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Sociedad Argentina de Terapia Intensiva Capítulo de Enfermería Crítica Protocolos y Guías de Práctica Clínica CUIDADOS NEUROLÓGICOS DEL PACIENTE EN UCI Introducción En los últimos 30 años se han realizado grandes progresos en el tratamiento y en los re- sultados de la injuria cerebral. La mortalidad global por TEC grave cayó de 36% en la década de los ‘80 a casi la mitad en centros de trauma especializados en los últimos años. Pero si bien puede pensarse que esta mejoría en el resultado de la evolución de los pacientes se debe a los grandes avances tecnológicos tanto de diagnóstico como de tratamiento, esto no es del todo cierto. El monitoreo de la presión intracraneana y de los parámetros de oxigenación cerebral nos permiten tomar decisiones que cambian el pronóstico de los pacientes, sin embargo, la mayor parte de las medidas que modifican la morbimortalidad de los mismos dependen de cuidados muy simples como el control de la vía aérea, el evitar la hipotensión arterial, la vigilancia estricta de la glucemia o la prevención de la hipertermia entre otros. Cada vez existe mayor evidencia científica que avala el hecho de que las Unidades de Cuidados Neurocríticos con enfermeros entrenados en cuidados neurológicos tienen un efecto favorable sobre los resultados clínicos de los pacientes. Fisiopatología de la injuria cerebral aguda Para comprender mejor lo que ocurre en las lesiones del SNC es importante diferenciar entre injuria cerebral primaria y secundaria. La injuria o insulto primario es el daño físico que tiene que ver con el mecanismo lesio- nal involucrado en la injuria. Esta lesión ya está constituida en el momento de ingreso al hospital y sobre ella poco podemos hacer (Tabla 1). Mecanismos de Injuria Cerebral Primaria Trauma: Concusión Contusión - Laceración - Hemorragia intra o extra axial Isquémica: Global (anoxia o post PCR) o Regional (vasoespasmo, trombosis, embolia) Inflamatoria: Meningitis - Encefalitis - Abscesos Compresiva: Tumores - Edema - Hematomas Metabólica: Encefalopatía (hepática - renal) - Drogas - Trastornos electrolíticos Tabla 1: Mecanismos de Insulto Primario Mecanismos de Injuria Cerebral Secundaria Hipoperfusión: Global (PIC, TAM) - Regional (Vasoespasmo - Edema - Hiperventilación) Hipoxia: Hipoxia sistémica - Hipoperfusión regional- Aumento del consumo (fiebre - convulsiones, etc.) Injuria por reperfusión: Generación radicales libres - citoquinas - prostaglandinas Liberación aminoácidos excitatorios: Glutamato - Aspartato Trastornos electrolíticos o ácido base: hiper o hiponatremia, hiper o hipoglucemia, acidosis Tabla 2: Mecanismos de Insulto Secundario En cambio, la injuria cerebral secundaria (Tabla 2) involucra los procesos que pueden haber sido inducidos directamente o no, por el proceso de injuria inicial o tal vez ser el

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  • Sociedad Argentina de Terapia Intensiva Captulo de Enfermera Crtica

    Protocolos y Guas de Prctica Clnica

    CUIDADOS NEUROLGICOS DEL PACIENTE EN UCI

    Introduccin En los ltimos 30 aos se han realizado grandes progresos en el tratamiento y en los re-sultados de la injuria cerebral. La mortalidad global por TEC grave cay de 36% en la dcada de los 80 a casi la mitad en centros de trauma especializados en los ltimos aos. Pero si bien puede pensarse que esta mejora en el resultado de la evolucin de los pacientes se debe a los grandes avances tecnolgicos tanto de diagnstico como de tratamiento, esto no es del todo cierto. El monitoreo de la presin intracraneana y de los parmetros de oxigenacin cerebral nos permiten tomar decisiones que cambian el pronstico de los pacientes, sin embargo, la mayor parte de las medidas que modifican la morbimortalidad de los mismos dependen de cuidados muy simples como el control de la va area, el evitar la hipotensin arterial, la vigilancia estricta de la glucemia o la prevencin de la hipertermia entre otros. Cada vez existe mayor evidencia cientfica que avala el hecho de que las Unidades de Cuidados Neurocrticos con enfermeros entrenados en cuidados neurolgicos tienen un efecto favorable sobre los resultados clnicos de los pacientes. Fisiopatologa de la injuria cerebral aguda Para comprender mejor lo que ocurre en las lesiones del SNC es importante diferenciar entre injuria cerebral primaria y secundaria. La injuria o insulto primario es el dao fsico que tiene que ver con el mecanismo lesio-nal involucrado en la injuria. Esta lesin ya est constituida en el momento de ingreso al hospital y sobre ella poco podemos hacer (Tabla 1).

    Mecanismos de Injuria Cerebral Primaria Trauma: Concusin Contusin - Laceracin - Hemorragia intra o extra axial Isqumica: Global (anoxia o post PCR) o Regional (vasoespasmo, trombosis, embolia) Inflamatoria: Meningitis - Encefalitis - Abscesos Compresiva: Tumores - Edema - Hematomas Metablica: Encefalopata (heptica - renal) - Drogas - Trastornos electrolticos

    Tabla 1: Mecanismos de Insulto Primario

    Mecanismos de Injuria Cerebral Secundaria Hipoperfusin: Global (PIC, TAM) - Regional (Vasoespasmo - Edema -

    Hiperventilacin) Hipoxia: Hipoxia sistmica - Hipoperfusin regional- Aumento del consumo (fiebre -

    convulsiones, etc.) Injuria por reperfusin: Generacin radicales libres - citoquinas - prostaglandinas Liberacin aminocidos excitatorios: Glutamato - Aspartato Trastornos electrolticos o cido base: hiper o hiponatremia, hiper o hipoglucemia,

    acidosis Tabla 2: Mecanismos de Insulto Secundario En cambio, la injuria cerebral secundaria (Tabla 2) involucra los procesos que pueden haber sido inducidos directamente o no, por el proceso de injuria inicial o tal vez ser el

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    resultado de procesos (muchas veces iatrognicos) que se producen despus. A veces, los efectos que se asocian a la lesin secundaria pueden asociarse a eventos extracere-brales. El edema cerebral, los trastornos metablicos, la toxicidad por calcio, injuria citotxica o la apoptosis son ejemplos de procesos que son iniciados a consecuencia de una lesin traumtica y que evolucionan en el tiempo empeorando el pronstico de los pacientes injuriados. Otros insultos secundarios pueden resultar de alteraciones en otros sistemas. Los episo-dios de hipotensin, hipoxia, hiperglucemia, hipercapnia, por ejemplo, duplican y a veces triplican la morbimortalidad de los pacientes con injurias neurolgicas indepen-dientemente del tipo de lesin y de la gravedad inicial de la misma. En general, el dao inicial no es posible de modificar. Sin embargo, la injuria secundaria es a menudo pasible de prevencin o de reversin. En el paciente con injuria cerebral aguda los mayores cuidados, deben estar enfocados a evitar o cuanto menos a minimizar la injuria secundaria. ste es el verdadero desafo para el equipo tratante. Cuando se analizan los datos objetivamente, es claro que las causas de la disminucin de la mortalidad por trauma en los ltimos 20 aos ha sido la capacidad para disminuir la influencia del insulto secundario en el cerebro injuriado.

    Cuidados del Paciente Neurocrtico

    Una manera de mejorar el trabajo en equipo y la calidad de atencin de los pacientes, es la aplicacin de normas y protocolos. Mucho se ha escrito en este aspecto y sobre la importancia y preponderancia de algunas acciones sobre otras, no obstante, existe un consenso en todos los autores con respecto a que los protocolos escritos disminuyen en mucho la probabilidad de error, favorecen la unicidad de criterios entre los miembros del equipo asistencial y actan favorablemente en la reduccin de las tasas de morbi-mortalidad y de la estada media. En el ao 2005, Jean Louis Vincent propone una regla nemotcnica para precisamente no olvidar cules son los aspectos ms importantes en el cuidado diario del paciente crtico. Estos criterios son bsicos y adquieren singular importancia en el paciente neurocrtico en terapia intensiva. FAST HUG (Tabla 3) significa en ingls, abrazo rpido. Cada una de las letras que componen esta expresin representa un aspecto que influye directamente en la evolu-cin y el pronstico del paciente avalado por la evidencia de numerosas revisiones sis-temticas. Vincent agrega, at least once a day; lo que significa que debemos darle a nuestro paciente un abrazo rpido al menos una vez al da. La revisin de estos com-ponentes de la sigla, la debe realizar todo el equipo de salud, todos los das o ms de una vez por da a los efectos de mejorar la seguridad y la calidad de la atencin del pa-ciente crtico.

