Guardabosques 8.07

Mantenimiento de Rondas 8.85

Reubicar Bebederos de Ganado 9.17

Control de Incendios 9.50Fuente: Basado en Encuestas

VALORACIÓN DEL MECANISMO DE PAGO PROPUESTO(El Impuesto sobre Bienes e Inmuebles, IBI)

Variables Relevantes para la Valoración del Mecanismo de Pago Propuesto Respuestas de la Población

Aceptación del IBI como mecanismo de pago 63%

Dueños de tierras a quienes se puede aplicar el mecanismo de pago propuesto 55%

Promedio de tamaño de propiedades (Manzanas) 19.8 MzsFuente: Basado en Encuestas

CARACTERÍSTICAS SOCIOECONÓMICOS DE LA MUESTRA

Edad Promedio de la Muestra 39.7 años

Estado Civil–Porcentaje en Parejas 68%

Porcentaje de Sexo Masculino entre los Encuestados 40%

Años de estudio del Encuestado 4.2

Miembros por Familia 5.4

Ingreso según Actividad Productiva a que Pertenece 2.75 = Agricultor

Ingreso revelado por el Encuestado Rango $40–$115Fuente: Basado en Encuestas

Se puede establecer un orden de prioridades para las medidas propuestas por el proyecto, basándose en la valoración de la importancia de cada medida por parte de los pobladores. La priorización queda así: control de incendios, cercado perimetral del bosque, reubicación de bebedores de ganado, mantenimiento de rondas, contratación de guardabosques y, finalmente, compensación a don Pablo por no deforestar.

Entre todas las características del proyecto, probablemente la más importante es el meca-nismo de pago propuesto. Este mecanismo fue validado por los Consejo Municipal y la Comi-sión del Ambiente. Sin embargo, para validar el mecanismo a nivel de la población, se les pidió a los encuestados hacer su valoración y emitir su opinión, comentarios y sugerencias en caso de tener que adaptarlo, ajustarlo o cambiarlo.

Esta información es vital para el estudio, cuya intención principal es poder llevar los resul-tados a un nivel práctico aplicable.

El 63% de los encuestados acepta el meca-nismo de pago y de alguna manera este porcentaje coincide con el 66% de los pobladores dispuestos a pagar algo en efectivo. El problema principal, sin embargo, es que apenas un poco más de la mitad de la población (55%) tiene algún tipo de propiedad. Por tanto, el impuesto sobre bienes e inmuebles se vuelve una variable restrictiva a la hora de aplicar el mecanismo de pago, pues los pobladores sin propiedades no tienen como con-tribuir en efectivo. Por esto, probablemente, hay una mayor DAP en trabajo comunitario.

Finalmente, se generó un breve análisis esta-dístico sobre las características socioeconómicas de la muestra.

EVALUACIÓN FINANCIERA DEL PROYECTO DE CONSERVACIÓN DEL BOSQUE

Con base en los ingresos y costos y beneficios calculados, se hace una evaluación financiera del proyecto. Los costos considerados son: de produc-ción de agua (costo de oportunidad del bosque), de conservación del bosque y el costo del tiempo invertido por las familias para traer agua.

Los beneficios considerados son: ingresos por DAP en efectivo e ingresos por DAP en trabajo comunitario y explotación de bosque.

El análisis financiero, basado en una proyec-ción de nueve años, indica que el proyecto es ren-table con una Tasa Interna de Retorno TIR=32%, mayor que la Tasa de Descuento TD=18%, y un Valor Actual Neto (VAN) Positivo. (Tabla 1)

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

Con base en los resultados obtenidos se con-sidera importante la implementación de un meca-nismo local de pago por servicios ambientales.

El área del bosque de la finca El Cacao (13.3 ha) genera 79,800 m3 de agua, la que beneficia económicamente las 2,100 familias en la micro-cuenca de Achuapa con 42,294 dólares.

El costo de producción del agua es de apenas 4,083 dólares el primer año y de 2,029 dólares los siguientes años del proyecto.

A través de la encuesta se descubrió que 66% de las familias pagarían un promedio de 0.26 dólares al mes en efectivo y 69% darían 1.2 días laborales (3 dólares) al mes, en trabajo comunitario, para contribuir al proyecto de con-servación del bosque y su oferta hídrica.

El mecanismo de pago en efectivo propuesto ha sido el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), con una aceptación del 63% de los pobladores. Pero, por los comentarios de los encuestados, por el hecho de que solo 55% de la población posee tierra propia, y por el gran porcentaje de la población ubicada en los estratos sociales bajo y medio, sin recursos para pagar (84%), se considera que este mecanismo no es el más apropiado.

Las opciones de mecanismo que han surgido con base en las encuestas son:

• Se recomienda la recaudación mensual por los Comités Comunitarios. Lo importante es que la gente prefiere un cobro indepen-diente de los demás impuestos, y que sepan que el dinero está destinado al proyecto.

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CORREDOR BIOLOGICO MESOAMERICANO

125• Si se utiliza el IBI, sería para formular una

política fiscal a través de la cual se incentiva-ría a los pobladores que adopten medidas de conservación. Por las medidas más simples se exoneraría un menor porcentaje del IBI. Las medidas de conservación se ordenan según grado de importancia para la realidad de Achuapa.

Medida de Conservación

Porcentaje de Exoneración del IBI

No Quema 5%

Barreras Vivas 10%

Obras Físicas 20%

Sistema Agroforestal 50%

Protección de Bosques 100%

Esta última propuesta será validada en talle-res participativos con los actores del municipio de Achuapa.

El Fondo del Ambiente debe ser regulado por una comisión multisectorial e independiente, con-formada por representantes de toda la Sociedad.

El rol de la municipalidad sería facilitar el proceso administrativo y el manejo del Fondo del Ambiente. El manejo del Fondo será con-sensuado con una comisión multisectorial inde-pendiente.

Una última consideración: según observa-ciones hechas a través de las encuestas los pobla-dores no entienden completamente el concepto de pago por servicios ambientales (PSA) y esto dificultaría la implementación de cualquier mecanismo de pago por estos servicios. Por tanto, es necesario, por un lado, negociar con la población el mecanismo y, por otro, hacer talleres informativos y educativos explicando el concepto de PSA. Este proceso implica el uso de recursos, tiempo y dinero, llamados costos de transacción. Estos costos dependerán del nivel de negociación y concientización que se logre. También dependen del presupuesto de la institu-ción o instituciones que financiarán este proceso. De cualquier manera, cuanto más alto el nivel de detalle, más altos serán los costos de transacción, pero también se incrementaría la probabilidad de tener mayor efecto sobre la sociedad.

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MECANISMO DE PAGOS POR SERVICIOS AMBIENTALES

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CORREDOR BIOLOGICO MESOAMERICANO

127VALORACIÓN ECONÓMICA DEL POTENCIAL TURÍSTICO DE LA ISLA DE OMETEPE, NICARAGUA9

Radoslav Barzev, 2000

RESUMEN

La demanda de turismo y, en especial, de ecoturismo, se ha incrementado sin parar en Nicaragua, y se cree que esta tendencia se man-tendrá, promovida principalmente por las polí-ticas de incentivos del gobierno hacia el sector, materializadas con la aprobación de la Ley 306 (Ley de Incentivos para la Industria Turística de la República de Nicaragua). Hay una vasta gama de precios y estilos para los viajes ecoturísticos. De hecho, la oferta está diversificándose con la creación constante de nuevos paquetes. Las variables claves de la demanda turística parecen estar determinadas por los siguientes factores: el conocimiento y el nivel de entusiasmo de los consumidores frente a lo desconocido; el tiempo destinado a la recreación y los costos del viaje.

Bajo este contexto, MARENA (como ente del estado encargado de la administración de las Áreas Protegidas), conjuntamente con INTUR (ente del estado encargado de promover el turismo a nivel nacional), han iniciado una serie estudios de valoración económica del potencial de las áreas protegidas priorizadas para el desa-rrollo de actividades turísticas. En estos estudios se determinará la oferta física y económica poten-cial de bienes y servicios ambientales, la demanda potencial y su composición según los segmentos de mercado y la factibilidad de ofrecer paquetes turísticos específicos, elaborados de acuerdo a los gustos, preferencias y disponibilidad de pagar de los propios turistas (consumidores).

