puñal negro

Download Puñal Negro

Post on 28-Mar-2016

212 views

Category:

Documents

0 download

Embed Size (px)

DESCRIPTION

Numero 6, marzo 2012

TRANSCRIPT

  • La lucha no es de gneros, es entre clases !!!

    ARTCULOS

    Crisis de representatividad?.pg 1 - 2

    Tod@s con x: La invisibilidad de los gneros.pg 2 - 4

    Gente de la Tierra y el estado.pg 4 - 6

    Porque me cambi al fondo A de la AFP.pg 6 - 9

    Qu es la Anarqua?.pg 9 - 10

    N6Marzo 2012Regin SantiaguinaTiraje 1000 copias

  • PUAL NEGRO

    1Definicin Democracia representativa [http://buscon.rae.es/draeI/SrvltObtenerHtml?IDLEMA=23983&NEDIC=Si]

    Democracia representativa: de-mocracia que se ejerce a travs de representantes surgidos de eleccio-nes libres y peridicas.1

    Desde el regreso a la Democracia, hace algunas dcadas, se ha venido gestando una conciencia colectiva que ha trastocado uno de los pilares de la estructura de dominacin/ex-plotacin capitalista; esta es: la de-mocracia representativa.

    Quiz nadie se da cuenta o sim-plemente nadie le ha tomado el peso, pero desde hace algunos meses el movimiento social por la educacin (?!) pudo reflejar, hacer notar y a la vez denunciar lo que efectivamente se vea venir: las representatividades es-tn en crisis. Podemos criticar mucho o poco el movimiento estudiantil en su conjunto, pero aun as no podemos dejar pasar algo sumamente valioso; su discurso contra la clase poltica. En simples palabras, el movimiento estudiantil articul un discurso con-tra la forma de tomar decisiones, en este sentido, el cuestionamiento a la clase poltica, rompiendo as con la falsa conciencia de que los partidos polticos, dentro de una estructura democracia representativa, hacen po-ltica y son los legtimos encargados

    de tomar las decisiones de las mayoras.

    Ya nadie cree en la lla-mada clase poltica, basta ver las ltimas encuestas donde se nota claramente que nadie quiere ms par-

    tidos ni candidatos/as. Esta semi-casta poltica, donde solo los ricos/as y poderosos/as pueden entrar a ju-gar y controlar nuestras vidas se est cayendo a pedazos, su discurso ya no alienta a nadie, sus patraas solo re-presentan a ellos y ellas mismos/as. La democracia siempre ha funcio-nado con el supuesto de que todos y todas somos iguales, es decir, somos todos/as ciudadanos/as con mismos derechos y deberes. Algo totalmen-te irrisorio tomando en cuenta que cada decisin es tomada por el grupo selecto de gente que ha estado en el poder por casi 200 aos (La misma casta que llama a votar por ellos/as mismos/as es la duea de las empre-sas que nos explotan). Un ejemplo simple: si un 80% de la poblacin quiere educacin gratis y esta es re-chazada por la clase poltica (gobier-no y parlamento) qu quiere decir?, no existe representatividad, la opcin fijada por una mayora es delimitada, hasta el punto de eliminarla, por una minora que se autodenomina los re-presentantes de la ciudadana.

    Si llevamos el asunto a niveles mi-cro. Cualquier organizacin que po-sea una estructura interna represen-tativa y dirigencial cae en el mismo juego del control poltico. Ya sean

    por Diego Aniir

    1

  • CRA

    Marzo 2012

    Centros de estudiantes/alumnos, sindicatos, juntas de vecinos, etc. A fin de cuentas, todo lo que implique una verticalidad autoritaria a nivel or-ganizacional.

    Aun as, con este nuevo panorama, no se puede estar en la inercia y so-lamente estar de espectador ante los hechos. Se debe aprovechar esta co-yuntura para articular un nuevo en-foque que a) deslegitime los partidos polticos, b) rompa con la lgica -he-gemnica - organizacional represen-tativa (dirigencias, sufragio, etc.), con el fin de c) reivindicar la idea de que nadie est polticamente por sobre el resto; necesitamos volver a discutir sobre nuestras vidas y nuestro entor-no (ser actores sociales dinmicos con proyeccin y visin de mundo). Rom-per con el ciudadanismo propio de las democracias representativas, pues solo reflejan la pasividad de las mayo-ras y la dominacin de una minora, y a la vez rechazar toda idea de que un partido poltico puede representar las ideas y propuestas de una clase social en su conjunto.

    El sistema electoral nunca ha re-presentado ni representar a los y las explotados/as y oprimidos/as de siempre.

    Es tiempo de organizarnos, es tiempo de discutir y tomar decisiones, es tiempo de recuperar nuestras vidas.

    Para las prximas elecciones: sabotaje y organizacin!

    Es un hecho innegable que cada persona es distinta a las dems, esta determinada por su estructura biolgica, sus habilidades y capaci-dades, sus emociones, su estructura familiar, la clase social , el lugar geo-

    grfico que habita, etc. Sin embargo, es una tendencia habitual del ser hu-mano la de crear formas universales rgidas que encasillen, que identifi-quen, que disgreguen, anulen, some-tan o simplemente clasifiquen y esto tambin ocurre con el lenguaje.