    F Feeding Alimentacin A Analgesia Analgesia S Sedation Sedacin T Thromboembolic prevention Prevencin del tromboembolismo H Head of the bed elevated Cabecera de la cama elevada U Stress Ulcer prophilaxis Profilaxis de la lcera por estrs G Glucosa control Control de la glucemia

    Tabla 3. Los siete componentes del FAST HUG

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    F de Feeding (alimentacin): El comienzo temprano de la alimentacin enteral es un componente clave en el cuidado de los pacientes crticos ya que incrementa el flujo san-guneo mesentrico, manteniendo la integridad de la mucosa intestinal y promoviendo la motilidad y peristalsis gastrointestinal. Por otra parte, el cerebro es incapaz de almace-nar glucosa, su fuente primaria de energa, y depende de su provisin constante por la circulacin cerebral para mantener el metabolismo basal. Las clulas cerebrales se tor-nan disfuncionales y mueren con cualquier disminucin significativa de los niveles de glucosa. A la vez, promover una adecuada funcin intestinal en pacientes con injuria cerebral aguda, previene el incremento de la presin intraabdominal y el consecuente aumento en la presin intratorcica y la PIC, y reduce el riesgo de sepsis relacionada a la traslo-cacin de bacterias intestinales. El reemplazo nutricional debe comenzar en forma precoz dentro de las 24 48 horas posteriores a la injuria cerebral. Se requieren 2 o 3 das para ir aumentando progresiva-mente la alimentacin hasta alcanzar los requerimientos necesarios. Los pacientes con TEC deben recibir la totalidad de sus requerimientos calricos el da 7 posterior a la in-juria cerebral. Se debe elegir la administracin enteral a la parenteral, debido a los me-nores riesgos que implica para el paciente. Si la alimentacin gstrica no es tolerada dentro de las 48 hs post injuria, se debe utilizar la alimentacin post pilrica mas all del ligamento de Treitz. Si la alimentacin enteral no es posible o no es tolerada, la ali-mentacin parenteral debe ser iniciada. No existe consenso an acerca de la alimenta-cin continua o en bolos, pero esta ltima modalidad aumenta la probabilidad de disten-sin por el volumen administrado. Asimismo, se recomienda cada ocho horas suspender la administracin para comprobar la presencia de residuo. Este deber ser medido aspi-rando con jeringa de 50 ml y no por declive a una bolsa colectora. Deben considerarse todas las estrategias para administrar los nutrientes en la cantidad ptima (Ej. uso de sondas enterales de pequeo calibre, uso de volumen umbral de resi-duo gstrico mayor). A de Analgesia: el dolor impacta negativamente en la recuperacin fisiolgica y psicol-gica de los pacientes y un adecuado tratamiento del dolor debe ser considerado funda-mental en el manejo del paciente crtico. El paciente neurocrtico siente dolor no solo por su enfermedad de base, sino tambin por los procedimientos rutinarios a los que es sometido, por ejemplo los cambios de decbito, aspiracin de secreciones, extraccin de muestras, curacin de heridas, etc. Por otro lado, los episodios de dolor aumentan significativamente la presin intracraneana (PIC). Si el paciente est despierto se utili-zarn escalas grficas (Escala Visual Analgica), la cual consiste en una lnea no dolor en un extremo y dolor mximo en el extremo opuesto, y el paciente identifica el nivel de dolor que siente. En el caso de los pacientes sedados, en los que especialmente se tiende a infrautilizar la analgesia, es importante evaluar los equivalentes somticos y fisiolgicos del dolor. Entre los primeros, la expresin facial, los movimientos y la postu-ra pueden ser claros indicadores de dolor. Entre los signos fisiolgicos, la taquicardia, la hipertensin, la taquipnea, la desadaptacin al ventilador, obligarn a considerar la ad-ministracin de analgsicos, si no se estaban administrando o a aumentar la dosis. La infusin contina de drogas analgsicas o dosis administradas regularmente (con do-sis extra o rescates cuando es requerido), son ms efectivas que las dosis en bolo segn necesidad, lo cual puede conducir a intervalos de tiempo sin un adecuado tra-tamiento para el dolor. La indicacin segn necesidad debera ser erradicada de nues-tro medio. La administracin intravenosa permite una ms rpida y estrecha titulacin

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    de la dosis segn las necesidades del paciente que cuando la administracin es por va intramuscular o subcutnea. Debemos recordar los efectos colaterales de los opiceos: depresin respiratoria, constipacin, gastroparesia, hipotensin arterial y alucinaciones. Debe asegurarse una adecuada pero no excesiva analgesia, y tampoco olvidar el hecho de que un paciente no pueda expresarse no significa que no tiene dolor. La sobreanalge-sia es tan poco deseable como la subanalgesia. S de Sedacin: Tanto la insuficiente como la excesiva sedacin pueden tener efectos deletreos sobre la evolucin de los pacientes. El dolor y la ansiedad inadecuadamente tratados pueden aumentar la injuria cerebral secundaria por aumento del consumo de oxgeno cerebral y aumento de la PIC. Por el contrario, la sedacin excesiva puede cau-sar depresin respiratoria e hipotensin, adems se la ha asociado a neumona asociada a la intubacin, a la prolongacin de la duracin de la VM y la estada en UCI. Se han propuesto dos estrategias para manejar la sedoanalgesia en UCI: una es la que propone un protocolo de sedacin dirigido por enfermeros, y la otra, de interrupcin diaria de la sedacin. El intento de ambas estrategias es individualizar el manejo de la sedacin (ajustar el nivel de sedacin a un objetivo individual para cada paciente), mi-nimizar la sobresedacin y sus complicaciones previniendo la acumulacin de analgsicos y sedantes (taquifilaxia). Aunque parezca fcil incrementar la dosis del sedante para mantener al paciente adaptado, quieto y calmo, la sedacin excesiva est asociada con complicaciones graves, incluyendo el riesgo de trombosis venosa, reduccin de la motili-dad intestinal, hipotensin arterial, reduccin de la capacidad de extraccin de oxge-no, inhibicin de los reflejos protectores de la va area, dificultad para el aclaramiento de secreciones, incremento del riesgo de la polineuropata por inmovilidad, prolongacin de la ventilacin mecnica, de la estada media en la UCC (y, por ende, incrementos en los costos). Ambas estrategias observaron reducciones significativas en la duracin de la VM y la es-tada en la UCI. La interrupcin diaria tiene ventajas adicionales, incluyendo menos tras-tornos psicolgicos al alta (desordenes de estrs postraumtico) y menor tasa de compli-caciones relacionadas a la VM como neumona asociada a la VM y el tromboembolismo venoso. Sin embargo, el protocolo de suspensin diaria de la sedacin no est indicado en todos los pacientes, es necesario evaluar en cada caso la conveniencia de aplicarla. En un paciente en la etapa aguda de una injuria cerebral, con valores de PIC inestables o curvas de baja compliance intracraneal o inestabilidad hemodinmica, no se debera suspender la sedoanalgesia sin haber logrado primero el objetivo de la estabilizacin. Por lo tanto, estas situaciones deben evaluarse individualmente. En estos pacientes es preferible la titulacin continua de la sedacin. El bloqueo neuromuscular se debe utilizar solo cuando sea estrictamente necesario y por el menor tiempo posible. Se recomienda la evaluacin objetiva de la presencia y cuantificacin de la sedoanalge-sia en todo paciente crtico, mediante una escala de medicin validada. Debe hacerse de forma sistemtica y por personal entrenado en su aplicacin. En los ltimos aos se han desarrollado instrumentos muy eficaces para valorar la sedacin. Entre los que han mos-trado mayor validez y fiabilidad estn: el MASS, la SAS y la RASS. Las escalas SAS (Seda-tion-Agitation Scale) y RASS (Richmond Agitation Sedation Scale) (Tabla 4) son fciles de usar y recordar, lo que favorece la aceptacin por el personal de la UCI. Si bien la ltima es la de mayor sensibilidad y especificidad, lo que realmente importa no es qu escala se utilice, sino que todo el equipo utilice la misma, la valore con asiduidad, haga los ajustes necesarios y registre los resultados.

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    Tabla 4: Escala RASS para valoracin de la sedacin/agitacin en el paciente crtico Se recomienda no usar sedacin profunda (RASS menor de -2) en forma rutinaria. Los niveles de sedacin sern diferentes para cada paciente y adaptados a su patologa y al momento de la evolucin en que se encuentran. Como norma general se recomienda un RASS entre 0 y -2. T de Profilaxis de Tromboembolismo: Las opciones para la prevencin de la Trombosis Venosa Profunda (TVP) en los pacientes neurolgicos incluyen tanto intervenciones mecnicas como farmacolgicas. La terapia mecnica acarrea menor riesgo asociado. Los dispositivos de compresin se-cuencial deben ser utilizados cuando el paciente no pueda recibir terapia farmacolgica (heparinas) o como coadyuvante. Se recomiendan medias de compresin graduada o me-dias de compresin neumtica intermitente, a menos que una injuria de la extremidad inferior impida su uso. Su uso debe ser continuado hasta que el paciente pueda deambu-lar. No se hallaron cambios en la presin arterial media, PIC o presin venosa central (PVC) en pacientes con TEC y monitoreo de PIC con la iniciacin del dispositivo de compresin neumtica secuencial. Sin embargo, la injuria de las extremidades inferiores puede im-pedir o limitar su uso en algunos pacientes con trauma y los dispositivos pueden limitar la terapia fsica y la ambulacin progresiva. Las vendas elsticas o las medias elsticas comunes no han demostrado tener valor alguno en la profilaxis de la TVP. Las que s lo demostraron, aunque con bajo grado de prevencin, son las denominadas medias de compresin graduada, que comprimen ms en la regin de la pantorrilla y menos hacia la raz del muslo.