Las reservas naturales volcán Maderas y volcán Concepción, de la isla de Ometepe, cuentan con todos los valores anteriormente mencionados. Estos valores pueden dividirse en tres áreas: servicios ecosistémicos, recursos bio-lógicos y beneficios sociales. Entre los servicios

ecosistémicos se puede destacar la protección de los recursos hídricos, la formación y protección de los suelos, la regulación del ciclo de carbono, la absorción y descomposición de la contamina-ción, la regulación de los climas locales y globales, la manutención de los ecosistemas y la protección de la capacidad de los ecosistemas para recupe-rarse frente a perturbaciones impredecibles. Los recursos biológicos incluyen comida, recursos farmacéuticos, productos maderables, plantas ornamentales, insumos industriales y recursos biológicos todavía no descubiertos. Por su parte, los beneficios sociales están relacionados con la investigación, la educación, la recreación y los valores culturales y espirituales.

La Isla de Ometepe ha sido uno de los prin-cipales destinos turísticos de Nicaragua debido a su condición insular y su posición geográfica. El turismo en Ometepe ha tenido un fuerte incre-mento a partir de 1990, representando entre un 10 y un 20% de los ingresos totales de la isla. Este incremento está sustentado por un rico inventa-rio de recursos naturales y culturales y por la pequeña infraestructura hotelera existente.

El principal objetivo de este estudio fue valorar económicamente el potencial turístico de la Reserva Natural Isla Ometepe, a través del cál-culo de la demanda turística actual y potencial. Para alcanzar este objetivo se procedió a estimar los cambios potenciales en la demanda, como consecuencia de cambios en la calidad de los bienes y servicios ofrecidos en la isla de Ometepe. Se recurrió a técnicas estadísticas basadas en la opinión directa de los turistas sobre los servicios turísticos. Esto se logró a través de la aplicación de encuestas in situ y encuestas fuera de la isla a un total de 392 nacionales y 253 extranjeros. Las encuestas eran del tipo formato abierto, formato dicotómico, dicotómico doble y costo del viaje.

Las dos técnicas estadístico–económicas utiliza-das fueron el método de valoración contingente y el método del costo de viaje. Los sectores del mercado encuestados fueron nacionales visi-tando la isla de Ometepe, nacionales en Mana-gua, extranjeros visitando la isla de Ometepe y extranjeros residiendo en Managua.

Para valorar económicamente el potencial turístico de la isla de Ometepe se propusieron cuatro paquetes turísticos diferentes. Estos paquetes fueron diseñados para grupos de 10 a 15 personas, con un tiempo de duración de tres días y dos noches, todo incluido, con un costo igual para todos los paquetes. Los principales atractivos turísticos de la isla se clasificaron en tres categorías, Naturales: San Ramón, la estación biológica, Mérida, volcán Concepción, playa de Santo Domingo, volcán Maderas, parque municipal Islote Grande, Históricos: Altagracia, y Culturales: Charco Verde y Magdalena.

A través de la aplicación del Método de Valo-ración Contingente (MVC) se intentó averiguar, mediante preguntas directas, la valoración de los turistas sobre los cambios en el bienestar que les produce la modificación en las condiciones de oferta de un bien ambiental. Básicamente, se les preguntó, mediante una encuesta directa, lo que estarían dispuestos a pagar por un beneficio. Lo que se buscaba eran las valoraciones personales de los encuestados frente al crecimiento o la reducción de la cantidad de un bien dado, un contingente, en un mercado hipotético.

Para determinar la demanda recreacional en la isla, se utilizó el Método del Costo de Viaje (MCV), el cual se basa en la premisa de que el “precio” de un servicio recreacional (general-mente considerado en términos de número de visitas) puede ser medido, al menos en parte, por los costos de viaje al visitar el sitio.

En última instancia, y con las dos técnicas, se buscaba estimar la variación en la demanda del bien ambiental cuando se de una mejoría en su calidad. Con el Método de Valoración Contin-gente se determinó la Disposición a Pagar (DAP) de los turistas por mejoras en la calidad de los servicios ofrecidos por la reserva; con el Método del Costo de Viaje se determinó el cambio en el número de visitas que podrían ocurrir como resultado de los cambios en la calidad ambiental y en el costo de viaje.

Con la información generada se crearon bases de datos sobre los gustos y preferencias de los turistas nacionales y extranjeros sobre los atractivos naturales, los servicios turísticos, el grado de satisfacción por la calidad de atención e infraestructura, sus característica socio–eco-nómicas y su valoración económica sobre las mejoras propuestas. A partir de estas bases de datos se pueden establecer prioridades y orientar la inversión futura.

Con la información obtenida se determinó que el costo real de la visita es de 85 dólares por turista por una visita de 2.8 días. También se determinaron los costos reales de los 4 paquetes turísticos propuestos, basados en los atractivos naturales y la infraestructura existentes.

Se determinó que el aporte de la actividad turística de la isla a la economía nacional es de 10.4 millones de dólares.

Para fines prácticos, un proyecto turístico mínimo garantizando la visita de dos grupos de 15 personas por semana a la isla, implicaría llevar 1,560 turistas al año. Combinando nacionales y extranjeros, generaría una utilidad de 32,760 dólares, con una rentabilidad del 26%. Con base en los análisis, los paquetes 1 (estación biológica) y 3 (Santo Domingo) son los preferidos por los turistas. A la vez, son los más costosos, por lo que se debe cobrar la media de la DAP máxima para poder garantizar una rentabilidad mínima.

Es recomendable seguir desarrollando pro-yectos turísticos, pero debe tomarse en cuenta los servicios necesarios para garantizar una mejor atención al consumidor. Las inversiones deben guiarse por la preferencias que revelaron los mismos turistas sobre las características de los paquetes ofrecidos.

Los cuatro paquetes turísticos propuestos cubren distintas áreas de la isla y presentan dis-tintas características. Los cuatro paquetes son rentables y demuestran que los proyectos turís-ticos se pueden desarrollar en todos los destinos turísticos de la isla de Ometepe. Sin embargo, para orientar más detalladamente la inversión, se debe realizar posteriormente estudios de fac-tibilidad de proyectos turísticos concretos que permitan la consolidación de una cartera de proyectos que, a su vez, sea parte integral del proceso de planificación del desarrollo turístico en la isla de Ometepe.

9 Estudio según convenio entre Instituto Nicaragüense de Turismo (INTUR) y la Dirección de Áreas Protegidas del Minis-terio del Ambiente y los Recursos Naturales (MARENA).

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CORREDOR BIOLOGICO MESOAMERICANO

129OBJETIVOS

OBJETIVO GENERAL

• Valorar económicamente el potencial turís-tico de la Reserva Natural Isla Ometepe, a través del cálculo de la demanda turística actual y potencial.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS

• Determinar la oferta turística, con base en los atractivos naturales del área de estudio, la infraestructura existente y la inversión nece-saria para llevar a cabo actividades turísticas.

• Proponer combinaciones de bienes y servicios (paquetes turísticos) que permitan captar un mayor porcentaje del dinero que los turistas destinan a actividades recreativas.

• Determinar la factibilidad de estos paquetes turísticos a través de análisis de sensibilidad sobre los cambios en la demanda potencial de los turistas.

• Calcular los beneficios netos de los paquetes turísticos propuestos, el monto de la inver-sión y los tipos de turistas a llevar a estos destinos turísticos.

EVALUACIÓN DE LA OFERTA TURÍSTICA ACTUAL

En la actualidad las instalaciones turísticas de la isla Ometepe no funcionan a su plena capa-cidad. Existe infraestructura sub utilizada, pero no se dispone de un análisis cualitativo y cuan-titativo que indique cual es el punto óptimo de aprovechamiento de la infraestructura existente.

Sin embargo, se puede analizar cuantitativa-mente la parte de infraestructura en uso actual y los servicios turísticos que ofrece la isla a través de la percepción de los turistas (los consumido-res). Se les pidió a los turistas en Ometepe valo-rar cada servicio en una escala de 0 a 10, donde 10 es la máxima satisfacción por un determinado servicio.

