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Vigencia de Bandung (ALAI)

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  • 504mayo 2015

    ao 39, 2 poca

    La actualidad de Bandung: Por una agenda estratgica de Amrica LatinaMonica Bruckmann y Theotonio Dos Santos

    El compromiso renovado de BandungMartin Khor

    60 aos de Bandung: un balance histricoBoris F. Martynov

    El espritu de Bandung y el nuevo rgimen de IndiaManoranjan Mohanty

    De Bandung-1955 a 2015:Viejos y nuevos desafos Samir Amin

    El Espritu de Bandung y la globalizacinGao Xian

    De Bandung a los BRICS: dos estilos, un objetivoBeatriz Bissio

    De Bandung a los BRICSProyectos anti-hegemnicos pero no anti-sistmicosFranois Houtart

    Ilustraciones portada:UNESCO Memory of the World Register,

    Agung Rajasa, Press TV y Gobierno de BoliviaDiseo editorial y Portada

    Vernica Len

    60 aos despusVigencia del espritu de Bandung

  • 1La actualidad de Bandung:

    Por una agenda estratgica de Amrica LatinaMonica Bruckmann y Theotonio Dos Santos

    Actualidad del espritu de Bandung

    La Conferencia de Bandung celebrada en abril de 1955 signific uno de los momentos ms im-portantes de afirmacin de los pases del Ter-cer Mundo y la emergencia del Movimiento de Pases No Alineados. Esta reunin, en la que participaron 23 pases asiticos y 5 africanos, se sustent en los principios de la lucha anti-colonial y antiimperialista, elaborando un am-plio llamado de autodeterminacin y desarrollo de los pueblos basado en la solidaridad, la coo-peracin econmica y cultural y la paz mun-dial. El movimiento de los No Alineados coloc como ncleo principal el fin de la Guerra Fra, las luchas nacionales por la independencia, la erradicacin de la pobreza y el desarrollo eco-nmico, a travs de organizaciones regionales y polticas econmicas de cooperacin entre los pases del Tercer Mundo.

    El espritu de Bandung permiti crear un am-plio consenso entre los principales lderes y los pueblos de Asia, frica y Amrica Lati-

    na1 en relacin a la afirmacin de la paz y los principios de coexistencia pacfica, en un mo-mento en que el mundo viva una situacin de extrema tensin, amenazas permanentes de guerra y la invasin y ocupacin militar como instrumentos de domincin econmica y pol-tica. Los cinco principios de coexistencia pa-cfica, elaborados por el primer Ministro chino Chou En-lai y ratificados por el Premier hind Jawaharlal Neru en 1954, fueron declarados por la Conferencia de Bandung como parte de los principios generales que ligaban la libertad a la soberana de los pueblos. Inspirada en ese espritu, en enero de 1958 se realiz en El Cai-ro la Primera Conferencia de Solidaridad de los Pueblos de Asia y frica y posteriormente se realizara, en Cuba, la Primera Conferencia de Solidaridad Tricontinental.

    Este legado histrico de las luchas del Tercer Mundo se revela de gran utilidad para una es-trategia contempornea de afirmacin de un sistema multipolar sustentado en procesos ci-vilizatorios que hoy impulsan una diversidad de pases, de Estados nacionales, de movi-mientos sociales y de una pluralidad de cultu-ras e identidades. Movimientos clandestinos bajo el fuego de poderosas potencias coloni-zadoras se convierten en victoriosos actores polticos que construyen nuevos Estados con creciente impacto econmico, poltico y cul-tural en el sistema mundial.

    Este es un cambio fundamental que desafa

    1 Entre los que se encontraban Nehru (India), U Nu (Birmania), Sukharno (Indonesia), Nasser (Egipto), Tito (Yugoslavia), Chu En-lai (China).

    Monica Bruckmann es sociloga, profe-sora de la Universidad Federal de Ro de Janeiro (UFRJ) y directora de investiga-cin de la Ctedra UNESCO sobre Economa Global y Desarrollo Sustentable, REGGEN.

    Theotonio Dos Santos es socilogo, presi-dente de la Ctedra UNESCO sobre Economa Global y Desarrollo Sustentable, REGGEN, pro-fesor de la Universidad del Estado de Ro de Janeiro (UERJ).

  • 504 may/20152

    al pensamiento y a las fuerzas progresistas y obliga a romper con paradigmas y polticas volcadas principalmente hacia la denuncia, para asumir su responsabilidad histrica en la conduccin de sus pueblos y de los procesos de transformacin del mundo contemporneo, desde donde emerge, inexorablemente, un nuevo orden mundial.

    Desde los aos 50, estas naciones fueron blan-co de acciones neocoloniales, pero tuvieron la capacidad de desestructurar paulatinamente estas ofensivas. Es as como el Movimiento de los No Alineados pudo construir instituciones exitosas, a pesar de la resistencia que estas enfrentaron, como la UNCTAD (Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarro-llo), la OPEP (Organizacin de Pases Exporta-dores de Petrleo) y la Trilateral. La creacin de la Asociacin de Economistas del Tercer Mundo contribuy a este proceso con elemen-tos tericos y conceptuales fundamentales.