    Richmond Agitation Sedation Scale (RASS) Puntuacin Denominacin Descripcin Exploracin

    +4 Combativo Combativo, violento, con peligro inmediato para el personal

    Observar al paciente

    +3 Muy agitado Agresivo, intenta retirarse los tubos y catteres

    +2 Agitado Movimientos frecuentes y sin prop-sito; lucha con el ventilador

    +1 Inquieto Ansioso, pero sin movimientos agre-sivos o vigorosos

    0

    Alerta y calmado

    -1 Somnoliento No est plenamente alerta, pero se mantiene ( 10 segundos) despierto (apertura de ojos y seguimiento con la mirada) a la llamada

    Llamar al enfermo por su nombre y de-cirle abra los ojos y mreme

    -2 Sedacin leve Despierta brevemente (< 10 segun-dos) a la llamada con seguimiento de la mirada

    -3 Sedacin moderada Movimiento o apertura ocular a la llamada (pero sin seguimiento con la mirada)

    -4 Sedacin profunda Sin respuesta a la llamada, pero movimiento o apertura ocular al estmulo fsico

    Estimular al enfermo sacudiendo su hombro o frotando sobre la regin esternal

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    Cualquier decisin con respecto al uso de estas terapias para la prevencin de la TVP debe sopesar la eficacia y los riesgos de la intervencin propuesta. H de Head (elevacin de la cabeza): varios estudios han demostrado que la cabecera a 30-45 puede reducir la incidencia de reflujo gastroesofgico en pacientes ventilados mecnicamente y reduccin de las tasas de neumona nosocomial cuando los pacientes adoptan este decbito. Asociadamente, en el paciente con injuria cerebral aguda la ele-vacin de la cabecera de la cama del plano horizontal a 30 resulta en una disminucin de la PIC, ya que facilita el drenaje venoso del cerebro, mientras que la PPC, el FSC y la oxigenacin cerebral venosa global y regional no son afectadas. La elevacin de la cama mayor a 30 puede exacerbar la hipertensin intracraneana si est aumentada la presin intraabdominal con potencial retardo del retorno venoso, por lo tanto, no debe ser utili-zada si no hay colocado un monitoreo de PIC. La elevacin de la cabecera de la cama en un paciente inadecuadamente resucitado, puede disminuir la PPC por la cada de la presin sistmica, por lo tanto los pacientes deben estar euvolmicos antes de elevar la cama. Sin embargo, a pesar de la evidencia y recomendaciones, esta simple estrategia no cuenta con la adhesin esperada del equipo de salud an tratndose de una medida de bajo costo, lo cual se debe principalmente a la escasez del recurso de enfermera y a la falta de concientizacin del grupo tratante. Es importante recordar que hablamos de posicin semisentado y no solamente de eleva-cin de la cabeza. Para disminuir la probabilidad de reflujo gastroesofgico debe asegu-rarse que todo el tronco se halle en esta posicin, esto requiere de continuas correccio-nes posturales porque an los pacientes sedados tienden a deslizarse hacia los pies de la cama. La postura de semisentado debe practicarse en todos los pacientes salvo que haya contraindicacin expresa (ej, pacientes neurocrticos en post-operatorio de hema-toma subdural subagudo o crnico, que deben estar con la cama a cero grado). Por otra parte los pacientes deben permanecer siempre con la cabeza en posicin neu-tra, evitando la rotacin de la misma y la hiperflexin y la hiperextensin de la columna cervical, posiciones que aumentan la PIC por alteraciones en el drenaje venoso. U de lcera por estrs: La prevencin de la lcera por estrs es importante sobre todo en pacientes con falla respiratoria, anormalidades en la coagulacin, que se encuentran bajo terapia con esteroides o con historia de lcera gastroduodenal, ya que tienen un riesgo incrementado de desarrollar hemorragia gastrointestinal relacionada al estrs. Aproximadamente el 75% de los pacientes internados en las UCC demuestran evidencia de dao en la mucosa gastrointestinal relacionada a stress, pudiendo conducir a sangra-do en un 2-6% de los casos. Todas las guas coinciden en recomendar la nutricin enteral precoz como pilar en la prevencin de la lcera por estrs. G de Glucemia: Elevados niveles de glucemia se asocian con un peor pronstico en los pacientes crticos. Esto ha sido demostrado tambin en diversas enfermedades neurol-gicas agudas como el stroke y el trauma de crneo. Despus de la publicacin del ampliamente citado artculo de van der Berghe et al, que report una disminucin de la morbilidad y mortalidad en una UCI de pacientes quirrgi-cos que recibieron una infusin continua de insulina manteniendo un nivel de glucosa en sangre entre 80 y 110 mg/dl, muchas unidades de cuidados crticos implementaron el uso rutinario de infusin continua de insulina en sus pacientes.

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    Menos claro es, sin embargo, el efecto de esta prctica en pacientes con injuria cerebral aguda, especialmente porque slo 4% de los pacientes en este estudio tenan una afec-cin neurolgica primaria como razn para su admisin a la UCI. En estos pacientes aun un breve periodo de hipoglucemia accidental podra representar un insulto secundario serio. Si se realizan celosos esfuerzos para reducir los niveles sricos de glucosa se pue-de reducir la disponibilidad de este combustible celular en el momento preciso en que el cerebro lesionado lo necesita ms. Este es uno de muchos ejemplos de un tratamiento que puede ser razonable para la mayora de pacientes en UCI, pero que tambin pueden tener un importante riesgo si se utiliza indiscriminadamente en aquellos con injuria ce-rebral aguda. Si bien el valor de corte de la glucemia es importante, es primordial la valoracin sistematizada, la individualizacin de la terapia y el seguimiento continuo para tratar de mantener este valor estable. La administracin de insulina subcutnea ha demostrado ser insegura y menos efectiva que la administracin de la insulina intravenosa en los pacientes crticamente enfermos. Uno de los aspectos a tener en cuenta en la administracin subcutnea de insulina, es su baja predecibilidad de absorcin, ms aun en pacientes que presentan edemas, estados de perfusin perifrica comprometida o shock. Se sigue investigando el rol de la infusin intravenosa de insulina en pacientes con inju-ria cerebral aguda. Varios protocolos de infusin de insulina dirigido por enfermeras demostraron un control satisfactorio de la glucemia en unidades de cuidados crticos. Es bien reconocido que los pacientes con hipoglucemia pueden tener sntomas que simu-len un stroke agudo, manifestando signos focales, alteracin del habla, cambios cogniti-vos, por lo tanto el control de la glucemia capilar debe ser una practica rutinaria en los pacientes que presenten deterioro de la conciencia y no se tenga certeza de la causa que origino dicho trastorno. Adems del FAST HUG, en la atencin del paciente neurocrtico todos los esfuerzos de-ben estar enfocados a la prevencin de la injuria cerebral secundaria, a evitar el aumen-to del consumo de oxigeno cerebral y el aumento de la PIC. Hay algunos procedimientos y consideraciones adicionales que se pueden realizar para prevenir el aumento de la presin intracraneana (Tabla 5):

    ACCIONES PARA PREVENIR UN AUMENTO DE LA PIC

    CAUSAS DE AU-MENTO DE LA PIC

    ACCIONES

    POSICIONES Eleve la cabecera de la cama 15-30 para favorecer el drenaje venoso ce-rebral. (Ms de 30 dificultara el aporte arterial)

    Mantenga la cabeza en posicin neutra. Evite la rotacin de la cabeza y la flexin del cuello que aumenta la PIC y disminuye el drenaje venoso

    Asegure el tubo endotraqueal de tal manera que no produzca compresin de las venas del cuello.

    Evite la flexin inguinal mayor de 90.

    MOVIMIENTO Mantenga al paciente tan inmvil como sea posible pero evite las sujecio-nes (el forcejeo para liberarse de stos podra llevar al paciente a realizar

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    Tabla 5. Actividades para prevenir un aumento de la PIC

    inadvertidamente una maniobra de Valsalva, lo que aumenta la PIC)

    Si tiene que girar al paciente, hgalo en bloque para mantener la cabeza en posicin neutra. Dgale al paciente que espire mientras lo est girando para evitar la maniobra de Valsalva.

    HIPOXIA Administre oxgeno segn indicaciones. (El oxgeno disminuye la perfusin sangunea cerebral y por lo tanto disminuye la PIC).

    Si el paciente respira, pero con dificultad y Ud. tiene que elegir una va area artificial, elija una cnula nasofarngea flexible. Si tiene que usar una cnula orofarngea rgida, no la inmovilice en su lugar. En caso de fijar-la el paciente no podr expulsarla de la garganta y de la boca si empieza a toser, lo que determinar que realice una maniobra de Valsalva. Valore con frecuencia la necesidad de mantener insertada una va area artificial.

    ASPIRACIN No aspire innecesariamente al paciente.

    Cuando tenga que aspirarlo, hiperoxigene (FiO2 100%) antes de empezar, despus aspire rpidamente (no ms de 10 segundos) e hiperoxigene nue-vamente despus de aspirar.

    RUIDOS Mantenga el entorno del paciente lo ms tranquilo posible y con un mnimo de estimulacin sensorial

    Antes de realizar cambios posturales asegrese de no hay peligro de trope-zar con el equipo.

    Limite las conversaciones en la habitacin del paciente. Siempre que sea posible hable con las enfermeras, familia, mdicos y otras personas fuera de la habitacin.

    Cuando tenga que hablar con el paciente hgalo en voz baja y calmada. Deje que sean las voces conocidas de la familia las que se comuniquen con el paciente.

    DOLOR, MA-LESTAR, CON-TACTOS NO TERAPUTICOS

    Limite o rena los procedimientos dolorosos. Por ejemplo obtenga las muestras de sangre para laboratorio cuando inserte una va endovenosa, a fin de evitar las punciones venosas repetidas.

    Evite cualquier tensin en los tubos y conexiones.

    Limite los contactos no teraputicos. Por ejemplo deje colocado el mangui-to del manmetro de tensin arterial.

    Programe los procedimientos de enfermera de tal manera que el paciente pueda descansar sin interrupciones. Cuando tenga que tocarlo, hgalo de forma suave y tranquilizadora.