En general se confirma que los servicios ofrecidos en la isla no son óptimos. Es necesario mejorar algunos para garantizar una estadía más cómoda a los visitantes. Entre los más deficientes se destacan los que atienden las necesidades bási-

cas: facilidades de comidas, servicios higiénicos, transporte en la isla, tiendas, negocios y comu-nicaciones. Sin embargo, un aspecto a resaltar es la buena percepción del turista con respecto a la gente local; esto es algo que debe ser potenciado

Las actividades recreativas, por estar relacio-nadas directamente con los atractivos naturales de la isla, cumplen, en la mayoría de los casos, con las expectativas de los turistas. Pero se observa que los atractivos más exóticos, como volcanes, sitios arqueológicos, etc., paradójica-mente, generan menor satisfacción, por requerir mayor esfuerzo para ser visitados, conocimiento especializado sobre sus particularidades y manejo adaptado a estas particularidades.

Algo muy positivo es que los turistas han valorado altamente la atención por parte de los guías turísticos. Igualmente, los miradores son de mayor interés para los turistas.

PAQUETES TURÍSTICOS PARA VALORAR ECONÓMICAMENTE EL POTENCIAL TURÍSTICO DE LA ISLA DE OMETEPE

Se ha levantado un inventario de atractivos turísticos (naturales, culturales, históricos, geoló-gicos, etc.), para poder identificar los principales destinos turísticos en la isla y con base en esto se propusieron cuatro paquetes turísticos.

Cada paquete abarca distintos puntos en la isla y tiene una combinación de diferentes acti-vidades y servicios. Sin embargo, los paquetes tienen ciertas características que son las mismas para cada uno:

• El paquete es para grupos de 10 a 15 personas que saldrían a la isla de Ometepe desde Managua, en transporte de la agencia.

• El paquete cubre 3 días y 2 noches, todo incluido.

• El costo por paquete es igual.

CUANTIFICACIÓN DE LA OFERTA TURÍSTICA

En términos físicos y económicos la oferta turística se expresa a través de los paquetes turísticos propuestos. Los cuatro paquetes selec-

PERCEPCIÓN DEL TURISTA ACERCA DE LA CALIDADDE LOS SERVICIOS TURÍSTICOS DE LA ISLA OMETEPE

Servicios Turísticos Percepción de Turistas(de 0 a 10)

Transporte Acuático 7.4

Transporte en la Isla 6.3

Hoteles y Hospedajes 7.0

Facilidad de Comida, Refrescos y Servicios Higiénicos 6.4

Tiendas y Negocios 4.2

Comunicaciones 2.9Fuente: Encuestas realizadas en la Isla Ometepe.

PERCEPCIÓN DEL TURISTA ACERCA DE LA CALIDADDE LAS ACTIVIDADES OFRECIDAS EN LA ISLA OMETEPE

Actividades Percepción de Turistas(de 0 a 10)

Senderismo 8.3

Playas 7.8

Miradores 8.9

Acceso a volcán Maderas 6.7

Acceso a volcán Concepción 2.5

Sitios arqueológicos y geológicos 5.9

Centros de interpretación de la naturaleza e historia de la Isla / Museos 3.9

Atención por parte de guías turísticos 7.9

Atención por parte de la gente local 8.8

Satisfacción de la visita en general, considerando los recursos, dinero y tiempo invertidos como turista

8.3

Fuente: Encuestas realizadas en la Isla Ometepe.

DESCRIPCIÓN DE PAQUETES TURÍSTICOS

Paquete 1 Paquete 2 Paquete 3 Paquete 4

Estación Biológica Altagracia Santo Domingo Acuático

Atractivo Principal

•Cascada• Humedal

• Volcán Concepción• Museo

• Volcán Maderas• Petroglifos• Hacienda

Magdalena

Viaje en velero platanero, • Sendero en Mulas a

Petroglifos

Actividades • Estación• San Pedro• Mérida• Salto• Sendero• Humedal• Finca• Hoteles• Laguna Sendero• Petroglifos

• Senderos• Mirador• Museo• Hoteles• Centro Urbano

• Playas• Hoteles• Bosque• Petroglifos• Isla• Laguna• Senderos

• Viaje en velero platanero

• Sendero a Mulas a Petroglifos,

• Moyogalpa.

Fuente: Elaboración del Equipo de Trabajo: Marena–Intur–Fundación Ometepe.

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CORREDOR BIOLOGICO MESOAMERICANO

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DETERMINACIÓN DE LA MEDIA DE LA DAP SEGÚN FORMATO UTILIZADO

Formato Abierto Se calculó la media aritmética

Formato Dicotómicoy Dicotómico Doble

Método de Máxima Verosimilitud con distribución LOGIT para el término estocástico η

Probabilidad (Respuesta SI) = α + β1Pago+β2Ingreso+βiXi+ε;MediaDAP - α/β

Costo de Viaje Suma del costo de viaje más el costo de permanencia en Ometepe.

TCVi = ([Dist*2] * [Costo/Km]) + ([% tasa salarial * Ingreso Anual/mins trabajados por mes]) + (Otros Gastos)

MEDIA DE LA DAP EN US DÓLARES DE LOS ENCUESTADOS

Media de la DAP según Formato Encuesta Managua Encuesta Ometepe

Nacionales Extranjeros Nacionales Extranjeros

Abierto 84 $ 85 $ 41 $ 43

Dicotómico 122(68%)

130(81%)

72(37%)

Dicotómico Doble 67ps(37%)pi(20%)

118ps(62%)pi(7%)

75ps(17%)pi(28%)

Los valores entre paréntesis son el porcentaje de respuestas SI a los Pagos Propuestos.Ps=Pago Superior.Pi =Pago Inferior.

Fuente: Encuestas realizadas.

MAYOR VISITACIÓN DURANTE EL PRÓXIMO AÑO SI SE OFRECEN LOS PAQUETES TURÍSTICOS

Encuesta Managua Encuesta Ometepe

Nacionales Extranjeros Turistas en General

No. Visitas el Próximo Año 2.23 1.73 2.04

Fuente: Encuestas realizadas.

CUANTIFICACIÓN DE LA OFERTA TURÍSTICA A TRAVÉS DE LOS CUATRO PAQUETES TURÍSTICOS PROPUESTOS

Descripción de Costos Paquete 1Estación Biológica

Paquete 2Altagracia

Paquete 3Santo Domingo

Paquete 4Paseo en Velero

Transporte Managua–Ometepe 11 11 11 11

Hotel–2 noches 60* 10 30 10

Alimentación–3 días * 36 45 36

Guías–3 días 15 5 10 5

Velero más alquiler de mulas – – – 12

Total US Dólares 86 62 96 75* La alimentación está incluida en el precio del hospedaje.

Fuente: Consulta con expertos.

cionados han sido elaborados con base en un inventario de atractivos turísticos de la isla pre-viamente levantado (ver anexo) y cada paquete contempla un conjunto de atractivos concen-trados en distintas áreas de la isla. El costo de cada paquete ha sido consultado con distintos expertos: pobladores de la isla, fundaciones que trabajan en la isla, tour operadores, etc.

COSTO PROMEDIO DE VIAJE DE LOS TURISTAS QUE VISITAN LA ISLA OMETEPE

Una manera de verificar el verdadero costo de cualquier paquete turístico–no solo los paquetes propuestos en este estudio–es averiguando entre los mismos turistas sus gastos y tiempo de perma-nencia en la isla. Con la encuesta que se aplicó en la isla Ometepe entre los turistas nacionales y extranjeros se descubrió que el tiempo promedio de permanencia es de 2.83 días por viaje (similar a los tres días sugeridos en los cuatro paquetes propuestos). El costo de transportarse a la isla es de 3.46 dólares por persona y el costo de perma-nencia es de 81.74 dólares por persona. El costo tal del viaje en promedio es de 85.2 dólares por persona, por un viaje de aproximadamente tres días. En cierta forma, esto demuestra que los costos de los paquetes propuestos se aproximan a la realidad.