    En el mundo libertario, es comn encontrarse con ese tipo de expre-siones que en vez de incluir, omiten. Cuando alguien escribe una frase o

    2

  • PUAL NEGRO

    texto, y debe hacer referencia a am-bos sexos, busca fusionar masculino y femenino mediante la utilizacin de smbolos como @, estrellas, x, etc. Como por ejemplo: nosotr@s, li-bertarix, lxs, tod@s...Pero esta inocente economa de lenguaje, lejos de incluir a los y las, invisibiliza, puesto que se omite el hecho fun-damental que masculino y femenino existen y cada uno tiene sus caracte-rsticas propias.

    Si en una expresin se utiliza un smbolo de estos, lo que se pretende es plantear que masculino y femeni-no, son iguales o bien que el gnero es universal, en vez de considerar que cada gnero, cada persona, es diferen-te y gracias a eso puede complemen-tarse con otras que pertenecen a una clase social determinada, que gracias a sus cualidades y diferencias parti-culares pueden asociarse, potenciarse y apoyarse mutuamente para resolver sus necesidades cotidianas.

    Cuando se plantea que al utilizar smbolos ms generales se incluye masculino y femenino de una vez, se cae en una reduccin, una sntesis de los y las. El hecho de pensar que na-

    die debe someter a nadie, que nadie es ms ni menos valorable, compartir los ideales del Anarquismo, no convierte a las personas en hbridos, no pasan de ser ellos y ellas a ellxs.

    Existen ciertas expresiones mascu-linas que en esta sociedad patriarcal y capitalista se supone que incorporan femenino, como la palabra nios, que incluira a nios y nias . Si se escribe nixs o ni@s, cambia uno de los smbolos, pero sigue siendo una sola palabra para hacer referencia a por lo menos dos realidades distintas.

    Se trata de cambiar ms que un simple smbolo, se trata de cambiar de manera de pensar y expresar la realidad comn a quienes conforman la clase explotada, de hacer notar que no existe un solo gnero, sino mu-chos y muy variados, de rescatar la diversidad del lenguaje y comprender que cuando se dice todos todxso tod@s, slo se esta hablando de la mitad y slo cuando se dice todos y todas ambas mitades se juntan.

    A pesar de lo redundante que pueda parecer al inicio, es un ejercicio nece-sario y enriquecedor, ya que permite tomar conciencia que el la clase ex

    3

  • CRA

    Marzo 2012

    plotada est compuesta de perso-nas, no de nmeros y cada quien tie-ne algo que aportar que aunque sea distinto, no es mejor ni peor y que gracias a esa diversidad, cada uno y cada una es necesario/a para cons-truir la autogestin y lograr vivir en una sociedad libre.

    por Jorge Canales

    La presente historia del pueblo ma-puche (mapu: tierra che: gente en mapudungun) aparece lamenta-blemente en los medios oficiales de desinformacin, como un pseudo movimiento de guerrillas, que pelea por tierras que no les pertenecen, re-ducida a un simple problema medi-tico.

    Qu pasara si en estos tiempos de La Sociedad de la Informacin donde la tecnologa facilita la entrega masiva de ella, jugando un rol pre-ponderante dentro del quehacer de las actividades sociales, se mostrara la rica cosmovisin cultural de esta etnia (trasmisin generacional de un lenguaje comn, valores, costumbres que los distinguen, tanto de otras etnias como obviamente de la gente citadina), que representa el 87.2% de la poblacin total indgena dentro del territorio imaginado llamado Chile?

    Si bien aquella huelga de hambre

    que eclips la celebracin del Bicen-tenario de la burguesa Chilena, fue por la reivindicacin de su cultura y defensa de sus derechos de autono-ma, cabe recordar el petitorio com-pleto:

    -Derogacin del sistema de dobles juicios simultneos ante Tribunales militares y Tribunales civiles. Por un trato justo a la hora de hacer un jui-cio en tribunales ordinarios y no en tribunales militares tratndolos de TERRORISTAS (campaa publi-citaria de moda muy bien empeada para opacar voces disidentes de carc-ter libertario en el ultimo tiempo)

    -Termino de la violencia institucio-nalizada y derogacin de la Ley An-titerrorista.

    -Poner fin a la poltica de militari-zacin a de las zonas mapuche, Ase-gurar el respeto a las garantas de un debido proceso, y la libertad de los presos polticos Mapuche encarcela-dos.

    - Garantas de defensa de los in-culpados, ya que este letrero condena al doble la causa penal (entre otros) y solo por atacar lo que segn ellos es de su propiedad privada pilar funda-mental para el desarrollo su economa neo liberal.

    -Derechos polticos y territoriales, autonoma y autodeterminacin. De-rechos reconocidos en la Declaracin de las Naciones Unidas sobre los De-rechos de los Pueblos Indgenas, rati-ficada por el Estado Chileno el 13 de Septiembre de 2007.

    Es necesario recordar, que este con-flicto no nace a la vuelta de la esquina, ms bien se remonta a los albores de la naciente Repblica Chilena, si has-ta el llamado huacho Ohiggins,

    4

  • PUAL NEGRO

    declar en 1819 Araucanos, Cun-cos, Huilliche y todas las tribus ind-genas australes: ya no os habla un pre-sidente que siendo