    FIEBRE Mantenga al paciente destapado o si tiene que cubrirlo utilice sbanas ligeras

    Realice esfuerzos importantes para mantener la normotermia

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    Cuidados de la va area La hipoxemia empeora los efectos deletreos de la isquemia cerebral y los pacientes deben ser celosamente monitoreados con el objetivo de mantener la saturacin de ox-geno mayor al 95%. Los resultados de la hipoxemia en el trauma de crneo fueron de-mostrados por los datos prospectivos del Traumatic Coma Data Bank (TCDB), donde se observ que la hipoxemia est asociada a aumento de la morbilidad y de la mortalidad en el TEC grave. Las causas ms comunes de hipoxia son la obstruccin parcial de la va area, la hipo-ventilacin, la neumona por aspiracin de las secreciones bronquiales, y las atelecta-sias. Por esto es que los pacientes con disminucin del nivel de conciencia o signos de disfuncin del tronco enceflico tienen mayor riesgo de compromiso de la va area ya que la motilidad orofarngea se encuentra deteriorada y existe prdida de los reflejos protectores. Valoracin de la capacidad de un paciente para proteger la va area: La determi-nacin de la habilidad de un paciente para proteger su va area est basada en la ob-servacin de algunos parmetros clnicos como: 1) la escala de Glasgow, 2) la presencia de reflejo nauseoso, 3) la habilidad de manejar las secreciones orales y 4) la presencia de signos de obstruccin de la va area.

    1) La Escala de Glasgow (EG) ha sido utilizada tradicionalmente para clasificar la severidad de la injuria. Los pacientes con injuria cerebral traumtica con EG igual o menor a 8, se consideran con lesin cerebral severa, por lo tanto requie-ren instrumentacin de la va area con colocacin de una va area definitiva, adecuada oxigenacin y probablemente ventilacin mecnica. La intubacin en-dotraqueal debe realizarse con tcnica de secuencia rpida, e inmovilizacin manual de la columna cervical. En el paciente con probable lesin de la mdula espinal, la presin sobre el cricoides debe evitase siempre que sea posible. Todos los pacientes con injuria cerebral traumtica deben asumirse como potenciales portadores de injuria de la columna cervical y deben ser inmovilizados con un co-llar rgido hasta que se descarte esta posibilidad.

    2) La presencia de reflejo nauseoso tradicionalmente ha sido citada como un predic-tor vlido de la capacidad del paciente para proteger su va area. Sin embargo, la capacidad de deglutir o de eliminar las secreciones orales (mecanismo de la tos efectiva) podran ser parmetros ms fidedignos. En general, si el paciente es capaz de tolerar la colocacin de un accesorio para la va area como una cnula orofarngea, requiere la intubacin endotraqueal, a menos que exista una condi-cin que haya deprimido su sensorio, fcilmente reversible como una hipogluce-mia, o sobredosis de opioides.

    3) La va area tambin necesita estar asegurada debido al riesgo de obstruccin actual o potencial que surge de la inhabilidad para manejar secreciones copiosas o por obstruccin anatmica por edema de la va area o injuria traumtica. Si bien se asume que los reflejos protectores de la va area son las nuseas y la tos; muchos autores sostienen que el reflejo deglutorio tambin lo es.

    4) La primera causa de obstruccin en pacientes con deterioro del sensorio se debe a la relajacin de los msculos de la base de la lengua y cada de sta hacia hipo-faringe. Es importante entonces, valorar signos de aumento del trabajo respirato-rio, respiracin ruidosa, ronquidos o gorgorismos, que pueden estar alertando so-bre el compromiso de la competencia de la va area.

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    Debido a que el coma no representa una prdida de respuesta a los estmulos nocicepti-vos y tal respuesta puede precipitar hipertensin intracraneana y herniacin, siempre que sea posible, durante la manipulacin de la va area se debe utilizar sedoanalgesia adecuada. Otras consideraciones importantes de la va area son:

    1. Ubicacin de tubo traqueal (TT): El TT debe estar colocado en el medio de la cavidad oral, perpendicular al plano de la cara, y debidamente fijado para evitar desplazamientos. Se recomienda marcar el tubo traqueal en el momento de la colocacin a fin de conocer la profundidad tomando la arcada dentaria como re-ferencia. Esta medida permite ajustar la profundidad en caso de desplazamien-tos. En este aspecto, debe recordarse que los cambios de decbito pueden des-plazar el TT hasta 5 cm.

    2. Fijacin del tubo traqueal: En el paciente neurocrtico, este estndar de cuida-do es particularmente importante ya que la fijacin del tubo puede producir au-mento de la PIC por compresin venosa yugular al tener las cintas de fijacin muy apretadas. Se recomienda que las cintas no rodeen todo el cuello y estn sujetas solamente a la cara o que estn lo suficientemente flojas para que pase un dedo entre las cintas y la cara. Los pacientes sin dientes y que mantienen su boca abierta ampliamente representan un mayor desafo en este sentido. La migracin del extremo distal del TT hacia un bronquio principal, la extubacin inadvertida, la ventilacin y oxigenacin inadecuadas y la aspiracin e injuria fsica son algu-nas de las consecuencias de la falla en estabilizar al TT apropiadamente. El TT debe ser anclado todas las veces que sea necesario para prevenir una inadvertida extubacin y excesivo movimiento del tubo.

    3. Presin del baln del tubo traqueal: el monitoreo debe asegurar que la presin del baln permanezca por debajo de 20 mmHg permitiendo un margen de seguri-dad por debajo de la presin de perfusin capilar traqueal (25 a 35 mmHg). Se asume generalmente que 25 mmHg es el valor mximo aceptado para la presin ejercida lateralmente sobre la pared traqueal por el baln inflado. Si el paciente presenta signos de mala perfusin y/o elevadas presiones en la va area durante la ventilacin mecnica, el valor de la presin intramanguito debe ser menor. Si se requieren presiones mayores de 25 mmHg para proveer de un sellado efectivo de la va area durante la ventilacin a presin positiva, deben valorarse medidas alternativas: cambio de tubo por uno ms grande, un tubo con un baln ms lar-go, o pensar que el TT se puede haber desplazado en cuyo caso hay que cambiar-lo. Tambin puede ocurrir (no tan frecuentemente) que el baln est pinchado o la vlvula del baln piloto no sea continente y fugue por la misma. El control de la presin de neumotaponamiento debe ser revisada al menos una vez por turno y luego de cada procedimiento respiratorio (cambios en el seteo del ventilador, aspiracin de secreciones, movimientos del TT, cambios de decbito). Debe ser chequeada inmediatamente despus de anestesia con xido nitroso, ya que ste difunde al interior del cuff del TT, aumentando su presin.

    4. Higiene de la cavidad oral: Las bacterias residen en la boca y en la orofaringe y son transmitidas a los pulmones va microaspiracin. Este es el principal factor de riesgo para la adquisicin de la neumona asociada a la intubacin. Los mto-dos ms utilizados actualmente para la higiene oral son: la gasa humedecida con un colutorio, el cepillo de dientes de cerdas suaves con crema dentfrica, el agua oxigenada diluida y la clorhexidina. Se ha demostrado que la placa dental puede

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    ser removida solamente mediante el cepillado suave debido a que remueve las bacterias que albergan la placa dental, sin embargo, existen reservorios de bac-terias dentro de la boca que no son removidas solo con la utilizacin de cepillo. Todava hay discrepancia acerca de cul es el producto ms efectivo para dismi-nuir la colonizacin de la cavidad oral. Los enjuagues bucales que contengan al-cohol pueden irritar la mucosa oral y deben ser evitados. En algunos estudios la clorhexidina disminuy la incidencia de neumona asociada a la va area pero no existen recomendaciones concluyentes. Por lo tanto, parece que la decontamina-cin qumica con clorhexidina como una intervencin nica puede ser insuficiente para disminuir el riesgo de neumona de forma significativa, y que lo ms impor-tante es una limpieza mecnica en profundidad. De todas maneras, lo fundamen-tal no es el producto a utilizar, sino que se haga la higiene bucal concienzuda-mente, eliminando el lago farngeo (acumulacin de saliva y secreciones entre el baln del TT y la pared traqueal), y que se haga a intervalos de al menos 8 horas. Con respecto del lago farngeo, que es el principal responsable de la microaspira-cin, existen estudios extensos que recomiendan la utilizacin de tubos traquea-les con lumen para aspiracin continua a nivel subgltico. Sin embargo, la reco-mendacin es desarrollar y poner en prctica un programa de higiene oral para todos los pacientes en cuidados intensivos. Siempre recordar que an medidas simples como la utilizacin de abundante agua y aspiracin de la va area proximal haciendo higiene por arrastre a intervalos frecuentes disminuye signifi-cativamente la carga bacteriana.

    a. Se desalienta totalmente la utilizacin de cnulas orofarngeas en el pa-ciente intubado. La cnula orotraqueal es un accesorio transitorio para la permeabilidad de la va area y no un mordillo. Si el paciente muerde el tubo debemos buscar la causa. Las cnulas orofarngeas favorecen la acu-mulacin de mayor cantidad de secreciones y la aparicin de lesiones por presin en la mucosa oral, labios y encas.

    b. Se debe recordar que el cuidado oral no solo es parte de un estndar de cuidado que disminuye las tasas de infeccin sino que tambin proporcio-na confort al paciente, y que la higiene oral y cambio de fijacin del TT debe realizarse al menos una vez por turno de enfermera.