Por otro lado, se les preguntó a los turistas si harían más visitas a la isla durante el próximo año con la implementación de los nuevos paque-tes turísticos y se descubrió que las visitas se incrementarían.

LA DEMANDA TURÍSTICA

Para la estimación de la demanda turística de la isla Ometepe se utilizó el Método de Valora-ción Contingente (Método de Encuesta) donde se determinó la Disposición a Pagar (DAP) de las personas por cualquiera de los cuatro paquetes turísticos propuestos.

A partir de una pre–encuesta, donde se usó el formato abierto, se establecieron cantidades tentativas (pagos) para los paquetes.

En la encuesta final, sin embargo, se aplicó el formato dicotómico, donde los encuestados respondieron SI o NO a la pregunta de si están de acuerdo con los distintos pagos establecidos con base en la pre–encuesta.

Igualmente se aplicó el formato dicotómico doble, haciendo una segunda pregunta: si la res-puesta por un pago X fue positiva, se preguntó sobre una cantidad Y superior (Y>X), si la res-puesta fue negativa se preguntó por una cantidad Z inferior (X<Z).

El modelo basado en este tipo de información es probabilístico pues descubre la probabilidad de una respuesta SI en dependencia de las variables generadas en la encuesta: el pago propuesto, las características de los paquetes turísticos, las características socioeconómicas de los turistas, los gustos y preferencias particulares de éstos.

Se aplicaron 579 encuestas con formato abierto en Managua: 398 a nacionales y 181 a extranjeros. También se aplicaron 645 encuestas con formato abierto en la isla Ometepe: 392 a nacionales y 253 a extranjeros. En total se aplica-ron 1,524 encuestas durante el estudio.

ANÁLISIS DE LA DISPOSICIÓN A PAGAR

Con cada formato del Método de Valora-ción Contingente se utilizaron distintos modelos econométricos para obtener la Medida de Bien-estar o también llamada la Media de la DAP: la cantidad que los turistas pagarían, en promedio, por cualquiera de los paquetes propuestos.

En el cuadro se presentan las medias de la Disposición a Pagar según cada formato apli-

cado. También se presentan los porcentajes de respuestas positivas. Se observa que los nacio-nales y los extranjeros encuestados en Managua tienen mayor Disposición a Pagar en términos porcentuales y monetarios. Esto se debe proba-blemente al hecho de que los turistas encuesta-dos en Ometepe tienen una visión más real de la oferta turística de la isla y están más conscientes de los costos reales y de la calidad de los servicios y actividades ofrecidas.

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CORREDOR BIOLOGICO MESOAMERICANO

133PREFERENCIA DE LOS TURISTAS HACIA LAS CARACTERÍSTICAS DE LOS PAQUETES*

Atractivos y/o Actividades

Encuesta Managua Encuesta Ometepe Valoración PromedioNacionales Extranjeros Nacionales y Extranjeros

Senderismo 6.8 7.7 9.1 7.9

Observación Flora y Fauna 8.9 7.6 9.4 8.6

Visitas Culturales 7.9 6.9 8.2 7.7

Visitas Científicas 7.6 6.4 7.8 7.3

Contemplación de Paisaje 9.2 8.8 8.7 8.9

Actividades de Sol y Playa 8.5 8.6 8.8 8.6

Actividades Acuáticas 6.7 6.1 8.1 7.0

Ciclismo 5.4 5.2 8.3 6.3

Escalar los Volcanes 5.8 7.1 8.4 7.1

Valoración Total 7.4 7.2 8.5* Valoración de 0–10, según importancia

Fuente: Encuesta realizada

CARACTERÍSTICAS SOCIO–ECONÓMICAS DE LOS ENCUESTADOS

Variables Encuesta Managua Encuesta Ometepe

Nacionales Extranjeros Nacionales y Extranjeros

Prefieren Turismo Convencionalante Turismo de Aventura

71% 79% 93%

Edad 31 31 34

Estado Civil (En Pareja) 46% 41% 55%

Varones encuestados 37% 59% 50%

Nivel estudio alcanzado 3.8 4 3.7

Número de familiares en su casa 4.7 3.2 –

Acompañantes en Ometepe – – 6.2

Ingreso Familiar Menos de$1,000

Aproximadamente$2,000

Aproximadamente$2,000

Fuente: Encuestas realizadas

Según se observa en el Cuadro 1, los entrevis-tados tienen mayor preferencia hacia los paque-tes 1 y 3. Esto significa que los inversionistas deben considerar la opinión de los consumidores e invertir (de preferencia) en estos paquetes.

Para poder orientar la inversión, en la tabla 12 se analiza las características de cada paquete, para determinar cuales son los más atractivos para los turistas.

Las características de mayor preferencia son las siguientes: contemplación del paisaje, observación de flora y fauna, actividades de sol y playa, senderismo, visitas culturales, visitas científicas, escalar volcanes, actividades acuáticas y ciclismo.

Las preferencias varían según el tipo de mues-tra y según el sitio de encuesta. Sin embargo, se observa que los turistas entrevistados en la isla valoran más, en general, todas las características propuestas por los paquetes turísticos.

Finalmente, se hace un análisis de las carac-terísticas socioeconómicas de los entrevistados, considerando que éstas también afectan la deci-sión de tomar o no tomar un paquete turístico y la DAP.

El análisis de las características socioeconó-micas de los turistas vienen a reforzar el análisis de la DAP. La mayoría de los encuestados en Managua prefieren turismo convencional, en vez de turismo de aventura, y esto puede explicar su más alta DAP. Por otro lado, la mayor DAP de los extranjeros, reflejada en las dos encuestas, se explica porque tienen mayor nivel de estudio, familias menos numerosas (menos gasto) o menos acompañantes en el viaje y tienen mucho mayor ingreso familiar, lo que les da mayor poder adquisitivo.

APROVECHAMIENTO DEL POTENCIAL TURÍSTICO–VIABILIDAD ECONÓMICA DE INVERTIR EN ACTIVIDADES TURÍSTICAS EN LA ISLA DE OMETEPE

Lamentablemente, no existen datos exac-tos sobre las visitas a la isla de Ometepe. En las mismas encuestas aplicadas no se reveló, por parte de los dueños de hoteles, la cantidad de huéspedes que visitan sus establecimientos anualmente.

Por tanto, se recurrió a técnicas estadísticas para estimar el número de visitantes nacionales y extranjeros por año. En base a la encuesta rea-lizada entre nacionales y extranjeros, fuera de la isla, se indagó si éstos conocían la isla y cuantas veces la han visitado en el último año. De la muestra encuestada, el 25% de los extranjeros había visitado la isla al menos una vez en el último año.

Según el boletín estadístico de INTUR de 1999, alrededor de cien mil extranjeros que ingresan al país vienen en busca de recreación y turismo. Podemos estimar que el 25% de estos turistas visita la isla de Ometepe–un aproximado de 25 mil turistas extranjeros.

En el caso de los turistas nacionales, siendo que la encuesta se aplicó en Managua, nos basa-mos en los segmentos de mercado de la capital. En Managua existen aproximadamente 1.2 millones de habitantes. Según datos del INEC podemos segmentar estos habitantes en cuatro categorías, según el nivel de ingreso: nivel 1 (hasta 1,500 córdobas); nivel 2 (entre 1,500 y 3,500 córdobas); nivel 3 (entre 3,500 y 7,000 córdobas); y el nivel 4 (más de 7,500 córdobas).

Cuadro 1 PREFERENCIA DE LOS TURISTAS HACIA LOS PAQUETES PROPUESTOS

Paquetes Turísticos Encuesta Managua Encuesta Ometepe Total de PreferenciasNacionales Extranjeros Nacionales y

Extranjeros

Paquete 1 75% 80% 43% 66%

Paquete 2 27% 29% 30% 29%

Paquete 3 53% 54% 82% 63%

Paquete 4 29% 35% 49% 38%

Fuente: Encuestas realizadas.