    En este contexto, se destaca particularmente el rol de China, que pudo construir una gigan-tesca economa superando el hambre y la mi-seria de su poblacin, afirmndose como una potencia industrial exportadora y avanzando hacia la vanguardia cientfica y tecnolgica del mundo. Otras naciones como India, Indo-nesia y Egipto desarrollan importantes proce-sos de afirmacin nacional reforzando el esp-ritu de unidad de los pueblos inspirado en la declaracin de Bandung.

    Los importantes avances en los procesos de in-tegracin latinoamericana, que encuentran en Brasil un actor fundamental, aunque vacilan-te; la victoria sobre el apartheid en Sudfrica2 y el avance que esto representa para la unidad africana; la recuperacin del liderazgo ruso en la rearticulacin del continente euroasitico en alianza con China y la creciente resistencia de los pases del Medio Oriente ante la estrate-

    2 El papel fundamental de Cuba en la defensa de Angola y la derrota del ejrcito racista sudafricano transformaron los ideales de la Tricontinental en una realidad histrica que fortaleci los principios de Bandung, convirtindose en una expresin concreta del sentimiento y los ideales de solidaridad.

    gia de dominacin y militarizacin de EE.UU., configuran una nueva situacin geopoltica mundial. Este conjunto de cambios destruye la hegemona del Atlntico Norte en el sistema mundial, como lo veremos ms adelante.

    La emergencia de China, la decadencia del atlantismo y el nuevo orden mundial

    Quien pretenda ver en la emergencia de China en la economa mundial apenas un fenmeno econmico reciente estar dejando de lado la posibilidad de comprender un fenmeno socio-cultural mucho ms complejo: la reelaboracin de un proceso civilizatorio asitico que encuen-tra en la China contempornea su centro ms dinmico de desarrollo econmico, cientfico y tecnolgico, financiero y cultural, capaz de poner en tensin las enormes fuerzas creado-ras de toda una regin. La ruta de la seda se articula nuevamente para dinamizar el sistema mundial del siglo XXI y re-orientar la economa mundial en direccin al continente asitico, como sucedi desde el siglo IX hasta el siglo XVII.

    El ciclo ocenico de la economa mundial ini-ciado con la expansin ibrica en el siglo XV, continuado por la hegemona holandesa e in-glesa y, posteriormente, norteamericana, pa-rece estar abriendo paso al regreso del conti-nente euroasitico, reestructurando, al mismo tiempo, las estrategias militares basadas en el poder naval en direccin a la recuperacin del papel de las grandes superficies continentales. Esto explica el hecho de que las potencias he-gemnicas de la economa mundial del siglo XXI estn apoyadas cada vez ms en grandes eco-nomas continentales, con un papel creciente de los procesos de integracin regionales.

    Un anlisis geopoltico razonablemente infor-mado no puede perder de vista un fenmeno nuevo en la dinmica global: la importancia creciente de las economas del Sur en la defini-cin de un nuevo orden econmico internacio-nal y en el establecimiento de nuevas formas de convivencia en el planeta. Esta tendencia no puede ser analizada apenas como un fen-

  • 3meno econmico sino como parte de un proce-so de afirmacin de los pueblos del Sur a partir de sus races civilizatorias que se convierten en instrumentos fundamentales de construc-cin identitaria para la elaboracin de formas propias de desarrollo econmico y social. La humanidad se rebela contra los intentos de he-gemonismo imperial y las concepciones exclu-yentes del proceso civilizatorio. La riqueza de experiencias culturales que conforman la his-toria de la humanidad deber ser uno de los principales instrumentos para la construccin de una civilizacin planetaria.

    El pensamiento econmico conservador no es capaz de comprender el impacto de una ex-pansin econmica permanente de cerca del 10% anual durante 30 aos. Los analistas oc-cidentales se cansaron de prever, ao a ao, el fracaso de China que, segn ellos, estara amenazada de peligrosos procesos inflaciona-rios. Sin embargo, el xito del desarrollo chino proyecta inexorablemente este pas hacia el centro de la economa mundial. Estos cambios fueron asumidos con modestia y moderacin por el gobierno chino, causando espanto en un mundo capitalista dominado por el marketing y la improvisacin. Sin embargo, el crecimiento cobra su precio.

    Durante los ltimos tres aos, el PIB medido por el poder de compra paritario (PPP) consagra el liderazgo de China en la economa mundial. Asimismo, atrae hacia este nuevo centro a sus aliados ms prximos. Segn el Banco Mundial, las principales economas en el mundo, medi-das por el poder de compra paritario, sern en 2015 las siguientes (en miles de millones de dlares): en primer lugar China (18.976); se-guida de EE.UU. (18,125); India (7.997); Japn (4.843); Alemania (3.815); Rusia (3,458); Brasil (3.259); Indonesia (2.840); Reino Unido (2.641) y Francia (2.634) en dcimo lugar3.

    En este nuevo contexto, la actuacin de China se hace ms audaz: en el plano financiero, Chi-na abre la perspectiva del Banco de los BRICS, con un capital de 100 mil millones de dlare