    5. Aspiracin de secreciones traqueobronquiales (Tabla 6): la maniobra de aspi-racin de secreciones bronquiales a menudo resulta en un aumento de la PIC, la cual puede ser transitoria o sostenida en el tiempo y de magnitud variable. Puede haber tambin un efecto de aumento de la PIC acumulativo, con las mltiples en-tradas del catter de aspiracin. Con la estimulacin traqueal durante la intro-duccin del catter de aspiracin ocurren respuestas cerebrovasculares y sistmi-cas, resultando en un aumento de la PIC y la PAM. Por s sola, la aplicacin de presin negativa durante la aspiracin aumenta la PIC y la frecuencia cardaca. La hiperventilacin para disminuir la PaCO2 puede amortiguar el aumento de la PIC ocurrido durante la aspiracin, pero el efecto en las reas isqumicas del ce-rebro no es conocido, por lo tanto no es aconsejable. Debe recordarse que la preoxigenacin de 1 minuto con oxgeno al 100% es una medida vlida para pre-venir desaturaciones durante el proceso de aspiracin, que cada intento de aspi-racin no durar ms de 10 segundos y que est demostrado que con slo dos en-tradas a la va area son suficientes para eliminar la totalidad de secreciones en la mayora de los casos. La utilizacin de instilaciones de solucin fisiolgica en la va area est absolutamente contraindicada. Se ha visto que no solo no au-

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    menta la fluidez de las secreciones, sino que adems slo llega hasta los bron-quios fuente, por lo tanto no fluidifica las secreciones a nivel distal. Por otro lado arrastra el biofilm interior del TT hacia la va area, y puede producir atelecta-sias y desaturaciones profundas con efectos catastrficos. Tambin puede desen-cadenar reflejo tusgeno, con fenmenos de elevacin de la PIC. Un protocolo de aspiracin estudiado cuidadosamente y consensuado puede amortiguar la res-puesta de la PIC y preservar una adecuada oxigenacin cerebral global.

    6. Lidocana: La lidocana se utiliza habitualmente como anestsico local y como frmaco antiarrtmico. En los pacientes con un trauma cranoenceflico grave, se suele utilizar administrada por va intratraqueal como droga adicional para evitar los aumentos de la PIC provocados por la aspiracin de secreciones. En modelos experimentales de embolismo gaseoso y lesiones cerebrales focales se ha demos-trado que la lidocana, administrada por va intravenosa, puede disminuir de ma-nera importante la PIC. Bilotta et al. en un trabajo en 41 pacientes con trauma de crneo severo (2008) observaron que en 21 pacientes disminuy la PIC sin cambios en la PPC y en 20 pacientes la PIC aument significativamente pero la PPC se mantena constante. Sin embargo y debido a la poca evidencia disponible no se puede recomendar como prctica rutinaria en los cuidados del paciente neurocrtico.

    Consideraciones para la aspiracin de secreciones

    - Oxigenar con FiO2 de 100% un minuto antes de aspirar. - Una adecuada sedacin puede ayudar a prevenir una cada de la PPC, al prevenir los mo-vimientos y la tos. - Los bloqueantes neuromusculares, pueden atenuar el aumento de la PIC posiblemente porque previenen el aumento de la presin intratorxica producida por la tos, pero debido a los efectos nocivos de su uso prolongado su utilizacin se reserva para eventos especficos y no de rutina para la aspiracin de secreciones. - Monitorear durante la maniobra PIC, PPC, ECG y SatO2. - No instilar rutinariamente el tubo endotraqueal. - Cada pasada del catter de aspiracin debe ser limitado a 10 segundos o menos. - El nmero de pasadas de aspiracin debe ser limitado a uno o dos por sesin. - Aunque la hiperventilacin puede amortiguar el aumento de la PIC en respuesta a la aspi-racin, el riesgo de aumento de la isquemia puede ser perjudicial. Solo utilizar si la hiper-tensin intracraneana es severa y con control de CO2 exhalada (PetCO2) para llevar la PCO2 hasta 28 mmHg.

    Tabla 6: Puntos importantes para la aspiracin de secreciones Cuidados Respiratorios Una vez que el paciente tiene asegurada la va area y sta se encuentra permeable, el siguiente paso es optimizar su oxigenacin y ventilacin. Todos los pacientes con injurias neurolgicas deben tener una PaO2 mayor de 80 mmHg con una saturacin arterial de O2 (SaO2) mayor de 95%, y una PaCO2 normal de inicio, esto es entre 35 a 40 mmHg. Si bien las definiciones clsicas de hipoxemia citan valores menores de PaO2 y SaO2 (PaO2 menor de 60 mmHg y SaO2 menor de 90%), debido a que el cerebro no tiene reservas de O2, los valores recomendados por los expertos y utilizados en todos los protocolos de manejo son los citados anteriormente. Hiperventilacin: La hiperventilacin disminuye la presin intracraneal (PIC) a travs de la vasocontriccin debida a la hipocapnia producida, la cual tambin disminuye el flujo

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    sanguneo cerebral (FSC). Sin embargo, la hiperventilacin profilctica ha sido asociada con peores resultados en la recuperacin de los pacientes y no est recomendada. Durante las primeras 24 horas de la injuria cerebral, el FSC puede estar disminuido y por ello existe gran riesgo de causar isquemia cerebral con la hiperventilacin. Sin embargo, hay al menos dos situaciones en las cuales la hiperventilacin podra ser aconsejada. La primera es como ltima opcin en el tratamiento de la hipertensin intracraneal re-fractaria. Los protocolos varan acerca de cundo debe ser instituida la terapia, pero la mayora acuerda que slo cuando fallan las otras terapias (sedacin, parlisis farmacol-gica, drenaje de LCR, terapia osmolar). Otra indicacin para la hiperventilacin es el deterioro neurolgico agudo (asimetras pupilares, posturas motoras), cuya causa se sabe o se sospecha es una masa intracranea-na en expansin. En teora, un breve periodo de hiperventilacin puede disminuir la PIC lo suficiente para permitir transportar al paciente a realizar una tomografa o a una sala de operaciones para la evacuacin del hematoma o contusin. Sin embargo, la hiperven-tilacin sigue siendo un tema controversial. Capnografa: La capnografa cuantitativa continua es recomendable en los pacientes neurocrticos ventilados. El valor de PetCO2 (presin de CO2 al final de la espiracin) infiere el valor de la PaCO2 por lo que es una herramienta til en el manejo ventilatorio, adems de no ser invasiva. El objetivo en los pacientes con injuria neurolgica es man-tener la PetCO2 entre 35 y 40 mmHg. Cuidados Hemodinmicos Tanto la hipotensin prehospitalaria como la intrahospitalaria han demostrado tener efectos deletreos en el pronstico del TEC y en la injuria cerebral aguda. An un nico episodio de hipotensin se asocia con aumento de la morbilidad, y mltiples episodios de hipotensin dentro de la hospitalizacin tienen un fuerte impacto en la mortalidad. En cuanto al nivel ptimo de presin arterial para estos pacientes depende del tipo de injuria neurolgica que presente. Est aceptado y definido en todas las guas de expertos y dems guas de tratamiento que el nivel mnimo de presin arterial media (PAM) acep-tado es de 90 mmHg. Este nmero surge de las recomendaciones (principalmente basa-dos en trabajos en traumatismo de crneo) en donde la presin de perfusin cerebral (PPC) que mostr mejor evolucin en los pacientes ronda los 60 a 70 mmHg. Por lo tan-to, para lograr ese objetivo se necesita mantener inicialmente 90 mmHg de PAM. El va-lor del nivel superior de PAM aceptado esta ms controvertido, y es motivo de discusin permanente. Para mantener una volemia adecuada se puede requerir la administracin de fluidos los cuales pueden ser cristaloides o coloides. Se debe evitar la administracin de soluciones hipotnicas en las primeras horas de la injuria cerebral (ej. dextrosa 5% y ringer lactato) ya que producen edema cerebral osmtico y aumento de la PIC. Si el paciente tiene colocado un catter para medicin de PIC, es aconsejable colocar un catter arterial para ponderar la PAM latido a latido, a fin de tratar de mantener una PPC mayor a 60 mmHg para evitar fenmenos de isquemia cerebral. Cuidados de sondas, catteres y tubos 1. Sonda nasogstrica: Se recomienda la colocacin de sonda nasogstrica en todo pa-

    ciente con lesin cerebral aguda para evacuacin del contenido gstrico y descom-presin, sin embargo se utilizar sonda orogstrica en el paciente traumatizado que

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    presenta signos de sospecha de fractura de base de crneo debido al riesgo de inser-cin enceflica. El uso de sonda nasogstrica es un factor de riesgo para el desarrollo de sinusitis, que a su vez predispone al paciente a desarrollar neumona asociada a la intuba-cin. Por estas razones es recomendable que la sonda de evacuacin gstrica se co-loque por va orogstrica. Las sondas de alimentacin mal posicionadas, desplazadas o enroscadas en la farin-ge, sumadas a la alimentacin enteral generan mayor riesgo de broncoaspiracin en los pacientes crticos. El paciente con injuria cerebral puede disminuir el vaciado gstrico por disminucin de la motilidad gstrica, aumentando el riesgo de broncoas-piracin. La valoracin clnica es inefectiva para detectar una ubicacin inadvertida de la SNG en el rbol traqueobronquial. El nico mtodo fiable para determinar con seguridad la ubicacin del tubo orogstrico es la radiografa. Un alerta de la Ameri-can Association of Critical Care Nurses recomienda utilizar siempre un mtodo se-cundario para confirmar la ubicacin de los tubos de alimentacin. No hay consenso acerca de qu se considera un volumen de residuo gstrico alto, la frecuencia de la medicin del mismo, cuando se vuelve a medir y cuando se reco-mienza la alimentacin. Aunque el volumen de residuo gstrico no se correlaciona directamente con la motilidad gstrica, el seguimiento de las tendencias en el vo-lumen del residuo gstrico puede ser til al tomar decisiones clnicas. El residuo gstrico debe ser medido con jeringa de 50-60 ml. Algunas medidas que tericamente podran beneficiar al paciente han tenido resul-tados controvertidos en series pequeas de pacientes: el uso de sondas nasogstricas flexibles de pequeo calibre no redujeron la incidencia de reflujo gastroesofgico o microaspiracin, y la ubicacin de un tubo enteral en el yeyuno, tuvo efectos varia-bles en la tasa de aspiracin y la incidencia de neumona.