Se considera que solo los que pertenecen a los niveles 3 y 4 tienen la capacidad de visi-tar Ometepe en plan de recreación y turismo. Además hay que considerar que cada visita involucra, al menos, 2-3 familiares. Los niveles 3 y 4 representan aproximadamente el 30% de la población capitalina, o sea 360,000 son turistas potenciales. Según la encuesta, 27% de estos turistas potenciales ha visitado la isla de Ome-tepe en el último año, lo que equivale a 97,200 turistas nacionales.

El total estimado de visitas en un año, entre turistas nacionales y extranjeros, es de 122,200.

Conociendo el costo de viaje por visitante, de 85.2 dólares, se puede estimar que la isla de Ometepe genera alrededor de 10.4 millones de dólares para la economía nacional.

Siendo que en este estudio no se propone un proyecto turístico nuevo (más bien propone el aprovechamiento de varias combinaciones de atractivos naturales e infraestructuras exis-tentes, organizadas en paquetes turísticos), se puede analizar la viabilidad de tomar cualquier paquete bajo los distintos escenarios económi-cos generados por la aplicación de las distintas metodologías.

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CORREDOR BIOLOGICO MESOAMERICANO

135COSTOS VERSUS BENEFICIOS POR TOMAR LOS PAQUETES PROPUESTOSMERCADO NACIONAL

Descripción Paquete 1 Paquete 2 Paquete 3 Paquete 4 Promedio

Costo Marginal 86 62 96 75 80

Ingreso Marginal Mínimo 67 (–23%) 67 (8%) 67 (–30%) 67 (–11%) 67 (–16%)

Ingreso Marginal Mediano 84 (–2%) 84 (35%) 84 (–12%) 84 (12%) 84 (5%)

Ingreso Marginal Máximo 122 (42%) 122 (97%) 122 (27%) 122 (63) 122 (53%)Entre paréntesis está la rentabilidad marginal por cada paquete, según los ingresos marginales propuestos.Precios en US dólares

Fuente: Análisis del Estudio.

COSTOS VERSUS BENEFICIOS POR TOMAR LOS PAQUETES PROPUESTOSMERCADO INTERNACIONAL

Descripción Paquete 1 Paquete 2 Paquete 3 Paquete 4 Promedio

Costo Marginal 86 62 96 75 80

Ingreso Marginal Mínimo 85 (–1%) 85 (37%) 85 (–11%) 85 (13%) 85 (6%)

Ingreso Marginal Mediano 118 (37%) 118 (90%) 118 (23%) 118 (57%) 118 (48%)

Ingreso Marginal Máximo 130 (51%) 130 (109%) 130 (35%) 130 (73) 122 (63%)Entre paréntesis está la rentabilidad marginal por cada paquete, según los ingresos marginales propuestos.Precios en US dólares

Fuente: Análisis del Estudio.

PROYECTO TURÍSTICO CON SOLO NACIONALES

Turistas Precio promedio por paquete

Ingreso Total

Costos Total Utilidad Rentabilidad

1,560 91 141,960 124,800 17,160 14%Precios en US dólares

Fuente: Propuesta del Estudio

PROYECTO TURÍSTICO CON SOLO EXTRANJEROS

Turistas Precio promedio por paquete

Ingreso Total

Costos Total Utilidad Rentabilidad

1,560 111 173,160 124,800 48,360 39%Precios en US dólares

Fuente: Propuesta del Estudio

PROYECTO TURÍSTICO CON 50% NACIONALES Y 50% EXTRANJEROS

Turistas Precio promedio por Paquete

Ingreso Total

Costo Total Utilidad Rentabilidad

Nacionales 780 91 70,980

Extranjeros 780 111 86,580

Total 157,560 124,800 32,760 26%Precios en US dólares

Fuente: Propuesta del Estudio.

Con la DAP mínima, los paquetes 1, 3 y 4 no son rentables. Con la DAP mediana, los paquetes 1 y 3 no son rentables. Con la DAP máxima, todos los paquetes son rentables. El promedio del ingreso marginal es de 91 dólares. La rentabilidad marginal promedio es de 14%. En conclusión, sabemos que los paquetes 1 y 3 son los más atractivos y también son los más cos-tosos. Para poder ofrecer estos paquetes se debe cobrar la DAP máxima.

Con la DAP mínima los paquetes 1 y 3 no son rentables. Con la DAP mediana todos los paquetes son rentables. Con la DAP máxima también todos los paquetes son rentables. El promedio del ingreso marginal es de 111 dólares. La rentabilidad marginal promedio es de 39%. Se llega a la misma conclusión: los paquetes 1 y 3 son los más atractivos y también son los más costosos. Pero en este caso, para poder ofrecer estos paquetes se puede cobrar la DAP mediana o máxima.

IMPLEMENTACIÓN DE PROYECTOS TURÍSTICOS

Finalmente, si se desea implementar un proyecto que garantice al menos dos grupos por semana (de 15 personas cada grupo), conside-rando que hay 52 semanas en el año, tendríamos 1,560 turistas por año.

Para analizar el proyecto propuesto se con-sidera un número real de turistas para llevar a la isla Ometepe. Independientemente de la combinación de nacionales y extranjeros que se haga, lo más importante es mantener una tarifa o pago basada en la DAP media o máxima, para poder cubrir los costos de operación y tener una mínima rentabilidad.

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

• Hay que tomar en cuenta más frecuen-temente la opinión de los consumidores (turistas) que, como vimos en este estudio, han otorgado un alto valor económico a los atractivos de la isla de Ometepe, demos-trando que existe un gran potencial en el desarrollo de actividades turísticas relaciona-das con la naturaleza en Nicaragua.

• Igualmente, el aporte de la actividad turís-tica en la isla, de 10, 4 millones de dólares, es otro indicador a considerarse para demos-trar la relevancia del sector para la economía nacional.

• Es recomendable seguir desarrollando pro-yectos turísticos, pero debe considerarse la opinión del turista sobre los servicios que se requieren, y así garantizar una mejor aten-ción al consumidor.

• Las inversiones deben guiarse por la prefe-rencias que revelaron los mismos turistas sobre las características de los paquetes ofre-cidos.

• Los cuatro paquetes turísticos propuestos cubren distintas áreas de la isla y presentan distintas características. Los cuatro paquetes son rentables y demuestran que los proyectos turísticos se pueden desarrollar en todos los destinos turísticos de la isla de Ometepe.

• Sin embargo, para orientar con más detalle la inversión, se debe iniciar, en una fase pos-terior a este estudio, estudios de factibilidad de proyectos turísticos concretos.

• Para la elaboración de una cartera de pro-yectos turísticos, el presente estudio puede sugerir algunos sitios con alto potencial, considerando la misma opinión de los turis-tas que visitaron la isla y la opinión de los turistas que no la han visitado, pero a los que se les presentaron los diferentes paquetes turísticos como opciones de recreación.

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CORREDOR BIOLOGICO MESOAMERICANO

137BIENES Y SERVICIOS AMBIENTALES SECTORES DE LA ECONOMÍA

AGRÍCOLA FORESTAL SERVICIOS

Agua Potable 1,064,845

Madera Sostenible 27,902,066

Aporte Directo a la Economía Municipal 500,485

Aporte Directo al Estado 6,681,481

Leña 809,726

Fijación de Carbono 14,358,360*

Emisiones Evitadas 248,160,322*

Agricultura y Ganadería 4,484,065

Belleza Escénica y Turismo–Nacionales 1,913,271

Belleza Escénica y Turismo–Extranjeros 4,551,133

TOTAL POR SECTOR DE LA ECONOMÍA 4,484,065 35,893,759 7,529,249

TOTAL PARA LA ECONOMÍA POR AÑO 47,907,073* Nota: No se consideran los servicios de fijación de Carbono debido a que no existe todavía un mercado funcionando –son una

potencialidad a largo plazo.

VALORACIÓN ECONÓMICA DE LOS BIENES Y SERVICIOS AMBIENTALES DE LA RESERVA DEL HOMBRE Y BIOSFERA DEL RÍO PLÁTANORadoslav Barzev, 2001

La Reserva del Hombre y la Biosfera del Río Plátano (RHBRP), con una extensión de más de 800,000 hectáreas, es una de las áreas pro-tegidas más importantes del Corredor Biológico Mesoamericano y la más grande de Honduras. Está localizada en la intersección de los depar-tamentos de Gracias a Dios, Olancho y Colón. Incluye tierras de seis municipios diferentes, cubriendo todo el municipio de Brus Lagunas y parte de los municipios de Wampusirpi, Juan Francisco Bulnes (Walumugu), Dulce Nombre de Culmí, en Olancho, e Irona, en Colón.

La reserva corresponde, en un sentido amplio, con base a las categorías de Zona de Vida Holdridge, al bosque tropical húmedo y muy húmedo. El rango de precipitación anual es de 2,000 a 4,000 mm y la temperatura anual promedio es de 20 a 26 °C. La reserva está divi-dida en tres zonas: Zona Núcleo (210,000 ha), Zona Cultural (390,000 ha) y Zona de Amor-tiguamiento (197,000 ha). Dentro de las Zonas Cultural y de Amortiguamiento viven alrededor de 41,000 habitantes.

En vista de la gran importancia de la reserva, el Proyecto del Corredor Biológico Mesoameri-cano (CBM) y el Proyecto Manejo y Protección de la Reserva del Hombre y la Biosfera del Río Plátano firmaron un convenio de cooperación para la elaboración de un estudio sobre la valoración económica de los Bienes y Servicios Ambientales (BSA) de la reserva.

El objetivo general del estudio es cuantifi-car en términos económicos los aportes de los bienes y servicios ambientales de la RHBRP a la economía local y nacional. Este objetivo se logra mediante la asignación de valores económicos a los principales bienes y servicios ambientales.

Bajo “principales BSA” se entiende los que gene-ran usos de mayor importancia para las activida-des económicas y para los cuales se dispone de datos estadísticos que permitan cuantificarlos en términos económicos.

Parte de este análisis implica ubicar estos BSA dentro de la reserva para determinar su valor económico y sugerir su mayor aprovecha-miento en términos de oportunidades de inver-sión y opciones de uso sostenible.

La principal justificación del estudio radica en la demanda concreta por parte de las instituciones gubernamentales y no gubernamentales por cono-cer el flujo de beneficios económicos provenientes del área, como consecuencia del uso de sus “inva-luables” recursos. Es de interés general descubrir si es viable y factible administrar la reserva.

De igual manera, se puede nombrar algunas motivaciones principales para llevar a cabo este tipo de estudios: determinar fuentes de recursos para el manejo de áreas protegidas y la conser-vación; generar alternativas económicas para las comunidades locales, que permitan reducir la explotación de las áreas de conservación y sus recursos; crear grupos que apoyen y promuevan la conservación e; incrementar la participación del sector privado en la promoción de la conser-vación. O sea, promover la conservación admi-nistrando las áreas protegidas y generando fondos locales para las actividades de conservación.

Se determinaron seis principales bienes y servicios ambientales: agua potable, madera sostenible, leña, fijación de carbono, productos agrícolas y belleza escénica (turismo); y se inter-pretaron sus aportes por sector en la economía (agricultura, industria forestal y servicios) y por actor dentro y fuera de la reserva.

Analizando únicamente el aprovechamiento anual de los principales bienes y servicios ambientales de la RHBRP, bajo un régimen de uso sostenible, se determinaron los flujos econó-micos anuales que generan un total de beneficios de 47.9 millones de dólares. Si consideramos los servicios de fijación de carbono los benefi-cios económicos ascienden a 310.4 millones de dólares.

El mayor peso dentro del valor económico total corresponde al sector forestal, con 75%; seguido por el sector servicios, con 16%; y, final-mente, por el sector agrícola, con 9%.

Igualmente se puede observar que la distri-bución de los beneficios económicos de los BSA por actores de la sociedad es la siguiente:

Madera sostenible para los productores 58%

Aporte al Estado por uso de madera 14%

Beneficios por turismo para tour operadores,

comunidades y Estado 13%

Agricultura y ganadería para los productores

9%

Uso de leña para comunidades locales 2%

Agua potable para comunidades locales 2%

Aporte a la municipalidad por uso de madera

1%

Finalmente, bajo el enfoque de utilizar los recursos naturales o bienes y servicios ambienta-les de manera sostenible para garantizar su rege-neración y máximo aprovechamiento, se puede garantizar la conservación.

Los fondos necesarios para la conservación pueden y deben ser generados a partir del apro-vechamiento de los BSA propios de la RHBRP.

Para la administración del área son nece-sarios alrededor de 500 mil dólares anuales. Al mismo tiempo, el beneficio que recibe el Estado por la explotación de la madera es de 6, 6 millo-nes de dólares.

Entonces, el fondo de administración de la RHBRP representa apenas el 1% del VET de los BSA de la RHBRP y el 7% del aporte de servicio madera sostenible para el Estado.

Esto evidencia la viabilidad económica de invertir en administración de la reserva para garantizar la sostenibilidad del uso de los recur-sos naturales y asegurar los beneficios económi-cos a largo plazo.

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CORREDOR BIOLOGICO MESOAMERICANO

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CTS = CONSULTA MEDICA + TRATAMIENTO + RECUPERACIÓN + N

ADULTOS = 17.50 + 187.50 + 250 = C$ 450.00 (Córdobas)1

NIÑOS = 37.06 + 187.50 + 250 = C$ 474.56 (Córdobas)

Costos Ministerio de

Salud

Medicinas y Alimentos

Perdida de productividad basada en el salario mínimo de

C$ 600 y períodode recuperaciónde 7 a 10 días

1 El tipo de cambio del dólar es US 1 por C$10.

COSTOS PREVENTIVOS Y COSTOS EVITADOS POR LA CAMPAÑA DE SALUD SOBRE ENFERMEDADES DIARRÉICAS DE ORIGEN HÍDRICODOLORES, CARAZO, NICARAGUAPrograma de Estudios Ambientales Urbano TerritorialesPEA/UT, UNI, 1999

Este estudio fue realizado por alumnos de maestría del PEA/UT, para determinar el impacto de una campaña de salud sobre gran cantidad de casos de enfermedades de origen hídrico.

En términos económicos, la pérdida de bienestar de la sociedad por las enfermedades se traduce en costos directos e indirectos (costos de salud). Parte de estos costos los debe absorber el enfermo (medicinas, alimento especial, etc.), otra parte el sector privado (la pérdida de pro-ductividad en las empresas por ausencia de los empleados) y otra parte el gobierno (consultas médicas gratuitas en los centros de salud, vacu-nas, medicina, subsidios, etc.). Por tanto, las pérdidas económicas afectan a todos los actores de la sociedad, no solamente al enfermo.

Bajo este enfoque, una campaña de salud, representa costos preventivos, inversión que el ente encargado de la salud ha decidido asumir.

La campaña puede ser financiada por el gobierno o por otros organismos. Aún así representa costos sociales cuya justificación es la reducción de las enfermedades, producto de la concientización de la población.

La efectividad de la campaña depende de muchos factores. En todo caso, el Ministerio de Salud ha proporcionado información que indica un promedio de reducción de los casos de enfermedad de 40%, con esfuerzos similares en otras localidades. La reducción de los casos de enfermedades de origen hídrico representa los costos evitados. Son costos sociales de salud que se ahorra la sociedad.

La idea es que la reducción de los costos de salud (los costos evitados) sea mayor que los costos preventivos, para justificar la inversión en la campaña de salud.

Analizando los costos totales sociales (costos de salud), tenemos:

El total de casos de enfermedades de origen hídrico, para una población de 6,526 habitantes, es de 546. Esto representa un 8% de la comunidad.

ENFERMEDADES DIARRÉICAS PARA 1998

NIÑOS 382 Casos

ADULTOS 164 Casos

TOTAL 546 Casos

Multiplicando los casos de adultos y niños por los costos de salud correspondientes se obtiene el monto total de la pérdida económica social por enfermedades de origen hídrico. El monto asciende a aproximadamente 26,000 dólares.