    2. Todas las guas intravenosas, intraarteriales, electrodos, sonda vesical, catter de PIC, etc. deben estar colocadas de tal forma que eviten la tensin y estmulos inne-cesarios. Todos los tubos adems del riesgo de infeccin generan algn grado de mo-lestia y dolor y esto aumenta el consumo de oxgeno cerebral.

    Cuidados Posicionales La movilizacin de los pacientes neurocrticos es un tema importante en el manejo de la hipertensin intracraneana. Durante la internacin de los pacientes en UCI las tareas de enfermera involucran la movilizacin de los pacientes para el bao, aspiracin de se-creciones, cambio de sabanas, etc. Se ha reportado una elevacin de la PIC en forma significativa durante los procedimientos de rutina en la UCI y si bien, la mayora de estas elevaciones de la PIC dura pocos minutos, algunas veces se puede prolongar la duracin de la hipertensin intracraneana y generar injuria secundaria. Por lo tanto se debe estar atento al monitoreo de PIC antes, durante y despus de la realizacin de cualquier pro-cedimiento y valorar en cada circunstancia si se debe discontinuar la actividad. Por supuesto, al igual que todos los pacientes crticos, el paciente neurocrtico debe ser movilizado para evitar las complicaciones de la inmovilizacin (lesiones por decbito, TVP, retencin de secreciones bronquiales, etc.). Es un hecho frecuente que la rotacin provoque desaturacin, hipotensin y posible aumento de la PIC, sobre todo en los pa-cientes hipovolmicos. En ese caso se debe colocar al paciente en decbito supino, y esperar hasta estabilizar nuevamente los parmetros. Debemos pensar que no solo de-bemos proteger el cerebro sino tambin su funcin pulmonar, venosa, muscular, etc. y

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    poner en la balanza los riesgos y beneficios en cada caso. La hipertensin intracraneal refractaria al tratamiento es una contraindicacin absoluta de lateralizacin de estos pacientes. Recordar que debemos no slo salvar la vida del paciente, sino lograr una recuperacin neurolgica adecuada para que pueda retornar a su vida con la menor cantidad de se-cuelas posibles. Para ello se debe tener presente el concepto de rehabilitacin precoz que surge de tratar de evita las complicaciones que aparecen en la evolucin natural de las lesiones neurolgicas. Se deben evitar las posturas viciosas, utilizar frulas posiciona-les para la alineacin de los miembros y movilizacin pasiva. Los ejercicios activos de los miembros deben realizarse una vez que el paciente se encuentra estable ya que pueden aumentar la PIC. Tambin deben hacerse esfuerzos en la profilaxis de las lceras por presin. Se deben intensificar los cuidados, sobre todo en las superficies de apoyo seo y en reas edema-tizadas. Se pueden utilizar almohadas, colchones neumticos de inflado secuencial, ap-sitos de hidrocoloide, aerosoles siliconados, etc. El uso de cualquiera de estos acceso-rios, no reemplaza la movilizacin del paciente. Se debe contar con un protocolo de prevencin y tratamiento de las lceras por presin, recordando que uno de los pilares se encuentra en el sostn nutricional adecuado (F de feeding). Cuidados actitudinales y del entorno del paciente neurocrtico Otro tema de importancia no menor es la observacin de la actitud del paciente en la cama. El aspecto es confortable, o estamos ante un paciente con altos requerimientos de sedoanalgesia por ansiedad, dolor, delirio o inquietud? Existen numerosas medidas que pueden ser implementadas para evitar la incomodidad del paciente. Puede solicitar-se a la familia informacin acerca de la posicin en que descansa el paciente, si existe algn gusto o preferencia que tal vez podamos consentir (por ejemplo, que utilice su propia almohada, de auriculares para escuchar la msica preferida, etc), no olvidar que si el paciente utiliza lentes o audfonos, es muy importante que cuente con ellos durante su internacin. El contacto piel con piel es muy importante: favorecer a la familia a que toque y acaricie a su ser querido aunque se encuentre inconsciente, y recibir contacto humano por nuestra parte sin guantes de por medio, son medidas que pueden ser muy bien recibidas y que no tienen influencia sobre el control de infecciones. Dar la nocin del tiempo, atenuando las luces y el ruido de noche o permitiendo el uso de reloj ayuda a evitar la desorientacin temporoespacial. Siempre que sea posible evitar las restricciones fsicas en el paciente agitado. Estas pueden aumentar la agitacin y producir lesiones y un aumento de la PIC al realizar ma-niobra de Valsalva. El ruido en la UCI proporciona un ambiente hostil para el paciente, con la consecuente alteracin del sueo y la aparicin de ansiedad. El ruido en la UCI es producido por alarmas, ventiladores mecnicos, telfonos y conversaciones del personal. Los niveles por encima de los 80 decibelios deben ser evitados y los niveles por debajo de 35 decibe-lios favorecen el sueo. Una medida complementaria puede ser el uso de tapones auricu-lares para disminuir la percepcin de ruido por parte del paciente. El ritmo de vigilia-sueo debe ser respetado en la medida de lo posible, tratando de te-ner durante la noche la menor cantidad de alteraciones del sueo por procedimientos, as como brindar un ambiente con la menor cantidad de luz posible. Debera ser imple-mentado el uso de una gua que promueva el control del ruido y de la luz nocturna en la UCI.

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    Los masajes pueden ser usados como una alternativa o adyuvante de la terapia farma-colgica. Masajes en la espalda por un promedio de 5 a 10 minutos promueven la relaja-cin y mejora del sueo, al igual que los masajes en los pies durante 5 minutos. La com-binacin de masajes con acupresin ha mostrado los mismos beneficios. La musicoterapia puede contribuir a la relajacin y disminucin del dolor de los pacien-tes en la UCI. La msica puede enmascarar el ruido. En los pacientes con VM, la musico-terapia se asocia a una disminucin de la ansiedad, de la presin arterial sistlica y diastlica, y de la frecuencia cardaca. Dado que la musicoterapia es una intervencin sin efectos adversos, y tiene un bajo costo, debera ser considerada en las medidas de control de la ansiedad y el ruido en la UCI. Otro tem importante y muchas veces olvidado es informar al paciente sobre su enfer-medad y los procedimientos que se le realizarn. La falta de informacin o el manejo inadecuado de la informacin que recibe el paciente favorecen el incremento de la an-siedad. Un mejor entendimiento de su enfermedad y de las intervenciones que se reali-zan puede mejorar su colaboracin y disminuir la ansiedad. Asimismo, parece razonable evitar las conversaciones mdicas o de enfermera inadecuadas que pueda escuchar el paciente. Cuidados oculares De un 20% a un 42% de los pacientes desarrollan queratopatas durante su internacin en UCI. Si no es tratada rpidamente puede progresar a una queratitis microbiana o a per-dida de la visin que puede tener un efecto devastador en la calidad de vida posterior de los pacientes. La superficie ocular en personas sanas est protegida por mecanismos de defensa natu-rales, como el efecto bactericida de la pelcula lagrimal, el parpadeo y un cierre ade-cuado de los prpados. La depresin de la conciencia, el uso de relajantes musculares y la sedacin en pacientes en ventilacin mecnica, contribuye a la falta de cierre del prpado producida por la disminucin de la contraccin tnica de los msculos oculares (lagoftalmos). Por lo tanto, la insuficiencia de los mecanismos de proteccin y la cons-tante exposicin de la superficie ocular a los agentes patgenos del medio ambiente, ponen al paciente de la UCI en alto riesgo de desarrollar queratopatas. Los mtodos ms estudiados de prevencin de la queratitis, son la aplicacin de gotas y pomadas lubricantes, el cierre de los ojos con cinta adhesiva, y las cmaras de hume-dad. El uso de antiparras de natacin y la humectacin peridica de los prpados con una gasa empapada en agua estril proporciona una cmara de humedad y es ms eficaz que la combinacin de lubricantes oculares y la colocacin de una cinta adhesiva sobre el prpado. Las posibles razones que favorecen a las cmaras de humedad sobre la lubri-cacin incluyen la simplicidad de la aplicacin y el fcil mantenimiento, debido a que las cmaras de humedad no deben ser aplicadas cada 2 horas sino que se colocan y se dejan puestas a permanencia, retirando slo en breves perodos de tiempo para higienizar los ojos y evaluarlos. Con la aplicacin de simples protocolos se pueden prevenir la exposi-cin a las queratopatas y as mejorar el cuidado de los pacientes en coma. Hipertermia La fiebre es un predictor independiente de mal pronstico en la injuria cerebral traum-tica. La hipertermia o fiebre es un evento muy frecuentemente encontrado en los pa-cientes neurocrticos, y segn los reportes publicados la incidencia va de entre un 25 al 50 %. Se sabe que normalmente el cerebro por estar encerrado en una caja sea, por su alta demanda metablica y su gran irrigacin, presenta una temperatura de aproxima-

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    damente entre 1 a 2C ms que el resto del cuerpo. Por lo tanto cuando tenemos un paciente con fiebre e injuria neurolgica, el cerebro est siendo sometido a una tempe-ratura ms elevada, lo cual aumenta el metabolismo cerebral. Este aumento del meta-bolismo, por mecanismos de autorregulacin genera un aumento del FSC, con el consi-guiente aumento del volumen de sangre intracerebral, generando aumentos de la pre-sin intracraneana. El uso de menores umbrales para tratar la hipertermia es recomendado en pacientes con hipertensin intracraneana. Por lo tanto se deben hacer todos los esfuerzos posibles pa-ra mantener la temperatura corporal menor a 37,5C. El control de la temperatura debera ser un mecanismo primario para el control de la PIC. Combinado con el tratamiento farmacolgico, se deben poner en marcha medidas fsicas para el control de la hipertermia. La utilizacin de hielo o agua muy fra aplicada direc-tamente sobre el cuerpo del paciente provoca vasoconstriccin perifrica, por lo cual el paciente no puede disipar su calor y no corregir la fiebre. Adems se pueden provocar escalofros y contracciones musculares importantes, que producen ms calor y una des-carga catecolaminrgica que puede generar aumentos de la PIC. Esta situacin puede ser resuelta con sedoanalgesia profunda. El mtodo ms efectivo de enfriamiento es la combinacin de la conveccin y la evapo-racin. Ello se logra rociando al paciente con agua tibia, o colocando una sbana sobre el paciente saturada de agua tibia, y utilizando un ventilador para promover la evapora-cin. Luego de 60 minutos, tiempo en el cual la temperatura corporal deber haber disminui-do, al paciente se lo debe secar y cambiar las sbanas, de forma tal de no producir otras lesiones. Esta maniobra se debe realizar las veces que sea necesaria hasta lograr bajar la temperatura. Delirio En los pacientes internados en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), sobre todo en los neurocrticos, son muy frecuentes las alteraciones de la conciencia, trastornos cogniti-vos, de percepcin y/o de atencin. Estos signos se describen bajo ms de 25 denomina-ciones: coma, delirio, estado confusional agudo, disfuncin cognitiva del paciente crti-co, falla cerebral aguda, psicosis de la UCI, encefalopata, etc. Se propone que todos ellos son expresiones clnicas de una misma entidad llamada Disfuncin Cerebral Aguda, con un amplio espectro fisiopatolgico, que abarca tres formas clnicas: delirio, estupor y coma. El delirio puede preceder o suceder a la aparicin de estupor y coma. Es un cuadro que aparece en horas o das, y habitualmente es reversible. El paciente suele mostrarse con alteracin de la memoria, desorientacin, agitacin, habla confusa e irrelevante, aluci-naciones o delusiones. La capacidad para recibir, procesar, guardar o recordar informa-cin est comprometida. El delirio tambin se ha asociado con mayor riesgo de complicaciones (lceras por de-cbito, neumona), duracin de la ventilacin mecnica, prolongacin de la estada en la UCI, y aumento de costos. Adems predispone a los sobrevivientes a presentar dficits neuropsicolgicos prolongados que deterioran la calidad de vida. A pesar de todos estos datos, se reconoce un subdiagnstico del 66 a 84%. En una encuesta realizada a 912 mdicos entre 2001 y 2002 se afirm que slo el 5% realiza monitoreo del delirio. Este sndrome se clasifica de acuerdo al nivel de alerta y actividad psicomotora, aunque se desconoce si existen diferencias de etiologa, evolucin y tratamiento en estas tres

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    formas: a) Delirio hiperactivo: el paciente se muestra inquieto, verborrgico con lenguaje desor-denado e incoherente, irritable, agitado, combativo, incluso agresivo, pudiendo ser un riesgo para s mismo (tendencia a retirarse sondas, catteres, lesiones por forcejeo o cadas) o para los dems. b) Delirio hipoactivo: el paciente evidencia una retraccin e interaccin mnima con el personal de salud y familiares, con letargia, aplanamiento afectivo, apata y disminucin de respuesta a estmulos externos. Suele existir tambin, al igual que en el delirio hi-peractivo, alteracin en el ciclo sueo-vigilia, desorientacin temporo-espacial, dificul-tad en la concentracin y memoria. c) Delirio mixto: presenta una combinacin de los dos tipos anteriores. El delirio generalmente se desarrolla en un paciente susceptible que est expuesto a uno o varios factores desencadenantes (Tabla 7).

    FACTORES DE RIESGO PARA DESARROLLO DE DELIRIO EN LA UCI

    FACTORES DEL HUESPED ENFERMEDAD AGUDA FACTORES IATROGENICOS O DEL ENTORNO

    Edad Sepsis * Alteraciones metablicas * Comorbilidades previas Hipoxemia * Medicacin Anticolinergica * Deterioro cognitivo previo Escala de Severidad Global de la

    Enfermedad (APACHE II) Medicacin sedante y analge-sica *

    Predisposicin genetica? Alteraciones metablicas * Alteraciones del sueo * *Factores potencialmente modificables

    Tabla 7: Factores de riesgo asociados a delirio Para realizar el diagnstico de delirio se utiliza el Confusion Assessment Method (CAM), aunque tambin existen otros mtodos. Sin embargo, el CAM ha sido validado en el 2001 para su aplicacin en UCI, incluso en pacientes sometidos a ventilacin mecnica (CAM-ICU), siendo eficaz y de rpida realizacin por mdicos o enfermeros mnimamente en-trenados (ver informacin adicional en www.icudelirium.org) El manejo adecuado del delirio implica instaurar medidas de prevencin, realizar un diagnstico temprano y el tratamiento farmacolgico. Para ello es imprescindible el mo-nitoreo frecuente de todos los pacientes internados en la UCI, principalmente aquellos que presentan factores de riesgo. Los sedantes y analgsicos representan actualmente el principal factores de riesgo modificable y iatrognico para la transicin al delirio en la UCI. La institucin de protocolos de analgesia y sedacin han demostrado mejorar los resultados de los pacientes. Son muy tiles las maniobras que intentan la reorientacin del paciente, y no tienen efectos adversos: favorecer el ciclo sueo-vigilia, evitar en lo posible el ruido excesivo y la luz artificial en horarios nocturnos, minimizar el dolor, incentivar la terapia fsica y la movilizacin, remover tempranamente catteres y limitaciones fsicas, optimizar el con-tacto con familiares, y favorecer la estimulacin visual, auditiva y temporo-espacial me-diante la provisin de anteojos, reloj, calendario, auriculares con msica, radio, foto-grafas de familiares cercanos, alimentos u objetos favoritos, etc. Estas intervenciones reduciran hasta en un 40% la incidencia de delirio, y deben formar parte de las estrate-gias de prevencin y tratamiento. Una vez que el delirio ha sido diagnosticado se intentar minimizar o eliminar la mayor cantidad de factores precipitantes fisiolgicos, metablicos y farmacolgicos posibles. Es imperativo iniciar con rapidez maniobras para revertir el shock, hipoxia, deshidratacin,

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    anomalas del sodio, reposicin de glucosa o tiamina, identificar y resolver un globo ve-sical o cualquier otra causa de dolor, y remover los frmacos favorecedores (anticolinr-gicos, corticoides), antes de indicar un frmaco especfico. El personal de salud y los familiares deben mantener un dilogo no confrontativo con el paciente, quien tiene su juicio y percepcin alterados, para no exacerbar o desencade-nar un cuadro de agitacin. Lo ms efectivo es escucharlo y responderle con actitudes de contencin hacia su disconfort general, mostrndole que se encuentra en un mbito seguro. La contencin fsica puede ser necesaria en los casos de agitacin grave para evitar que el paciente se quite catteres, tubos o sondas, e impedir lesiones contra s mismo o hacia el personal que lo asiste. Siempre ser una medida transitoria cuya necesidad se reevaluar con frecuencia mientras se aguarda la accin de un tratamiento farmacolgi-co. Cuidados del catter de presin intracraneana

    Los tipos de monitoreo ms utilizados son el catter intraventricular y el sensor de fibra ptica intraparenquimatoso. El sensor intraparenquimatoso no genera mayores desafos para la medicin, en cambio el catter intraventricular requiere de personal altamente entrenado. Es por ello que nos referiremos en detalle a este mtodo. Balance y Calibracin del sistema intraventricular Se debe referenciar el transductor al cero atmosfrico y recalibrar los dispositivos de medicin de PIC de acuerdo a las especificaciones de cada equipo una vez por turno y cada vez que se movilice el paciente. El transductor de presin de un catter intraventricular debe estar ubicado a la altura de la cara del paciente que corresponde al Foramen de Monro. Un documento del NIH dice que ste se encuentra a la altura del canto externo del ojo. Otras fuentes dicen que el nivel debera estar en el punto medio entre el canto externo del ojo y el trago de la oreja. Lo importante es que el transductor siempre debe estar nivelado en el mismo punto. Por lo tanto es de buena prctica marcar el lugar de nivelado y protocolizar la tcnica. Mantenimiento del sistema intraventricular y cuidados generales

    - Es fundamental adoptar rigurosas tcnicas de asepsia durante las maniobras de drenaje de LCR y de toma de muestras. Se recomienda los sistemas cerrados de drenaje, mantener siempre el set abierto hacia el transductor de presin para monitoreo continuo, solo abrir cuando quiere realizarse drenaje como teraputi-ca de la HEC, mantener obsesivamente la asepsia del sistema.

    - La curacin del sitio de insercin debe estar limpia, seca y oclusiva. La frecuen-cia y tipo de curacin puede variar en cada institucin pero en general se deber hacer una cura diaria y cada vez que este mojada o sucia. Si la gasa de la cura-cin esta humedecida con LCR, se deber notificar ya que puede ser una seal de fuga en el sistema.