COSTOS DE LAS ENFERMEDADES SIN LA CAMPAÑA DE SALUD

NIÑOS 382 Casos * C$ 474.56 C$ 181,281.92

ADULTOS 164 Casos * C$ 455.00 C$ 74,620.00

TOTAL 546 Casos C$ 255,901.92

El costo de la campaña de salud fue calculado con base en las acciones para prevenir la propagación de vectores contagiosos que generan las enfermedades de origen hídrico.

CAMPAÑA DE EDUCACIÓN HIGIéNICO–AMBIENTAL

COSTO DE LA CAMPAÑA C$ 7,910.00

Considerando la opinión de los expertos del Ministerio de Salud, basándose en datos estadísticos, se estimó una reducción del 40% de los casos de enfermedades para el siguiente año.

COSTOS EVITADOS PRODUCTO DE LA CAMPAÑA

C$255,901.92 * 40% = C$ 102,360.76

De esta manera se obtuvieron los elementos necesarios para evaluar si es económicamente viable resolver un problema ambiental. Hay que demostrar que los problemas ambientales tienen un costo, pero que la solución de estos problemas representa nuevos costos (preventivos y de mitigación). Sin embargo, los beneficios de las medidas de mitigación reducen los daños futuros y, a largo plazo, repre-sentan un ahorro para la sociedad.

COSTOS DE LAS ENFERMEDADES CON LA CAMPAÑA DE SALUD

C$ 255,901.92 – C$ 102,360.76 – C$ 7,910.00 = C$ 161,451.15

En conclusión, antes de la intervención (campaña de salud) los costos por casos de enfer-medades de origen hídrico ascendían a 25,000 dólares. Si se invierten 7,900 dólares en la cam-paña de salud mencionada, los casos de enferme-dad se reducen en un 40%, lo que significa un ahorro de 10,000 dólares.

En términos reales, no se eliminan los casos de enfermedades hídricas, pero se reducen los gastos de atención, liberando fondos que pueden ser invertidos en otros sectores de la sociedad.

Finalmente, los gastos de salud del próximo año ascenderían a 16,000 dólares.

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CORREDOR BIOLOGICO MESOAMERICANO

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VIIIESTUDIOS DE VALORACIÓN ECONÓMICA DE PAGO POR SERVICIOS AMBIENTALES (PSA) DEL RECURSO AGUA QUE PODRÍAN CONVERTIRSE EN EXPERIENCIAS REPLICABLES

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CORREDOR BIOLOGICO MESOAMERICANO

143ESTUDIOS DE VALORACIÓN ECONÓMICA VIIIDE PAGO POR SERVICIOS AMBIENTALES (PSA)DEL RECURSO AGUA QUE PODRÍANCONVERTIRSE EN EXPERIENCIAS REPLICABLES

Los ingresos por concepto de venta de agua oscilan entre 0.79 y 3.35 colones por m3, dando un total de ingresos anuales por servicio hídrico que oscila entre 3.499 y 8.643 millones de colo-nes. Dichos ingresos responden a una estructura tarifaria que internaliza el costo ambiental y potencializa el área de conservación para el cobro de servicios ambientales.

VALORACION ECONÓMICA DEL AGUA EN EL ÁREA METROPOLITANA DE SAN SALVADOR (AMSS), EL SALVADOR

Leopoldo Dimas, 2000

El objetivo de este estudio es asignarle valor económico al servicio ambiental hídrico prove-niente de un ecosistema agrícola. En particular, la protección del recurso hídrico generado por los agro-ecosistemas ubicados en la parte alta de la Cuenca de Río Lempa, Chalatenango.

El flujo de servicios ambientales en cuestión genera beneficios (externalidades positivas) a las familias del área metropolitana de San Salvador mediante abastecimiento de agua proveniente del Río Lempa (valor de uso indirecto). Existen 244,000 familias en seis municipios.

Siendo que el servicio ambiental hídrico no tiene precios de mercado, se utilizó el Método de Valoración Contingente para determinar dichos beneficios económicos. Este método se basa en datos generados por una encuesta a los consumidores del recurso, para determinar su Disposición a Pagar (DAP) por inversiones en proyectos de mantenimiento de la cuenca y del recurso hídrico.

Los resultados revelaron una Disposición a Pagar de 3.89 dólares mensuales por fami-lia, lo que representa la generación de fondos anuales del orden de 11,405,475 dólares. Un 58% de las familias respondió positivamente a la pregunta de la DAP. El resto (42%) se negó por los siguientes motivos: 27.4% por razones económicas, 11.9% expresaron que el gobierno debe paga; y a 0.2% no le interesaba la situación del recurso hídrico.

Según los encuestados, las instituciones que deberían recibir estos fondos para que se encar-guen del manejo del recurso son: 49% ONG, 17% ANDA y, 13% Alcaldía.

Igualmente se hizo un análisis beneficio–costo para determinar la viabilidad de llevar a cabo obras de mantenimiento y manejo de la cuenca y del recurso hídrico. Existen 23,000 hectáreas con vocación agrícola y el costo de las prácticas de conservación por hectárea es de 110 dólares/ha/año, lo que implica 2.5 millones de dólares al año.

Sin embargo, el monto de dinero que se puede recoger de los consumidores (conside-rando su DAP) es de 11.4 millones de dólares. Este monto representa el ingreso del proyecto, o el beneficio económico adicional por el uso del recurso hídrico.

En conclusión, el estudio de valoración económica indica que la cantidad de fondos recogida supera los costos de conservación, por lo que es viable económicamente implementar las prácticas de conservación.

USO DE VALORACIÓN CONTINGENTEPARA CALIDAD DE AGUASEN EL SALVADOR

Cristóbal Mejilla Artiaga, 2000

En El Salvador el 90% de los ríos se encuen-tran contaminados y la cuenca del río Acelhuate es una de las más contaminadas, presentando graves problemas ambientales, afectando a la población del municipio de Guazapa y de otros municipios aledaños. Los servicios de agua pota-ble y alcantarillado son factores decisivos para el desarrollo económico y social de un país, razón por la cual es imprescindible ampliar y mejorar su cobertura, así como promover su adecuado aprovechamiento y tratamiento.

El presente estudio busca contribuir a la toma de decisiones y al diseño de políticas para el manejo eficiente de los recursos hídricos en El Salvador, mediante la estimación del valor económico de la calidad del agua a través de la voluntad a pagar por sistemas de tratamientos para aguas servidas en la cuenca del Río Acel-huate.

El costo por metro cúbico tratado o de limpieza las aguas negras es de 0.71 dólares/m3/año). Este costo es mayor que la media de volun-tad de pago encontrada en el estudio que fue de 0.51 dólares/m3/año).

VALORACIÓN ECONÓMICO ECOLÓGICO DEL RECURSO HÍDRICO EN LA CUENCA DE ARENAL, COSTA RICA: EL AGUA UN FLUJO PERMANENTE DE INGRESOS

Edmundo Castro y Gerardo Barrantes, 1998

El propósito de este estudio fue cuantificar en términos físicos y monetarios el potencial hídrico de la cuenca de Arenal, mediante el estu-dio de su interacción ecológica y económica. Se pretendía así valorar el recurso hídrico y trans-formarlo en un flujo permanente de ingresos, de tal forma que sea la base natural que acompañe la toma de decisiones para el desarrollo sosteni-ble de la región.

En el proceso de valoración se combinaron varios enfoques de mercado y de no mercado.

Tres valores principales han sido obtenidos y que deben sumarse para dar un valor económico ecológico en la puerta de salida del embalse:

1) Valor de captación, dado por la productivi-dad hídrica anual de los bosques y calculado en 0.62 colones por m3,

2) Valor de protección y mantenimiento de la cuenca, igual a 0.44 colones por m3 y,

3) Valor del recurso cuando este se utiliza como insumo en la producción, valorado en 2.13 colones por m3.

VALORACIÓN ECONÓMICA DEL AGUA PARA USO URBANO PROVENIENTE DEL PARQUE NACIONAL LA TIGRA, TEGUCIGALPA, HONDURAS

Leslie Salgado, 1996

Este estudio se realizó con el objetivo de estimar el valor del agua proveniente del Parque Nacional la Tigra. Se utilizó el Método de Valoración Contingente para determinar la Disposición a Pagar (DAP) de distintos estratos sociales para recibir un servicio de agua en forma permanente o al menos de mejor calidad del que hasta la fecha recibían.