    - Asegure el catter a la curacin dando una vuelta sobre s mismo. Es preferible la colocacin de un vendaje en capelina para obtener mxima seguridad en la fija-cin del catter. Un catter que se desplaza o se sale y debe recolocarse genera mayor morbilidad en el paciente, mayor riesgo de infeccin y mayores costos.

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    - El CDC desaconseja la aplicacin de pomadas antibiticas en el sitio de insercin de la ventriculostoma.

    - Se aconseja realizar examen citoqumico y bacteriolgico en todos los casos des-pus del tercer da de monitorizacin. Solicitar niveles de acido lctico en LCR (niveles mayores a 4 mmol/l es alta sospecha de meningitis en pacientes neuro-quirrgicos).

    - En caso de drenaje teraputico el valor visualizado no representa el verdadera PIC, despus de haber abierto el sistema.

    - En el caso de craneotoma descompresiva sea o perdida de LCR los valores moni-torizados son incapaces de traducir la gravedad del edema cerebral.

    - Frente a movimientos o cambios de posicin del paciente, se deber cerrar el sis-tema y posteriormente recalibrar el mismo, ajustando nuevamente la altura. De no realizar esta maniobra puede ocurrir sifonaje (hacia la cmara colectora, con el riesgo de colapso ventricular y, eventualmente, hemorragia intraventricular ex vacuo), o reflujo (hacia el sistema ventricular del paciente, con el riesgo de in-feccin del SNC).

    - Se vaciar la bolsa colectora cuando presente ocupacin de tres cuartas partes de la misma o si pasaron ms de 24 horas sin que se haya vaciado. Para ello se deber desinfectar la llave de tres vas y utilizar guantes estriles manteniendo la asepsia del sitio de drenaje.

    - Se debe tener un registro del volumen de LCR drenado debiendo alertar al medi-co cuando el ritmo supere los 20 ml/h.

    - Se debern registrar las caractersticas del LCR (aspecto y color). Su opacifica-cin deber alertar sobre la posibilidad de infeccin.

    - No asegurar el catter de medicin de PIC a la cama pues se saldr cuando se movilice al paciente.

    - No infundir ningn tipo de lquido por el catter. Tampoco en caso de oclusin se intentar permeabilizar aplicando presin.

    - No reintroducir un catter que se encuentre desplazado. Toma de muestras de LCR Las muestras de LCR deben obtenerse del puerto de la llave de tres vas ms cercano al paciente. Primero se deber desinfectar la tapa de la llave de tres vas con alcohol ioda-do durante un minuto Se debe utilizar una tcnica asptica, guantes estriles y barbijo. Luego de colocados los guantes estriles se abre el sistema y se coloca la tapa de la llave de tres vas sobre una gasa estril. El tiempo requerido para tomar la muestra no debe ser inferior a 3 minutos. El envo de la bolsa colectora del LCR directamente al laborato-rio para cultivo y sensibilidad puede ser una alternativa a la toma de muestra de una llave de tres vas. Se solicita fisicoqumico, cultivo, glucemia y cido lctico (> 4 mg %: presuncin de infeccin bacteriana postoperatoria). Se solicita ante presuncin clnica: fiebre, deterioro neurolgico no atribuible a otras causas. Medicin de PIC con catter intraventricular Con una ventriculostoma la PIC se puede medir conectando un transductor al sistema de drenaje o se puede medir con el mismo catter que se utiliza para drenar el LCR. Para medir con el catter, una vez calibrado el sistema (refererenciado al Foramen de Mon-ro), se debe elevar el catter hasta encontrar el punto donde se corta la columna lquida del sistema de drenaje. El punto donde se corta representa la PIC y puede esti-

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    marse con una regla en cmH2O. Para obtener la medicin en mmHg se deber dividir el valor obtenido por 1.36. Cada vez que la cama se eleve o se baje, el sistema tiene que mantener el cero en el Monroe para evitar el vaciado de los ventrculos o el reflujo del LCR a los ventrculos. O sea que el sistema se baja o sube si el paciente baja o sube. Es preferible la medicin de la PIC con un transductor de presin ya que evita la manipu-lacin de la columna lquida y permite una valoracin de la PIC constante y monitoreo de la forma de la curva. Drenaje de LCR La hiptesis de Monro-Kellie afirma que si un componente aumenta otro debe disminuir para mantener la PIC estable. Por lo tanto, la disminucin de uno de los tres componen-tes disminuye la PIC. Ya en 1960, Lund demostr que la remocin del LCR por una ven-triculostoma disminua la PIC. El drenaje de tan solo 3 ml del LCR disminuy la PIC en un 10.1 % en relacin a su valor basal. Los protocolos para drenaje de LCR varan desde los tiempo-dependientes (dejar el drenaje abierto por 5 minutos, luego cerrar), vo-lumen-dependientes (drenar 5 ml luego cerrar) o drenaje continuo (tener abierto el sistema todo el tiempo, pero cerrando a intervalos para obtener una lectura de la PIC). Con una ventriculostoma se necesitan rdenes especficas de la altura a la que se debe colocar la cmara de drenaje (o la columna de LCR si la bolsa es demasiado grande y est ubicada debajo de la cama). La altura de la cmara determina si el LCR va a drenar al exterior o no. Una cmara demasiado elevada exige que la presin del LCR supere a la presin de la altura de la columna de lquido y el LCR tendr dificultades para salir. Una cmara demasiado baja har que el LCR drene sin problemas a la cmara y probable-mente se vaciarn los ventrculos. El LCR drenar siempre que la presin en los ventrcu-los (PIC) supere la presin de la columna de lquido. Por lo tanto se debe consignar es-pecficamente el nmero de cmH2O (PIC) que ser el umbral de drenaje. Deben distinguirse dos situaciones: 1. Control de la Hipertensin Intracraneal (HIC). Los catteres que se usan para control de la HIC deben permanecer cerrados y deben abrirse solamente para controlar la HIC (como medida de primer nivel), vigilando la cantidad drenada por hora: 20 ml/h es el lmite, ms all del cual se corre el riesgo de colapso ventricular. Por otra parte, la apertura del drenaje debe hacerse siempre contra una presin positiva que se conse-guir elevando la cmara de goteo por encima del nivel del cero, tantos centmetros como indique el neurocirujano. 2. Control de la hidrocefalia. En caso de catteres para control de hidrocefalia de dis-tintos orgenes, deben ser dejados abiertos en forma permanente, drenando contra una presin que deber preestablecerse y que se ir ajustando segn el tamao ventricular dado por la tomografa computada (TC) seriada y la situacin clnica del paciente. La medida de PIC en estos casos toma menor trascendencia y se registrar una vez por hora. Disfuncin del sistema intraventricular 1. Obstruccin o malfuncin del sistema: deber comunicarse al neurocirujano tratante, no debindose aspirar ni infundir soluciones por el catter sin previa consulta con l. Se realizar al mismo tiempo una TC de crneo para verificar la posicin actual del catter (se marcar la posicin del catter por eventuales movimientos durante el traslado a dicho estudio).

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    En el contexto de una HSA, la disfuncin puede deberse a obstruccin por cogulos (a veces verdaderos moldes de sangre a nivel intraventricular). En este caso existe expe-riencia acumulada en los ltimos aos con la infusin de fibrinolticos a travs del cat-ter que mejoran los resultados, permitiendo un mejor control de la PIC. 2. Seccin o rotura del catter: deber pinzarse el catter proximalmente y valorar en conjunto con el neurocirujano tratante y de acuerdo a la situacin clnica del paciente su recolocacin o retiro. 3. Apertura del sistema estril: considerar el sistema no estril si ocurre una fuga o des-conexin. Cierre la llave de tres vas ms prxima al paciente para ocluir el drenaje de LCR y notificar inmediatamente. Reemplazar el sistema con tcnica asptica. 4. Onda amortiguada: observe la presencia de burbujas o fuga en las conexiones. Si se observan burbujas, cierre el puerto que comunica con el paciente de la llave de tres vas ms cercana a la cabeza y purgue el sistema con solucin salina estril desde la misma llave hacia la bolsa colectora. Utilizar siempre tcnica asptica: antisepsia de tres minu-tos de la llave de tres vas, guantes estriles y barbijo. Traslados del paciente con monitoreo de PIC Los traslados intra o interhospitalarios son una prctica de riesgo ya que puede afectar los resultados adversamente, al generar injuria secundaria. Solo se debe realizar cuan-do el paciente est adecuadamente resucitado, y estabilizado hemodinmicamente. Se debe contar con personal entrenado, y con monitoreo adecuado, al menos un monitor de ECG y oximetra de pulso. Los equipos de medicin de PIC deben ir abiertos y cerrarse solo cuando se realice el pase del paciente a otra camilla o cama. Siempre debe estar calibrado a nivel del Foramen de Monro, independientemente de la posicin de la cama o camilla. Evitar la hiperventilacin manual, y siempre llevar suplemento de oxgeno. Es deseable que durante los traslados se sigan infundiendo las drogas que el paciente reciba en el lugar de origen a fin de no modificar la hemodinamia intracraneal. Por todo esto los pacientes deben trasladarse acompaados por mdico, enfermero y camillero. Conclusiones Los enfermos neurocrticos representan una fraccin especial de pacientes crticos que aumenta da a da debido a las caractersticas socioculturales de la poblacin, y las nue-vas tecnologas que resultan en ms intervenciones en pacientes de alto riesgo. El tratamiento de estos pacientes se basa principalmente en prevenir la injuria secunda-ria y tratar las complicaciones que puedan aparecer durante la evolucin de la enfer-medad. Un equipo multidisciplinario que trabaje mancomunadamente, con objetivos claros y protocolos conocidos y consensuados por todos es la clave para asegurar la me-jor atencin a nuestros pacientes. Bibliografa

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