La DAP por parte de los usuarios del servicio de agua potable proveniente del PNLT ha sido: 57.3 lempiras, en estrato bajo; 65.38 lempiras, en estrato medio; 87.33 lempiras, en el estrato alto; 115.88 lempiras en el estrato superior; y 135.42 lempiras para el estrato comercial.

Esto generaría alrededor de 2.3 millones de lempiras por mes, entre todos los estratos. Este dato sirve principalmente para justificar la asignación de recursos económicos para la protección del parque, ya que genera una gran utilidad, tanto en términos físicos, satisfaciendo la demanda de agua, como en términos econó-micos. Los beneficios de seguir consumiendo agua del parque han sido cuantificados moneta-riamente y su deterioro implicará costos sociales inmediatos.

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SERIE TÉCNICA

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CORREDOR BIOLOGICO MESOAMERICANO

145El gobierno de El Salvador actualmente

subsidia el 20% del total del recibo mensual de los usuarios por el servicio de agua potable y alcantarillado lo que equivale a 0.32 dólares/m3/año. Al incrementarse los costos con una nueva tecnología, el subsidio para el servicio de agua potable y alcantarillado debe, de igual forma, incrementarse, por lo que, para la zona de estu-dio (y si se desea cubrir los costos del proyecto planteado) el subsidio debe aumentar en otros 0.32 dólares/m3/año, de acuerdo con el análisis de la relación beneficio costo (B/C), lo que da como resultado 0.694 dólares, lo que implica una relación de B/C < 1.

Esto significa que los ingresos a obtener en la voluntad de pago por el servicio de trata-miento de aguas servidas (derivados del modelo econométrico) no son suficientes para cubrir los costos de inversión y operación de la planta de tratamiento. por lo que el subsidio antes men-cionado se hace necesario para poder desarrollar el proyecto.

En proyectos como este, se debe buscar una alternativa de financiamiento para dicha planta. Además, en algunos países de Centroamérica,

las agencias de desarrollo internacionales como JICA (Japan International Cooperation Agency) y otras, han donado las plantas de tratamiento; en otros casos, el gobierno central financia dichas plantas, con lo que las comunidades beneficia-rias (gobiernos locales) no incurren en costos de inversión y tienen solamente costos recurrentes anuales por operación y mantenimiento.

En alguno de esos casos, al tener un costo de inversión menor debido a una donación, la relación B/C tendería a subir hasta alcanzar un valor >1, con lo cual se justificaría la inversión, en términos económicos.

Otra alternativa viable son las actuales polí-ticas de descentralización para el servicio de agua potable impulsadas por ANDA. El tratamiento de aguas servidas presenta más características de bien público que el servicio de agua potable, el cual puede ser dado por una entidad privada o de tipo mixto (World Bank, 1993); para que así el gobierno central subsidie solamente el trata-miento de aguas servidas, el cual es necesario que continúe haciéndolo, mientras no exista otra alternativa viable, como alguna de las expresadas anteriormente.

TÉRMINOS EXPLICACIÓN

Economía Administración de la casa.

Ecología Conocimiento de la casa.

Medio Ambiente Complejo de factores físicos, naturales, artificiales, sociales, culturales, económicos y estéticos que afectan a los individuos y a las comunidades humanas y determinan su forma, carácter, relaciones y sobrevivencia.

Preservación Manutención de las condiciones originales de los recursos naturales y del ambiente en general, reduciendo al mínimo o eliminando la intervención humana.

Conservación Gestión de la utilización de la biosfera por el ser humano de modo que se produzca el mayor y sostenido beneficio actual, asegurando su potencial para satisfacer las necesidades de las futuras generaciones.

Economía Ambiental Área de la economía que cuantifica en términos monetarios los flujos de insumos y servicios provenientes de los ecosistemas y los impactos sobre el entorno resultantes de las actividades económicas humanas.

Economía Circular A diferencia del enfoque económico tradicional, involucra en el análisis económico los bienes y servicios ambientales.

Indicadores Físicos Medición cuantitativa y cualitativa física de los recursos naturales.

Indicadores Económicos Ambientales

Cuantificación monetaria de los indicadores físicos.

Biodiversidad Genética La suma de la información genética contenida en los genes de los individuos de plantas, animales y micro–organismos.

Diversidad de Especies Población en la cual cada flujo de genes ocurre bajo condiciones naturales.

Diversidad Ecosistémica Son diferentes hábitats, comunidades bióticas y proceso ecológicos en la biosfera así como la diversidad en los ecosistemas.

Funciones Ecosistémicas Relaciones (flujos energéticos) entre los distintos elementos de un ecosistema.

Bienes Ambientales Los recursos tangibles que son utilizados por el ser humano como insumo en la producción o en el consumo final, y que se gastan y transforman en el proceso.

Servicios Ambientales Son las funciones ecosistémicas que utiliza el hombre y al que le generan beneficios económicos. No se gastan y no se transforman en el proceso, pero generan indirectamente utilidad para el consumidor.

Impactos Ambientales (Externalidades) Son el resultado o el efecto de la actividad económica de una persona sobre el bienestar de otras.

Valor de Uso Directo El valor económico que tienen los Bienes y Servicios Ambientales por el uso directo, para la satisfacción de las necesidades humanas (ej. Madera, leña, agua).

GLOSARIO IX

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CORREDOR BIOLOGICO MESOAMERICANO

147BIBLIOGRAFÍA XValor de Uso Indirecto El valor económico que tienen los Bienes y Servicios Ambientales por

algunos usos no observables que dificultan una cuantificación inmediata del beneficio (control de erosión, fijación de carbono, prevención de inundaciones, etc.).

Valor de Existencia El valor estético de algún recurso que uno no consume directamente pero el conocimiento de su existencia nos genera satisfacción moral, psicológica y espiritual.

Valor Económico Total La sumatoria de valor de uso directo, más valor de uso indirecto, más el valor de opción y más el valor de existencia genera el valor económico total de un recurso. Es el costo de oportunidad del recurso si lo explotamos sin un aprovechamiento óptimo.

Valor de Opción El uso potencial en el futuro o alternativo del recurso.

Costo de Oportunidad Es la mejor alternativa de uso de los recurso a la que uno renuncia para llevar a cabo un proyecto específico.

Métodos de Valoración Económica de BSA

Técnicas económicas y estadísticas que tratan de captar todos los elementos del Valor Económico Total para poder cuantificar los Costos y Beneficios generados por el uso de los BSA.

Métodos de Valoración Económica Directa

Los que usan precios de mercado existentes para cuantificar los costos y beneficios generados por el uso de los BSA.

Métodos de Valoración Económica Indirecta

Técnicas para valorar los BSA que no tiene precios de mercado. Generan un mercado hipotético en el cual se crean precios para estos BSA y se cuantifican respectivamente los costos y beneficios relacionados con su uso.

Deseconomías Impactos negativos (externalidades negativas) provocados por las actividades económicas humanas y que tienen un costo social.

Externalidad Término económico para impacto ambiental (pueden ser negativos o positivos).

Pago por Servicios Ambientales

El costo de las obras de conservación es el pago que hace el hombre a la naturaleza para garantizar la regeneración del recurso.

Mecanismo de Pago por Servicios Ambientales

El instrumento económico a través del cual se garantiza el Pago de Servicios Ambientales (ej. Impuestos ambientales, tarifas, canones, licencias, concesiones, etc.).

Fondo del Ambiente Fondo Fideicomiso para financiar obras de conservación de los Bienes y Servicios Ambientales.

Impuesto Ambiental Evitar la contaminación, internalizando los costos ambientales (costos de los impactos negativos), a través del control de los precios de los productos en el mercado.

Estándar Ambiental Controlar la contaminación a través del control en las cantidades emitidas.

Cuentas Ambientales Cuantificar el patrimonio natural (stock de recursos) y expresarlo en términos monetarios, para ver su aporte a los distintos sectores y actores de la economía local, nacional o regional.

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SERIE TÉCNICA

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CORREDOR BIOLOGICO MESOAMERICANO

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